lunes, 15 de octubre de 2012

¿Los pediatras deberíamos ser asesores de lactancia?

Esta entrada surge a partir de una que leí en el blog de Pilar Martínez, Maternidad Continuum hace unos pocos días. Se me ocurrió hacer un comentario pero lo que quería contar resultaba tan largo, he decidido hacerlo aquí "en mi casa".

En el artículo, como ocurre en otros blogs de maternidad, los pediatras -de forma genérica- salimos mal parados. Y aunque estoy de acuerdo en muchas de las cosas que dice Pilar y que dicen muchas madres en la red, son dolorosas. 

Dolorosas en lo profesional porque meter en un saco a todos los profesionales es equivalente a que yo dijera aquí que todas las madres son unas histéricas, y dolorosas en lo personal porque mi visión de la blogosfera está mucho más orientada a tender puentes que a crear bandos.

Además hay varios puntos, que he leído en varios lugares de la red, y que probablemente parten del Dr. Carlos González (totalmente o en su origen) que me chirrían porque son demagógicos y no se ciñen completamente a la realidad. 

También os diré que al igual que llueven comentarios sobre personas descontentas con sus pediatras "tradicionales", yo también he recibido consultas de personas descontentas con los gurús de la lactancia y de la crianza natural. Y en algún caso he recibido niños atendidos por supuestos gurús, con consecuencias nefastas para la salud. 

Durante la Licenciatura de Medicina, la asignatura de Pediatría, tiene un buen número de horas, pero obviamente no las suficientes para tratar al detalle una materia tan compleja y en la que se sigue aprendiendo contínuamente. He hecho el esfuerzo de recuperar mis apuntes de la carrera y en la imagen tenéis una muestra de la primera página del tema de la lactancia. He contado 10 páginas de apuntes tratando la lactancia y supongo que fueron unas dos horas de clase. Y ciertamente esas dos horas se dedican más a tratar temas teóricos de fisiología, de características de la leche, de necesidades nutricionales, más que de aspectos prácticos.

Dos horas son pocas, es verdad, a pesar de que es un tema que en la asignatura de Ginecología y Obstetricia también se trata con algún tiempo más. Pero es que es el tiempo que se dedica prácticamente a todo. También la diabetes en el niño fue una hora de clase, así como las leucemias o las meningitis. La carrera no da para más......Aglutinar todas las bases de la medicina y todas las patologías en 6 años, con sus correspondientes prácticas no debe ser sencillo, de forma que enfermedades o temas de salud que luego se convierten en tu principal ocupación laboral, durante la licenciatura las viste sólo como una pequeña muestra.



Por todo ello al acabar la carrera y después de un cierto tiempo de encierro estudiando una oposición durísima como es el MIR, eliges una especialidad.
En el caso de Pediatría son 4 años y efectivamente y aunque el programa es denso, es un programa de directrices generales y no se basa en "asignaturas". Es imposible describir con detalle absolutamente todo lo que se tratará durante la residencia. Es un programa que se revisa periódicamente (y lo sé de primera mano, pues durante mi residencia fui durante dos años al Ministerio de Sanidad formando parte de la Comisión Nacional de Especialidades).Y lo más importante: no se basa en clases teóricas, sino que estás trabajando a la vez que aprendiendo. No aprendes lo que es una meningitis en los libros (que también los lees, sin duda), sino que lo aprendes porque te encuentras niños con meningitis.

Igualmente ocurre con la lactancia. Durante la residencia está definida rotación por Neonatología y también por el "nido" o "nursery", donde están los recién nacidos sanos y las mamás que acaban de parir. También las consultas sobre lactancia y otros temas de puericultura son frecuentes en Urgencias. De esta manera, sin constituir una "asignatura" que se da en un tiempo delimitado, es una parte de nuestro día a día.

Cierto que cada uno aprende un poco en función de sus intereses. Cierto también que prestamos más atención en aprender sobre "enfermedades". Son muchos los conocimientos a adquirir en 4 años. También os diré que la formación continuada en nuestro caso está a la orden del día y somos muchos los profesionales implicados en aprender cosas nuevas, en reciclarnos de lo antiguo y en mejorar día a día la atención que os ofrecemos.

Finalmente decir que un pediatra ya formado no sólo se encarga de las "enfermedades", pues la salud en su concepto amplio, no es sólo la falta de enfermedad sino que engloba muchos otros aspectos preventivos y que afectan al bienestar de los pequeños y de sus familias.

PD: La imagen es real, es la hoja 144 de mis apuntes de Pediatría de septiembre del año 1996. Que sepáis que aunque sea una reliquia, durante años estos apuntes corrieron por la facultad de Medicina del Clínic. Entonces todavía tenía buena letra....

34 comentarios:

anna dijo...

Y he tenido muy buena experiencia con mi pediatra. No me puso ningun impedimento y siempre me alentó para que siguiera con la lactancia.

Ahora bien, no me asesoró con detalles, ni me indicó como tenía que darle el pecho, cual era la mejor técnica, pero tampoco le pregunté. De eso ya se encargaron en las clases pre i postparto las comadronas, que me ayudaron mucho.

