jueves, 29 de noviembre de 2012

La crisis, los niños y los pediatras

Hace unos meses, contesté a una encuesta que hacía la Asociación Española de Pediatría sobre la crisis y la Pediatría. En estos últimos días, he visto publicado el resumen de los datos que se obtuvieron después de recoger la opinión de más de 1000 pediatras. 


Aunque las cifras se basan en opiniones y no en datos, como mínimo sirven para hacer un esbozo del panorama actual. Si bien cabe tener en cuenta que la perspectiva, puede ser muy diferente según el lugar en el que trabajes (e incluso la geografía....).
Algunas de las conclusiones de dicha encuesta: 
  • Más de la mitad de los pediatras creen que la crisis produce impacto en la salud de los niños.
  • Datos alarmantes: el 55% de los pacientes no pueden acceder a algunos medicamentos (en algunos casos como consecuencia de la desfinanciación).
  • También más de la mitad de las familias pueden tener problemas para cumplir los consejos ligados a una alimentación saludable.
  • Se produce una disminución de la vacunación en las vacunas no financiadas (antineumocócica, rotavirus, varicela)
  • El 84% de los pediatras creen que aumentan los trastornos por depresión, ansiedad y adicciones en los padres. Y lógicamente que estas elevadas prevalencias repercuten en la salud infantil.
  • Un 54% de los profesionales creen también que han aumentado las listas de espera.
  • En cuanto a aspectos profesionales, el 63% de los pediatras se confiesan desanimados en el ejercicio de sus funciones y una tercera parte cree que este desánimo se nota en la calidad del trabajo. Una tercera parte cree que tiene malas condiciones laborales y bajos niveles de satisfacción con el trabajo que realizan. La mitad tienen saturadas sus consultas. 
  • Y en global, el 71% piensan que todas las medidas de ahorro planteadas por los gobiernos han perjudicado la salud de los pacientes
Desde la AEP concluyen que es posible que se vean en el futuro repunte de determinadas enfermedades infecciosas y problemas derivados de los déficits nutricionales. Y valoran que el impacto sobre la salud está atenuado "gracias al esfuerzo y a la profesionalidad del pediatra". 

En mi humilde opinión y obviando ciertos comentarios finales reivindicativos, la realidad es que en general sí estamos preocupados por la salud infantil en estos tiempos y que es verdad que hay muchos compañeros muy "quemados" por sus condiciones laborales. Además las directrices en salud infantil son ambiguas y cambiantes y vemos que ocurren cosas sin sentido como por ejemplo que unas vacunas se dejen de financiar en Madrid y en cambio se empiecen a financiar en Euskadi. La sensación es que muchas de las decisiones políticas y económicas no se toman teniendo en cuenta las opiniones de los profesionales ni siguiendo criterios de salud de la población. 
 
Preocupante me parece especialmente el tema nutricional y el hecho de que los niños no sean alimentados adecuadamente en una época importante de la vida. En este punto me gustaría añadir al comentario de la AEP del impacto atenuado "gracias al esfuerzo y a la profesionalidad del pediatra", que también las familias se esfuerzan hasta lo imposible para que los niños sean los últimos perjudicados en tiempos de cinturón apretado. Y por supuesto, que los profesionales tenemos que estar ahí para arropar, acompañar, mantener una actitud preventiva y poner soluciones en lo posible cuando se presenten los problemas. 

martes, 27 de noviembre de 2012

Educar con los 5 sentidos (by Carles Capdevila)

El jueves pasado estuve en el colegio de mis hijas en una de las conferencias que periódicamente se organizan para los padres. En esta ocasión el invitado fue el periodista Carles Capdevila. Durante un poco más de una hora, con mucho humor y basándose en su experiencia personal, explicó cuáles son los 5 sentidos a la hora de educar a los niños. No puedo estar más de acuerdo.
  1. El sentido común. Para educar se necesitan grandes dotes de lo que los catalanes llamamos "seny". El sentido común se define como "la capacidad natural de grupos y comunidades, para operar desde un código simbólico compartido, que les permite percibir la realidad, o asignarle un sentido a personas, objetos o situaciones, que resulta obvio para el común de los integrantes de esa comunidad". Casualmente el sentido común es a veces el menos común de los sentidos. Pero por intentarlo, que no quede. 
  2. El sentido del ridículo. Que viene a decir algo así como que no hagas nada que te daría vergüenza que los demás supieran. Algunos ejemplos que lo pueden ilustrar, por ejemplo las cosas que algunos padres pueden hacer para que sus hijos coman y Carles nos habló de unos padres que detectaron que el niño se comía la comida del suelo a modo de juego y optaron por irle dejando comida en el suelo para que así "comiera". 
  3. El sentido del deber. Educar es una obligación. A la que habitualmente optamos de forma voluntaria pero que hay que cumplir. La vida cambia cuando tienes un hijo, sin duda alguna. Ignorarlo o plantearse hacer las mismas cosas y de la misma manera que las hacíamos antes no suele conducir a buen puerto.
  4. El sentido moral. La transmisión de valores, la importancia de servir de ejemplo. Los sermones que a veces damos no tienen mucho valor si luego nuestra conducta va en otra línea.
  5. El sentido del humor. La forma de encarar la vida con sus problemas y sus dificultades con buen ánimo, con buen humor y con optimismo, obviando siempre el victimismo y dando a los problemas el peso que tienen, sin dramatizar en exceso.

