lunes, 14 de marzo de 2016

La OMS no vive en tu casa

La angustia que envuelve a las madres en determinados momentos es patente en nuestras consultas diarias. Momentos críticos, como la reincorporación al mundo laboral tras el ridículo permiso maternal, hacen que muchas inseguridades salgan a flote. Las madres queremos hacerlo bien. Queremos hacerlo muy bien. Queremos hacerlo mejor que nadie con nuestros bebés, y por eso a veces surgen dudas y sufrimientos que quizá no tendríamos si nos dejáramos llevar un poco más sin pensar (y leer) tanto. 

Carla tiene una niña preciosa de casi 4 meses que se llama Berta. Vino por primera vez a mi consulta hace 10 días.  Como muchas otras mamás, Carla se encuentra perdida, puesto que en 2 ó 3 semanas vuelve a trabajar y le asaltan las dudas. Después de esas primeras semanas tras el parto en la que todo parece una montaña rusa parece que llega la calma. Pero dura poco: mamá tiene que volver al trabajo y no sabe cómo va a seguir alimentando a su bebé, no sabe si los cuidadores que ha elegido son los más adecuados, no sabe tampoco si volver al trabajo es la mejor opción para ella. 

Aunque no nos conocemos, su discurso está muy interiorizado. Yo lo he oído decenas de veces antes con otras madres. Con matices pero siempre en la misma línea

Le estoy dando el pecho. Tengo que volver a trabajar. La niña tiene 4 meses y la OMS recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses. Y no sé qué hacer. ¿Tú que me recomiendas? 

Entonces la doctora le pregunta exactamente sus circunstancias: su horario laboral, las posibilidades de extraerse la leche o los "depósitos" que ya tiene guardados, si se lleva bien con el sacaleches, quién va a cuidar a la niña, sus expectativas en cuanto a la lactancia, y muchas otras preguntas que me hagan visualizar cuáles son los deseos de esa madre y a la vez cuáles son sus posibilidades reales. La teoría siempre es más sencilla que la práctica.

Intentando trazar un "plan" acorde a todo lo que ella me explica, me vuelve a preguntar:

Pero tú, ¿qué tipo de corriente sigues? ¿Cuándo es bueno introducir otros alimentos? ¿Crees que debo pedirme una excedencia?

A lo que le contesto, que yo soy prolactancia, que me gustan en general las recomendaciones de la OMS (cuidado porque a veces también ha metido la pata), pero que sobre todo soy "PRO-MADRE", y eso significa estar a favor de la madre y sus circunstancias (que en cada mujer son DIFERENTES), adaptando las recomendaciones a lo que cada madre es y necesita en cada momento, controlando no pasarnos de algunas líneas rojas. 

La frase que dice "la OMS recomienda la lactancia materna exclusiva durante 6 meses" se la sabe hasta el apuntador. Es bueno que así sea. Pero yo a las madres les digo con frecuencia, que la OMS no vive en su casa ni tiene que levantarse para ir a trabajar cada día. Así que si hay que iniciar la alimentación complementaria 15 días antes (o más) por necesidades del guión, no pasa nada. Fuera culpas y ansiedades. 


Como represento en el diagrama anterior, la cuestión es lograr un equilibrio entre las recomendaciones, los deseos y expectativas de cada mujer y la realidad que cada uno de nosotros tenemos, que es única y genuína y no debería ser juzgada por nadie. Solo conjugando esas tres esferas, a veces como un auténtico malabarista, saldremos adelante con destreza y con el mínimo sentimiento de culpa posible.



11 comentarios:

Anónimo dijo...

100% de acuerdo con tu filosofía: cada caso es un mundo y los padres (no sólo la madre) lo hacen lo mejor que saben y pueden. A veces las "tiranías" de las recomendaciones de salud no hacen más que incrementar el sentimiento de culpa que deberíamos desterrar para siempre de nuestras mentes.

Anónimo dijo...

Curiosamente en Alemania se viene recomendando de un tiempo a esta parte (después del 2008 y antes del 2012, el intervalo entre mis dos partos) empezar con la alimentación complementaria a partir de los 4 meses. Supongo que a fin de cuentas da más o menos igual, pero cómo se explica esta diferencia con España y con la OMS? Ojo, no hablo de médicos raros pro homeopatía o similar, hablo del mismo médico "normal y corriente" en 2008 y 2012.

Pero vaya, que ése no era el tema y que estoy de acuerdo contigo: hay que vivir.

Anónimo dijo...