Creo que tenemos demasiada tendencia a delegar casi todo a una "autoridad", en este caso médica.

Creo que los pediatras en el caso de la lactancia tienen que alentar y no poner impedimentos pero no mucho más. Dar confianza, que es lo que demasaidas veces nos falta a las mamás.

Un abrazo.

Irene dijo...

La verdad es que no leí la otra entrada, pero sí me parece que un pediatra tiene que saber de lactancia o bien derivar a una puericultora o especialista en lactancia cuando desconoce. Muchas de las recomendaciones pediátricas en cuanto a la lactancia, son, para mí, lisa y llanamente, mala praxis. Yo no espero que mi pediatra sepa de todo, pero sí que cuando no sepa, me lo haga saber y me derive con el especialista.
Cariños!

Pilar de maternidad continuum dijo...

Hola Amalia,
es cierto que tienes buena letra...mucho mejor que la mia, aunque mis apuntes también circulaban bastante jeje

Estoy totalmente de acuerdo en que generalizar es malo y también soy de las que prefiere crear puentes.

Sin embargo, siento decirte que si en tu caso recibiste más de dos horas de clases teórticas sobre lactancia materna siguen pareciéndome insuficientes (aunque ya sabes que algunos pediatras no han tenido tanta suerte como tú). Seguramente tú has tenido el interés por aprender mucho más que eso...Y ya sé que hay muchísimas materias a estudiar y que probablemente sea más importante estudiar la meningitis que la lactancia materna, sin embargo, el tema de la lactancia materna me toca de cerca puesto que intento ayudar desde mi humilde posición de asesora de lactancia a las mamás que quieren dar el pecho.

A mi me duele ver como muchos pediatras incluyen sus opiniones personales en las consultas de pediatría...sin embargo mi artículo no iba por ahí, porque eso depende de la calidad de la persona, no de la calidad de la enseñanza.

Mi artículo quería poner de manifiesto que los pediatras no tienen formación suficiente en lactancia materna si no tienen interés en ello.

Hay muchísimos pediatras implicados que deciden reciclarse y hacer cursos de lactancia, incluso hay varios pediatras IBCLC...pero también los hay que no han leido ni una línea de lactancia desde que terminaron la carrera y eso no debería ser así.

Mi propuesta es que el problema se corte de raíz y se amplíe la formación en lactancia materna de TODOS los pediatras...al fin y al cabo, la leche materna es el único alimento del bebé durante sus primeros seis meses de vida, osea que el tema me parece bastante relevante.

Un abrazo y tendámonos un puente! :)

Anónimo dijo...

Lo que comentas es comprensible Amalia.
Pero a mi entender si un pediatra no tiene tiempo de reciclarse sobre lactancia lo mínimo que debe hacer es no dar consejos sobre el tema.
Mi pediatra me instó a dar el pecho cada 3 horas, sólo 10 min. de cada pecho y me recetó biberones de manzanilla para el cólico (conseguí seguir adelante con la lactancia de milagro).
A estas altura estos consejos son totalmente inadmisibles.

maria dijo...

Es cierto que cada Pediatra es un mundo. En mi caso tengo una pediatra que es estupenda a la hora de chequear la salud de mi hija, pero que en cuanto a lactancia y crianza me da unos consejos que no comparto. Primero porque en cuanto a la lactancia mi pediatra no era partidaria de ella y yo hice caso omiso y le di pecho hasta los dos años. Luego me recomendó el metodo Estivill para que mi hija durmiera sola en su habitacion, que tampoco segui porque preferí escuchar a mi instinto, asi que ya ves, para cusetiones de salud le hago caso pero en cuanto a crianza me guio por mi instinto de madre, asi de sencillo.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con lo que comentan por aquí arriba. Yo no espero que el pediatra sea un asesor de lactancia, pero tampoco es de recibo que se dedique a dar consejos erróneos. Cuando una madre se presenta en la consulta con problemas sobre el tema, si no se considera lo suficientemente formado debería derivar a la madre al grupo de apoyo más cercano, o reconocer que no tiene la capacidad necesaria para ayudarla, pero no en ningún caso decirle lo de los 10 minutos cada tres horas o lo de "no tienes leche suficiente", o como pasa últimamente diciendo "tú póntelo más al pecho y ya está" cuando en realidad el bebé lo mismo tiene frenillazo o una infección de orina.

También te digo que en mi opinión debería formarse debidamente a todos los pediatras de atención primaria. Pediatras y enfermeras, no para convertirlos en consultores de lactancia pero sí para que vean que muchas de las ideas que tenían de años de "práctica" están obsoletas y que hay que reciclarse. Y reconocer que no tienen por qué saberlo todo, que es lo normal!!

elmedicodemihijo dijo...