La labor de los padres debe ser "espabilar" a los pequeños y "controlar" a los mayores. Y confiar en que todo salga bien....
Gracias Carles por hacernos pasar un rato agradable y por explicarnos tus secretos.



lunes, 26 de noviembre de 2012

Madres contra piojos: ¡esto es la guerra!

Hacía tiempo que no recibía en casa la visita de los asquerosos piojos, pero ya se sabe, con hijos en edad escolar esto acaba pasando hasta en las mejores familias como había ido explicando por aquí y también muy al inicio del blog. Esta semana pasada volvió a ocurrir. Uno de los días en los que estuve en la universidad, saliendo y de camino a casa, llamé por teléfono a ver cómo había ido el día a las niñas y para comentarles que estaba de regreso, cuando la canguro me dio la buena noticia: la pequeña tenía piojos. Le había ido sacando una buena muestra de especímenes, pero estaba claro que me estaba convocando a la guerra.

Los piojos son endémicos entre la población infantil escolarizada. Periódicamente en los colegios envían circulares advirtiendo a las familias que "luchen" contra estos parásitos y que revisemos las cabezas a menudo como parte de la higiene de nuestros hijos. La verdad es que en estos últimos tiempos en los que las niñas son más autónomas en su higiene diaria, no sigo tan de cerca el estado de su cabello. Quizá también confiada por los dos años de bonanza sin piojos.

Si bien empecé con la permetrina al principio de los tiempos, en estas últimas épocas me he pasado a los aceites vegetales. Lesionan menos el pelo y el cuero cabelludo, y al final, la clave del éxito del tratamiento es tener la paciencia de quitar las liendres una a una. Y eso es una labor de mucha paciencia el primer día, y de tesón y repaso durante las dos semanas siguientes. Cualquiera de estos tratamientos, ciertamente resulta caro. Así que otra opción es optar por remedios caseros entre los cuales el vinagre es el number one.

El hecho de que sean endémicos en los colegios, quizá más que cuando yo era pequeña, creo que tiene relación con la dejadez de muchas familias. En mi colegio, cuando una niña tenía piojos, la decisión era radical: llamaban a casa, te tenías que ir, y las monjas revisaban las cabezas al regreso para comprobar que estaban limpias. Quizá pueda parecer extremo, pero no sé si sería una solución a día de hoy. Cuando un niño tiene fiebre por ejemplo, se le invita a irse a casa. Decisión lógica por dos motivos: una por su propio bienestar, y dos por proteger la salud colectiva.

A día de hoy en la consulta, en alguna ocasión en la que descubro piojos mientras exploro al niño o a la niña, algunas familias me han comentado que lo saben y que no pueden hacer nada. Con una resignación y una parsimonia que a mí me encienden. Claro que se puede hacer algo y además hay que hacerlo. Condenar a tu hijo al picor de los piojos y a contagiar a 50 niños más es de juzgado de guardia. Pero hay que tener la paciencia de sentarse un buen rato y repetir la operación en días sucesivos y parece que hemos perdido esa capacidad. 
Ciertamente puede resultar desesperante dejarles limpios y volver al día siguiente al colegio donde se ha infestado. Pero no hay otra....

El tema de los piojos da para escribir una novela. En la web las páginas son también numerosas. He descubierto no sin asombro, que algunos emprendedores han encontrado en los piojos (y en el poco tiempo y paciencia de los padres) una oportunidad de negocio. De esta manera, hay gente que se dedica profesionalmente a quitar piojos como he podido comprobar en esta página o en esta otra. En algunos de estos lugares te hacen descuento si desparasitan a un pack de hermanos y creo que también ofrecen servicio a domicilio. También hay vídeos tutoriales para conseguir con éxito la desparasitación. Os dejo con uno de ellos deseando que no tengáis que utilizarlo nunca.


viernes, 23 de noviembre de 2012

La importancia de la formación

Durante toda esta semana he estado inmersa en formación. Por una parte, estoy acabando el máster al que me embarqué este año y por otro, he estado escribiendo un artículo que me pidieron para una revista de formación continuada. La formación es, o debería ser, un continuum en la vida de los médicos. Y aunque no está bien resuelta desde el punto de vista administrativo, ni tampoco económicamente, soy de las que opinan que finalmente la voluntad de formarse y de formar a otros con lo que tú sabes, depende mucho de las motivaciones individuales.

