Viernes a primera hora de la mañana, hora punta en la línea amarilla del metro que está atravesando el centro de mi ciudad.
En el otro extremo del vagón que ocupo veo a una madre con su hija pequeña en el cochecito, calculo que de unos 16-18 meses.
La madre es una chica joven, seguramente no tiene ni 25 años y lleva un uniforme de los que suelen verse en las cadenas de supermercados de cualquier gran ciudad.
De repente la niña, hace una vomitada. Como consecuencia de la misma, los pantalones de la madre, la ropa y el cochecito de la niña se ensucian sustancialmente. También cae vómito en el suelo del vagón.
La chica saca la provisión de toallitas húmedas que todas las madres recientes llevan siempre consigo. Con un cariño infinito limpia a la niña, asea como puede el cochecito para poder volver a acomodarla. Y finalmente, en un gesto que me produce mucha ternura, se arrodilla para limpiar los restos que han caído al suelo.
Una vez comprueba que está todo recogido y que la niña está en buenas condiciones coge el teléfono.
El silencio de los ciudadanos anónimos -quien sabe si todavía medio dormidos- sólo roto por el traqueteo del tren me permite escuchar a lo lejos la conversación.
La joven con cierta expresión de ansiedad llama a su madre. Mamá, ayúdame. Acompáñame al pediatra. Lleva toda la noche vomitando. Luego tendrás que quedarte con ella. Yo no puedo volver a faltar otro día. Y voy a volver a llegar tarde.
Su rostro se relaja mientras escucha a su madre. No oigo sus palabras pero me las puedo imaginar. No te preocupes. Yo estoy contigo. Yo te acompaño al médico. Yo me encargo de la niña. No llegarás tarde de nuevo. No sufras, mi pequeña.
¿Qué haríamos las madres si nuestras propias madres?

39 comentarios:
Tienes toda la razón, qué haríamos las madres sin nuestras madres... se me han humedecido los ojos al leer la entrada de hoy.
A mi también se me han humedecido los ojos...
Ufff que nudo en la garganta....
Las hijas nos reencontramos con nuestras madres cuando nos toca serlo... en mi caso no se que haría sin ella, en esta locura de vida que llevamos ella es como mi isla en el oceano del stress. Espero algun día poder hacer lo mismo por mis niñas.
Que entrada tan bonita. Cuanta razón, nadie como una madre para reconfortarte. No sé que haría sin la mia, desde luego todo sería mucho mas dificil
Me he sentido totalmente identificada. Cuando te conviertes en madre, sigues necesitando a la tuya...para que te aconseje y te guíe. En nuestro caso, su ayuda nos es imprescindible.
Que historia tan tierna... y si me permites, ampliaría la pregunta a qué haríamos las mujeres sin otras mujeres que nos apoyan.
Aunque por desgracia en muchas maneras 'pseudomodernas' de criar se pueden ver los estragos que causa precisamente eso, las maneras de crianza donde la madre se ve sola
Que bendición las madres, para algunas que no las tenemos cerca se nos hace cuesta arriba, aun asi tiramos hacia adelante. He llorado con el relato...
A mí también se me ha puesto una lagrimilla en los ojos.
Voy a tener mi primer bebé en marzo, y estoy segura de que mi madre será un gran apoyo, y me dará buenos consejos y mucha ayuda. Tengo la suerte de que viva en el piso de abajo.
Qué lástima, venga a hablar de conciliación y para nada. Aunque te advierto que yo, sin mi madre, hubiera hecho todo, porque no me sirve de ninguna ayuda. Actualmente no trabajo fuera, pero cuando los niños eran más pequeños si, y no podía contar ni con ella ni con mi suegra para nada (una por trabajo, la suegra, y la otra por "costumbres"), que no es que haya mala relación ni mucho menos, pero me las he tenido que apañar como he podido. O sea, mal.
Yo ya no tengo a la mía conmigo, pero desde algún lado, su amor todavía me llega.
Un beso.
Ains! Un lunes y con la regla a punto de venirme. Es cierto lo que dices pero para mi que tengo tan reciente la muerte de mi madre ha sido aún más "impactante" leerte hoy.
Pues buscar una guarderia que admita niños convalecientes y administre medicamentos;hincharte a pedir favores en el trabajo, contar con el apoyo de tus superiores y cruzar los dedos pq te salga de buena madera...
Cuando no se tiene a los abuelos cercas no queda otra...
Precioso! Y que razón llevas. Las madres son siempre las que más te ayudan. Maravillosas. Y una gran suerte poder contar con ellas.
Que razón tienes!! En este caso, meto en el grupo también a mis suegros, que si los necesito sé que están ahí para lo que haga falta.
Tengo una suerte tremenda... no todo el mundo puede contar con sus padres o sus suegros y se tienen que apañar con lo que sea. No me puedo imaginar lo duro y estresante que tiene que ser.
Ayy que bonito post!! yo que ahora tengo una niña de 2 años y que mi madre murió hace 3.. como la echo de menos!! pero te las buscas de otras formas!
Ganas de llorar me dan pero porque la mia esta muy lejos ..... cuanto la echo de menos ... para todo... shiff.
