jueves, 3 de enero de 2013

Los riesgos del trabajo en Urgencias

Quizá soy un poco inconsciente pero nunca he considerado mi trabajo en Urgencias como una actividad de riesgo. Tampoco tuve esa sensación cuando hacía guardias en las Unidades de Cuidados Intensivos, donde se manejan infecciones con gérmenes potencialmente muy "malvados" como meningococos, estafilococos, pseudomonas o bacilos de Koch.

La exposición a enfermedades infecciosas es quizá la consecuencia más "peligrosa" de nuestra actividad profesional. Con el paso de los años creo que nos inmunizamos a una gran cantidad de virus, bacterias y demás, de forma que en realidad acabamos enfermando poco a pesar de la alta exposición ambiental. Una excepción la constituyen las personas que se acaban de incorporar al trabajo con niños, algo que también les sucede a algunos padres recientes en el primer año de guardería de sus hijos.

Además hay otros hipotéticos problemas que de tanto en tanto suceden como por ejemplo el pinchazo accidental con una aguja que haya estado en contacto con un paciente, las caídas (yo me pegué un día un porrazo monumental corriendo a sala de partos) o las agresiones de los niños (que a veces muerden o dan patadas de considerable intensidad). También lamentablemente algún adulto puede agredirte y esto lo viví en primera persona estando mega-embarazada de Irene en mi última época en el Hospital del Mar.

Tampoco me parece de riesgo, aunque a alguien se lo pueda parecer, el estrés de algunas épocas del año. La adrenalina de las salas de espera a rebosar o de abordar un paciente grave. Supongo que a más de uno le daría un infarto en determinadas circunstancias.

Los protocolos sobre seguridad se van desarrollando cada vez con mayor insistencia en todos los centros sanitarios. Tanto los que tratan sobre seguridad del paciente como los que afectan al personal sanitario.

La semana pasada viví indirectamente un accidente en Urgencias que sufrió una de mis compañeras, la Dra. Carme Valls. Estaba en Urgencias visitando en un momento de gran afluencia de pacientes. La zona central de nuestro servicio de Urgencias no es muy grande físicamente y tenemos que ser muy ordenados -profesionales y pacientes- para evitar que reine el caos en momentos puntuales.

Había una señora con su hija que iba en silla de ruedas porque se había accidentado y justo estaba pendiente de entrar a visitarse. Las enfermeras le comentaron a la señora que se esperara en un lugar destinado a tal efecto. La señora estaba nerviosa y se movía constantemente por el lugar dando vueltas con la silla de ruedas....Finalmente en uno de los trayectos de un box a otro, la Dra. Valls acabó tropezando con la silla de ruedas de marras para caer de boca contra el suelo con el resultado que veis en la imagen.....




Unos cuantos puntos de sutura y a seguir trabajando... -así es ella de incansable y comprometida con sus pacientes-, y por supuesto resentida del golpe unos cuantos días más. Trabajo en Urgencias, ¿actividad de riesgo? Lo bueno es que en el mismo lugar de trabajo, otro de nuestros compañeros procedió con arte a reparar el desaguisado. Alguna ventaja tiene que tener trabajar con otro médico al lado....

3 comentarios:

Maite dijo...

ayy!! ¿tú sabes lo aprensivos que somos muchos de los no sanitarios a estas cosas?? dios, ya tengo imagen para días en la mente :D

Feliz año!

Opiniones incorrectas dijo...

Más ó menos así quedó mi antebrazo cuando me mordió Juan Manuel, un gato de mi barrio. Seis dentelladas!!!

Paula Martínez dijo...

Trabajar de cara al público siempre es alto riesgo, y nunca estará suficientemente valorado.

Feliz Año Amalia, y cuidado con los riesgos laborales.

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