En mi caso, soy una aprendiz eterna. Siempre estoy ávida de aprender cosas nuevas o de repasar "viejos" temas. También me gusta enseñar lo que sé y quizá este blog es una parte de ello. Creo que ese "ansía" por aprender, que no sólo no decrece sino que parece que va en aumento con la edad, tiene mucho que ver con lo que te han inculcado de pequeño en tu familia. Mis padres también han sido personas inquietas respecto a los aprendizajes y la formación, y siempre nos han insistido mucho en que estudiáramos, que aprendiéramos cosas diferentes, en definitiva que nos formáramos. A veces de forma machacona, como mi hermana puede atestiguar. 


Visto con la perspectiva del tiempo, el ambiente favorable a la formación y al aprendizaje durante bastantes años probablemente es el factor más importante para que mi hermana y yo hagamos lo que estamos haciendo en este momento. Y la verdad es que nos podemos considerar afortunadas. En otras familias, existen preocupaciones más importantes, y lamentablemente en algunos hogares se insiste poco, en especial si eres chica.

El sábado pasado -a propósito de la formación continuada- estuve en una jornada que hablaba sobre los menores institucionalizados, desde una perspectiva médica pero también social y legal. Una de las ponencias más interesantes bajo mi punto de vista fue de la Dra. Maria Carme Montserrat, de la Universitat de Girona. En ella hablaba de un proyecto de investigación en el que ha estado implicada y que evaluaba los itinerarios educativos de los menores tutelados (tanto en centros como en familias). Los datos eran sorprendentes. En primer lugar por la poca importancia histórica que la administración parece haberle dado al tema de la formación en estos niños -cuando por otra parte es la mejor garantía de una vida adulta competente y sana-. Por otro lado, las cifras de abandono escolar y bajo rendimiento son alarmantes y descorazonadoras. 

Ayer en el máster hubo un seminario sobre multiculturalidad. Uno de los temas que salieron a debate es sobre la consideración del género femenino en algunas etnias procedentes de otros países y que inmigran a nuestro país. De nuevo salió el tema de la formación. La formación hace que estas mujeres recién llegadas puedan en algún momento re-conocerse, poder rebatir costumbres ancestrales marginadoras y tener cierta autonomía lejos de sus maridos.

Quizá éste es uno de los legados que les podemos dejar a nuestros hijos: aspirar a que no paren de aprender. La formación y el aprendizaje proporcionan entre otras cosas la capacidad de hacer una lectura crítica del mundo en el que habitamos y de esta manera, mejora nuestro tránsito por estas tierras.

Buen fin de semana.

martes, 20 de noviembre de 2012

Anticoncepción y adolescencia, ¿lo tenemos bien resuelto?

A pesar de que en la página "Acerca del blog" comento que mi idea no es responder consultas médicas, lo cierto es que me llegan muchísimas consultas y comentarios a través del correo del blog. Muchas veces son comentarios que me motivan y que me dan ideas para nuevas historias. Otras veces son consultas generalizables para las que se puede dar un link o redirigir a la persona a una solución a su problema. Intento ayudar en lo posible, pero no siempre puedo ni me apetece. Además, en ciertos casos, las historias son tan concretas y me piden tal grado de implicación que no puedo asumir. 

De todos estos correos hay algunos que me llegan al alma. Gente que se desnuda dejando confesiones y experiencias duras y gente que me dice cosas muy bonitas y emocionantes. 

Hace unas cuantas semanas, recibí un correo de una chica de 17 años a la que llamaré Marta. No sé cómo llegó a estas páginas, pero me imagino que navegando en internet intentando dar solución a sus preocupaciones. El caso es que me relataba una historia de relaciones sexuales de riesgo y me planteaba cómo solucionar sus miedos a un posible embarazo y cómo gestionar el acceso a los anticonceptivos. Tenía miedo a consultar a los profesionales sanitarios por temor a que sus padres acabaran sabiéndolo. Su correo era una muestra de todos los tópicos -que no por ello dejan de ser la realidad de la calle-: chicos y chicas jóvenes iniciándose en las relaciones sin una información correcta de hábitos saludables, conocimientos de anticoncepción y formas de evitar las enfermedades de transmisión sexual, desconocimiento del sistema sanitario y de los conceptos de autonomía del paciente y de confidencialidad, irresponsabilidad en algunos casos del sector "masculino", tema tabú a nivel familiar, etc.