Esto ocurre por pensar que un pediatra es una persona que tiene que saber de todo y además debe de coincidir con lo que yo pienso.
Un clínico es una persona que tiene que atender a muchas cosas en el desarrollo de un niño, no sólo lo que come, sino también como va su evolución si hay alguna distorsión o enfermedad.
Para una asesora de lactancia titulada en asesoría de lactancias su único punto de vista y su obsesión es que tome teta, toda su formación va encaminada a que esté agarrado a la teta hasta que se aburra.
Para mí como clínico y pediatra me interesan y me preocupan del niño muchas más variables, la primera que se alimente bien a ser posible con lactancia materna, no podría ser de otra forma, pero además me obsesionan otros aspectos de la infancia y su desarrollo muy superiores en mi punto de vista a qué marca de leche toma, para eso están las asesoras de lactancia tituladas.

Maite dijo...

Qué chulada de apuntes!!!

Hace unas semanas estuve en un curso de lactancia en el clínico de Madrid. Yo iba como madre a contar mi experiencia. Me sugirieron que contara malas/buenas experiencias con profesionales, para poder analizarlas. En el hospital tuve una regular (a las dos horas de nacer, la presión de la enfermera para dar un bibi..) y una estupenda (esa enfermera que estuvo conmigo enseñándome a masajear mis pechos para drenar y reducir la ingurjitación, pero sobre todo para darme confianza de que yo me bastaba para esa labor) y las conté. Pusimos mucho el acento en esa parte emocional, en ese acompañamiento en dar confianza a las madres, sabiendo detectar situaciones que se escapan de lo normal para poder abordarlas.

Pero está claro que no todos los sanitarios tienen ese feeling emocional, de acompañar. Es algo que va más allá de tener 2 horas de formación en lactancia, o 40.

El pediatra de mis hijos es lo más... él no se mete nunca (salvo que ve evidencias de que algo no va bien), pero si se le pregunta, siempre tiene conocimientos por un lado y por otro ese saber acompañar a la madre (para apoyar lactancias o destetes). Trata desde el respeto. Y a nivel médico, tiene esa experiencia y saber hacer que le hace confiable.

Vamos, a mí no se me ocurre generalizar. Voy teniendo diferentes experiencias con diferentes profesionales y como adulta las valoro en su justa medida. De entrada no tengo ningún prejuicio hacia ningún profesional...

saludos,

maite

capbert dijo...

Saber identificar si algo no funciona y derivar si no sabemos abordarlo.

Anónimo dijo...

Me parece poco profesional la actitud de Pilar que para defender lo suyo se dedica a desprestigiar a otros profesionales. Sinceramente Pilar, poco te debe interesar a ti que todos los pediatras sepan tanto de lactancia materna porque se te acabaría el negocio. Y puestos a generalizar, ya he visto a varios niños atendidos por talibanes de la lactancia materna que han ingresado por deshidrataciones hipernatrémicas graves, con las consecuencias tan graves que eso conlleva para el Sistema Nervioso del bebé. Un saludo.

Somos Múltiples dijo...

Primera parte:

Al final no he podido resistirme a comentar este entrada. Estoy de acuerdo en que los pediatras no pueden saber en detalle de todo pero al menos, si desconocen el tema, deberían inhibirse de expresar su opinión y derivar al paciente al profesional adecuado. Cómo le comentaba a Amalia por Twitter, quiero hacer extensible este comentario no sólo a los pediatras sino también a los neonatólogos y el resto del personal sanitario que trabaja con lactantes como las enfermeras por ejemplo.

Soy consciente de que mi caso es especial por dos motivos. Primero, por las circunstancias del parto, ya que se trató de un parto gemelar y mi hija nació pesando un kilo y estuvo dos meses en la incubadora. Segundo, porque yo iba bastante formada en lactancia materna y ni siquiera el peor ejército de agoreros me iba a hacer desistir de mis intenciones.

Dí a luz en un hospital público, supuestamente partidario de la lactancia materna. No voy a entrar en mucho detalle sobre la historia de mi lactancia ya que es bastante complicada y quien quiera leerla la tiene publicada en mi blog. Sólo comentar que tuve un preeclampsia post parto y tardé dos días en conocer a mi hijo y cuatro días en conocer a mi hija. Durante ese tiempo mi hijo, que estaba bien de peso y recibió el alta en 48 horas, fue alimentado con biberones. Cuando me lo entregaron, las enfermeras de planta me ayudaron bastante a colocármelo en el pecho, pero la presión por darle íntegramente los biberones que me traían cada tres horas fue constante. Al final acabé tirando algún biberón por el váter porque el niño estaba tan saciado que no tenía hambre, y cuando finalmente logré que me cogiera el pecho me seguían machacando con los malditos biberones aunque mi hijo acabase de hacer una toma de pecho de 90 minutos. Finalmente pude lograr una lactancia materna exclusiva cuando me lo llevé a casa.

