jueves, 17 de enero de 2013

Las dificultades en la comunicación médico-paciente

La comunicación en la relación médico-paciente es un aspecto fundamental en el ejercicio de nuestra profesión. La comunicación es quizá la parte más transversal de nuestro trabajo. Independientemente de las necesidades del paciente en cuanto a avances tecnológicos. La medicina de hace sólo un siglo era radicalmente diferente: sin tantos medicamentos ni tantas posibilidades diagnósticas, pero seguramente con más posibilidades de que se produjera una relación cordial y confiada.

Una buena comunicación además es un estándar de calidad de la atención. Si la comunicación es deficiente en algún sentido, la posibilidad de conflictos es elevada. Y es bien sabido que la mayoría de quejas que se producen en el ámbito sanitario están relacionadas con el trato (por encima de cuestiones organizativas o mala praxis).  

Algunos aspectos que influyen en el contexto sanitario es la expresividad de las emociones. Las personas enfermas o sus familiares pueden tener miedo, ansiedad, sentir incertidumbre, etc. Toda una serie se emociones que pueden dificultar una comunicación eficaz y que hacen que los mensajes no lleguen como uno espera. Además existen toda una serie de aspectos culturales y educativos que no siempre son palpables en relaciones que duran apenas unos minutos.

En Urgencias, que es una situación en la que no conocemos generalmente al paciente ni a sus padres, hay que ser capaz en pocos minutos de situarse ante qué tipo de familia estamos, cómo se expresan (porque nos da pistas para expresarnos nosotros), y cómo manejan las emociones en un momento que puede ser más o menos estresante.


A veces acabas una visita y escuchas como la persona con la que estabas hablando le dice a otra lo que tú le has dicho y te das cuenta de que se ha perdido o incluso transformado una parte de la información.
Muchas veces las personas refieren que otro profesional "no les ha explicado nada" y a veces es difícil discernir si realmente ha habido poca información o existe cierto bloqueo emocional que impide comprender la información. Os he de confesar que a veces oír "no me ha explicado nada" cuando eres consciente de que sí lo has hecho, puede doler.

Un ejemplo reciente lo viví en mi propia experiencia hospitalaria con mi abuela hace unos meses. Los últimos días de ingreso, recuerdo una mañana en la que pasó por la habitación el médico responsable. Estaban tres de mis tíos en la habitación y mi madre. Cuando el doctor se fue y pusimos en común la información, fui consciente de que cada una de las cuatro personas había entendido una cosa diferente ante exactamente el mismo discurso. Es obvio pensar que el momento era difícil y triste; y las expectativas de cada uno de ellos probablemente diferentes. Juntamente con la mala costumbre que tenemos los médicos de emplear algunos tecnicismos, hizo que parte del mensaje se perdiera.

7 comentarios:

Superwoman dijo...

Los medicos parece que tienen un master en desinformación, si el paciente "no entiende nada" o "no le han explicado nada" quizas es porque el medico no lo ha hecho de manera que el paciente o acompañante lo pueda entender. No es una critica destructiva sino un sentimiento que compartimos iun 80 % de los pacientes. A un medico sino le precguntas te cuenta lo justo y a su manera. Me encanta este post, porque precisamente la desinformación es el mayor defecto de la profesión medica.

Maria (diariodeunbebeconcolicos) dijo...

Pues yo creo que, muchas veces, los pacientes vamos con una idea preformada ya a la consulta y todo lo que se salga de ahí es como si no nos entrara en la cabeza.
No creo que toda la culpa sea de los médicos. A mí me ha pasado, de explicar el tratamiento varias veces a un paciente y cuando sale de la consulta le vuelve a preguntar a la enfermera lo mismo que yo le he contestado ya, y creo que, a menudo, es porque me oyen pero no me escuchan (ya que yo soy de las que, incluso, hace dibujitos).
Como en todo, dependerá del paciente y del médico que hay de todo.

esmifarmacia dijo...

A nosotras nos pasa lo mismo, muchas veces la gente acude a la farmacia y no saben para que, ni como toman las medicinas. Se lo explicamos, escribimos en las cajas, les damos una hoja con las indicaciones...y al cabo del tiempo vuelven otra vez con las mismas dudas. A veces, después de una explicación les mandamos que nos la vuelva a repetir para ver con que se han quedado, y te sorprendes con las cosas que te contestan. Así que como ves para nosotras también es difícil la comunicación.