No hace falta que os explique que contesté a ese correo en un tiempo récord y unos minutos antes de apagar las luces e irme a dormir. Aunque estaba reventada, no podía dejar a esa chica colgada con sus angustias y sin los recursos que tenemos los "adultos" para afrontar los problemas.

Le informé someramente sobre las posibilidades de anticoncepción, pero sobretodo le comenté que si tenía dudas tenía que consultar sin miedo. Que los profesionales sanitarios tenemos obligación de mantener la confidencialidad, y que a partir de los 16 años, el menor es en realidad mayor de edad para lo sanitario, y además me atreví a darle un par de consejos. Primero que hablara con su pareja. La anticoncepción no es un asunto que se deba dejar para el momento "D". Hay que tenerlo hablado, consensuado y aprender juntos si es que no se sabe demasiado. El segundo consejo: que intentara hablar con sus padres, o como mínimo con su madre. A veces los padres pueden parecer conservadores y tener la sensación de que pueden resultar intransigentes y castigadores con algunos temas y sin embargo les sacan las castañas del fuego a sus jóvenes hijos (y no tan jóvenes) cuando estos se meten en líos.

Le pedí a Marta, al final de mi correo, que por favor me explicara cómo había acabado la historia. La situación me había provocado una intensa desazón. Me escribió de nuevo hace unos días. Parece que pudo solucionar su preocupación de ese momento de forma satisfactoria. Además pudo hablar con su pareja e incluso se planteó poder sincerarse con su madre. Así que podríamos decir que algo hemos avanzado. Sin embargo me pregunto cuántos chicos y chicas pasan por circunstancias similares en soledad.

Toda esta historia me recuerda a un artículo que leí en El País a principios de mes titulado "¿Anticonceptivos en el instituto? Funciona" . En dicho reportaje partía de un programa de planificación familiar que se está desarrollando en el Reino Unido en varios centros escolares. En dicho programa se facilitaba el acceso a la anticoncepción a jóvenes (muy jóvenes) sin el consentimiento familiar. La polémica está servida. Pero en lo que sí parecen ponerse de acuerdo todos los expertos es en que poner barreras al acceso a la anticoncepción (sociales, económicas, por edad) no hace que los jóvenes dejen de mantener relaciones, y éstas se producen asumiendo muchos más riesgos.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Redes de madres

A veces creo que llevo vidas paralelas. Una es mi vida virtual, donde tengo muchas relaciones con otras personas y una gran actividad. Y la otra es mi vida cotidiana.
No creo ser dos personas diferentes, ya que en las redes intento ser la misma persona que soy en la vida cotidiana, pero lo cierto es que las dos vidas no siempre convergen. Puedo decir que la virtualidad ha enriquecido mis días con personas a las que se conoce de una manera pero que luego forman parte de la vida tangible. Pero al revés no tengo la misma sensación. Con muchos de mis amigos o conocidos no coincido en las redes, más allá en casos particulares de alguna coincidencia en facebook.


Si tengo que escoger, me quedo con lo de la calle.  Dolors Reig dice que "lo de la calle" se amplía por las redes, pero creo que todavía estamos lejos de que todo esté tan intercomunicado.

La principal red en la que estoy inmensa está constituida por otras madres como yo y a la mayoría de ellas las he conocido en la puerta del colegio. Esas mujeres con las que conversas a pequeños ratos mientras esperas la salida de los colegiales. Tímidamente el primer año de colegio, con más confianza poco después. Y cuyas conversaciones tienen inicialmente un cariz práctico pero que luego cada vez se vuelven más personales y emocionales.

Conforme avanza la escolarización de mis hijas, las relaciones se afianzan. Y acabas conociendo a otras familias bastante bien. Las madres tendemos una red de relaciones y de sostenimiento del entramado escolar tanto de puertas adentro como hacia fuera. Una se presentará "voluntaria" para recoger a una de tus hijas mientras tú vas volando a recoger a la otra de piscina porque los horarios te coinciden. Otra te explicará con pelos y detalles una reunión a la que no has podido ir porque tenías guardia. Otra acudirá a tu casa por la mañana amaneciendo de la fiesta del pijama para ayudarte a levantar el campamento. Otra de más allá te enviará un vídeo por whatsapp de tu hija bailando y divirtiéndose en una fiesta de cumpleaños.
En otras ocasiones soy yo la que sustento el tejido y la que tiendo las manos. Muchas veces por mi condición de pediatra que puede echar un cable en un momento dado y otras veces simplemente como "mamá". ¿Verdad que es maravilloso? 

viernes, 16 de noviembre de 2012

Raquitismo y vitamina D


La última sesión de formación continuada en mi hospital trataba sobre el raquitismo y la vitamina D. Se están actualizando los protocolos porque el raquitismo, una enfermedad que teníamos un poco olvidada, parece que padece cierta reemergencia.