En cuanto a mi hija, al principio fue alimentada por sonda por lo que yo le llevaba mi leche extraída. Una de las primeras veces que bajé a Neonatos la enfermera me insistió en que era muy importante que me guardase toda mi leche para mi hija que era quien más la necesitaba, y que a mi hijo debía darle directamente leche artificial. Irónicamente está conversación tuvo lugar justo al lado de un póster informativo sobre cómo lograr una lactancia exclusiva con gemelos. Cuando mi hija al fin comenzó a alimentarse con biberón tampoco me ayudaron en nada con el pecho, me decían que me estaba complicando la vida y que lo que tenía que hacer es sacarme leche y dársela en biberón. Es más, las pocas veces que logré que mamara allí las enfermeras estaban preocupadísimas con cumplir el horario de las tomas. Finalmente, ya en casa, sin comentarios inoportunos y con mucha paciencia, logré una lactancia exclusiva con ella también.

(...Sigue)

Somos Múltiples dijo...

Segunda parte:

Otra anécdota, la enfermera de mi ambulatorio también es prolactancia, de hecho ella me asesoró sobre cómo ir retirando tomas de lactancia artificial a mi hijo. Pero al llegar a los 4 meses insistió en introducir ya la alimentación complementaria, indicándome expresamente que el pecho se ofrecería después de cada comida y no antes. Yo dije que sí y no hice ni caso, pero si llego a estar menos informada sobre el tema no se si podría estar a fecha de hoy disfrutando de esta doble lactancia que dura ya 14 meses.

Y para terminar con este tema comentar también que he tenido un ataque de ciática por lo que acudí al traumatólogo. Hablamos de suministrarme un medicamento determinado y yo, cuando me fui a casa, lo consulté con e-lactancia para saber si podía tomarlo. Finalmente me dijeron que sí y, cuando volví al traumatólogo me contestó textualmente: “Se quienes son los de e-lactancia y a lo que se dedican pero digan lo que digan no pienso recetártelo mientras sigas dando el pecho”. Al final me fui a casita con mis dolores (tengo una hernia), y dentro de poco me tienen que operar, ya estoy temblando sólo de pensar en todos los obstáculos que me van a poner pero aún así nuestra lactancia se acabará cuando lo digan mis hijos, con todo lo que me ha costado no voy a tirar la toalla ahora, por mí como si me tienen que operar sin anestesia ☺.

Somos Múltiples dijo...

"Y puestos a generalizar, ya he visto a varios niños atendidos por talibanes de la lactancia materna que han ingresado por deshidrataciones hipernatrémicas graves, con las consecuencias tan graves que eso conlleva para el Sistema Nervioso del bebé."

El servicio de pediatría del Hospital Francesc de Borja de Gandía hizo un estudio en 2004 sobre los casos detectados en los últimos 6 años de deshidratación hipernatrémica asociada a la lactancia materna en cuyas conclusiones se indica lo siguiente:

"Conclusiones: La hipernatremia asociada a lactancia materna es un proceso relacionado con una mala técnica de lactancia en madres inexpertas. Las soluciones hay que buscarlas en un mayor apoyo a la madre lactante por parte de los profesionales sanitarios."

Es decir que, de conformidad con este estudio, el trabajo de consultoras de lactancia como Pilar, que ayudan a las madres a adoptar buenas prácticas en materia de lactancia, ayudaría a prevenir los casos de deshidratación hipernatrémica.

Talibanes son los que persiguen a las madres para que den el pecho quieran o no quieran, o los que tratan de convencer a las madre que quieren amamantar de que recurran a la lactancia artificial a la primera de cambio. Ya me hubiese gustado a mí contar con más ayuda.

Somos Múltiples dijo...

Otros aportes interesantes de ese mismo estudio:

-"La ratio de casos de hipernatremia por cada 1.000 recién nacidos de nuestra maternidad alimentados con lactancia materna en los 6 años estudiados ha oscilado entre un rango de 1,4 ‰ en el año 2002 a 10,3 ‰ en el año 2000"

-" La hipernatremia en este contexto sería la punta del iceberg de un número de lactaciones inadecuadas en madres con poca experiencia, gran deseo de lactar e insuficiente apoyo sanitario."

-"Al dar de alta de nuestra unidad se mantuvo la lactancia materna exclusiva en 9 casos, mixta en dos y artificial en uno."

-"En España, a diferencia de lo que ocurre en otros países, el cuidado del recién nacido tras el alta del hospital está fundamentalmente a cargo del pediatra de atención primaria. La rigidez de un sistema sanitario excesivamente burocratizado dificulta muchas veces el acceso a la atención sanitaria. Desde el momento en que el recién nacido es dado de alta de la maternidad hasta que es atendido por primera vez por su pediatra pasa un período de tiempo crucial y a veces excesivamente prolongado (...) Los casos de deshidratación hipernatrémica como indicador de una deficiente técnica alimentaria estarían indicando un fallo en nuestro sistema sanitario al que urge dar una solución audaz."

DesastremaDre dijo...

Estoy de acuerdo con lo que opina la mayoría. No se le puede exigir a un pediatra o a cualquier otro especialista que sepa de todo. Pero sí se le puede exigir que, si no sabe, lo reconozca y no dé consejos alegremente (a mí mi médico de atención primaria me dijo que era normal que me doliera el pecho después de las tomas). Debería existir al menos un experto en lactancia por zona al que se pudieran remitir los casos difíciles.

