viernes, 30 de marzo de 2012

Quién enseña a quién (X): Si me caigo, me vuelvo a levantar

Irene en plena acción patinadora


Uno de los efectos colaterales de la huelga de ayer, es que cambió radicalmente nuestra tarde de jueves. Los jueves las niñas hacen deporte (baloncesto una y piscina la otra) y es uno de los días que más tarde llegamos a casa. La bonanza del tiempo y ese tiempo regalado inesperado hizo que sin dudarlo nos fuéramos a pasear por el barrio. La pequeña, a la que le regalaron unos patines por su cumpleaños, vió la ocasión perfecta para estrenarlos. Así que muy a pesar de mi espalda, di por buena la ocasión.

Su contacto anterior con unos patines había sido prácticamente nulo, así que os podéis imaginar cómo transcurrieron los primeros minutos: agarrada a mi mano y a mi ropa como una lapa y sin aventurarse a mover las piernas, entregada al esfuerzo de mantener el equilibrio.
Pero entusiasta como es no tardó demasiado en coger cierta confianza y en empezar a rodar sola manteniéndome a mí a una distancia de confianza.

Ella era consciente de que se caería. Y se cayó bastantes veces. Pero creo que también era consciente de su capacidad para levantarse tantas veces como fuera necesario. Y el miedo a la caída o el verse en el suelo con las piernas hechas un ocho, en ningún momento pudieron ningunear su voluntad de seguir adelante, de acabar la tarde habiendo avanzado muchísimo y de llegar a casa algo magullada pero orgullosa de sí misma y merecedora de una buena ducha de agua calentita.

Viéndola en su tesón de patinar, viéndola levantarse siempre del suelo con una sonrisa (y os aseguro que algún culazo tuvo que ser doloroso) y con ese gesto que me transmitía una mezcla de orgullo por volver a intentarlo, humildad en reconocer que siempre hay una primera vez y la complicidad de saber que me tenía a su lado, me enseñaron mucho. Porque en realidad yo no la enseñaba a patinar, ella me estaba enseñando a que si me caigo, me tengo que volver a levantar. Y además, siempre que sea posible, con ilusión.

PD: Me tomo unos días de descanso del blog....La semana que viene está repartida entre unos días intensos hospitalarios y un par de días de desconexión total. Voy pensando en muchas cosas que os quiero explicar, así que no os vayáis muy lejos. Buen fin de semana!

miércoles, 28 de marzo de 2012

¿Cómo vivirán nuestros hijos?

Una pregunta que muchos de nosotros padres recientes nos hacemos, en vista del contexto en el que estamos y asumiendo el hecho de que por lo menos a medio plazo, hay cosas que no volverán. ¿Cómo vivirán nuestros hijos? ¿Qué mundo les dejaremos en herencia?
Quizá es el momento como decían las madres blogueras para salir de matrix -por lo menos en algunos aspectos- y retomar cosas antiguas.....O no? ¿Qué opináis?


lunes, 26 de marzo de 2012

Frases lapidarias en la consulta del pediatra

Voy a empezar una semana, que me espera intensa y con poca vida bloguera, con un poco de humor.
Aunque la mayoría de las consultas que recibimos los pediatras son de personas que nos tratan cordialmente, hay algunas muletillas que se repiten y que no siempre son bien recibidas por los profesionales. Cuando en una misma visita coexisten dos o tres...ya ni os cuento!


Así que si queréis entrar con buen pie, éstas son las 10 frases (seguro que hay más, pero éstas son las que me han salido en 60 segundos) que deberíais evitar:
  1. Pórtate bien o la doctora te pinchará. La pongo en primer lugar porque es casi la que más odio con toda seguridad. De un tiempo a esta parte suelo contestar alguna cosa, lo más asertivamente posible, ya que quien calla otorga y si bien hay pequeños terremotos a los que la expresión les entra por un oído y les sale por otro, hay otros peques que incrementan su miedo a las batas blancas exponencialmente.
  2. Mi niño no me come. Expresión que ha dado lugar a libros y a muchos ríos de tinta. El asunto de la frase básicamente está en añadir el "me". La frase suena de cachondeo cuando el niño en cuestión entra zampándose una bolsa de patatas o cuando al explorarle la faringe descubres la huella del crimen (esos restos de galleta que ha apurado en la sala de espera....).
  3. Me dijeron que no tenía nada. Vale. Hay pediatras a los que hay que echar de comer aparte, pero también hay muy buenos profesionales y siempre me molesta un poco la gente que habla de sus pediatras con cierto tono despectivo... Y más en una ciudad como Barcelona, en la que es relativamente fácil cambiar de pediatra si ése es tu deseo. Además esta frase oculta otra confusión frecuente, el hecho de que por no encontrar hallazgos en la exploración física, se llegue a la conclusión de que no ocurre nada.
  4. Vengo a que me lo mires bien. A mí esta frase me disgusta especialmente, porque siempre intento mirarme a los niños lo mejor que puedo.....
  5. Tiene mocos desde que nació. Un gran clásico de las consultas. Y especialmente curioso cuando el niño está entrado en la adolescencia.
  6. Pues ya que estoy aquí.....Ésta es la frase con más peligro. Porque después de eso es posible que si venían por uno de los niños, acabes visitando a tres, te acaben pidiendo que extraigas un tapón de cera de uno de los progenitores o haya que rellenar un talonario entero de recetas.
  7. ¿Y no me vas a recetar nada? Esta frase no molesta, ésta duele especialmente cuando te has pasado veinte minutos (que habitualmente no tienes....) para explicarle el por qué de los síntomas, la inutilidad de ciertos tratamientos, etc. Muchas personas no conciben la visita al médico sin una receta ni una visita a la farmacia.
  8. Vengo a que le hagas una radiografía (o a que lo vea tal especialista o tal otro). Siendo la primera frase que te dirigen, antes de explicarte ni siquiera los síntomas, pasándose por el forro tu criterio para saber si se necesita o no cierta exploración complementaria.
  9. Yo así no me lo llevo (al niño). La angustia de las familias es un motivo de ingreso más. Lamentable porque vulnera en realidad los derechos de los niños, que deben evitar ser hospitalizados en los posible. A veces hay que acabar ingresando niños que tienen procesos banales porque la enfermedad genera un estrés y una inseguridad a los padres, que no se ven capaces de asumir los cuidados en el domicilio.
  10. A la pregunta de qué le pasa al niño, te responde: Pues tú sabrás! Para eso te lo traigo. Esto dicho con más o menos salero, puede resultar incluso gracioso. Dicho con mala pata, os aseguro que es la peor manera de empezar la comunicación en la consulta.