El raquitismo es un trastorno de la mineralización del hueso, en relación en la mayoría de los casos con la carencia de la vitamina D. La afectación de la mineralización tiene lugar predominantemente en las zonas del esqueleto que tienen un crecimiento más activo dando lugar a deformidades.  La vitamina D es una sustancia que interviene en el metabolismo del calcio y del fósforo.
Tenemos dos fuentes de vitamina D. Por un lado la exógena, procedente de la alimentación. Son alimentos ricos en vitamina D los pescados azules y las yemas de huevo. Por otro lado, la fuente endógena de vitamina D se obtiene por su síntesis en la piel, pero para ello se necesita la exposición de la piel a los rayos solares. 
La alimentación del niño pequeño, en especial del lactante, en líneas generales es bastante deficitaria en vitamina D. Las leches artificiales que se dan están suplementadas, pero la leche materna tiene escasa cantidad y también los alimentos que típicamente se dan en el primer año de vida. Por todo ello, se recomienda suplementar con vitamina D a los lactantes alimentados exclusivamente con lactancia materna y también a otros grupos de riesgo como por ejemplo los ex-prematuros.
En cuanto a la exposición solar es complicada en algunos países del norte y también debe ser más intensa en personas de piel oscura. Es un tema menos complicado en nuestro país, que goza de buen clima y muchos días de sol. En contrapartida, la recomendación de aplicar protectores solares para prevenir las lesiones cutáneas va en detrimento de la formación de la vitamina D endógena.
Las recomendaciones en este punto consistirían en facilitar que los niños estén al sol (juegos al aire libre, paseos), por lo menos una o dos horas al día.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Diabetes en la infancia

Hoy se celebra el Día Mundial de la Diabetes, conmemorando el día en el que nació Frederick Banting, que fue uno de los científicos que tuvo un papel determinante en el descubrimiento de la insulina en los años 20 del siglo pasado. No soy muy dada a conmemorar los días mundiales de ninguna enfermedad, porque es un no parar y porque hay tantas celebraciones que al final no sé si consiguen la labor de sensibilizar. Pero en esta ocasión, me apetecía hablar del tema, quizá porque tengo muy reciente el diagnóstico en Urgencias de un pequeño de apenas 13 meses hace sólo unos pocos días.

Existen dos tipos de diabetes mellitus. La tipo 1 es la que se produce porque el páncreas, por un mecanismo inmunitario, deja de producir insulina. Es el tipo de diabetes que afecta a la infancia y a la adolescencia (y acompaña a estos niños durante el resto de su vida) y la que necesita sí o sí el tratamiento con insulina.

La diabetes tipo 2 es la propia del adulto y se produce -simplificando- porque de tanto trabajar, el páncreas se agota y pierde capacidad de producir insulina. Está asociado a la obesidad y a los hábitos alimentarios inadecuados en muchas ocasiones aunque hay un innegable componente genético de la enfermedad. Aunque se tiene la idea colectiva de que afecta a la gente más mayor, cada vez se diagnostica a edades más precoces. Muchos de ellos acabarán también necesitando tratamiento con insulina. 

Con todo ello, hay más de 300 millones de diabéticos en el mundo, convirtiéndose en la principal enfermedad crónica.

En lo referente a los niños, el diagnóstico suele ser un shock para las familias. Entender y asimilar una enfermedad crónica nunca es sencillo y menos en el caso de los niños. La dinámica familiar cambia para siempre, pues las rutinas de horarios, comidas, etc. tienen que estar perfectamente definidas.
Por suerte casi siempre los niños, conforme van creciendo, van adquiriendo un control de su enfermedad impresionante. Con ciertos altibajos en el momento de la adolescencia por razones hormonales y de crecimiento y también por motivos conductuales.



Si queréis saber un poco más de la enfermedad, os paso la Guía del niño diabético que hay en las páginas de mi hospital.

martes, 13 de noviembre de 2012

Padres divorciados y hospitalización

Las cifras de divorcio son tan elevadas, que no es extraño que los pediatras visitemos a niños cuyos padres decidieron separar sus vidas. Las formas de organizarse son tan diversas como lo son las personas así como la forma como mantienes una relación con tu ex-pareja, que puede ser más o menos cordial y más o menos colaborativa. Sobre todo por el bien de los hijos comunes.
A pesar de que sobre el papel todo el mundo entiende que lo mejor es llevarse bien y que los intereses de los niños tienen que estar por encima de las rencillas que hubo o que continúa habiendo, lo cierto es que en la realidad muchas veces escucho en la consulta determinados comentarios que sobran o que no me gustan referente al progenitor ausente. No me gustan porque de alguna manera las personas pretenden que los profesionales seamos juez y parte y por otro lado porque los niños sufren cuando se habla mal o peyorativamente de su padre o de su madre. Incluso en algunos casos en los que el/la "criticado/-a" es "criticable" (porque algunos/-as....tela marinera!) pienso que hay que ser muy cauto.

