miércoles, 30 de mayo de 2012

Pediatría 2.0



Cuando algunos de vosotros estéis leyendo este post yo estaré aterrizando en Granada (Graná!!! me corrigieron ayer en twitter, a riesgo de que pronunciándolo con todas las letras me caiga una tormenta o no me pongan una tapa con la bebida....). Ciudad que adoro y donde tengo parte de mis raíces, aunque en esta ocasión voy por trabajo. Trabajo con matices, pero trabajo al fin y al cabo.

Se celebra desde el jueves hasta el sábado el 61º Congreso de la Asociación Española de Pediatría (AEP), bajo cuyo paraguas trabajamos los pediatras en nuestro país. Y en esta ocasión, comparto escenario junto a Javier González de Dios -a quien por cierto no conozco en persona y tengo ganas de dar un fuerte abrazo- para hablar de la Pediatría 2.0.

Mi parte de la charla la he titulado Padres y pediatras enred@dos en la web y hablaré de este blog -aunque poco- y de los motivos por los que creo que los pediatras tenemos que lanzarnos a internet como forma de complementar la relación médico-paciente.

Como voy a estar ausente unos días de estas páginas, por dificultades de espacio y tiempo, os adelanto en primicia las 4 ideas que creo que justifican que los pediatras estemos en la red y que serán la base de mi presentación:

1. Las nuevas tecnologías han llegado para quedarse. Así que adaptarse a la tecnología no es una cuestión laboral.....sino una cuestión que abarca todas las facetas de tu vida.

2. Los pediatras no tenemos brecha digital. Nuestros pequeños pacientes....son nativos digitales, y pronto también lo serán los padres de nuestros pacientes.

3. Surgen redes de madres virtuales, las madres blogueras, con las que tenemos que caminar conjuntamente. La inteligencia colectiva es superior a la individual!

4. Debemos "devolver" (figurativamente, porque en realidad siempre lo han tenido) el poder a las familias para que cuiden de sus hijos, facilitándoles herramientas aprovechando las nuevas tecnologías.

En cuanto a mi presentación, quería agradecer desde aquí a 3 personas que me han dejado alguna de sus diapositivas para colarlas entre las mías y alguna que otra fotografía chulísima: Miguel Ángel Mañez, Francesca Cañas y Rafa Pardo.

Para los profesionales y tuiteros, sabed que la etiqueta del congreso será #aep2012. Para el resto de amigos que pasáis por aquí, sabed que allí estaremos para aprender más cosas que compartir con vosotros.

Y en cuanto a mi "partenaire" Javier, gran amante del cine como podréis comprobar en las entradas de los sábados de Pediatría Basada en Pruebas, seguro que la presentación será de película....aunque no me corresponde a mí desvelar los detalles....


martes, 29 de mayo de 2012

Una idea romántica



En estos días en que empieza a hacer calor y nos vamos dejando ropa en el armario, da la sensación por la calle de que el número de embarazadas aumenta. Supongo que también es una época del año propicia a las "barriguitas" ya que son muchas las parejas, que si pueden elegir, prefieren la primavera para traer al mundo a sus hijos.

La visión de las embarazadas, especialmente cuando las ves acariciándose sus barrigas rotundas, siempre me ha parecido maravillosa. Me transmite paz, esperanza, bondad infinita.

En esta época en la que mis embarazos empiezan a estar lejanos, en que la probabilidad de otra gestación es menor que cero y que ya todo el entorno bebé de mi casa se ha evaporado, además de paz, cuando veo a las embarazadas siento nostalgia.

Nostalgia porque el embarazo es un momento de romanticismo como ninguno, donde todo lo que pasa por tu cabeza es bueno, donde todavía desconoces lo duros que van a ser algunos momentos, donde todavía no eres capaz de sospechar lo mucho que vas a querer a tu hijo.

Y ese romanticismo perdura en el imaginario colectivo, tanto en las que somos madres como en las que todavía no lo han sido, da igual la edad o el tiempo. Aunque luego sepamos, que no es oro todo lo que reluce. Y que suerte que contamos con la oxitocina que nos permite mantener el enamoramiento con nuestros bebitos, aunque a veces sean nenucos llorones. Porque de romántica la maternidad, hay días que tiene bien poco.... ¿Qué os voy a contar que no sepáis?

viernes, 25 de mayo de 2012

Día de África

Mi estimado Javier González de Dios de Pediatría Basada en Pruebas, nos envío un vídeo a varios amigos pediatras blogueros y a mí, para compartir con todos vosotros aprovechando que hoy es el Día de África. Es un vídeo de su hija María en el que comparte su experiencia en Kenia y que sirve para sensibilizarnos con los problemas del continente africano.
Os adjunto un fragmento del texto que también publicarán en Pediatría Basada en Pruebas y en otros blogs pediátricos.
Por cierto a Javier le conoceré (en vivo y en directo) en breve. Compartiremos cartel en una ponencia del congreso de la Asociación Española de Pediatría que tiene lugar la semana que viene en Granada....pero eso os lo explico otro día!!
Buen fin de semana!