jueves, 22 de marzo de 2012

El tema de la comida va a rachas



En estas últimas semanas, mi hija mayor, está comiendo como nunca. Igualmente detecto que su crecimiento se está acelerando a sus 8 años y que en breve va a ser más grande que yo (vale, ya sé que eso no es muy difícil, -los que me conocéis sabéis que soy más bien bajita y los genes paternos más bien altos-). Y algunas de las niñas (los niños no me consta....) de su clase empiezan a tener cambios puberales evidentes como el inicio de la aparición de un discreto vello en genitales y axilas.
En el momento de la pubertad el crecimiento del cuerpo es importante y por eso en muchas ocasiones los chavales aumentan su ingesta alimentaria.

Sin embargo mi hija ya ha pasado por momentos en los que ha comido bastante. Y por el contrario, momentos en los que ha comido más bien poco. También detecto estos ciclos en la pequeña, aunque quizá de forma menos evidente. Y es que creo que eso nos pasa a casi todos, niños y adultos: pasamos épocas de menor o mayor apetito, coincidiendo o no con crecimiento, enfermedades o humor.

El tema de la comida preocupa con frecuencia a los padres, siendo extremadamente frecuente la frase "Mi niño no me come", que ha quedado inmortalizada en los anales de la pediatría.
La verdad es que no sufro nada por este tema (reconozco que mis niñas por lo general no han sido malas comedoras, y eso es jugar con cierta ventaja....lo sé) y si me apuráis, empiezo a sufrir más justamente en la situación contraria: cuando comen de más y cuando ese "de más" corresponde a alimentos con baja calidad nutritiva.

Por ello y a riesgo de quedar de mal educada según los cánones convencionales, cuando las veo remoloneando con un plato del que ya han comido un poco o cuando quieren más de algo llenando el ojo antes que la tripa, muchas veces les digo que no coman más. Eso sí, evitando el capricho, y por ello en más de una ocasión les comento que mi mesa no es la mesa de un restaurante donde se puede comer a la carta.

Si nos paramos a pensar, muchos nos pasamos media vida "obligados" a comer y la otra media "obligados" a no comer, porque nos sobran unos cuantos michelines y unos gramos de colesterol. Quizá estamos influenciados todavía por el hambre que pasaron nuestros abuelos y algunos de nuestros padres en la guerra y en la dura postguerra, quedando en el imaginario colectivo que comer más es sinónimo de salud.

Y que en realidad, hambre y desnutrición hay por otros mundos, aunque no queramos mirar más allá de nuestra mesa y del marraneo que hacen con la comida nuestros hijos.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Porteando con seguridad

Navegando en busca de otra información, he llegado a un enlace que está colgado en la página web de la Societat Catalana de Pediatria y que advierte sobre las posturas de los bebés con el uso de pañuelos para portearlos, a partir de una alerta que surgió en EEUU, a partir de la vigilancia de los productos de consumo. 
El caso es que aunque en realidad sean casos anecdóticos, ya que 14 casos en 20 años en un país tan grande como Estados Unidos es poquísimo (pero si te toca el caso anecdótico, para ti deja de ser una anécdota....), hay cierto riesgo de asfixia si el niño está en determinadas posiciones que le puedan colapsar u ocluir la vía aérea. Especialmente los niños más pequeños o con antecedentes de prematuridad, que son más sensibles a la obstrucción de la vía aérea.
Aquí tenéis en más detalle la imagen que he intentado reproducir y que pertenece al Servicio de Neonatología de la Maternidad-Clínic de Barcelona. 



martes, 20 de marzo de 2012

Jornada Crianza en Red (2ª parte)

Continuando con el post de ayer, las últimas comunicaciones de la mañana fueron de:

Blog Estudio sobre el útero. Por Mónica Felipe
Aunque Mónica es una excelente comunicadora y da a su conversación un aire fresco y desenfadado, la verdad es que fue la comunicación con la que sentí más "incómoda". Incómoda en el sentido que, como dije en twitter, no comulgo con algunos misticismos.
Explorando en su blog, y repasando someramente la relajación, descubro que es una técnica que a mí me enseñaron en la facultad, y no con el objetivo de relajar el útero en concreto sinó el cuerpo en general como método para combatir el estrés y las fobias.

