Los tipos de vínculo los definió Mary Ainsworth, que fue colaboradora de Bowlby en un proyecto de investigación.
Definía 3 tipos de vínculo:
- El vínculo seguro. Los cuidadores son la base de seguridad cuando están angustiados. Tienen cuidadores sensibles a sus necesidades, y por eso tienen confianza en que sus figuras de apego estarán disponibles y responderán y les ayudarán en la adversidad. Predomina la confianza, a pesar de las dudas y el malestar. Las personas con apego seguro tienden a ser más cálidas, estables y con relaciones íntimas satisfactorias. Son positivas, integradas y con perspectivas coherentes de sí mismas.
- El vínculo evitativo o evasivo. Aparente desinterés y desapego a la presencia de los cuidadores durante los periodos de angustia. Tienen poca confianza en que serán ayudados, inseguridad hacia los demás, miedo a la intimidad. Prefieren mantenerse distanciados de los otros. La confianza en el vínculo se ha perdido o no se ha podido establecer de forma óptima.
- El vínculo ansioso-ambivalente. Responde a la separación con angustia intensa y mezcla comportamientos de apego con expresiones de protesta, enojo y resistencia. Debido a la inconsistencia en las habilidades emocionales de sus cuidadores, estos niños no tienen expectativas de confianza respecto al acceso y respuesta de sus cuidadores. De alguna manera, la presencia del otro lo ahoga, mientras que su ausencia le hace sentir desesperanza.
Estos días mi pequeña, Irene, ha empezado a ir sola a la piscina. Como ha cumplido los 3 años, ya ha pasado al grupo de los grandes y deja las clases de natación para bebés. Hasta ahora yo me metía con ella en la piscina y habíamos hecho grandes progresos.
Con Laia ya sentí un poco de vértigo al pasar de ir con ella a la piscina a dejarla ir sola. Además entonces era otro centro y allí la natación para bebés era hasta los 2 años y a partir de ahí ya iban solos. Es decir con un año menos que su hermana. Allí la «ventaja» para las madres sufridoras es que las podías ver a través de un cristal y en la distancia seguías de alguna manera «controlando» cómo iba todo, de forma equivalente a como seguro hacen otros padres que llevan a sus hijos a guarderías que tienen conectadas cámaras web. Laia se adaptó bien, sin grandes problemas.
Con Irene que está muy pero que muy apegada a mí, yo tenía un poco de miedo. El último día que entré con ella, aproveché la ocasión para que su señorita de natación de bebés, le presentara a la que iba a ser su señorita de natación de «mayores». Ella que es muy cordial, le hizo unas gracias, para luego decirme al salir de la piscina algo así como «que muy bien lo de las presentaciones, pero el próximo día vuelves a entrar conmigo» (en lenguaje Irene, imposible de transcribir).
Así que al día siguiente nos fuimos para allí, la cambié en el vestuario habilitado para los niños y entró algo reservada pero sin miedo, sin rabietas, sin ningún drama. Yo me esperaba un llanto o una queja. Y al salir la señorita me confirmó que había ido todo muy bien. De forma que yo también pienso, por lo menos en mi caso, que el tener un vínculo fuerte y seguro hacia mí le ha facilitado su integración en otros grupos. En este caso en la piscina y hace algo más de un año en la guardería, donde no sólo no lloró sinó que se dedicaba a consolar a otros niños.
Tengo que confesar que me quedé completamente tranquila hace un par de días, que fue jornada de puertas abiertas. Viéndola sin que ella al principio me viera, confirmé que todos mis miedos y desconfianzas eran infundados. Estaba completamente integrada en el grupo y seguía las instrucciones como todos los demás, disfrutando además de juegos y compañías.
Mi caso fue al contrario. No tuve ni tengo un vínculo sólido con mi padres. Las muestras de afecta siempre eran escasas y acabaron "dándome corte". Estoy segura de que eso guarda relación con el hecho de que hoy día sea una adulta muy insegura. Convencidísima.
Yo creo que sólo son probabilidades. Es decir, u niño que ha creado un vínculo seguro, tendrá más probabilidad de ser un adulto seguro de si mismo, pero no siempre va a serlo, pues creo que uno aprende a estar seguro de si mismo. Seguro que todos conocemos algún caso de una persona muy segura para algunas cosas y no tanto para otras.