Hoy, 25 de mayo se celebra el Día de África en conmemoración de la fundación en 1963 de la Organización de la Unidad Africana (OUA), a la que sucede, la Unión Africana (UA). La UA es el equivalente a nuestra Unión Europea, cuyos fines fueron promover la unidad y solidaridad de los estados africanos.

Aprovechamos esta celebración para transmitir los mejores deseos de un mundo mejor, más justo, mas solidario. Como pediatras solicitamos un mundo donde las diferencias entre las oportunidades de salud y educación de los niños del Primer y Tercer Mundo sean cada vez menores.
También hemos volcado experiencias personales con el tema de la Pediatría solidaria, con sus luces y sus sombras. De estas experiencias no he sido protagonista, pero si espectador privilegiado, pues son vivencias directas de mi hija María.

Vivencias como la que hoy presentamos y que corresponde a la experiencia de su grupo de cooperación en Kenia. Experiencias volcadas en el vídeo que os presentamos y que consta de tres partes, separadas por tres músicas que transmiten diferentes sentimientos:

-La parte inicial es una presentación de los compañeros cooperantes en el maravilloso entorno de Kenia. Se acompaña de la canción. "Living Darfur" del dúo inglés Mattafix.

-La parte central es una denuncia a la situación sociosanitaria y política de África, a la hambruna galopante y a las injustas desigualdades, con una mirada particular a la infancia. Se acompaña de la canción "Kothbiro" de Ayub Ogada, perteneciente a la B.S.O. de El jardinero fiel (Fernando Meirelles, 2005).

-La parte final es la más emotiva, es una llamada de atención, un S.O.S. de solidaridad con África, un país rico en pobres. El corazón se acelera con la canción "Requiem for a dream" de Clint Mansell, tema central y leitmotiv de la película Requiem por un sueño (Darren Aronofsky, 2000).

Algunos mensajes del vídeo nos permiten abogar a la reflexión: "¿Te atreves a andar descalzo y a mirar su realidad a los ojos?", "¿todavía tienes motivos para quejarte?", "no es sólo lo que hacemos, sino el amor que ponemos en ello"... Vale la pena fijarse en las miradas y las sonrisas de los niños africanos (difícil de encontrar en nuestro entorno). Si al finalizar el vídeo notas que el corazón palpita más deprisa es que, de alguna forma, te has contagiado por "el mal de África".

jueves, 24 de mayo de 2012

Dolores de crecimiento



Y aquí otro top ten en los diagnósticos pediátricos, que sin embargo no va asociado a cojera.
Los dolores de crecimiento son una especie de cajón de sastre, complejos y con poca trascendencia a largo plazo que pueden afectar hasta a un 20% de los niños en edad escolar.

La verdad es que en realidad y contrariamente a su nombre, el dolor no es consecuencia del crecimiento sino del uso muscular excesivo en niños que suelen parar poco. Por eso también es más frecuente en niños que en niñas. Y así en petit comité, os diré que es un diagnóstico extendido entre el público general y bien aceptado socialmente como por ejemplo todos los problemas derivados de la erupción dentaria. Cuando das el diagnóstico de "dolores de crecimiento" los padres se suelen quedar tranquilos a la par que orgullosos -por ese afán que solemos tener con el crecimiento de nuestros retoños viéndoles escalar peldaños en los percentiles-.

El dolor en este caso es intermitente, de predominio nocturno (cuando por fin llega el reposo....), casi siempre afecta a las piernas bilateralmente (muslos o pantorrillas) y tiene una duración variable que no suele ser muy larga. A veces despierta a los niños por la noche. La exploración física es normal. Y aunque no estarían indicadas inicialmente, si se realizan exploraciones complementarias, también lo son.

El "dolor de crecimiento" responde bien a los analgésicos, al calor y a los masajes de mamá.

Si hay cojera, o el dolor se mantiene durante el día, hay que pensar en otro diagnóstico. Seguimos.....

martes, 22 de mayo de 2012

Cojera en el niño: Sinovitis transitoria de cadera



Siguiendo el hilo del post de ayer, mi paciente del fin de semana y de forma bastante probable algunos de los niños que me comentábais ayer en la entrada tenían una sinovitis transitoria de cadera.