Historia del Foro Crianza Natural. Por Rosa Sorribas 
Rosa explicó la historia de un foro que ha sido referencia para muchas madres a lo largo del tiempo. Curiosamente yo lo descubrí muy al principio, ya que nació en la primavera del año 2003, momento en el que casualmente yo me quedé embarazada. Como decía Rosa, en la era pre-redes sociales, el foro tuvo un espacio destacado en la esfera maternal, que ha continuado, con diversas modificaciones y con muchos cambios relacionados con la vida personal de sus creadores.
Rosa nos habló de los "trolls", de los comentarios maliciosos, de las escisiones, y de las dificultades técnicas.  

Compartir es aprender. Por Maite Lamas. De los blogs Adivina cuánto te quiero y Crianza y educación.
La presentación de Maite me encantó. Y me recordó mucho a las cosas de las que hablamos en los encuentros de blogosfera sanitaria. El resumen de la charla lo podéis leer directamente en su blog, pues ha colgado incluso la presentación: padres 2.0, por qué los padres compartimos en red, qué obtenemos a cambio, qué aprendemos, etc. La lástima fue tener la ponencia justo antes de la hora de comer, y con el reloj apremiando.
Casualmente coincidí con ella en el café de media mañana sin ser nada premeditado y creo que conectamos. Quiero seguir las cosas que hace y me gustaría invitarla a algún evento. Todo se andará.



Y por la tarde nos acompañaron:

Blog De Mamas & De Papas (El País). Presentado por Cecilia Jan.
Cecilia fue la responsable de una de las imágenes de la jornada, pues acabó su presentación con su hija pequeña en brazos, para más señas, mordiendo el micrófono.
El blog, que surgió hace un año y medio se nutre de las colaboraciones de 4 periodistas, que lo escriben "además" de su trabajo habitual en un periódico de gran tirada, de forma que los lectores son más heterogéneos que los de otros blogs. Nos habló también del hecho de que los que escriben no sean anónimos, de los "trolls", de cómo empezó todo y sus posts más leídos. Con referencias a los pediatras con el grupo de facebook de El médico de mi hijo y en una de las diapositivas.
Saludé a Cecilia. Nos conocimos telefónicamente muy al principio de su blog, lo que dio pie a este post y seguramente habrá próximas colaboraciones. 
Supongo que ella misma en breve nos hará un resumen de su experiencia en la jornada.  




Foro Dormir sin llorar. Por Rafaela López
Comunidad virtual creada en el año 2004 con el objetivo de ayudar a las familias en la crianza "nocturna" de los niños.
Rafi también en una presentación desenfadada y fresca, nos presentó algunos datos recogidos en su página. Por ejemplo que cuando más entran las madres es cuando los niños cuentan entre 6 y 9 meses, la estadística de las formas que utilizan las madres para dormir a sus hijos según la edad, etc.
Atención a la foto, veréis qué busca la gente en google para llegar a la página.




Blog Psicología CEIBE. Por Alejandro Busto

Un padre (de los pocos que hubo), y sin powerpoint. Nos presentó su forma de ver la paternidad y la forma cómo los padres se pueden implicar en la crianza. Nos lo explica mejor en el post del que deriva la comunicación: En busca del perro verde.


El Parto es Nuestro. Por Angela Müller

Ángela presentó el blog y la página de la Asociación El Parto es Nuestro y algunas cifras de la página así como de la actividad de sus socias. El día que más visitas recibió la página fue en septiembre del año pasado con la historia de las trístemente famosas viñetas de la SEGO.




Blog Psicoterapia Perinatal. Por Mónica Álvarez y Cristina Silvente

Cristina habló de la disciplina de la psicología a la que se dedica -psicología perinatal- y los escasos profesionales que se dedican a ello, como parte de la Psicología que se dedica al ámbito de la concepción, embarazo, parto, postparto y crianza durante los primeros meses del bebé, protegiendo y promoviendo la salud de la madre, del recién nacido y por extensión a la familia.
En la página, además de información de interés, ofrecen la posibilidad de psicoterapia on-line.




Madres conscientes con poder, éxito y dinero. Por Laura Martínez del blog Femenino y Plural. 

Laura habló del cambio de paradigma, del poder de internet, del fenómeno de las madres blogueras. De algunos aspectos interesantes como aprender a vivir con menos, conectar con nuestros propios talentos, rodearnos de una red de apoyo (real y virtual), desintoxicarnos de la imagen de "mujer perfecta", etc. De la maternidad como una oportunidad para dedicarte a lo que amas y para descubrir y explotar tus talentos.
La comunicación fue muy entusiasta y me hizo reflexionar sobre algunos aspectos. Si bien, visitando su página y viendo que da voz a los antivacunas "oficiales" me he desinflado un poco del entusiasmo que consiguió contagiarme.


Redes sociales, redes emocionales. Por Ileana Medina del blog Tenemos Tetas.

Ileana puso el broche de oro a la jornada mostrando sus dotes de excelente comunicadora. Introdujo su charla con el siguiente párrafo de Virginia Woolf: "Porque todas las comidas se han cocinado, los platos y las tazas, lavado; los niños, enviados a la escuela y arrojados al mundo. Nada queda de todo ello; todo desaparece. Ninguna biografía, ni historia, tiene una palabra que decir acerca de ello"


El resto lo explica ella misma en su página como podéis leer aquí. Magistral.

