En estos días en que empieza a hacer calor y nos vamos dejando ropa en el armario, da la sensación por la calle de que el número de embarazadas aumenta. Supongo que también es una época del año propicia a las "barriguitas" ya que son muchas las parejas, que si pueden elegir, prefieren la primavera para traer al mundo a sus hijos.
La visión de las embarazadas, especialmente cuando las ves acariciándose sus barrigas rotundas, siempre me ha parecido maravillosa. Me transmite paz, esperanza, bondad infinita.
En esta época en la que mis embarazos empiezan a estar lejanos, en que la probabilidad de otra gestación es menor que cero y que ya todo el entorno bebé de mi casa se ha evaporado, además de paz, cuando veo a las embarazadas siento nostalgia.
Nostalgia porque el embarazo es un momento de romanticismo como ninguno, donde todo lo que pasa por tu cabeza es bueno, donde todavía desconoces lo duros que van a ser algunos momentos, donde todavía no eres capaz de sospechar lo mucho que vas a querer a tu hijo.
Y ese romanticismo perdura en el imaginario colectivo, tanto en las que somos madres como en las que todavía no lo han sido, da igual la edad o el tiempo. Aunque luego sepamos, que no es oro todo lo que reluce. Y que suerte que contamos con la oxitocina que nos permite mantener el enamoramiento con nuestros bebitos, aunque a veces sean nenucos llorones. Porque de romántica la maternidad, hay días que tiene bien poco.... ¿Qué os voy a contar que no sepáis?

9 comentarios:
Pues sí, el embarazo debería ser como lo describes...siempre que en el trabajo, por ejemplo, no te hagan la vida imposible como desgraciadamente fue mi caso. En fin...mejor olvidar. Me gusta mucho tu blog!Mar
Como te entiendo...Besos!
El embarazo desde mi punto de vista es el mejor momento que una mujer puede vivir ya que todo lo que gira alrededor son cosas bonitas.
www.elbauldeainhoa.blogspot.com
Pues yo que ahora estoy embarazada de casi 5 meses sí que es verdad que se idealiza.. pero en mi caso veo que son los no experimentados los que más lo idealizan que yo por ejemplo.. ahora que lo vivo lo veo muy distinto de como antes lo veía. Y eso del momento ideal de una mujer..discrepo, yo estoy teniendo un muy buen embarazo comparado con otras, pero los dolores, molestias, preocupaciones que se sienten y por supuesto la alegría de sentir al bebe que no todo es malo. pero no todo es idílico.. se ve mejor desde fuera que desde dentro jeje.
Me encanta tu blog.
Sin duda, ha sido la mejor etapa de mi vida...!!! Comparto y entiendo perfectamente la sensación que escribes... Yo también siento nostalgia cuando veo a embarazadas pasear por la calle. Pero espero pasar otra vez por esta experiencia en un futuro no muy lejano... Un abrazo, Amalia!! :-)
Tengo ese recuerdo de la nostalgia de la barriguita después de tener a mi primer hijo, ya que el parto no fue nada como yo lo había imaginado (cesárea con anestesia general, me lo perdí todo :-(( ....) y cada vez que veía una embarazada... no solo sentía nostalgia sino una sensación de que me habían "robado" mi barriga... una cosa curiosa. Es que el primer embarazo además es lo más especial que se puede vivir, la ilusión, la fuerza que se tiene, la atención que se le presta... es irrepetible.
A mí también me parece una época preciosa, siempre que veo alguna se me pone una sonrisa en la boca. La misma que llevaba yo puesta casi siempre mientras lo estuve :)
Sin duda es una vivencia irrepetible, en la que se activan tantas cosas que lo convierten en uno de las periodos más intensos de la vida de una mujer, tanto a nivel físico como emocional los mejores y los peores embarazos dejan una hella imborrable en nuestra psicología. Después nunca seremos las mismas... y yo creo que en global salimos ganando mucho, enrriquecidas, como el colacao :)...
Me ha gustado mucho tu entrada, me ha emocionado, mi más sincera felicitación por este blog, ¡¡me encanta!!
Qué envidia me dais!!
Mis embarazos (he tenido 2) han sido sencillamente horribles: vomitando desde el 1º día hasta el último (siempre cuento a modo de ejemplo que en los 2 casos he vomitado tb en la sala de partos), ciática, insomnio, estreñimiento, tensión baja... Un horror. Y los pospartos casi peores: luxación de coxis, anemia ferropática de caballo...
Publicar un comentario en la entrada