lunes, 15 de febrero de 2016

10 motivos para acudir a Urgencias Pediátricas


El pasado martes recibí una invitación de mis amigos Jesús Martínez y Javier Macías para participar en el TeVeo de Mamicenter. Como mi subespecialidad han sido siempre las Urgencias Pediátricas, el tema era justamente ese: cuándo acudir a Urgencias. 

Aunque hablamos también de cuestiones sociales -ya que no siempre se acude a Urgencias por un problema "urgente"- y de cómo se organizan las Urgencias - sistemas de triaje- o de la diferencia entre urgencia y gravedad, en este post os definiré 10 de los problemas que precisan atención urgente en los niños y niñas.  Si queréis ver la grabación del encuentro, podéis hacerlo siguiendo este enlace

1. Fiebre

Aunque la fiebre es el principal motivo de consulta en Urgencias, no siempre que un niño tenga fiebre es necesario acudir a Urgencias. Definiremos algunos grupos en los que es interesante la valoración a corto plazo: 
- Fiebre en niños menores de 3 meses, con frecuencia tributarios a exploraciones complementarias.
- Fiebre acompañada de malestar general, decaimiento o lesiones en piel (que no desaparecen a la presión, se conocen como petequias). 
- Con matices, fiebre elevada en niños menores de 3 años (por encima de 39-39,5ºC), ya que es un grupo en el que las infecciones pueden generalizarse con mayor probabilidad. 

2. Dificultad respiratoria

La dificultad para respirar debe valorarse para poder saber el origen del cuadro y para poder poner un tratamiento efectivo. Laringitis, bronquitis y neumonías son las causas principales de dificultad respiratoria. En menos casos el responsable será un cuerpo extraño o un episodio de atragantamiento. 

3. Dolor que no mejora 

Un dolor que no mejora con los analgésicos habituales debe ser valorado, ya que en ocasiones hay que emplear fármacos más potentes a los que no siempre se tiene acceso. 
Atención especialmente al dolor abdominal (contínuo) y en los niños al dolor testicular, ya que en ambos, si hay persistencia hay que descartar un proceso quirúrgico. 

4. Traumatismo craneal con signos de alarma

La mayoría de traumatismos craneales que sufren los niños son banales y no precisan atención urgente. No obstante si el mecanismo de lesión ha sido contundente (por ejemplo caída de altura o salir despedido de algún vehículo) o si ha habido pérdida de conciencia o desarrollo de algún síntoma neurológico o vómitos, se hace necesaria una evaluación. 

5. Convulsiones

Cuando la convulsión está activa, es necesario activar los servicios de emergencias. Si la convulsión ha cedido espontáneamente (que es lo que suele ocurrir en la mayoría de los casos), es necesaria una evaluación posterior para determinar las causas (febril, metabólica, epilepsia) e iniciar un proceso diagnóstico-terapéutico, así como comprobar que el nivel de conciencia se ha recuperado completamente. 

Otros tipos de pérdida de conciencia o de síntomas neurológicos también son tributarios de valoración urgente. 

6. Diarreas y vómitos

En la decisión de consultar en el caso de diarreas y vómitos la decisión viene determinada por 3 aspectos fundamentalmente: la edad del niño -lactantes y niños pequeños más riesgo de deshidratación-, la severidad de los vómitos y las diarreas -determinado por el número diario y por en el caso de las diarreas además por su volumen- y por la posibilidad o no de utilizar la vía oral para comer y beber líquidos. 

7. Traumatismos con deformidad o heridas para suturar

En el caso de traumatismos que originan dolor e impotencia funcional -es decir, incapacidad para mover la extremidad afecta- y/o deformidad, es necesario consultar, ya que hay que descartar la presencia de fractura y proceder a inmovilizar.
En el caso de heridas abiertas, deben suturarse en las primeras horas. 

8. Ingesta de sustancias tóxicas o medicamentos no indicados

Cuando se ha producido una ingesta accidental de una sustancia tóxica o de medicamentos no indicados -porque el niño accede a los medicamentos de un adulto o hay sobredosificación de determinados fármacos-, es necesario evaluar precozmente a los niños, ya que en el caso de estar indicado un antídoto o alguna sustancia para contrarrestar el tóxico, debe hacerse poco tiempo tras la ingesta. 

9. Reacciones alérgicas

Si se produce erupción en la piel o hinchazón de partes blandas, dificultad para respirar y vómitos o síntomas digestivos tras la ingesta de un alimento, o por ejemplo tras la picadura de un himenóptero, debe consultarse, ya que suele ser necesario aplicar medicación, como por ejemplo la adrenalina para revertir los síntomas.

10. Enfermedades crónicas

Los niños con enfermedades crónicas como cardiopatías, enfermedades oncológicas o metabólicas tienen mayor tendencia a descompensar sus enfermedades de base ante algunos procesos. Por ejemplo, una infección puede ser mucho más grave en un paciente inmunodeprimido o una gastroenteritis descompensar a un paciente diabético. Por ello la consulta suele hacerse más precozmente que en otros grupos sin patología de base.

Un grupo especial, aunque estrictamente no son pacientes crónicos, son los recién nacidos. Ante cualquier síntoma como rechazo del alimento, cambio de coloración, llanto contínuo o decaimiento es preciso consultar con más premura de lo que lo haríamos en un niño de mayor edad.

"Pantallazo" de la sesión, con Jesús Martínez, Andrea Masiá, Javier Macías y servidora! (con cara de cansada...llevo unos días muy intensos!!). Foto cortesía de Rafa Pardo.

 






10 comentarios:

Belén DobleAventuras dijo...