La sinovitis transitoria de cadera es la causa más frecuente de cojera en la infancia y consiste en una inflamación del tejido sinovial -que es una fina capa que envuelve a la articulación- de la cadera.
Suele ser un proceso benigno, leve y autolimitado. Y afecta de forma unilateral a una de las extremidades.

Aunque se puede presentar en todas las edades es muy característico de los niños entre los 4 y los 8 años. Y yo diría que es más frecuente en niños que en niñas, aunque esto no lo tengo contrastado.
Fue descrita hace más de 100 años y ha recibido bastantes nombres históricamente.

Es una reacción inflamatoria cuya causa, como ocurre en tantas otras patologías en medicina, es en realidad desconocida. No obstante, curiosamente en más del 70% de los casos hay una infección vírica de vías respiratorias altas o del área ORL en los días previos. Otros autores explican que puede haber el antecedente de un traumatismo o una caída (aunque éstos son tan frecuentes en algunos niños que resulta difícil establecer una causa-efecto). Y hay quien argumenta que puede haber subyacente cierta predisposición alérgica.

Los niños presenta dolor en la zona de la cadera, también en la ingle o en la zona de la cara anterior del muslo. El dolor origina cojera y cierta movilidad limitada, que también detectaremos en la exploración. Contrastando con todo ello, el niño suele tener excelente estado general y raramente otros síntomas.

La duración estimada es de unos 10 días, aunque en algunos casos es un poco más pesado y se alarga durante unas cuantas semanas. En aproximadamente un 20% de los casos, se producirá recurrencia, con recuperación completa en cada una de las veces.

Aunque el diagnóstico es clínico, basado en datos de la historia y de la exploración física, en las ocasiones en las que se plantean otros diagnósticos, pueden estar indicadas algunas exploraciones complementarias, generalmente radiológicas.

Y el tratamiento, como bien sabía la mamá de mi paciente, es el reposo y los antiinflamatorios tipo ibuprofeno. Excepcionalmente serán necesarias otras medidas.

lunes, 21 de mayo de 2012

Mi hijo cojea

En mi guardia del sábado visité a un niño de 6 años que consultaba por cojera en las horas previas a la visita. Por lo demás estaba estupendamente y tampoco tenía un dolor muy importante en su cadera ni otros síntomas de interés. Unos cuantos días antes había tenido un catarro vulgar que no le impidió hacer vida normal. Casualmente la madre me explicó que lo de la cojera le había pasado de forma similar hacía aproximadamente un año y ella me dió el diagnóstico y ya sabía que la solución pasaba por el reposo y por dar ibuprofeno durante unos días.


Uno de los motivos más frecuentes de consulta en Urgencias es el dolor de extremidades y la cojera. La mayoría de estos episodios tienen una corta duración y están relacionados con pequeños traumatismos o actividad física excesiva.

Si nos fijamos en concreto en la cojera, que es un patrón de marcha anormal, ésta puede ocurrir por dolor, por debilidad muscular o por deformidad. Es importante tener en cuenta que la maduración completa de la marcha no se produce hasta los 5 años como mínimo, de forma que no siempre es fácil catalogar una marcha como "anormal". La prueba más evidente la tenéis en los bebés cuando empiezan a caminar y en su marcha "de pato" que tan graciosa resulta.
Además en niños más bien pequeños muchas veces no detectamos la cojera, porque directamente lo que hacen es no querer apoyar la extremidad afectada, de forma que resulta imposible determinar cómo es la marcha.

Síntomas a tener en cuenta en la cojera son la presencia de dolor y la presencia de fiebre. Si existe dolor, lo más frecuente es que la causa sea traumática, inflamatoria o infecciosa. Mientras que si no lo hay es más probable que estén implicados otros aspectos como una afectación muscular que cause debilidad o una deformidad ósea.

En cuanto a la fiebre, nos puede orientar a un proceso infeccioso -y en menor medida a enfermedades inflamatorias- tanto localizadas en la extremidad como otras enfermedades generales que pueden originar dolor e inflamación articular (algo relativamente frecuente con muchos virus).

Otro punto a remarcar, es que cuando los niños cojean sin traumatismo evidente, tenemos tendencia -los pediatras los primeros- a pensar que el problema está en la cadera, y no siempre es así. Especialmente en las primeras edades de la vida, una afectación de la rodilla, puede originar una marcha que haga pensar que el problema está en la cadera. Así que lo deseable es que en la exploración se valore las dos extremidades para ver las asimetrías y realizar una valoración completa de todas sus articulaciones y grupos musculares.