Antonio Romero i Alba Padró dijo...

jejeje creo que también voy ha hablar del tema en mi bloc :-)

Laura Gil Quitián dijo...

Hola Amalia:
no he leído todos los comentarios ¡son un montón! Mi experiencia es que como tú dices no se puede generalizar. Yo he tenido una pediatra que me decía "que mi leche era muy clara y no alimenta, que haría dieta" Y cuando conseguí sacar adelante la lactancia (tras grietas, causa de mal agarre y biberones), mi hijo estaba enorme, solo con la teta. Ahora tengo una pediatra prolactancia, que estamos en la misma línea, lo cual no quita para que le pasara desapercibida una anemia (de mi hijo pequeño con casi dos años) que yo llevaba meses sugiriéndole la posibilidad.
Me parece importantísima la medicina preventiva, pero también es cierto que muchas veces cada pediatra tiene su librillo en esa cuestión (cuando introducir alimentación complementaria, qué alimentos, cuanta cantidad...) y cada uno convencido de que sus maneras son las mejores para prevenir problemas. Al final lo importante es tener un pediatra en el que uno sienta confianza, y eso tiene que ver mucho con cada estilo de crianza. ¡No se puede gustar a todo el mundo!
Yo llevo 8 años de lactancia... Y como te digo me he encontrado con profesionales de todo tipo. Algunos pecan por conformismo y no se reciclan, otros por inexperiencia. Todos cometemos errores, lo importante es reconocerlo y estar dispuesto a aprender de ellos, la mente abierta.
Sí es cierto que en líneas generales algunos temas relacionados con la mujer, la maternidad están un poco ninguneados.
Estuve en un curso el año pasado de lactancia, yo era la única madre, y era para pediatras, enfermeros, médicos... Es importante la formación, y sobre todo la conciencia para saber que para una mujer el contar con ayuda a tiempo puede suponer el tener una lactancia placentera o el tener un destete frustrante. Cuando un médico le da importancia y no se conforma con lo primero que le ha dicho algún profesor o libro obsoleto, tiene capacidad de crítica y es sensible a los pacientes, no creo que tenga que comerse el tarro si hay gente a la que no le gusta... A mi me vale más un médico que no cree que lo sabe todo, que tal vez se equivoque alguna vez, que no alguien prepotente que no ve más allá de sus narices.

Animo, a veces hay que relativizar mucho!!

Mo dijo...

Entiendo que lo de las generalizaciones te duela, a mi también me pasa con mi profesión y ocurre a menudo, así que intentaré no caer en ese error.
De pediatras, como en cualquier otra profesión, los hay mejores y peores. Yo estoy contenta con mi pediatra, creo que siempre que he ido ha atendido bien a mi hijo, pero su primer consejo cuando me vio darle el pecho a mi niño fue que se lo ofreciese cada tres horas de reloj. Y creo que convendrás conmigo en que no es una buena recomendación. Como han dicho antes, si alguien no tiene muchos conocimientos de algún tema, lo mejor es abstenerse de aconsejar nada. Y en cualquier caso, creo que la lactancia materna es un tema importante para un pediatra y debería saber mejor cómo atender a sus pacientes.
Espero que lo tomes como una crítica constructiva ;)
Besos.

Pilar de maternidad continuum dijo...

Bueno,
sólo quiero apuntar que yo soy asesora de lactancia materna y mi asesoria es absolutamente gratuita...así que si, de verdad que me interesa mucho que los pediatras estén mejor formados en lactancia materna :)

Anónimo dijo...

Que difícil opinar. Creo que todos tienen parte de razón y todos están equivocados. Desde mi humilde punto de vista, tener una asesora de lactancia (o preguntar a un pediatra como se le da la teta) es como tener un asesor de hacer caca, un asesor de dormir, un asesor de relaciones sexuales. Denota inseguridad en quien pide asesoramiento. Denota endiosamiento en quien se atreve a darlo. Es demasiado fácil aconsejar. Es demasiado fácil equivocarse al aconsejar sobre temas relacionados con el "funcionamiento normal del cuerpo. Tanto consejo médico y tantos expertos están acabando con el instinto de la madre y el del bebé. Me gustaría saber cuantas asesoras de lactancia hay en un campo de refugiados y cuantas muertes se podrían evitar allí donde no hay sucedáneos de la leche materna. Si allí no son necesarias y no evitarían muertes, aquí, tampoco. Pero es una humilde opinión de un varón que no ha dado nunca teta y por tanto carece de este "instinto básico", así que tampoco me echéis mucha cuenta.

Yolanda dijo...