Y para acabar, foto final con Ileana, las amigas de Conciliación Real Ya y alguna otra mamá que no sé identificar.... Supongo que el año que viene, repetimos!


lunes, 19 de marzo de 2012

Jornada Crianza en Red (1ª parte)


El sábado tuve la oportunidad de asistir a Crianza en Red:  I Jornada de foros, blogs y espacios de apoyo virtual, que se celebraba aquí en mi ciudad, y de hecho muy cerquita de mi casa.
Mientras en estos últimos tiempos he estado en contacto con personas relacionadas con la blogosfera sanitaria, he asistido a eventos y he podido conocer en persona (desvirtualizar que se llama) a mucha "gente" de este ámbito, no me había pasado lo mismo con el ámbito de la blogosfera maternal. Conocía a muchas blogueras y también diversas iniciativas, pero no me había relacionado presencialmente, quizá porque tampoco ha habido muchas oportunidades. Así que la ocasión me pareció perfecta y sin dudarlo me apunté a la jornada, trasladando guardias y demás a otros fines de semana. 

A priori, tengo que confesar que no sabía muy bien qué me iba a encontrar y si en aquel espacio yo tenía sitio realmente. Es una sensación que también tuve y sigo teniendo de vez en cuando con todo lo relacionado con la blogosfera sanitaria. Quizá porque no me encajono en ninguna línea, ni ninguna tendencia, ni en realidad "me caso con nadie", lo cierto es que este blog y las cosas que voy haciendo van a caballo entre ambas realidades, sanitaria y maternal, con un objetivo evidente, por lo menos bajo mi punto de vista, y es entender que sanitarios -en este caso pediatras- y familias -madres fundamentalmente- tenemos que ir de la mano y hacer el camino más corto y más sencillo. 

Como os decía, ciertamente al principio no sabía muy bien dónde me metía, me daba miedo sobretodo que las posturas estuvieran muy radicalizadas y desentonar un poco, y además no conocía a nadie presencialmente, aunque sí llevo leyendo desde hace mucho tiempo a muchas madres en la red, quizá desde mi primer embarazo, cuando entonces el fenómeno no tenía ni de lejos la repercusión y la potencia que tiene a día de hoy. 

Esa percepción era mía, pero me la confirmó Ileana Medina , cuando me acerqué a saludarla, pues casi de las primeras cosas que me dijo fue algo así como que me felicitaba por "meterme en la boca del león". Le contesté más o menos lo que pienso: que en realidad no estamos tan alejadas unas y otras, aunque a veces la lectura de la palabra escrita nos lleve a pensarlo. 

En fin, no me enrollo más y os paso la primera parte del resumen de las jornadas bajo mi prisma personal (algo intenté online mediante twitter, no sé si alguien fue siguiendo con la etiqueta #CRYANZA), que empezó a las 9 y media aproximadamente de la mañana y acabó sobre las 8 y media de la tarde con una hora y media para comer. Se dió voz a muchos proyectos, y después de cada uno, hubo un turno de preguntas más o menos largo para intentar ajustarse al reloj, a pesar de que había mucho que explicar y que debatir....

Advocacy virtual y el poder de las redes. Por Claudia Pariente del blog Papá Conejo - Mamá Piojo
Claudia introdujo la jornada hablando del poder de internet para comunicarnos, de cómo la inmediatez de la comunicación virtual ha hecho que las madres recuperemos las conversaciones, la complicidad, el compartir lo doméstico así como las dudas de la maternidad en el día a día.
Habló del concepto de advocacy virtual refiriéndose al conjunto de estrategias que generan incidencia política y opinión pública. Es decir se atrae la atención de la comunidad hacia un asunto importante, de forma que los que toman las decisiones tienen algún tipo de "presión". Como ejemplo de dicha influencia, habló del caso Habiba



Blog Conciliación Real Ya. Por Marta Gual y David Lay
Presentaron la joven pero (súper) potente iniciativa de Conciliación Real Ya. Fue una de las ponencias que más me gustó, primero por saber quién había detrás, de dónde había salido todo (el post de Marta, leído por ella con un nudo en la garganta...) y conocer la tremenda organización de padres y sobretodo madres que hay detrás por toda la geografía del país. Además, creo que es un tema en el que unánimente, independientemente del estilo de crianza, del nivel sociocultural y de todo, las familias nos ponemos de acuerdo.....Algo hay que hacer! No os voy a dar más detalles, porque grabaron su ponencia y podéis ver el vídeo aquí y juzgad por vosotros mismos. 




Blog de la Asociación SINA. Por Mar Alegre
Presentación de la Asociación SINA, que nace en Valencia en el año 1993, con el fin de apoyar la lactancia materna y la crianza consciente. En el blog hay información general de la asociación e información sobre actividades. 




El Blog Alternativo. Por M. del Mar Jiménez
Me dejó sin palabras la extraordinaria forma de comunicar de M. del Mar y su puesta en escena con delantal y cazuela incluída. Empezó hablando de las conspiraciones que manipulan y dando algunos ejemplos, algunos cercanos, para posteriormente desgranar el panorama actual en base a diferentes ámbitos: el hogar, el feminismo, el papel de los hombres, la crianza, la escuela, el papel de internet.
Aunque en profundo desacuerdo con algunos temas -véase la defensa de la homeopatía o los temas puramente místicos en relación con la lactancia-, me quito el sombrero ante cómo explicó la devaluación de lo que es el hogar a día de hoy (y la cocina en particular). 