Durante esta semana, intentaré hablar de las causas más frecuentes de cojera en los niños. Y os explicaré qué tenía mi paciente. 

jueves, 17 de mayo de 2012

¿Qué son las petequias?

Las petequias son pequeñas manchas hemorrágicas en la piel, que pueden tener una dimensión variable, y ser tan pequeñas como una cabeza de alfiler o de mayor tamaño. Son lesiones que no desaparecen bajo la presión del dedo, a diferencia de otras lesiones en la piel como por ejemplo los exantemas que tan frecuentemente afectan a los niños.
Las petequias se pueden producir por diferentes mecanismos como por ejemplo por rotura de los pequeños capilares que llegan a la piel.
El tamaño de las petequias es un factor determinante para sospechar su origen. Igualmente es importante su localización. De esta manera, las de pequeño tamaño (menores de 2 milímetros) y que están por encima de la línea de las mamilas suelen ser orientativas de cuadro más banal. Por ejemplo son las que se observan tras los accesos de tos o los vómitos, especialmente en algunas personas que tienen la piel más blanca y cierta fragilidad capilar.
Sin embargo las petequias son un signo que suele alarmar. ¿Por qué? Pues porque hasta un 10% de los niños que tienen petequias pueden tener en realidad una enfermedad meningocócica. Obviamente la aparición de petequias raramente es un hecho aislado. Una enfermedad meningocócica además de petequias y fiebre elevada suele asociar mal estado general, palidez y otros trastornos que nos ponen en aviso de que estamos ante una enfermedad potencialmente grave.
No obstante, si observamos petequias, solemos ser cautos y en muchas ocasiones solicitaremos exploraciones complementarias. Aún a sabiendas que en el caso de petequias de origen infeccioso, la causa más frecuente van a ser los virus.
Estos días en Urgencias he visitado a varios niños con fiebre y exantema petequial. Alguno de ellos con una distribución de las petequias simulando guantes y calcetines (es decir afectando a manos y pies), que es muy orientantiva de infección por parvovirus B19. Sí, sí, el mismo virus que también estos días está llenando de megaloeritemas la ciudad.
Además de las infecciones que pueden cursar con petequias, existen otros procesos no infecciosos que también las pueden originar: algunos de ellos están relacionados con enfermedades hematológicas (como la púrpura trombopénica idiopática o algunas leucemias), otras con enfermedades de carácter inmunitario como la enfermedad de Kawasaki o la púrpura de Schönlein-Henoch y también pueden tener relación con algún efecto adverso medicamentoso.
Por todo ello, no es raro que en el hospital primero nos queramos asegurar de que las petequias no son indicativas de gravedad, es decir, como siempre el estado general nos va a orientar a diferenciar a los niños que tienen apariencia de enfermedad grave de los que no. Y en función de este dato y de otros como por ejemplo la presencia o no de fiebre, tomaremos decisiones en un sentido u otro.
A los pediatras lo que no nos gusta de las petequias es su asociación a la enfermedad meningocócica, y eso iremos a descartar primero con los datos clínicos y en algunas ocasiones, sumando los datos analíticos.
Os dejo con un vídeo de la Fundación Irene Megías Contra la Meningitis que enseña a distinguir las petequias de otro tipo de lesiones cutáneas. Está muy orientado al diagnóstico precoz de la meningococemia y puede resultar un poco alarmante sabiendo que hay otras causas de petequias, pero la forma de diferenciar las lesiones resulta muy interesante.

martes, 15 de mayo de 2012

¿Y tú qué harías?



La medicina en muchas ocasiones no es blanca ni negra, y como se suele decir, en ésta nuestra ciencia, dos más dos no siempre son cuatro.
No son pocas las ocasiones en las que el camino a tomar puede seguir diferentes senderos y los médicos decidimos una u otra opción, según lo que creamos que es mejor en base a nuestros conocimientos y a nuestra experiencia. Además, siempre que considero que existe esa opción, a mí me gusta que los padres participen en determinadas decisiones, obviamente habiéndoles informados de cada posibilidad.

Muchas personas agradecen ese gesto y devuelven argumentaciones muy válidas y que hacen que nosotros también aprendamos qué hay "en el otro lado". No obstante, también ocurre, que otras personas cuando les dejas "elegir" o como mínimo "opinar" se sienten abrumadas.

Seguramente son muchos los motivos que originan esta sensación de disconfort de algunos padres cuando les "devuelves la capacidad de decidir" (entre comillas, porque en realidad es siempre de ellos) en cuestiones de salud infantil. Seguramente una razón de peso es la sensación de "yo de medicina no sé". Otra es que los médicos, al igual que otros colectivos, éramos considerados -en el pasado y cada vez menos- autoridad, de forma que la gente tradicionalmente acataba y no cuestionaba las decisiones. Y en último lugar yo creo que la gente en general -y aunque siempre haya desconfiados en esencia o por malas experiencias anteriores- suelen confiar bastante en nosotros.

