martes, 8 de mayo de 2012

Colecho y síndrome de muerte súbita del lactante

Ayer estuve leyendo un artículo de la revista Pediatría Atención Primaria del pasado mes de marzo que habla sobre el colecho, la lactancia materna y el riesgo de muerte súbita del lactante (íntegro aquí), y que hoy brevemente os resumo.



La práctica del colecho -padres que duermen con sus hijos- ha sido una constante a lo largo de la historia. Los datos reales sobre la frecuencia de esta práctica son difíciles de obtener, porque muchas personas lo ocultan, especialmente delante de quien cree que les puede juzgar por ello. Sin embargo parece que junto al incremento de la lactancia materna, se produce un aumento del colecho habitual o como mínimo puntual en algún momento de la noche (típico llevarse al bebé a la cama en algún momento de la madrugada y que tras mamar, madre e hijo se queden profundamente dormidos).

Durante el colecho, el niño duerme en sincronía con la madre y tiene acceso al pecho, de forma que la lactancia es más sencilla y menos cansada para la madre. Resulta fácil entender así la relación entre el colecho y el mantenimiento de la lactancia durante más tiempo.

Parece que en los estudios que históricamente se han evaluado sobre la relación entre la muerte súbita del lactante y el colecho, puede haber variables de confusión, como la asociación con otras conductas que pueden resultar de riesgo (como por ejemplo consumo de drogas o alcohol) y que de forma aislada, el colecho no incrementa el riesgo de muerte súbita del lactante. Por otro lado, la lactancia materna, es un factor protector contra dicho síndrome.

La conclusión del artículo es que en ausencia de factores de riesgo, y teniendo en cuenta que el colecho es beneficioso para la práctica y el mantenimiento de la lactancia materna, la decisión de cómo dormir debe ser de los padres.

No obstante y en relación con ello, os describo los factores de riesgo a evitar si se decide dormir con los niños:
- Consumo de alcohol, drogas u otras sustancias o medicamentos que alteren la capacidad de respuesta de los progenitores.
- Colecho en superficies blandas y no planas (como sofás o colchones demasiado blandos).
- Colecho con otras personas (hermanos incluídos) que no sean los padres.
- Uso de almohadas, cojines, edredones.
- Arropamiento excesivo del bebé.
- Obesidad mórbida de alguno de los progenitores.

Otros factores que de forma independiente del colecho protegen de la muerte súbita del lactante son:
- La lactancia materna.
- Ponerle a dormir boca arriba.
- Evitar el tabaquismo de los progenitores.

13 comentarios:

Con los niños en la mochila dijo...

Yo comencé a colechar con mi hijo mayor, que ahora ya tiene 7 años y duerme en su cama, claro, la noche en que me dormí con el en brazos mientras le daba el pecho.

Marco nació a las 36 semanas con poco peso (2,380kg) y lactaba a demanda cada dos horas o menos incluso. Yo me levantaba varias veces por la noche y me sentaba con él en una mecedora para darle de mamar. Llevaba así unos ocho meses. Una noche me desperté con los brazos agarrotados de sujetar a mi pequeño. Me había dormido sentada con él entre mis brazos. No sé si fue el instinto de protección , pero la cuestión es que no se me cayó de los brazos. Mantuve la postura mientras dormía pero el susto de pensar lo que podía haber pasado fue increible.
En ese momento me planteé que prefería dar de mamar acostada en la cama por si me volvía a pasar lo mismo. En aquel momento yo comencé a dormir mejor y eso nos ayudó a todos.

Supongo que habrá gente con buenas y malas experiencis al respecto. La mia con el colecho ha sido buena. Tanto que así lo hice con mi siguiente hija que estuvo lactando hasta los 15 meses, y así espero hacer con el que viene de camino.

xallue dijo...

Lo del colecho es una actividad social por voluntad propia de madres o porque no tienen más remedio porque no hay dónde más dormir en la choza o en el piso-patera. Las diferencias sociales (y también las culturales) pesan mucho en los riesgos.
Por eso las estadísticas son confusas.
Como recomendación general a madres medias de familias medias en situaciones medias debe ser que cada cual duerma en su cama. Y recordar que aparte de la lactancia las tetas tienen otros usos (Uff!, perdón, sin herir sensibilidades)

amoyag dijo...

Hola.

Tras la lectura del artículo, entiendo que las conclusiones de sus autores son mucho más favorables al colecho que lo que ud. indica en su resumen.

Este artículo de revisión se une a otro más extenso, publicado anteriormente, y que revisé aquí: Porqué ningún bebé debería dormir solo

Un saludo

Marta dijo...

Muy interesante. Al final de todo me he encontrado algo que siempre me causa duda: lo de poner al bebé a dormir boca arriba. Los propios médicos dan informaciones contradictorias el respecto. Dicen que puede deformarle el cráneo (o algo así), pero ponerlo boca abajo le causa daño en la espalda... ¿Existe una respuesta absoluta?

Nereida dijo...

Gracias por información, siempre se tienen dudas en cuanto estos temas y está muy bien por fin leer información de calidad de una fuente segura.

Anónimo dijo...