Foro Superando un Aborto. Por M. Àngels Claramunt 
Presentación de una comunidad virtual de ayuda en red a madres, padres y familiares que han sufrido pérdidas gestacionales en cualquier momento del embarazo o perinatales.
La muerte gestacional es un tabú, se esconde y las mujeres sufren y pasan un duelo, que no siempre se supera con un nuevo embarazo. El foro las acompaña y permite compartir sentimientos con otras personas que han pasado por lo mismo, etc.
Muy interesante y en cierta relación con el concepto tan de moda a día de hoy de "empowerment". 
El vídeo del final, despertó mucha sensibilidad. 



Mañana más.......



viernes, 16 de marzo de 2012

Lo importante es invisible



En estos últimos tiempos estoy dando muchas vueltas a las cosas (sí siempre lo hago, pero en este momento especialmente). Me doy cuenta de que algunos cimientos que parecían muy estables resulta que no lo son tanto. Y de repente todo se tambalea. Me doy cuenta que quizá llevo muchos años corriendo y recorriendo, y creo que me encuentro en un punto de inflexión. O como mínimo de reflexión sobre quién soy, qué hago, qué quiero en el futuro. Y en todo esto voy descubriendo sin duda qué es lo verdaderamente importante, reconociendo el poco valor que tienen en verdad las cosas materiales y las cosas superfluas, y que sin embargo nos desgastan y nos consumen las energías día a día.

Me gustaría compartir un enlace a un artículo de opinión de La Vanguardia de Lucía Etxebarría. Se llama "Quien compra lo superfluo" y no puedo estar más de acuerdo.

Buen fin de semana.

jueves, 15 de marzo de 2012

¿Piercings? No, gracias



Hace unos días, visité en Urgencias a una niña  preadolescente de tan sólo 12 ó 13 años. Venían porque la familia quería saber la historia de un piercing que la niña se había puesto en el ombligo y a ser posible que se lo quitáramos.
La historia tenía tela marinera, porque el agujerito en cuestión se lo habían hecho a sí mismas un grupo de niñas de la misma edad con unas agujas, que no sé si compartieron o no, pero que en cualquier caso tenían un origen dudoso. Así que se juntaron dos conductas de riesgo, a cuál peor: el uso de agujas compartidas o no con riesgo de estar contaminadas y la colocación de un piercing, que puede dar problemas iniciales si la técnica no es muy ortodoxa (ni estéril) y obviamente a largo plazo.

El pincharse con una aguja con riesgo de estar contaminada no es un motivo de consulta muy frecuente. De hecho creo que los que más nos pinchamos con agujas que han estado en contacto con fluidos corporales (sangre principalmente) solemos ser personal sanitario. Dentro de los programas de riesgos laborales, siempre se trata este aspecto de manera especial, pues de vez en cuando, ocurre.

Los niños también a veces se pinchan con agujas abandonadas. La mayoría de veces de forma accidental y en otras ocasiones, como mi paciente del otro día, con sus aventuras adolescentes. Antiguamente cuando la población de heroinómanos en nuestro medio era desgraciadamente muy superior a la actual, en muchos rincones de la ciudad (o en las playas...) no era inusual encontrarse jeringuillas tiradas. Y cualquier objeto abandonado puede ser un juguete para un niño.

Los tres virus que con más posibilidad pueden originar problemas en estos casos son el VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) y los virus de la hepatitis B (VHB) y C (VHC). Cuando ha habido un pinchazo accidental con una jeringa se busca la posibilidad de infección y eso origina estudios seriados, ya que inicialmente uno puede infectarse, sin tener manifestaciones clínicas ni cambio en la condición de los anticuerpos. Para tranquilidad vuestra os diré que los virus, en especial el del VIH sobrevive poco al aire (el de la hepatitis un poco más). Para que se produzca infección entonces, debe ser una aguja que ha sido utilizada hace poco, aunque el problema es que ante un objeto abandonado uno no puede saber cuánto tiempo ha pasado desde su uso. De hecho el riesgo de infección es más alto entre el personal sanitario puesto que el contacto con la posible sangre contaminada suele ser con menor margen de tiempo. Y era muy elevado entre heroinómanos porque en pocos segundos la aguja pasaba de un usuario a otro (recordemos que inicialmente fue el principal colectivo infectado por el VIH por esta práctica extendida de compartir jeringuillas).

Otras veces no se llega a saber si realmente ha habido un pinchazo con la jeriguilla encontrada. La familia se encuentra al niño manipulándola y puede que no haya habido pinchazo realmente (que es lo que tiene riesgo).

En cuanto al tema de los piercings, por lo general me resultan antipáticos. Lo son totalmente desde mi perspectiva sanitaria. Dan muchos problemas, más de lo que pueda parecer, a pesar de que los pediatras por suerte no los vemos demasiado. Aunque todo se andará, con lo rápido que quieren ir en todo nuestros chavales. Os recomiendo leer este artículo divulgativo de El Mundo de hace unos días, donde detalla los problemas que pueden surgir en función de la localización. Así que a priori, mejor pensárselo un poco.

miércoles, 14 de marzo de 2012

La vacunación: la acción preventiva más importante en salud infantil

Os paso el último post con el que he colaborado en El Club de las Madres Felices y que fue publicado ayer. Desarrollando uno de los temas que en el portal me sugirieron y en el que hay que seguir insitiendo con la información, los números y la evidencia científica. Espero que os guste


Recuerdo que tenía entonces 5 años. Estaba en mi clase, rodeada de todas mis compañeras, con el alboroto propio de la edad y que en esos momentos retumbaba en mi cabeza. La luz me molestaba y no sé por qué pero la estancia estaba teñida de rojo. La fiebre empezaba a subir y la señorita avisó a mis padres. “Me rescataron” de aquel entorno cotidiano y ya no recuerdo más. Salvo que después la vida continuó como si nada.