El caso es que cuando a muchos les das a elegir, la siguiente pregunta que te hacen es: ¿Y tú qué harías? Y en realidad, aunque la pregunta parezca una perogrullada, es una pregunta muy íntima. Porque en verdad lo que te están preguntando es: Si este hijo, que es mío, fuera tuyo y tú fueras yo, ¿qué decidirías? Con lo cual, y salvando la distancia, tienes que meterte en ese papel y ser sincero.

Hace unos días en una sesión, uno de los otorrinos de nuestro hospital justamente hablaba de esto, cuando nos explicaba las nuevas técnicas de reducción amigdalar mediante radiofrecuencia. Los resultados son tan buenos, que incluso resulta efectiva en algunos casos en los que la mayoría de los protocolos recomiendan la extracción de las amígdalas en lugar de la reducción. En el momento en el que tuvo que operar a su propio hijo, en el que en principio estaba indicada la extracción y no la reducción, se planteó el postoperatorio de una y otra opción y las posibles complicaciones y optó por la reducción. El verse a sí mismo como cirujano y padre de paciente hizo que pueda dar una respuesta menos dubitativa, cuando algún padre le pregunta ante la cirugía amigdalar, ¿y tú que harías? Y opte por la técnica menos agresiva para el niño y más sencilla siempre que sea posible, aun cuando los estándares puedan ir en otra línea.

Escuchando al compañero, pensé que en eso está en muchas ocasiones el quid de la cuestión de nuestro día a día. Seguramente sin que los padres me lo pregunten, con cada niño que atiendo intento funcionar haciendo más o menos lo que haría con mis propias hijas. Aprovechando las ventajas de tener cierta distancia emocional, porque sino sería un sinvivir!

lunes, 14 de mayo de 2012

Tiempo de varicela



Como cada primavera, la varicela, que es una enfermedad prevalente durante todo el año, tiene su pico de incidencia. En la puerta del colegio se suceden los comentarios sobre quién la sufre en cada momento, padres incluidos. Este año en cambio, todavía no he visto casos muy complicados en el hospital, aunque supongo que todo se andará.

Curiosamente, dos de las entradas más leídas en toda la historia del blog hacen referencia a la varicela: una en la que hablé sobre las complicaciones y otra en la que hacía mención a la vacuna. Supongo que la gente busca en google y otros buscadores mucha información sobre la enfermedad, precisamente porque es muy frecuente. En cuanto a la vacunación, supongo que el hecho de que no sea subvencionada por el sistema sanitario, hace que los padres busquen información al respecto. También ocurre que ciertos pediatras obvian explicar aspectos sobre esta vacuna, a pesar de que está recomendada por la Asociación Española de Pediatría desde hace más de 10 años.
Si hay un caso cercano, debes saber que el periodo de incubación es de 15 días. Es una enfermedad muy contagiosa, de forma que si no la has pasado y entras en contacto con el virus, una forma de evitarla (o por lo menos no tener una varicela muy severa) es vacunarse. Pero no hay que perder demasiado tiempo, pues lo ideal es que esta vacunación sea en los 3 primeros días tras el contacto. Después resulta poco efectiva para evitar el contagio.
Las vesículas que acompañan a la enfermedad son molestas porque pican y porque a veces el exantema es tan extenso que es difícil encontrar muchos centímetros cuadrados de piel libres de lesiones.
El tratamiento es sintomático. Existe un fármaco antiviral, el aciclovir, que es caro y cuya efectividad es controvertida, y que se recomienda en determinados casos (por ejemplo en adultos, en inmunodeprimidos, en segundos casos dentro de una misma familia, etc).
Si la varicela ha llegado a vuestras casas, ¡paciencia! Y como siempre, a vigilar los signos de alarma.

jueves, 10 de mayo de 2012

El consumo de alcohol en menores no debería ser normal

Recupero una campaña del Ministerio de Sanidad de hace unos meses, sobre el abuso de alcohol en los menores de edad. Las cifras son impresionantes:
  • El consumo de alcohol se suele iniciar a los 13 años.
  • El alcohol está muy presente en el tiempo libre y en las relaciones sociales de los jóvenes.
  • El 75% de los adolescentes entre 14 y 18 años han consumido alguna vez alcohol.
  • 6 de cada 10 adolescentes se han emborrachado alguna vez y 1 de cada 3 lo ha hecho en los últimos 30 días.
  • El número de chicas que beben y que se emborracha es mayor. Sin embargo los chicos beben más cantidad de alcohol.
  • El 50% no cree que consumir 4 ó 5 copas durante el fin de semana pueda producir problemas de salud

