No sé si alguna vez he hablado de este tema, pero parece bastante comprobado que las características de la madre, tienen mayor influencia que las del padre en la evolución de los niños con ciertos factores de riesgo al nacimiento, como es el caso de los prematuros. Así por ejemplo, un mayor nivel educativo de la madre suele ir asociado a una mejor evolución en el desarrollo de estos niños.
De la misma manera, también parece que la forma de vivir en el periodo perinatal según qué experiencia traumática en relación con el bebé, puede determinar también en el futuro algunas dificultades en establecer el vínculo con el niño y en el desarrollo del apego.
La prematuridad es un factor que suele estresar bastante a las familias, probablemente en mayor proporción a las madres que a los padres, pues son ellas las que observan impotentes cómo el bebé sale de su vientre antes de tiempo.
Está estudiado el impacto que puede causar este nacimiento desde el punto de vista psicológico. Los hechos se suceden antes de lo esperado y el bebé que nace no se ajusta a las imágenes que uno tiene en el imaginario colectivo de lo que es un bebé. Además según el grado de inmadurez, pasará a "vivir" en una incubadora y permanecer en una constante carrera de obstáculos (y posibles complicaciones) durante sus primeras semanas de vida.
Está además el miedo al futuro. El miedo a la posibilidad de que no se superen algunas de las complicaciones o de que se superen con secuelas para el resto de la vida.
Y socialmente, en muchas veces, llega el aislamiento. Las personas y la sociedad en su conjunto no siempre saben adaptarse y "comportarse" según lo esperado en situaciones que se salen un poco de la norma. Así los padres de los niños prematuros muchas veces no reciben ni visitas ni regalos, y ni tan siquiera felicitaciones por el nacimiento de su hijo.
Durante mi formación como pediatra, recuerdo que haber leído que los padres de los prematuros ni siquiera recibían felicitaciones por su paternidad, me impactó muchísimo. Y también recuerdo que desde ese momento en el que tuve conocimiento de este hecho, cuando iba a hablar con ellos tras el parto, lo primero que hacía era precisamente eso, felicitarles por el nacimiento de su hijo, antes de explicarles las tantísimas cosas que les decimos desde las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales.
La probabilidad de que todos estos factores generen estrés en las madres de los prematuros (teniendo en cuenta que el nacimiento de un hijo puede ser un factor estresante para cualquier mujer) es el doble que en el global de las madres. La reacción emocional será manejada por cada una de estas mujeres según sus capacidades adaptativas y seguramente también en función del soporte del entorno (pareja, familiares directos, existencia de otros hijos, etc.).
Evaluar el estrés y la necesidad de apoyar a las madres y a las familias en este proceso puede ser fundamental, pues facilitará su tarea de cuidar cuando el bebé esté ya en casa y en meses posteriores la creación de un apego seguro del niño.