Esa escena es el recuerdo que tengo de mi sarampión. Lo recuerdo en rojo, como si fuera un sueño, no sé si porque me pusieron una luz roja en la habitación, por el color del exantema, por la fantasía infantil o porque está contaminado por mi formación posterior.
 Esto ocurría en el año 1979, justamente unos meses después de que se iniciara la vacunación sistemática de la enfermedad a los niños de 9 meses en nuestro país. Entonces, la incidencia de la enfermedad era de unos 150.000 casos al año. Y aunque es cierto que en la mayoría de los casos, el curso era benigno (como fue el mío), es una enfermedad con un gran número de complicaciones y que causa una elevada mortalidad en el mundo.
En el año 1981 la vacuna administrada a los niños pasó a ser la triple vírica (sarampión-parotiditis-rubeola) a los 15 meses. Y un poco más tarde, en el año 1988, se instauró una segunda dosis de triple vírica a los 11 años que fue a sustituir a la vacuna de la rubeola que se administraba exclusivamente a las niñas prepuberales.
En todo este tiempo de introducción de la vacuna, continuaron habiendo casos. Incluso hubo dos epidemias importantes en los años 83 y 86. Pero posteriormente, el hecho de que la mayoría de los niños estuvieran inmunizados, hizo que el sarampión fuera una enfermedad anecdótica afinales del siglo XX.
Tan anecdótica que es una enfermedad que no vi en todo mi periodo formativo en un gran hospital, y que pensé que quizá nunca llegaría a ver. Me equivoqué radicalmente.
El aumento de los niños no vacunados en estos últimos años ha hecho revivir una enfermedad que estaba casi olvidada en nuestro medio. En Europa se han detectado más de 30000 casos en el año 2011.
24 de los 29 países de la Unión Europea han tenido más casos en 2011 que en 2010. Más del 90% de los casos han sido reportados por 5 países: Francia, Italia, Rumanía, España y Alemania. Tristes cifras que no creo que vayan a mejorar a corto plazo.
Siempre ha habido personas que no han vacunado a sus hijos. No es un fenómeno nuevo pero sí creciente. Es un asunto que de alguna manera “ha salido del armario”. Pues si bien antiguamente la mayoría lo mantenían en secreto, a día de hoy en determinados medios puede ser casi un orgullo “social”, está de moda. En este tema, creo que internet ha hecho bastante daño. Y asuntos escabrosos como la publicación del señor Wakefield sobre el autismo (uno de los mayores fraudes a la comunidad científica) no hicieron más que dar aliento a esas primeras voces que creen que hacen lo mejor para sus hijos.
La vacunación es la acción preventiva más importante en salud infantil. Y a día de hoy, enfermar e incluso morir ( o dejar enfermar a nuestro hijo), por una enfermedad prevenible por vacunación, me parece de lo más absurdo.
Sólo me queda compartir con vosotros unos enlaces de interés:




En defensa de las vacunas. Libro del Dr. Carlos González


martes, 13 de marzo de 2012

¿La Pediatría 2.0 interesa institucionalmente?


Hoy estoy un poco disgustada. He recibido un e-mail de la organización del próximo 61º Congreso de la Asociación Española de Pediatría, que se celebrará en Granada a final del mes de mayo, conforme han rechazado las dos propuestas de comunicación que presenté. Las dos comunicaciones versaban sobre el universo 2.0 pediátrico, y las nuevas posibilidades que nos ofrecen a los pediatras las nuevas tecnologías y las redes sociales en la comunicación médico-paciente. En una de ellas presentaba las iniciativas que estamos llevando a cabo en el Hospital de Nens (blog, twitter y facebook), y en otra un resumen más bien relacionado con la blogosfera sanitaria y con mi experiencia en esta casa después de tres años de andadura.
"En nombre del Comité Científico queremos transmitirle que cada trabajo ha sido revisado y calificado, de forma anónima, por cinco expertos propuestos por las Sociedades y Secciones de Especialidades de la AEP.
El alto número de trabajos recibidos para su presentación en el Congreso, obliga a dejar fuera del programa científico comunicaciones que no han superado el corte de calificación establecido, aunque podrían ser interesantes".
 
 
El disgusto es parcial, porque a Granada voy a ir, y en realidad voy a tener ocasión de "vender mi libro" como se diría coloquialmente, aunque en otro formato, si cabe mejor. De esto ya os hablaré más adelante, de momento, como diría uno de mis amigos a los que les gusta mantener el suspense, #hastaaquípuedoleer.

El caso es que las sociedades científicas y sus miembros "expertos", a pesar de que están en las redes sociales, y a pesar de que incluso nos mencionan en la página web de la AEP (lo cual me llena de orgullo, aprovecho para dar desde aquí las gracias a quién tuvo la iniciativa), no sé si acaban de entrar en nuevos lenguajes o más bien no acaban de salir de la zona de confort. Y que no sé si en realidad, vamos por carriles diferentes a pesar de la potencia que tiene la blogosfera pediátrica entre profesionales y sobretodo entre las familias y por otro lado pienso en lo obsoletos que se van quedando en algunos aspectos los congresos médicos tradicionales.

PD: Esto es sólo mi opinión (obviamente sin fundamento científico) y espero que por mi culpa no nos echen de la página....

lunes, 12 de marzo de 2012

¿Misma enfermedad? ¿Enfermedades encadenadas?