No creo que éste sea un problema nuevo. No hace tantos años, cuando mis coetáneos y yo éramos (todavía) más jóvenes, seguramente las cosas no eran tan diferentes, por lo menos en la percepción de la ausencia de riesgo tan propia de la adolescencia. Aunque quizá sí que las edades han descendido vertiginosamente a una tierna edad en la que más que adolescentes son "niños mayores".....Al igual que ocurre en otras conductas como el inicio de las relaciones sexuales o del tabaquismo, nuestros niños dejan de ser niños muy prontos.
No sé si estas campañas tienen un efecto importante, aunque seguramente el mensaje está más dirigido a nosotros los padres que a nuestros hijos, en el sentido de intentar hablarles, explicarles, orientarles, etc. con mayor o menor éxito.
Por si queréis más información, aquí está el link.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Criterios de ingreso hospitalario en los niños



Una de mis funciones como pediatra de Urgencias es en muchas ocasiones decidir si el proceso que presenta el niño se puede tratar ambulatoriamente -es decir en su casa- o precisa un tratamiento hospitalario. Por suerte, la mayoría de los niños se pueden marchar a su domicilio y sólo un pequeño porcentaje (siempre menor del 5%) necesitará quedarse.
Partiendo de la premisa de que un niño donde mejor está es en su casa y que el hospital, aunque necesario, a priori es un lugar hostil para ellos, no es extraño que hasta la Carta de los Derechos de los Niños Hospitalizados haga referencia en primera instancia a evitar el ingreso siempre que sea posible.
Como ocurre casi siempre sobre el papel muchas situaciones son más fáciles de resolver que en la práctica y si bien hay enfermedades o procesos que precisan hospitalización sin duda alguna y en el otro extremo procesos banales que se pueden tratar con tranquilidad en domicilio, nos encontramos también en ocasiones en el punto intermedio de toda la gama de grises.
Y en esa escala de grises en muchas ocasiones son determinantes los padres: no sólo en su capacidad de entender la enfermedad y cómo tratarla, así como saber valorar los signos a vigilar o los controles a hacer, sinó también su capacidad logística y de forma fundamental, su capacidad para llevarlo con angustia o por el contrario con cierta soltura emocional.
Así en muchas ocasiones el mismo cuadro patológico puede determinar que el niño quede ingresado o se vaya a domicilio. Y en el caso de que se vaya, puede designarse un tipo de control más estrecho u otro más a distancia.
También la seguridad del médico en su diagnóstico determina algunos de estos parámetros. Los que están o estamos más inseguros en un momento dado de la evolución, muchas veces preferimos dejar al paciente en el hospital.
Ocurre también que los criterios establecidos en los diferentes centros vayan en una línea u en otra. Por ejemplo, el otro día os hablaba de las meningitis asépticas: aunque se suelen ingresar en la mayoría de centros, hay quien opta por no hacerlo (y de hecho, será con seguridad la tendencia generalizada en el futuro)
Otras veces ocurre que el proceso patológico mantiene al niño en una situación dudosa -ingreso o no ingreso- decantándose la balanza hacia un lado u otro apenas unas horas después.
Si me preguntáis personalmente, generalmente y atendiendo a lo que me parece mejor para el niño intento ingresar muy poco. Lo imprescindible. Aunque en ciertos momentos no hay duda de que no queda más opción.

martes, 8 de mayo de 2012

Colecho y síndrome de muerte súbita del lactante

Ayer estuve leyendo un artículo de la revista Pediatría Atención Primaria del pasado mes de marzo que habla sobre el colecho, la lactancia materna y el riesgo de muerte súbita del lactante (íntegro aquí), y que hoy brevemente os resumo.



La práctica del colecho -padres que duermen con sus hijos- ha sido una constante a lo largo de la historia. Los datos reales sobre la frecuencia de esta práctica son difíciles de obtener, porque muchas personas lo ocultan, especialmente delante de quien cree que les puede juzgar por ello. Sin embargo parece que junto al incremento de la lactancia materna, se produce un aumento del colecho habitual o como mínimo puntual en algún momento de la noche (típico llevarse al bebé a la cama en algún momento de la madrugada y que tras mamar, madre e hijo se queden profundamente dormidos).

Durante el colecho, el niño duerme en sincronía con la madre y tiene acceso al pecho, de forma que la lactancia es más sencilla y menos cansada para la madre. Resulta fácil entender así la relación entre el colecho y el mantenimiento de la lactancia durante más tiempo.