En las últimas semanas han estado hospitalizados dos niños cuyos padres estaban separados y que han originado conflictos. Si ponerse de acuerdo en condiciones normales puede ser complicado, en situación de hospitalización, donde no hay casa de uno ni casa de otro -donde cada uno de alguna manera hace lo que quiere- un territorio como el hospital que debería ser un terreno "neutral" se convierte en un campo de batalla.
Que si esta noche me toca quedarme a mí porque es mi noche. Que si "ésa" (nueva pareja del padre) no pone los pies en la habitación de mi hijo. Que si es culpa tuya estar aquí porque se puso enfermo por tu dejadez cuando estaba contigo.
La lista de perlas puede llegar a ser infinita. Y en ocasiones nos llaman a nosotros los pediatras para que decidamos cosas tan ruines como quién puede estar en la habitación....En esos momentos intentas conciliar, intentas no tomar parte, pero te lo ponen muy complicado. Algunos incluso optan por llamar a la policía, y entonces el lío ya alcanza dimensiones estratosféricas. Y al fondo de una habitación de hospital ves a un niño o a una niña con cara de susto. Con cara de circunstancia y de culpabilidad. Siendo "atacado" inevitablemente por las personas a las que más ama y a quien los árboles no dejan ver el bosque.
Desde mi situación actual estas escenas me duelen extraordinariamente. Porque entiendo por qué se puede llegar a eso. Porque resolver la maraña de las emociones es tarea árdua. Y porque cierto es que hay que ser valiente para coger distancia, y más en un momento de estrés como puede ser la enfermedad de un hijo. Y porque me da mucha tristeza ver cómo dos personas que se han querido y que han tenido un proyecto común, acaben necesitando que venga la policía a decidir quien tiene que pernoctar en el hospital una noche cualquiera.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Fiesta de pijama

A pesar de haber sido advertida hace pocos días por mi amiga Jomeini, el viernes me lancé a hacer una fiesta de pijama en mi casa a petición de mi hija y coincidiendo con su cumpleaños. Después del tema de la perrita, escuchando esto que os voy a contar os daré la razón: me estoy volviendo loca de remate.
 
El caso es que las fiestas de pijamas empiezan a ser una moda entre las preadolescentes y las adolescentes. Después de las fiestas tradicionales que nos celebraban a nosotros cuando éramos pequeños, parece que es un retorno a ese estilo de celebración en casa, alejado de otras formas que también están en boga últimamente como chiquiparks, etc. Y la verdad es que salvo que te hagan un destrozo en casa suculento, la opción de hacerlo a domicilio es buena (irónica que es una), bonita y sobretodo barata.  
 

Mi hija empezó pidiendo que vinieran 5 de sus amigas. Poco después la lista se amplió a 6, posteriormente a 7.....y acabaron siendo 9!! Y pensando que al final es el mismo follón 5 que 10 (gran error!) me lancé de cabeza a la aventura.
 
Tengo que decir que la tarde transcurrió estupendamente. Jugaron a diferentes juegos, bailaron -poniendo en cierto peligro mi tele-, compartieron confidencias. Hubo algún que otro enfado típicamente femenino con psicodrama incluido pero en general bastante bien.
 
Para cenar me lié a hacer pizzas caseras. Con 4 pizzas tamaño extra grande comieron a lo bestia (madre mía cómo se nota el estirón prepuberal....), tanto que si me descuido no me dejan ni las migas. Y me subieron la autoestima: Mi pizza tuvo una puntuación de 10 sobre 10. Además - y lo siento por si alguna madre me lee- bebieron lo que les dio la gana, a excepción de alcohol por supuesto, prometiéndoles que todo lo que comieran o bebieran pertenecía a secreto de sumario.
 


Habían preparado cartas, poesías y bailes para mi hija. Estaba más ancha que larga siendo la protagonista.
 
En un momento dado pacté con ellas la hora de apagar luces. Craso error. Decidieron democráticamente que se irían a dormir a la una. Teniendo en cuenta que la mayoría juegan a baloncesto y que el sábado teníamos partido y estábamos convocadas a las nueve de la mañana, ya era dormir poco. Acepté estoicamente el resultado de la votación y la una como hora tope, pensando que entonces estarían reventadas....y serían responsables de la hora que ellas mismas habían decidido....
 