°•. °•.soy la mama de nico°•. °•. dijo...

hola mamapediatra..! me gusta mucho lo q compartes en tu blog... estoy iniciando un nuevo proyecto ojala puedas seguirme http://taniasobrevilla.blogspot.mx/ salu2

Anónimo dijo...

Recientemente he tenido que pasar al otro lado de la fuerza del medico al de paciente y efectivamente no llega el mensaje...comentaba con una compañera una serie de signos tras una intervención y le preguntaba si le parecía normal despues de tantos dias y me dijo..."te advirtió que podía ocurrir delante mio"...te juro que lo habia olvidado...el estress la afectividad en mi caso concreto...
el caso que describes de tus familiares tambien he sido testigo.
y como medico tambien he visto a personas a las que acabo de informar contarle por el movil a otro familiar una cosa totalmente diferente...
en fin!
hay cosas que son asi desde que el mundo es mundo
Besos

Anónimo dijo...

Es muy difícil determinar la causa que subyace ante la falta de comunicación entre el médico y el paciente. Lo que sí parece claro, a priori, es que sería injusto echarle la culpa solo a una de las dos partes. Dicho esto, y estableciendo un símil de la problemática como si de dos grupos que tiran de una misma cuerda en direcciones opuestas se tratase, creo que en la mayor parte de las ocasiones la culpa es del médico. Son muchos los obstáculos que se interponen entre esas dos personas; yo destacaría algunos. Los pacientes, o los padres, por ejemplo, no están en las mejores condiciones para entender (además de para aceptar) lo que les está ocurriendo. Este hecho es capital para comprender que no 'capten' lo que se les dice. Y un segundo motivo no menos importante; hay veces en las que los pacientes no solo no entienden, que, de hecho, no entienden, sino que para ellos entender lo que les pasa equivale a una 'cosa' muy distinta de lo que el médico considera como entendimiento. Quieren, o mejor dicho anhelan, no una explicación clara y concisa, como cabría esperar según la lógica del médico, sino una mezcla de comprensión y apoyo mezclado con 'ciertas' explicaciones. Consideran, ellos, a los buenos médicos no a los que atesoran un gran conocimiento. Esto no debiera sorprender en exceso pues no tienen información del facultativo; cuántos pacientes se curaron bajo sus cuidados y cuántos se le murieron. No. Consideran que son buenos cuando se establece cierto 'feeling' entre ellos y el profesional. Cuando el médico es empático. Cuando el médico está seguro de sí mismo, 'descartando' así a aquellos que dudan, como sinónimo de incompetentes y poco hábiles. Sin embargo, todo profesional de la medicina sabe que dudar es algo razonable hasta establecer un argumento categórico.

Así, en mi opinión, si hay una de las dos partes que puede 'deshacer' o 'desdibujar' la inevitable asimetría de la relación médico-paciente en pro de una mejor comunicación, ésa es la primera de ellas. Ergo si hay falta de entendimiento -entiéndase que el paciente no está exento totalmente de culpa siempre- el causante de la misma es el profesional.

padresdetrillizas dijo...

En mi trabajo todos los días lidio con esta "falta de entendimiento" entre médico y paciente, trabajo de atención al paciente. Muchas veces es verdad que la situación familiar, su nivel cultural, el grado de gravedad de la enfermedad, hacen que en una visita médica no sean capaces de recibir toda la información que deseas, aunque muchas veces se les ha dado. Otras veces, también tengo que decir, que los médicos están tan saturados de trabajo, que no pueden dedicar el tiempo que les gustaría a cada paciente y sus familias. Las menos, el médico es poco empático y utiliza demasiados tecnicismos que la familia y el paciente pocas veces logran comprender. En mi trabajo es muy importante doscernir en cuál de las circunstancias me encuentro, para poder conseguir que estén a gusto, y que no se encuentren perdidos, en situaciones que muchas veces por sí solas, ya son lo suficientemente duras. Es un tema muy importante. Un abrazo.

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