Parece que en los estudios que históricamente se han evaluado sobre la relación entre la muerte súbita del lactante y el colecho, puede haber variables de confusión, como la asociación con otras conductas que pueden resultar de riesgo (como por ejemplo consumo de drogas o alcohol) y que de forma aislada, el colecho no incrementa el riesgo de muerte súbita del lactante. Por otro lado, la lactancia materna, es un factor protector contra dicho síndrome.

La conclusión del artículo es que en ausencia de factores de riesgo, y teniendo en cuenta que el colecho es beneficioso para la práctica y el mantenimiento de la lactancia materna, la decisión de cómo dormir debe ser de los padres.

No obstante y en relación con ello, os describo los factores de riesgo a evitar si se decide dormir con los niños:
- Consumo de alcohol, drogas u otras sustancias o medicamentos que alteren la capacidad de respuesta de los progenitores.
- Colecho en superficies blandas y no planas (como sofás o colchones demasiado blandos).
- Colecho con otras personas (hermanos incluídos) que no sean los padres.
- Uso de almohadas, cojines, edredones.
- Arropamiento excesivo del bebé.
- Obesidad mórbida de alguno de los progenitores.

Otros factores que de forma independiente del colecho protegen de la muerte súbita del lactante son:
- La lactancia materna.
- Ponerle a dormir boca arriba.
- Evitar el tabaquismo de los progenitores.

lunes, 7 de mayo de 2012

Los valores del deporte

El sábado tuve que madrugar casi más que los días laborables. Y es que mi hija mayor tenía partido de baloncesto en un campo en Hospitalet a primera hora. Reconozco que me da una pereza terrible mantener este tipo de obligaciones extraescolares con el ritmo cotidiano que ya llevamos.
El partido lo ganaron. Las niñas estaban contentísimas. Sin embargo, también acaban contentas (un poco menos pero contentas al fin y al cabo) los días que pierden. Porque son pequeñas pero entienden que en esto del deporte -como en la vida- unas veces se gana y otras se pierde. Con sus cuerpos todavía infantiles, aunque creciendo a pasos agigantados, juegan con respeto por el rival y por sus propias compañeras. Sin rivalidades, aunque es obvio que unas juegan mejor que otras. Y sin "malos rollos" ni complejidades más allá de aprender los secretos de este deporte de equipo y de pasarlo bien practicándolo.
De la misma manera, los padres de las compañeras de mi hija, son educados y respetuosos. No soportaría a mi lado algunas groserías que se oyen en los campos donde los niños practican deporte. De esa gente que se piensa que su hijo va a ser una gran estrella del deporte, de esa gente que insulta a los árbitros y demás, de esos que sacan lo peor de sí mismos en un enfrentamiento inofensivo infantil.



El sábado también tuvo lugar también en mi ciudad un acontecimiento que a muchos conciudadanos les ha emocionado: la despedida de Guardiola como entrenador del Barça.
Ya sabéis que el fútbol no me gusta. Y que me da mucho coraje que el fútbol sea más importante que las cosas realmente importantes. Pero ciertamente el modelo del entrenador me parece envidiable. Sobretodo si comparamos. Y especialmente teniendo en cuenta lo mediáticos que son estos personajes y la enorme influencia en los niños. En twitter, que llovían mensajes de afecto con la etiqueta #gràciesPep me gustó alguna en la que justamente se comentaba el tema educativo de la actitud de Guardiola: "Gracias por ser un ejemplo de comportamiento. A los entrenadores de fútbol base nos has ayudado mucho en el trabajo educativo" . Y es que el deporte tiene que tener ese componente educativo en positivo. Para aprender el trabajo en equipo, para entender mejor las reglas de los juegos, para aprender a compartir y respetar al contrario, y para buscar la forma de superarse cada día.

viernes, 4 de mayo de 2012

Yo tampoco acato



Leía hace unos días en el blog de Mónica Lalanda, la entrada Los sin cabeza, los sin papeles y la madre que los trajo a todos. En el texto, Mónica expresaba su opinión sobre el nuevo decreto planteado hace unos días por el gobierno y en el que se piensa dejar sin tarjeta sanitaria a los algo más de 150.000 inmigrantes en situación irregular. Aunque sea moralmente -porque en la realidad quedan exentos de dicha medida los menores de edad y la atención al embarazo, parto y postparto, de forma que a mis hipotéticos pacientes no les afecta- yo tampoco acato.