Llega la una. Apagamos luces. Parece que todo está en orden, el salón lleno de niñas metidas en sacos y preparadas para dormir como angelitos y me meto en mi cama. Segundo error: la próxima me quedo en plan policía, garrote en mano. No tardaron ni media hora en volver a animarse. Como si volvieran a ser las 6 de la tarde.
 
Recordad que además, tengo un perro bebé en casa, que va meándose y cagándose allá donde encuentra. Un festival!
 
Y así vi pasar las 2.....las 3.....las 4.....e incluso las 5!!!. Periódicamente me iba levantado, sofocando carreras y gritos, con el nivel de cabreo cada vez un poco más intenso. Finalmente las medio amenacé con echarlas a dormir al jardín comunitario, no sin antes maldecir en silencio a la madre que parió a alguna de ellas... y parece que resultó.
 
Resultado: una noche más de mi vida a medio dormir. Como estando de guardia.
 
A las 7 y media toqué diana. Dar de desayunar a este campamento y dejar tiempo para que se vistieran y recogieran sus pertenencias fue una contrarreloj. Nadie se atrevió a decir que tenía sueño....
 
Y la energía les dio incluso para ganar el partido y aguantar hasta después de comer, momento en el que más de una, me consta que hizo una siesta como no había hecho desde su época de lactante.
 
Se lo pasaron tan bien que ya están pensando en una nueva edición. Y tengo a Irene deseando cumplir 6, 7, 8 y ¡por fin 9 años! para traerse ella también a sus amigas. Tendré que buscarme para entonces una casa de acogida, ¿voluntarios?
 
 

jueves, 8 de noviembre de 2012

Mi niña grande

Mi niña grande cumple 9 años. Es grande porque es la mayor, es grande porque ha crecido un montón, y es grande porque tiene un potencial que no se lo acabará.


En este último año ha madurado considerablemente. Releo las entradas de cuando cumplió 8 y sobretodo de cuando cumplió 7 años y soy consciente de su evolución. En aquellos momentos a su padre y a mí nos parecía imposible llegar algún día a verla como lo que es hoy. Entonces los días estaban llenos de zancadillas y creo que no tenía claro qué lugar ocupaba en nuestra familia.

A día de hoy es mucho más abierta, extraordinariamente más responsable y sobretodo, y lo que me llena de tranquilidad es que ha abierto los brazos a las emociones: a saber dar y a saber recibir, a poder ponerle nombre al desasosiego y a la alegría, a poder buscar su camino sin herir, a querer y a dejarse querer.

Hoy veo claro que no había que tirar la toalla. Que criar es un camino a ratos difícil, desesperante y lleno de incertidumbres, pero que el instinto y a veces una pequeña ayuda externa hacen que las cosas -pasados los meses- se vean mucho más sencillas.

Con ciertas maneras ya preadolescentes, me enreda para hacer una fiesta del pijama con un buen puñado de amigas de su clase, argumenta como si fuera un adulto los motivos para tener un perro, me deja fascinada cuando pone a volar su imaginación hasta el infinito y dibuja o imagina historias increibles. 

Y es auténtica. Y es grande. Será lo que quiera ser, estoy segura. Y yo la ayudaré a conseguirlo. Porque,  ¿para qué si no servimos las madres?

Que seas muy feliz en tu día Laia. Y que cumplas muchos más.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Cuerpo extraño intranasal

La última consulta que me hizo mi hermana mediante whatsapp hace unos pocos días era porque mi sobrina pequeña se había introducido un cuerpo extraño en uno de sus orificios nasales. En concreto una bolita de papel de aluminio.

La introducción de cuerpos extraños por los orificios naturales, es una especie de deporte nacional entre los niños. En su afán exploratorio más de uno juega con los orificios nasales y con los conductos auditivos, introduciendo algún juguete, papel o restos de comida. Las niñas en ocasiones utilizan otro de sus orificios naturales para hacer experimentos: la vagina. 

Es frecuente que los padres detecten que se ha producido la introducción del cuerpo extraño. En otras ocasiones no resulta tan sencillo averiguarlo y aparece por el orificio obstruido una secreción maloliente o sanguinolenta como reacción de los tejidos. En la mayoría de las ocasiones, el suceso no provoca unos síntomas aparatosos y es posible demorar la consulta salvo en algunos casos concretos. Aunque es cierto que lo mejor es extraer el cuerpo extraño lo antes posible, sobretodo cuando se trata de algún material más delicado como por ejemplo las pilas de botón (corrosivas).