Lo que no se, es dónde entraría el "vinculo del vago", es decir, para que voy a hacer yo las cosas si tengo a otro que lo haga por mí.
Pense que era la unica rara q le daban corte las muestras afectivas hacia mis padres, se q es raro pq veo a mi marido q cada vez q va a su casa da besos a todos uno por uno y y voy a la mia y no hago eso, pero es pura verguenza.
Q me salgo del tema, mi peque tiene una mamitis bastante grande a sus 18 meses, no siempre, pero hay veces q cuando me voy a trabajar se coge unos cabreos increibles, y cuando estoy siempre va de mia mano a todos los sitios. MIedo me da cuando vaya a la guarderia, yo creo q lo va a pasar bastante mal, espero equivocarme.
Por lo que parece Amalia, empiezas a recoger frutos de lo que sembraste… eso anima a seguir por este camino 😉
Mamá (contra)corriente, yo tambien creo que cuando te vuelves mamá analizas un poco mas cómo fueron tus padres contigo, pero eso ya es otro tema…
No conocia estudios ni teorias de apego cuando fuí madre por primera vez hace algo mas de 12 años. Pero recordaba mis necesidades de la infancia y sentia de forma muy clara lo que mi instinto me pedia al observar a mis hijos.
Nunca fueron a guarderias, siempre estaban conmigo y aunque todo el mundo me decia que sufririan mucho al ir al cole, desde el primer dia acudieron entusiasmados, ya veremos mi pequeño, que comenzará el proximo septiembre.
Como tu cuenta Amalia, mis hijos al acudir a la piscina o tener que quedarse al cole, o donde fuera… se sentian seguros e incluso eran de los que procuraban consolar a otros niños.
Es muy gratificante encontrarse con eso y con post como el que escribes.
Un saludo y felicisima maternidad.
Viendo el video he visto reflejada la relación que mi hija tiene conmigo. A pesar de que puede resultar gratificante ver cómo ella se siente muy segura con mamá,también me da un poco de miedo que pueda ser una persona muy dependiente de mí o le pueda afectar en sus relaciones.
Buenas, te escribo desde princesasenaccion@gmail.com, tenemos un blog que se llama princesasenaccion.blogspot.com, nos parece que tienes una página muy interesante y nos interesaría poder publicar en la nuestra. Nos gustaría ponernos en contacto contigo, esperamos tu respuesta. Gracias anticipadas
Yo creo que el tema de los vinculos afectivos es muy importante, pero no hemos de descuidar la personalidad propia del niño.
Yo creo que habran niños con madres que les quieren y que estan por ellos y que les transmiten seguridad que saldran miedosos, ya podemos hacer lo que queramos. Ademas los niños no estan en burbujas de cristal (bueno en algunos estilos de crianza lo intentan pero no creo que lo consigan) y reciben muchas influencias externas que pueden marcar su evolución futura.
Nos puede gustar o no pero en como sera nuestro hijo hay una parte de aleatorio sobre la que no tenemos control y que lo hemos de ir descubriendo a medida que crece.
Siempre es bueno ofrecer al niño un buen soporte emocional en casa para que pueda desplegar su personalidad, pero hay decisiones que, nos guste o no, acabara tomando él.
Muy buena reflexión… el video me hizo erizar, quizás por lo familiar que se me hizo la reacción de la beba.
Qué bueno que Irene esté contenta, y acepte ir sola y de buena gana. Yo nunca he llevado a mi bebé a una guardería, sólo me he separado de él por un par de horas, cuando se queda con mi mamá o su papá para poder dar clases.
Se va siempre de buena gana de casa, y regresa contento saludándome efusivamente. No creo que eso sea dependencia, al menos no en sentido negativo. Creo que es dependiente en la medida que corresponde a un niño de su edad (21 meses), y que así como el bebé suelta la teta cuando se sacia, se irá independizando cuando esté satisfecho también: a su propio ritmo y probablemente de forma gradual 🙂
Hola. Lo mio es más una consulta que un comentario. Mi bebé tiene un año y dos meses. Desde los 5 meses va a la guarderia, nunca ha llorado. Lo que me preocupa es que aunque en casa no me puede perder de vista, cuando llego por el a la guarderia no se quiere venir conmigo. Inclusive si le digo que si se quiere quedar me dice adios con la manita.
Es esto normal? alguien más ha tenido esta experiencia?