Por desgracia la mía no está ya con nosotros. Para mis hijos es la encargada de encender la luna y las estrellas ahí arriba; para mi, es el ángel de la guarda que me permite llegar a todos los sitios sin perder la sonrisa. Precioso relato
Si no fuera por mi madre... yo tampoco habría podido. Mil gracias Amalia. Y un beso.
Hola Amalia,
te sigo casi cada días desde hace un par de años, los que tienen mis hijas.
Hoy he tenido que cerrar la pantalla para coger aire... estoy en el trabajo y no quiero que me vean llorando.
Muchas gracias por el post y por el blog.
un saludo!!
Ays... no soy madre pero me ha emocionado la entrada.
Supongo que casi todas hemos pasado por una relación tensa con nuestras madres en algún momento (la adolescencia es la época más típica). Pero lo cierto es que ahora sí, con 25 años, si en algún momento hay algo que me pone muy nerviosa, no hay nada que me tranquilice más que, que mi madre me diga que "no pasa nada". Sólo el quitarle hierro al asunto, consigue más que cualquier cosa. Sin duda, mucha razón! =)
Ha sido emocionante leerlo. A mí m pasó lo mismo la semana pasada. Estaba comprando en un supermercado con mis 4 maravillosos monstruos y fue... M puse a limpiar todo con toallitas y pañuelos. Metí todo en una bolsa q siempre llevo en el bolso, m piré a la caja y s lo dije al chaval. Fue una liada auténtica, después d una temporada bastante estresante, y d repente m sentí muy sola pero claro, m hice la valiente... No pueden verme mal...
Hasta q no eres madre, no sabes lo q han hecho x ti!!!!!!!
con el tiempo eso que creías imposible sucede¡ el amor se duplica! y sí tu hija te pide ayuda das gracias a Dios por podersela dar.
Yo en mi caso, me puedo sentir afortunada porque cuento con mis padres, mis suegro y .....
mi abuela que le hace de comer unas papas a la peque que con dos años que tiene cuando las ve dice
ummmm papas bisa¡¡¡¡¡¡¡
no tiene precio lo que hacen por nosotros¡¡
Como me he emocionado leyéndolo. Mañana hace 14 años que murio mi madre, y después de tantos años, como la sigo echando de menos. Tengo un bebe de 6 meses y estos meses he notado más que nunca su ausencia.
Me encanta tu blog Amalia
Aunque no soy creyente hay una frase que he recordado hoy al leerte y que siempre me conmueve: las mamás existen porque Dios no puede estar en todas partes...pues eso :)
Preciosa entrada.
Un beso.
Esta entrada me ha hecho sentir aún más sola si cabe; pues mi madre fallacio y me es imposible realizar esa llamada.
Una entrada preciosa.
qué bonito! y qué identificada me siento con la escena. Cuántas veces he tenido que llamar a mi madre en plan SOS cuando he tenido a un niño malo, y el trabajo no perdona! qué suerte tenerla, y qué descanso escucharla!
Hola Amalia,
Como muchas, es la primera vez que te comento, aunque te sigo desde hace mucho. Mamá de un peque de 20 meses, y embarazada de 6 meses, no puedo sino pensar lo triste que es tener que meter a tu hij@ malit@ en un metro a primera hora de la mañana, porque te tienes que ir a trabajar, y que las opciones que tenemos para conciliar sean las guarderías abiertas casi 24 horas y en el mejor de los casos poder tener la ayuda de los abuelos.
En qué mundo vivimos...
Enhorabuena!! Precioso, el relato, y magnífica, la manera de contarlo.Nos has trasladado a tod@s a ese vagón. Soy una más de las que has conseguido emocionar.
Mañana es el cumpleaños de la mía y con mellizos de 20 meses te puedes imaginar... lo que tengo que agradecer.
Gracias mamás...qué haríamos sin vuestros consejos,vuestro apoyo y ayuda infinita.Cuando te conviertes en madre descubres el amor verdadero y el dolor verdadero también,entonces es cuando al fin entiendes a tu madre.
Uffff, pasarlo mal, muy mal, y dejar a mi bebé en la guarde. Gracias a ella puede estar en casa,,,,
Ay esa lagrimilla que se me cae! Para mí mi madre me ha puesto el listón muy alto y espero poder estar a la altura con mi hija.
Yo no haría nada
Gracias, Amalia, he tuiteado el post porque me emocionó. Ahora soy yo la madre que ayuda y echa una mano siempre que puedo, pero antes fue mi madre a mí. Y a ella la ayudó siempre mi abuela. Hay una cadena de amor que pasa de madres a hijas... y que no se interrumpa. Un brazo.
"Las hijas nos reencontramos con nuestras madres cuando nos toca serlo..." qué gran verdad, aunque yo también con mi padre que me ayudó a crecer y ahora lo hace igual con mis hijos
Lo que haríamos es, lamentablemente, dejar de trabajar. Hoy me ha llamado la profesora de mi hijo para una reunión y me ha dicho "te llamo a ti la primera porque eres la única madre de la clase que trabajas". No lo podía creer. Así nos vemos...
Yo echo de menos a mi madre si ella estuviera aquí mi vida sería distinta, tendría familia.
Donde quieras que estés...
madres...
Hoy me ha emocionado tu post, Amalia.
Será por que también soy madre, o por que soy hija?
Gracias
Con dos lagrimones rodando por mis mejillas, mientras amamanto a mi última adquisición, te digo ¡cuánta razón tienes!
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