En la época en la que trabajaba en el Hospital del Mar atendí a muchísimos inmigrantes, y supongo que muchos estaban "sin papeles". Algunos justamente tenían miedo a consultar por el tema de la "ilegalidad" y en ocasiones incluso había que convencerles de que nosotros no nos dedicábamos a denunciar a nadie por ese motivo. No sé que pasará a partir de ahora.
En otro orden de cosas, los sin papeles son en muchas ocasiones personas fuertes físicamente y sanas, que han sobrevivido a las penurias de emigrar en malas condiciones.

Yo no acato por varios motivos.

En primer lugar y especialmente porque me parece una aberración que va en contra de nuestro código deontológico y de aquel juramento llamado hipocrático, que a veces choca con las leyes, pero que si se ha mantenido a lo largo de los siglos, por algo será.

Segundo porque es un ataque directo al modelo sanitario actual, que ha costado años y esfuerzo conseguir, y que sinceramente creo que era la envidia de muchos países y ciudadanos del mundo.

Tercero porque "eso no es mi trabajo". Sé que esa es una de las excusas que puede dar alguien reacio al cambio, algo relativamente frecuente en sanidad. Pero, ¿de verdad habrá que comprobar la legalidad o no de una persona para poderla atender? Y si no lo hacemos, ¿nos multarán o nos denunciarán?

Y por último porque me parece una medida cuya repercusión económica va a ser mínima si se compara con otras partidas presupuestarias. El chocolate del loro. Y más cuando se ha estado desangrando al país -y hay cosas que no cambian- con otros gastos y fastos que me producen vergüenza ajena.

Quiero pensar que la mayoría de los galenos de este país piensan como yo y que logrará prevalecer el sentido común.

¡Buen fin de semana!

miércoles, 2 de mayo de 2012

Motivación y mucho más!



El lunes lancé escuetamente en redes sociales lo que voy a explicaros hoy, pero es que me hace muy feliz y quiero compartirlo también por aquí.

Tras 3 años y unos cuantos meses de funcionamiento del blog siempre digo que la balanza no es positiva, sino muy positiva. Para los dos o tres disgustillos que me he llevado, tengo la mochila llena de alegrías, de oportunidades, de nuevas amistades. Y esto no tiene pinta de parar.
Algunas personas me preguntan de dónde saco el tiempo, otros quieren saber la motivación. Otros van más allá y me preguntan por qué hago esto "gratis" (en términos puramente económicos....).Y yo misma a veces me pregunto el por qué de todo, el por qué a veces "me obligo" a escribir algo aunque no siempre tengo las mismas ganas y no siempre todo fluye con facilidad.

La motivación para hacer las cosas no siempre es fácil de explicar. Ni todo se hace por dinero ni la mayoría de las cosas, podemos hacerlas bien sin un motor interno que nos guíe. Y de alguna manera esa llama no se me apaga, en lo referente a la experiencia bloguera aunque paso temporadas con algún altibajo, supongo que lógico.

El caso es que a veces suceden cosas que te hacen ver de forma especial cómo todo vale mucho la pena. Desde conocer a otros médicos o pediatras que probablemente no hubiera conocido de otra manera o a otras madres que hacen comunidad gracias a las redes. Y en otras ocasiones ocurren cosas muy grandes, grandiosas, como la que me ocurrió el lunes. Y si no leer este comentario dejado en la entrada de hace unos meses en los que se explicaba la desobstrucción de la vía aérea:

Hola Amalia, te sigo desde hace mucho y alguna vez he respondido a tus entradas. Quiero darte las gracias por este tipo de entradas en especial en el que nos hablas de cosas tan importantes, ayer mi hija casi se ahoga porque le entro el hipo recién meriendada y se le debió ir la merienda por mal camino y tuve la suerte de recordar al momento la maniobra de Heimlich en lactantes. De no ser así no quiero pensar qué hubiera ocurrido, así que de verdad, gracias por proporcionarnos una información tan valiosa.
Te pongo el enlace de la última entrada de mi blog en la que hablo de este hecho y te agradezco personalmente tu ayuda. Un saludo.
Aquí podéis ver la entrada a la que hace referencia, y que por cierto, pone la piel de gallina.

Es uno de los comentarios que más me han emocionado en la historia del blog. Recuerdo con especial cariño también un e-mail de una mamá que me agradecía la publicación de una tabla para detectar precozmente trastornos del espectro autista pues a partir de ese momento se había puesto en la pista de que su hijo lo padecía (imagináos como impacta que alguien te esté agradeciendo un diagnóstico que a priori como mínimo te cambia los esquemas de vida....)

En fin, que sin palabras y motivada por supuesto, para seguir una buena temporada más! Y por cierto, aprovechad para releeros los artículos sobre las maniobras de reanimación.....

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