lunes, 7 de mayo de 2012

Los valores del deporte

El sábado tuve que madrugar casi más que los días laborables. Y es que mi hija mayor tenía partido de baloncesto en un campo en Hospitalet a primera hora. Reconozco que me da una pereza terrible mantener este tipo de obligaciones extraescolares con el ritmo cotidiano que ya llevamos.
El partido lo ganaron. Las niñas estaban contentísimas. Sin embargo, también acaban contentas (un poco menos pero contentas al fin y al cabo) los días que pierden. Porque son pequeñas pero entienden que en esto del deporte -como en la vida- unas veces se gana y otras se pierde. Con sus cuerpos todavía infantiles, aunque creciendo a pasos agigantados, juegan con respeto por el rival y por sus propias compañeras. Sin rivalidades, aunque es obvio que unas juegan mejor que otras. Y sin "malos rollos" ni complejidades más allá de aprender los secretos de este deporte de equipo y de pasarlo bien practicándolo.
De la misma manera, los padres de las compañeras de mi hija, son educados y respetuosos. No soportaría a mi lado algunas groserías que se oyen en los campos donde los niños practican deporte. De esa gente que se piensa que su hijo va a ser una gran estrella del deporte, de esa gente que insulta a los árbitros y demás, de esos que sacan lo peor de sí mismos en un enfrentamiento inofensivo infantil.



El sábado también tuvo lugar también en mi ciudad un acontecimiento que a muchos conciudadanos les ha emocionado: la despedida de Guardiola como entrenador del Barça.
Ya sabéis que el fútbol no me gusta. Y que me da mucho coraje que el fútbol sea más importante que las cosas realmente importantes. Pero ciertamente el modelo del entrenador me parece envidiable. Sobretodo si comparamos. Y especialmente teniendo en cuenta lo mediáticos que son estos personajes y la enorme influencia en los niños. En twitter, que llovían mensajes de afecto con la etiqueta #gràciesPep me gustó alguna en la que justamente se comentaba el tema educativo de la actitud de Guardiola: "Gracias por ser un ejemplo de comportamiento. A los entrenadores de fútbol base nos has ayudado mucho en el trabajo educativo" . Y es que el deporte tiene que tener ese componente educativo en positivo. Para aprender el trabajo en equipo, para entender mejor las reglas de los juegos, para aprender a compartir y respetar al contrario, y para buscar la forma de superarse cada día.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues no pondria yo al señor Guardiola como ejemplo, precisamente......

Anónimo dijo...

No me gusta el fútbol, pero entiendo lo que quieres transmitir.. Y estoy de acuerdo, el trabajo en equipo es muy importante, saber ganar y perder, y muchas cosas que ha transmitido Pep (parece que esto mismo lo dicen muchos equipos en el extranjero, yo no entiendo de futbol..). Lo que está claro es que el fútbol mueve pasiones, el que es de un equipo, defiende lo indefendible y eso si que lo veo criticable.. Deberíamos "aceptar" a nuestro equipo y ayudarle a mejorar, pero el futbol no funciona así, y por eso tiene tanto exito. La rivalidad y la polémica crean afición, el futbol debería ser un deporte más (uno de los motivos por los que me da rabia el fútbol, por la importancia desmedida que se le da...). Imaginaos que hasta quién pasa del fútbol se entera de resultados deportivos, polémicas, dentro de poco saldrán en "salsa rosa", de hecho también hablan de sus parejas fuera del campo, de si van a ser o no papás ¿a quién le debe importar eso?... Besos

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