En casa uno puede intentar extraerlo. Pero la recomendación es que si no se resuelve de una manera sencilla, lo más conveniente es no manipular demasiado, pues podemos hacer más daño que otra cosa.
Inicialmente lo mejor es tranquilizar al niño, conseguir inmovilizarlo. Y colocarlo con la cabeza más baja que las piernas para evitar que el cuerpo extraño se pueda aspirar pasando a vías respiratorias una vez se consiga extraer. 

Para extraerlo, suele haber unas sondas especiales para hacerlo en los servicios de Urgencias. Mi hermana utilizó unas pequeñas pinzas, posibles por el material (papel) que estaba en la fosa nasal, pero con riesgo de lesionar la mucosa (la advertí de no intentarlo de forma repetida si no tenía éxito). Otro "aparato" que se puede utilizar en el domicilio es un clip desdoblado. El clip se pasa por encima del cuerpo extraño y una vez abrazado, se tracciona suavemente. 

Papel de aluminio extraído de la fosa nasal de mi sobrina....

En niños más mayorcitos y capaces de colaborar, una forma que puede ser útil es utilizando la presión de la propia espiración. Se le pide que se suene tapando la fosa nasal "sana" y con la boca cerrada.

Algunos cuerpos extraños complicados:
- Los vegetales y las legumbres. Son capaces de absorber agua, de forma que su tamaño crece y crece dentro de la nariz con la humedad del moco nasal....resultando muy dificil su extracción.
- Cuerpos extraños vivos. Cuando se ha introducido accidentalmente o no algún insecto o similar.... 
- Cuando el cuerpo extraño lleva mucho tiempo y ya se ha modificado y "adaptado" al espacio.

Y la complicación más frecuente después es el sangrado nasal, la epistaxis. Así que una vez extraído el cuerpo extraño no es raro que pueda producirse algún sangrado puntual.

martes, 6 de noviembre de 2012

Como una madre primeriza.....

Pues sí, así me he sentido desde que hace justo una semana, entro a formar parte de nuestra familia una pequeña perrita caniche a quien mi hija ha bautizado como Dana. 


Vale, soy blanda. He cedido ante las peticiones de mi hija que a sus casi 9 años, y conchabada con mi hermana me han puesto las cosas difíciles. A las peticiones clásicas de quiero un perro, quiero un perro, quiero un perro, hasta el infinito, se han sumado los ataques digitales. A saber:

- Que el primer e-mail que te dirige tu hija sea para pedir un perro.
- Que se dedique a buscar en foros Cómo convencer a mi madre para tener un perro (y lo curioso es que encuentras respuestas, algunas muy argumentadas por mocosos que levantan solo unos cuantos centímetros del suelo...)
- Que me haga una lista de los perros disponibles para adoptar en la perrera a partir de su página web semana tras semana.

Y en fin, que todo eso junto a un poco de sentimiento de culpa por los últimos acontecimientos familiares.....me he tirado a la piscina.
Y estoy encantada. Las cosas como sean.

El viernes tuve cita con la veterinaria (apodada en estos momentos la "PERRIATRA"). Me identifiqué -salvando las distancias, of course- con las madres primerizas que cuando llegan el primer día a nuestras consultas, se sacan una lista entera de preguntas: ¿y qué vacunas le tocan? ¿y cuándo la puedo bañar? ¿y esto del control de esfínteres, cómo se hace? y? y?
Incluso me medio insinuaron que la empiezo a tener muy mimada....

Pues eso, que la niña ya tiene perro. Y yo también!

Libro que me estoy "empollando" para saber un poco más de esto de cuidar y convivir con un perrillo...



lunes, 5 de noviembre de 2012

El blog de la Doctora Jomeini

Según me ha dicho un pajarito hoy saldra a la luz el libro de nuestra amiga Ana González, la Doctora Jomeini y que lleva por título El blog de la Doctora Jomeini, como su bitácora.

Ana es una persona extraordinaria, algo que he podido comprobar en las dos ocasiones en las que hemos coincidido sin pantallas de por medio. Su blog ha cumplido este pasado mes de septiembre 4 años y fue uno de los primeros de la blogosfera sanitaria a los que me enganché un poco antes de empezar a escribir estas páginas. 

Con Ana te ríes, lloras, piensas,.....es un blog que no deja indiferente. Y además le estoy siempre agradecida, pues me "envía" a mucha gente hacia aquí.

En los últimos tiempos, aparte de pasar de ser residente a adjunta, puede ver como ve la luz una de sus "hijos", el que durante un tiempo fue "El blog imaginario" ahora se podrá leer en forma de libro. Si queréis que os atrape desde el principio, aquí tenéis las primeras páginas. Yo no me lo pierdo!

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