Hola Amalia, te he dado un premio que se otorga de bloguero a bloguero "Tu blog me inspira. Puedes ver la dedicatoria aquí:

http://smallchic.wordpress.com/2012/10/15/tu-blog-me-inspira-y-liebster-award/

Por otro lado, muchas gracias Amalia por tu post de hoy y en general por tu blog, que para mí es un recurso para resolver mil dudas. Yo soy de Madrid, pero estuve varias veces con mi bebé (ya tiene 7 años) en el hospital de nens de BCN y me gustó mucho.
A mí me ayudó en la lactancia el equipo de pediatría del hospital de La Zarzuela de Madrid, sin ellas no sé qué hubiera sido de mi con tanta mastitis!!
Bess,
Yolanda

Eva RG dijo...

Hola,
Estoy de acuerdo en que no se puede pedir a un médico que sepa de todo (pediatra o medico de familia) pero sí que tengan la humildad de reconocer cuando no saben de algo. Mi experiencia también ha sido mala, tanto en el hospital (enfermeras y ginecóloga) como en atención primaria (enfermera, pediatra, médico de familia). En mi experiencia las matronas son las más capacitadas que he encontrado, y las asesoras de lactancia, gratuítas y generosas, son las que han salvado la lactancia de mi hija.
Por todo ellos, os felicito a las profesionales que teneis interés en promover la lactancia de verdad, no sólo con una frase hueca; pero es una lástima que esto dependa de la buena voluntad.

Rodrigo y Raquel dijo...

Si los pediatras apenas estudian dos horas de lactancia en la facultad y no tienen que saber de todo, que también lo reconozcan en las consultas. Mire señora, yo no soy experto/a en lactancia materna, así que no le voy a aconsejar nada al respecto. Pero la mayoría de ellos, no sólo opinan sino que mal informan a los padres y en muchas ocasiones hacen que mujeres que quieren amamantar a sus hijos dejen de hacerlo porque se fían de su criterio médico. Un criterio sin fundamento porque no saben de este tema. Si no se sabe de un tema, lo mejor es abstenerse de opinar por mucho que una madre le pregunte. Esta es mi humilde opinión basada en mi experiencia como madre.
Un saludo,
Raquel

Anónimo dijo...

Flipo q un pediatra reciba dos horas de clase de LM..la nutrición de un infante es un pilar básico para su desarrollo físico y emocional..de esa forma se previene un sinfin de enfermedades. Es increible que descuiden una parte básica como esta en la universidad. No me lo puedo creer. Sinceramente yo pensaba que las burradas q decia mi ex-pediatra eran fruto de que no habia sabido reciclarse y hasta pena me daba. Pero ahora no me da nada d pena xq resulta q el tio no tenia ni idea y hablaba por hablar..que horror...para q aconsejan entonces?..un niño sufre si es alimentado y aguantado con agua para engañar su estómago...es que mañana voy a decirle 3 cosas a este pediatra..gracias x aclarar que no estudian LM en la Uni...estoy que trino...

Laura Gil Quitián dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con Raquel. Si no saben de lactancia, que no opinen. Sé de muchos casos que la opinión del pediatra ha llevado a un destete (hasta porque el niño estaba demasiado gordo porque ella tenía la leche muy grasa... la mía muy clara y la suya muy grasa... ¡ver para creer!; o esto de los 10 min cada tres horas, que todavía hay algunos que siguen así. O que en cuanto surge cualquier problema de bajo peso, lo primero es meter biberones en vez de realizar pruebas y analíticas para encontrar otras causas... La teta siempre tiene la culpa de todo...
En fin, que reconocer que no se sabe de algo es fundamental, primero porque no confundimos a los otros y segundo porque estamos abiertos a aprender.

Saludos!!

vanessa dijo...

elmedicodemihijo, solo quería decirte que para las asesoras de lactancia nuestra obsesión no es solamente que tome teta. Cuando nos formamos estudiamos afecciones de la mama, enfermedades de la madre, enfermedades del bebé, etc. No para tratarlas porque no somos médicos, pero sí para identificarlas y derivarlas al especialista correspondiente.

Estoy de acuerdo en que a ti como pediatra te preocupen muchas más cosas del niño que su alimentación, pero eso que dices de que para ti los otros aspectos son superiores a qué marca de leche toma, que para eso están las asesoras de lactancia tituladas, pues tengo que decir que no estoy de acuerdo. Que las asesoras de lactancia no somos médicos, y la mayoría ejercemos voluntariado, es decir, no recibimos ningún salario por atender a las madres y a los bebés. Los pediatras cobráis un sueldo por hacer vuestro trabajo y dentro de vuestras tareas está el asegurarse de que el bebé se alimenta correctamente y toma el mejor alimento, es decir, leche materna. Y para esto es necesario estar formado y actualizado para poder detectar los problemas y dar una solución o derivar al especialista pertinente.

Las asesoras de lactancia y las IBCLC ni siquiera tenemos un título reconocido y homologado en España para ejercer como tal y la mayoría no somos personal sanitario, así que eso os pasa toda la responsabilidad a los pediatras. Y si crees que no es así, dime quién debería hacerse cargo de esto, porque las matronas no pueden recetar ni pueden diagnosticar ni contrariar las órdenes de un médico y los ginecólogos de tetas no quieren saber nada.