Buenos días! Me salto la de la fiebre a más de 39 en menores de 3 años o el peque de la casa estaría visitando a la pediatra en cada virus de tres días.

Post interesante para primerizos.

Un besote.

Amalia Arce dijo...

Sí, Belén. Es una cuestión controvertida, y lo he escrito con temor a que generara confusión ya que realmente la causa principal de la fiebre en menores de 3 años son los virus y se producen pocas complicaciones e infecciones complicadas.
Los pediatras tenemos consideración especial en este grupo de edad, cuando es una fiebre "sin foco". Es decir que no hay mocos, ni otros síntomas. Aunque nos guiamos mucho por el estado general. En los protocolos de fiebre sin foco, en algunos casos estará indicado realizar exploraciones complementarias, como estudio de orina.
Un saludo!!

IsaacIrene dijo...

Gracias por tu blog!!! Aprendo muchísimo, lástima que lo haya descubierto tan tarde, cuando mis hijos ya iban camino de los 6 años, si lo hubiera descubierto antes me hubiera ahorrado mucho sufrimiento!!!!

Yo soy de las positivas, de las que no pongo un grito en el cielo cuando aparece la fiebre, los vómitos... después de más de seis años he aprendido a valorar cuándo una fiebre es causa de algo vanal o más grave (si comen, si duermen tranquilos...) hasta he aprendido a valorar la gravedad de las gastroenteritis tras un ingreso por salmonelosis!!!! Pero... siempre, siempre, siempre, por pequeños o vanales que sean los síntomas, una vocecita interior me machaca con que quizás sea más grave de lo que pienso, con que me estoy equivocando y que la cosa se va a poner peor por mi culpa (de no llevarlos al médico a tiempo) ... y no puedo estar completamente tranquila, y me vuelvo paranoica...

Y no sé si será por que el sentido común es más fuerte que la vocecita o por no hacer 80 km hasta las urgencias pediátricas más cercanas... que la mayoría de veces acabo en la visita pediátrica normal para confirmar lo que yo ya pensaba: constipado, virus...

Pero... Por qué aparece siempre la vocecita?????

rocío

Anónimo dijo...

Fiebre de 39 en axila o culete?

Mari carmen dijo...

Hola! Me ha resultado súper interesante tu post, sobre todo para saber que efectivamente no soy neurótica y uso las urgencias cuando se debe. Respecto a la fiebre, tengo dos hijas, una d ellas prematura de 30 semanas q pesó 1500g q ahora tiene ya dos años, en su caso le sube la fiebre bastante y a la mínima le mandan antibiótico supongo que por precaución, pero yo he comprobado que hay veces que no es necesario, son procesos víricos que le pasan solos con lo cual no acudo a urgencias por fiebre a no ser que sea muy persistente, en la medida de lo posible espero a poder llevarla a su pediatra que es quien la entiende. Debería consultar antes?

Amalia Arce dijo...

Creo que lo hacéis todas muy bien!! La cuestión es tener criterio para ver cuando el estado general no acaba de estar bien... y entonces, consultar.
Cuando hablo de fiebre, en principio me refiero a temperatura axilar.
Saludos!

Eva Mendieta dijo...

Amalia como siempre tan correcta y acertada.
Me ha encantado. Estoy contigo en todo.
Últimamente está "de moda" no acudir nunca al pediatra, si lo haces, incluso en muchos de los casos que has indicado, te tratan como neurótica. A mi me han encantado tus matices

Iratxe dijo...

Hola :)

Hace tiempo que leo tu blog, pero nunca antes había escrito nada.
Estoy estudiando 4º de Medicina, y aunque no he estudiado Pediatría todavía tengo mucha curiosidad y me llama mucho la atención. Así que tu post me ha parecido muy interesante :)
Creo que es muy bueno que profesionales como tú informéis de una manera tan clara y sencilla de cosas tan necesarias como esta. Y sobre todo en Pediatría.

Seguiré leyendo tu blog :)
¡Un saludo!

Unknown dijo...

Hola Amalia! En nuestro caso, la fiebre es algo que nos hace ponernos en alerta.. Tenemos dos niños, el mayor de 5años y el pequeño de 15meses.. Con el mayor hemos pasado por 5 convulsiones febriles y hace una semana que el pequeño sufrió la primera.. Parece que se repite.. Lo pasamos muy mal, a pesar de conocer lo que es, como actuar, etc.. Pero siempre lo vivo con un temor atroz... Y es que todas las convulsiones, de lis dos, han durado más de 15minutos y han requerido traslado en ambulancia a centro hospitalario. Así que en nuestro caso la fiebre es motivo de alerta y preocupación. Un abrazo y gracias por compartir tus conocimientos y experiencia.

Amalia Arce dijo...

Eva, yo siempre defiendo a los padres en ese sentido....la mayoría de gente consulta porque cree que tiene que hacerlo. Y me parece bien. Incluso en las mejores circunstancias, no siempre se tienen los conocimientos para actuar y la valoración subjetiva hace que puedas ver las cosas peor de lo que son. Así, que ante la duda, mejor consultar.

Iratxe gracias por tu comentario. Te deseo un futuro estupendo dentro de esta profesión que es tan especial. Espero seguir viéndote por aquí, para mí es un estímulo enorme tener a estudiantes y colegas leyéndome!

En cuanto al anterior comentario, entiendo la preocupación. Creo que la presencia de convulsiones es una de las cosas que más aterra a las familias y es perfectamente comprensible. Si además las convulsiones son en cierta manera "atípicas". es lógico el temor. Un abrazo y ánimo!!