Bueno, pero es que una recomendacion es eso, una recomendacion. La OMS (y los pediatras) en general recomiendan lo que consideren que esta bien, no son politicos ni sociologos, no pueden decirle a nadie como organizar su vida.
Por cierto, en mi experiencia personal, es posible trabajar y dar el pecho, simplemente las tomas son menos, pero la produccion se adapta. Si el bebe es muy pequen~o habra que combinar con bibe (desgraciadamente a veces se acostumbran al bibe y no quieren mas el pecho, pero en muchos casos no es asi y la variante mixta puede seguir por muchos meses) Y si el bebe es mas grandecito y ya come otras cosas, puede muy bien pasarse varias horas sin leche si despues compensa por la tarde/noche..

Gabi Ruiz dijo...

Excelente reflexión sobre el dilema que afecta a muchas madres, y que por desgracia hagan lo que hagan les puede hacer sentir mal. Si optan por quedarse con su bebé, puede que signifique renunciar a metas y ambiciones profesionales, con la siguiente frustración. Si optan por lo contrario, el instinto de madre las va a hacer sentir culpables. Totalmente de acuerdo en que hay que ser "pro-madre" (y "pro-bebé") y asesorar y sobre todo, apoyar la decisión. Lo que menos necesita un bebé es una madre frustrada/enfadada o con sentimientos de culpa.

Emma dijo...

A veces el tener tanta información a nuestra mano no es para bien y nos hace un poco esclavos...Creo que es importante recalcar que las recomendaciones son lo que son, recomendaciones, y que hay que adaptarse a las situaciones, y que incluso en una situación ideal, no siempre es lo mejor para tu hijo.

Otra cosa que veo es que se tiende a poner mucho hincapié en algunos aspectos, como el dar lactancia exclusiva hasta los seis meses, o en prolongar la lactancia, pero luego a la vez o después, les damos azúcares, pocas verduras o frutas, o una alimentación poco equilibrada en general.

Yo tuve la suerte de poder reincorporarme a los seis meses, y tengo reducción de jornada, por lo que pude alargar la lactancia hasta el año más o menos. Pero esto no siempre es fácil y hay que se flexibles.

Nuria dijo...

Creo que has dado con el quid de la cuestión. Ni la OMS, ni el pediatra, ni tu madre, ni tu suegra, ni la vecina del sexto (porque recomendaciones te da todo el mundo) viven en tu casa ni conocen tus circunstancias. La combinación de esas recomendaciones, la realidad y tus deseos deben ser una decisión personal, libre de culpas y remordimientos.
Me ha encantado lo de "soy pro-madre". Genial post.

Anónimo dijo...

En nuestro caso, por una mastitis tremenda empezamos con complementaria a los 4 meses, me ordeñaba y le dábamos la leche en vasito (nunca quiso el bibe) o con cereales, después al empezar a trabajar las tomas se espaciaron, pero nuestra lactancia duró 4 años.
A mi me sirvió pensar a corto plazo, una toma, otra toma, otra toma...
Cuando pensaba a largo plazo me angustiaba, máximo cuando superar la mastitis me llevo 3 semanas y recuperar la producción más de 1 mes, al comenzar a trabajar igual, una toma, otro día... y así sin contar ni proponérnoslo llegamos a lo que llegamos, cada uno según sus circunstancias, sin agobiar a la madre, ni cuestionarse sus decisiones, sólo apoyándola, incluso Carlos González que es pro-teta dijo en una entrevista "más vale biberón con alegría que teta amargada"

Saludos,

Verónica

Eva Mendieta dijo...

Amalia... sencillamente te adoro....jejeje
Mi experiencia como madre me ha enseñado que cada madre,cada bebé y cada circustancia es diferente. Y por este motivo es tan dificil establecer unas pautas sobré qué hacer y cómo hacerlo.
Simplemente magia...

Anónimo dijo...

Una frase que me marcó cuando mi bebé perdió peso y no engordaba y hubo que darle bibe fue de una pediatra pro lactancia. Dijo: "recuerda que lo que más alimenta a un bebé en Europa son los besitos de su mamá". Y desde ese día fui feliz con mi hijo, con mi familia y con las vecinas.

Anónimo dijo...

Desde luego, fuera sentimientos de culpa, porque la culpa no es de las madres. Los problemas son otros, económicos, sociales… Pero eso no significa que la recomendación no sea válida: mínimo lactancia materna hasta los dos años, exclusiva hasta los seis meses. Que esto sea un lujo que sólo algunos bebés se pueden permitir, y no la norma, solo es un indicador más de lo perdidos que estamos. ¡Luchemos para que no sea así en lugar de aceptarlo como si no se pudiera hacer nada! Está en juego la salud de nuestros hijos.

Madre y Blogger dijo...

Muy acertada tu recomendación y muy cierta! Nos agobiamos pensando lo que se exige de nosotras, lo que dice la sociedad, y nos olvidamos de nosotras mismas en la ecuación. Si, por cuestiones de trabajo, tienes que pasar a la leche de fórmula, o incluso porque las mastitis no te dejan dormir no puedes dar el pecho, no hay que sentirse culpables! Nuestros bebés lo que quieren es una mami feliz.