Marta Ramos dijo...

Te contaré algo, Amalia. Soy informática, y si tuviera que vivir de lo aprendido en la carrera en mi caso estaría perdida. Leyendo tu post me acordé de mis años de estudiante y de que al final lo que estudias es una base, pero luego debes ir aprendiendo día a día. Bajo mi punto de vista eso es lo que deben hacer los profesionales con ganas, ímpetu y curiosidad. Seas pediatra, cirujano, informatico o carnicero. Debes crecer día a día, aprender día a día.
Y las madres no deberíamos acudir a nadie pensando que son gurús de nada.

Laura Villanueva dijo...

Hola Amalia,
yo soy IBCLC, Consultora Certificada en Lactancia Materna, IBCLC, y ejerzo como tal en Valencia. No soy médico.
Hoy por hoy, IBCLC es la titulación que profesionaliza al consultor de lactancia, y le obliga a actualizar sus conocimientos y recertificarlos mediante examen cada cinco años. Es un examen que se realiza simultáneamente en varios paises e idiomas, una vez al año. No somos pediatras (algun@s compañer@s sí), pero trabajamos en colaboración con ellos y desde luego, no en contra. Cada uno tiene su trabajo, y los límites del mismo. Entiendo que el pediatra que tenga interés personal por estudiar más sobre determinada patología, o lactancia, o lo que sea, lo hará. Pero quien no haya estudiado más de dos horas de LM en toda la carrera, debería saber reconocer sus límites y DERIVAR al profesional experto, o como poco saber quienes son y dónde están los IBCLCs más cercanos a su localidad. En España, desafortunadamente, sólo somos 67.
Hoy por hoy soy formadora en lactancia de personal sanitario, y una de las primeras cuestiones que surge siempre en los cursos es ¿y esto, por qué no lo enseñan en la carrera? Y lo segundo que preguntan es por qué lo que les enseñaron (10 min cada tres horas, candidiasis, etc) está obsoleto o sencillamente es falso.
En fin, que todavía nos queda un largo camino por recorrer juntos.
Y contestando a la pregunta que da título a tu post: no, los pediatras no deben ser asesores de lactancia, pero sí saber reconocer sus límites, lo que no saben, y derivar a los especialistas.
Recibe un cordial saludo

Laura Villanueva
www.laclinicadelalactancia.es

Anónimo dijo...

Hola Amalia.
Yo también soy médico, aunque de otra rama bastante alejada de la pediatría, y no creo que entre mis apuntes haya tantas hojas de lactancia materna como en los tuyos. Como no las hay de otras muchísimas cosas que todos hemos ido aprendiendo después, durante nuestra especialización y durante nuestro ejercicio profesional.
Hace 13 meses fui madre por primera vez, y me empapé de un montón de cosas al respecto como toda madre primeriza. Algunas con más base científica y otras con menos. Incluso volví a sacar mis apuntes de obstetricia de cara al parto y de pediatría de cara a los primeros meses de mi hija. Leí un montón sobre lactancia materna y pensé que sería coser y cantar para mí, total con todo lo que sabía y si la gente lo conseguía ¿por qué yo iba a ser menos? Resultado: después de un mar de lágrimas, una producción bastante escasa de leche, ingreso en neonatos por ictericia (y deshidratación) la niña se ha criado con lactancia artificial. A pesar de la ayuda de algunos profesionales sanitarios y la no ayuda de otros. Aún me apena pensar que no he podido dar el pecho a mi hija, pero ahora que lo veo con un poco más de distancia puedo hablar con más tranquilidad del tema. Mi pediatra no me ayudó ni me animó a seguir con la lactancia materna, y creo que en ese momento realmente hizo lo que tenía que hacer. Yo no pienso que un pediatra deba ser un gran experto en lactancia, porque esa es una parte aunque importante en el desarrollo del niño, pequeña en comparación con el resto de problemas que pueden aparecer y que pueden traer complicaciones mucho peores por desgracia. Creo que deben tener una formación básica para detectar los problemas comunes y dar consejos sobre ellos, pero para profundizar en el tema es mejor contar en la consulta con la información de los sitios especializados a los que remitir a la madre. Y no se trata de ser pro-lactancia o pro-biberón, sino de controlar el correcto desarrollo del bebé y detectar a tiempo carencias o anomalías del desarrollo sea cual sea su tipo de alimentación. Eso es lo que sí debemos exigirle a un pediatra. Y en eso estoy contentísima con la mía y con mi enfermera.
Tengo claro que si vuelvo a tener otro hijo volveré a intentar la lactancia materna, y tal vez acuda de entrada a algún especialista en el tema (si es que lo encuentro en algún lugar accesible desde donde vivo), pero si tengo que pasarme a la lactancia artificial no voy a dejar que tanta información y en muchas ocasiones moda "prolactancia" me haga sentir "malamadre" como me he sentido todos estos meses.
Un abrazo

Natalia

Armandilio dijo...