En estos últimos días del invierno, algunas familias andan ya desesperadas. Para algunos ha sido su primer invierno "pediátrico" y han sufrido cómo algunos de sus hijos han estado más tiempo enfermos que sanos. Sin ser de los peores inviernos epidémicos que llevo recorridos (por ejemplo, el virus respiratorio sincitial este año ha atacado con menos virulencia), es comprensible, que en estos momentos, más de uno y más de dos, esté deseando que la primavera nos inunde de días soleados y calurosos, y por extensión, de optimismo y ausencia de virus.

Aunque las cifras sobre la cantidad de virus que puede coger un niño al año son espectaculares, cuando esta secuencia de enfermedad se tiene en casa, desquicia a más de uno. Y muchas personas no entienden que en tan sólo unas pocas horas de convivencia con otros niños, se pueden contagiar (muy frecuente el comentario: pues si a la guardería casi no va! -va lo justo para infectarse....-)
Aunque la mayoría de cuadros virales estarán activos 4 ó 5 días, hay algunos virus que tienen capacidad para producir una enfermedad más prolongada, con altos y bajos. Entonces ocurre que en determinados momentos cuando la fiebre va y viene durante una semana o más, uno no sabe si es el mismo virus el causante o ha sido un encadenamiento de infecciones, pasando el periodo asintomático entre una y otra enfermedad prácticamente inadvertido.

En estos casos, los pediatras a veces tampoco sabemos si el origen de una enfermedad aparentemente prolongada es un mismo germen o son diferentes. La historia clínica es importante (aunque a veces no suficiente) y por ejemplo es útil saber cómo ha evolucionado la fiebre, si ha habido días afebriles, y la cadencia de los síntomas. A veces nos ponemos pesados preguntando, porque en muchas ocasiones el periodo sin síntomas o de convalecencia ha sido tan corto, que los padres tienden a expresar que el niño lleva dos semanas enfermo, cuando en realidad ha habido un par de días en medio en los que ha estado más o menos bien (y donde convergen periodo de convalecencia con nuevo periodo de incubación). Por eso, de cara a entrar a las consultas, resultan de poca utilidad para los pediatras frases del estilo: "lleva enfermo 3 meses" o "tiene mocos desde que nació", por mucho que uno entienda que en realidad lo que esas frases traducen son el grado de hartazgo de convivir con un virus detrás de otro. Raramente un niño tendrá una inmunodeficiencia que lo justifique o una enfermedad crónica causante. De forma que la recomendación, como os digo, es intentar acotar en el tiempo la duración y la evolución de los síntomas para poder concretar una buena historia clínica. Las bondades de la historia clínica son numerosas pero principalmente determinará si ciertas exploraciones complementarios son o no necesarias, al igual que algunos tratamientos.

viernes, 9 de marzo de 2012

Siempre es más "resultón" lo malo



En las consultas de Urgencias lo que más vemos son niños pequeños, habitualmente con alguna enfermedad infecciosa. De hecho la fiebre es el motivo de consulta más habitual. Los niños más mayores y los adolescentes escasean. Primero porque suelen gozar de buena salud y segundo porque los adolescentes suelen huir de los médicos (quizá por pudor o por miedo a que escarbemos en su intimidad). También porque mi hospital es exclusivamente pediátrico, y más de uno a sus 15 ó 16 años, si puede escoger prefiere que lo visite un médico de adultos y no verse envuelto en una sala de espera llena de lactantes llorones.

En estos días en los que ha habido gripe, como uno de los grupos más afectados por la epidemia es el de niños entre 5 y 14 años, y sus "colegas" de 15, 16, etc. los vemos aparecer más por el hospital.
Entre los pediatras hay algunos que rehuyen a los adolescentes, y los niños los prefieren pequeños. En mi caso, he de reconocer que voy por temporadas. Es verdad que las visitas de los adolescentes siempre son complejas, porque tarde o temprano, por diverso que sea el motivo de consulta, siempre interviene el psiquismo peculiar de esta edad y la revolución hormonal. Las épocas en que "me apetece más" visitar a este tipo de pacientes, la verdad es que aprendo muchas cosas y tengo la oportunidad de intentar retornar a mi propia adolescencia con el fin de poder empatizar más con los problemas, las preocupaciones y el día a día de estos chicos de hoy.

Las épocas en las que "me apetece menos" quizá sea porque en el fondo me da pavor pensar en esa edad para cuando me toque en casa. Y también porque muchas veces vemos en el hospital problemáticas que son más de índole social que médica. Y una teme no saber qué hacer con según qué situación si algún día me la encuentro en casa.

Sin embargo, como en casi todo en esta vida, suele verse más lo malo que lo bueno. Y nos llevamos a la cabeza -en la calle y en las consultas- cuando vemos cómo los jóvenes se drogan, cómo se inician en las relaciones sexuales precozmente, cómo se hacen agujeros por todo el cuerpo, cómo tienen serios trastornos de la conducta alimentaria, etc. Y la verdad es que también hay mucho joven saludable, bien educado, con la cabeza muy bien amueblada, para tranquilidad mía como madre, como pediatra y como habitante del planeta.

Buen fin de semana

jueves, 8 de marzo de 2012

Un ramo de violetas



Este año estoy poco reinvidicativa. 
A los compis hombres, si queréis a vuestras mujeres, haced que se sientan hoy un poco más amadas.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Y más sobre los lunes.....