Yo creo que sí, pediatras y enfermeros/as que trabajamos en una consulta de pediatría debemos ser expertos en lactancia, y si no expertos, saber lo suficiente como para ser capaces de derivar a la madre a quien pueda ayudarle.

No se trata de animar o desanimar, de obligar, instar o pasar de las madres lactantes, sino de estar ahí por si una madre nos pregunta... de ayudar a la que requiere ayuda.

Es absurdo preguntar a una madre qué alimento da, si da el pecho, cuantas tomas hace, cada cuanto y si tiene algún problema si en caso de responder que las cosas van mal, no sabemos qué hacer.

He escrito sobre ello en Bebés y más, por si interesa.

Un saludo!

Armando.

Hortensia dijo...

Hola Amalia.
Me encuentro entre dos mundos, dos mundos que pienso se están aproximando... Soy pediatra y madre, tuve problemas con mi lactancia, veo a diario madres con problemas en este sentido... Y he tenido que buscar formación por mi cuenta (por cierto, tu estabas ahí...) fuera de las instituciones sanitarias. El formarme y reciclarme en lactancia materna ha dado más calidad a
mi trabajo, sin dudarlo. Claro que tenemos que saber de muchas cosas, enfermedades, desarrollo, pero no podemos negar que hay bastante desconocimiento y no mucho interés en este tema entre los pediatras. resulta más complicado gastar una hora con una madre con problemas como que el bebe no gana peso, que simplemente darle un suplemento para ver sí así engorda. Sobre lo que comenta Jesus de los de los niños con deshidratación por culpa de "talibanes" de la lactancia, decir que mi experiencia con las asesoras de lactancia es que los radicalismos pasaron a la historia, ante todo hay prudencia. Y que el último caso de deshidratación que tuve, hace poco, fue ingresado al día siguiente de irse del hospital, al tercer día de vida. Nadie había gastado unos minutos viendo si este niño mamaba o no y se limitaron a decirle "tu pontelo al pecho". Amamantar es algo natural, claro, pero puede a veces no ser fácil. Y creo que los pediatras tenemos la obligación de saber identificar el problema y encontrar con la madre la solución. Si, tenemos poco tiempo y muchos niños, tenemos que saber de muchas cosas... Pero no creo que eso sea excusa. O, como decían por aquí, si no podemos ayudar, por lo menos no pongamos trabas.

Anónimo dijo...

Soy madre de tres hijas y enfermera a la que dieron media hora excasa de lactancia materna. Mucho antes de ser madre me toco trabajar en neonatologia y alli descubri para el segundo dia q no tenia ni idea de lactancia materna pero mis pacientes necesitaban q supiera. Me pille unos buenos libros y me aprendi al menos la parte teorica porque era mi deber con mis pacientes. Tengo un familiar en primer grado que es pediatra de centro de salud. Lleva unos cuantos años ejerciendo y sigue sin tener ni idea de lactancia. Poco respeto por las necesidades de sus pacientes muestra. Pero es que ademas cuando he rebatido a raiz de mis propias lactancias los mitos que venia a contarme lo hacia desde la autoridad de vas a saber mas tu que yo que soy pediatra. Ojala esto solo hablara de mi familiar prepotente y no de lo que tienen que sufrir miles de madres. Por cierto mi pediatra de boquilla apoya la lactancia materna pero cuando tuve que luchar por mi segunda lactancia cayo en los topicos de muchos y me mal asesoro. Tuve que recurrir a una sinple mujer sin estudios pero con mas conocimientos y mas interes por mi que no era su paciente que ninguno de mis medicis o medicos de mis hijas. Eso si cuando consegui sacarla adelante con mucho esfuerzo vino mi pediatra a colgarse la medalla por esa estupenda lactancia que habiamos sacado adelante.

Anónimo dijo...

Si en españa existe un programa de atencion al niño sano que es la base pediatrica en medicina preventiva. Y son pediatras lis que realizan los controles y valoran lis distibtos aspectos de la salud del niño entre ellos su alimentacion. Indudablemente tendran que saber sobre esa alimentacion y curiosamente cuando mas visitas se realizan dentro de ese programa al pediatra es el tiempo en que el niño es lactante por tanto el peduatra tendra que saber de lactancia. Sino q omitan el gasto que supone ese prigrana pues los profesionales que lo tienen que llevar acabo en una importante cantidad no tienen los conicimientos necesarios.

Limonerías dijo...

Según mi entender, es mejor que no asesoren a que asesoren mal.
Yo nunca he pedido asesoramiento de lactancia a mi pediatra, nunca lo he necesitado pero en caso de necesitarlo recurriría a matronas o a grupos de lactancia, que cada vez hay más. Pero también llegó un día que la pediatra me dijo, con poco seis meses que tenía la niña, que mi leche ya no la alimentaba, que si quería seguir dándole el pecho que lo hiciera pero que también le diera biberones de leche de fórmula.
Evidentemente, no le hice caso pero me costó una discusión con mi marido "porque lo había dicho la pediatra". Pues eso, que mejor no asesoren si no están bien formados en la materia.

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