He aquí un post provocado por el enfant terrible de la blogosfera pediátrica. Y es que su post de ayer no me ha dejado indiferente después de que en junio pasado pude por fin dejar de hacer guardia los lunes, un día que llegué a odiar con toda mi alma.  Podéis leer aquí el post que desata mi verborrea.
Y es que para los médicos de Urgencias los lunes también son terribles. Todo lo que arrastra del fin de semana, efectivamente desemboca en el lunes, pero no sólo en las consultas de los pediatras de primaria, también en el hospital. No sé si es cierto que los niños se ponen más enfermos el fin de semana o que se tiende a consultar más por la inseguridad del caso, pero la distribución de las consultas en los días laborables, en último término, no se distingue demasiado de lo que ocurre en primaria. Nuestros días de más visitas son en orden: los domingos, los sábados empatados con los lunes, los viernes y luego compartiendo quinta posición martes, miércoles y jueves que suelen tener una asiduidad similar.
El fin de semana hay algún tipo de visita más típico, por ejemplo todo lo relacionado con actividades al aire libre y así suele haber más accidentes, caídas y roturas varias. También es cierto que estamos inmersos en la cultura de la inmediatez y si me duele el oído ahora, pues consulto ahora, da igual que sea festivo o que sean las cuatro de la mañana. Luego hay algunas personas que aprovechan el fin de semana para consultar sobre ese problemilla que les preocupa desde hace tiempo. Entre semana vamos tan acelerados, que no tenemos espacio para ir al pediatra. Qué difícil es eso que llaman conciliar.
Y aunque todo esto puede ser similar a lo que explica Jesús....algunas puntualizaciones desde mi perspectiva de médico de Urgencias:
  • Los médicos de Urgencias tenemos una perspectiva de tiempo limitada. Vemos al paciente en una ocasión, además no conocemos a las familias y sus idiosincrasias, y no en pocas ocasiones, los cuadros llevan una evolución tan corta, que no queda otro remedio que recomendar seguimiento posterior por su médico. La coletilla de los informes es un formalismo con connotaciones legales, pero es evidente que en bastantes ocasiones, es necesario. Y además me parece una muestra de respeto hacia quien se encarga habitualmente del paciente, hacerle saber que el niño está con una neumonía, o similar.
  • Disiento sobre lo que se comenta que en Urgencias hay que tratar y derivar. En Urgencias hay que tratar de resolver si es que el niño nos llega a nosotros. Otro tema es que algunas visitas no estén justificadas y se podrían resolver desde primaria. Pero insisto, si tenemos al paciente con nosotros no es de justicia intentar resolver el problema? Y además, tratar y derivar sí que claramente duplica las visitas.
  • El hecho de que esté abierto 24 horas hace que el acceso sea sencillo. Antiguamente el sábado había que comprar pan para dos días y comértelo medio duro o descongelado el domingo. Hoy puedes comprar pan tierno cualquier día de la semana e incluso en zonas céntricas de la ciudad incluso de madrugada. Por otro lado, no siempre es tan fácil solicitar una cita con el pediatra de cabecera y que éste esté disponible....Así que muchas veces las familias tiran recto a la solución más satisfactoria en espacio y tiempo, y no se las puede criticar por ello. A vueltas con la conciliación, no hay otra.
  • Por último, y dado que nosotros también tenemos más visitas los lunes, es difícilmente atribuíble el aumento de visitas en lunes en primaria a "lo mal que lo hacemos en el hospital". Si no estuvieran las Urgencias abiertas los fines de semana, a saber cuántas visitas se iban a hacer en los centros de atención primaria los lunes.....Se nos debería considerar a los urgenciólogos como que en realidad, estamos "quitando" trabajo a los pobres pediatras.
Así que Jesús y resto de compis de primaria, por mucho que nos critiquemos unos a otros, la realidad es que hacemos equipo y que junto con los padres, estamos en el mismo barco, o no?

PD: Y la demostración de que yo maldije los lunes antes, la tenéis aquí.....

martes, 6 de marzo de 2012

Gripeeeee



De vuelta, tras una semana peculiar....He estado con gripe. Y será por la falta de costumbre de enfermar, pero todavía me estoy medio recuperando.
Durante dos días no pude literalmente levantarme de la cama. En esos momentos me impresiona todavía más como nuestros niños pueden estar a 40 de fiebre y estar animados jugando.
La enfermedad te hace vulnerable. Tuve que aparcar por unos días todas las responsabilidades y los asuntos pendientes, que aunque eran bastantes, hace tomar conciencia de que nadie es imprescindible.
Las niñas lo han vivido con cierta angustia. Tampoco están acostumbradas y verme en la cama, con fiebre y sin ánimo les daba cierta tristeza. Llegaban del colegio desesperadas y la primera pregunta era: ¿mamá, ya estás mejor? La pequeña incluso el primer día se atrevió a preguntarme si me iba a ir al cielo (!!!).
Junto a eso los remordimientos por no llegar a todo. En el caso nuestro, de los médicos de Urgencias, las bajas son complicadas: sabes que un compañero tendrá que hacer una guardia extra para cubrirte. Y es una sensación desagradable. Por eso el domingo por la noche, pese a no estar cien por cien recuperada la energía, ya me fui de guardia. La vida continua....Y aquí me tenéis de nuevo dando guerra.
En el hospital, la actividad ha bajado un poquito. Después de este mes de febrero frenético, parece que ya hemos superado el pico de la epidemia y los casos de gripe van en descenso, para alivio de todos. Siento deciros, no obstante, que parece haber rebrotado el rotavirus y algún que otro virus gastrointestinal de los que nos acompañaron en la época navideña.

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