Hola, en mi caso en particular tengo un bebé de 21 meses que gracias al colecho sigue manteniendo la lactancia materna, y dispone de su propio espacio con algo tan sencillo, práctico y seguro como una cuna adosada en sidecar. De otro modo, en mi caso sé que la lactancia habría fracasado pues a raíz de empezar a trabajar, si no hubiese podido descansar no sería viable, para mí ha sido lo más cómodo, el bebé se queja de noche, se medio despierta, lo enchufo y seguimos durmiendo todos.
Mi abuelo era médico y profesor y recomendaba esta práctica (con las medidas de seguridad oportunas) en mi familia siempre se ha practicado el colecho como algo natural, no creo que sea algo sólo cultural sino también de diferentes opciones.

Señor Xallue, como recomendación general respete el modo de vivir de los demás, no es que hiera sensibilidades, pero si piensa que solo se puede tener relaciones con la pareja, de noche, en la cama y a oscuras, es que tiene usted muy poca imaginación, qué penica me da.

Estimada Dra. siento el último párrafo, pero creo que se merecía una contestación, no me parece correcto que las mujeres seamos tratadas con esa falta de respeto, si lo cree conveniente omita lo que crea oportuno, gracias por la oportunidad de podernos expresar.

Saludos cordiales,
Verónica

Chitin dijo...

Tengo un niño de 5 años y una chiquitina q aún no tiene 3 semanas, lo del colecho siempre me ha dado miedo, miedo a darme la vuelta en la cama y tirar a mi bebé o a aplastarlo... en fin, el caso es que tengo la cuna justo al lado de la cama y le doy el pecho a demanda, simplemente la cojo en brazos y recostada en la cama la doy de mamar, cuando termina, la acuesto en la cunita y a dormir otra vez.

Respecto al tema de la muerte súbita, me gustaría que me explicara cual son o pueden ser los síntomas que la preceden y las medidas a llevar a cabo. Este tema es algo que me ha preocupado mucho, antes con mi hijo mayor y ahora con la niña, no suelo dejar a mi bebita sola e irme a otra habitación, pero es imposible estar continuamente mirandola.
Muchas gracias por tu blog.

xallue dijo...

Sin ánimo de polemizar y con el permiso de Amalia pues, al fin y al cabo, esta es su casa, reitero mis excusas por herir susceptibilidades...frágiles.
Cuando los hombres hablamos de tetas estamos invitando respuestas más o menos airadas. Perdón.
Pero no se de dónde ha sacado Verónica/Anónimo mis preferencias de una materia que depende más que nada de oportunidades...
Como la última vez arriba, en el tendedero junto al pararrayos. Estaba lloviendo y los dos dijimos que habíamos subido recoger la ropa...

Anónimo dijo...

Cada hijo es un mundo y cada madre o padre una historia distinta.
Mis hijos de pequeños han dormido en cuna la mitad de la noche y cuando les entraba el hambre, aún siendo niños de biberón, los pasaba a nuestra cama y ahí se quedaban el resto de la noche. Es decir han colechado parcialmente.
El pequeño así sigue, la mayor se duerme en su cama, y de madrugada se viene a la nuestra. También necesitamos nuestra parcela de intimidad.
La verdad entiendo que un tema tan normal, hiera tanta susceptibilidades en todos los sentidos. Al igual que dar el pecho.
Cada uno que haga lo que quiera o pueda, sin imponer al resto y aire.
Yo tengo 40 años y cuando y si voy con los niños a casa de mi madre y mi marido no está, sigo colechando con ella. Siempre me gustó.
Me cuesta entender que haya que posicionarse al respecto, o es bueno o es malo. Si los que somos padres por inercia, sin convencimientos en ningún sentido, ni el conductista que promulgó en su día Estivill muy pasado de moda, ni el totalmente contrario del doctor Álbarez, sino con el sistema de "haz lo que puedas" somos la mayoría, pero raramente opinamos....

Anónimo dijo...

Sin ánimo de polemizar, señor xallue, sobran los paternalismos, ya somos todos mayorcitos, y en cuanto a susceptibilidades frágiles, no soy yo la que tengo que hacer exhibicionismo de mi imaginativa, en ninguna materia...
Mi respuesta no ha sido airada ni irrespetuosa, ni fuera de tono, todo lo contrario, por mi parte dejo zanjado el tema, a mi no me gusta poleminar y dar pie a desviar el verdadero tema, a quien parece que se aburre y le gusta adoctrinar con recomendaciones generales.

A la última mamá, totalmente de acuerdo contigo, me ha encantado tu exposición.

A Amalia, un abrazo, perdón por las molestias ocasionadas y gracias por su paciencia,

Verónica

Reina dijo...

Una pregunta que siempre me ha intrigado en las recomendaciones sobre colecho seguro. Xq no pueden colechar hermanos? Que hacer entonces en el caso de gemelos? Muchas gracias :)

Laura Gil Quitián dijo...

Hola Chitin:

me permito contestar a tu pregunta, aunque es posible que Amalia quiera luego hacerlo.
El síndrome de muerte súbita es impredecible. Vamos, sucede en bebés que aparentemente están perfectamente sanos. Solo se sabe que hay ciertas medidas que disminuyen su probabilidad: lactancia materna, poner al bebé a dormir boca arriba, no fumar, tener mucho cuidado con mantas y sábanas que no tapen la cabeza del bebé... También hay unas estadísticas sobre a qué edad es más frecuente y por ejemplo que en los meses invernales aumenta la incidencia.
También leí que el dormir acompañados puede tener un efecto protector porque la respiración y los ciclos de sueño se sincronizan, el sueño del bebé se hace menos profundo y puede proteger de posibles apneas. Es posible que si el sueño es muy profundo si surge una apnea el bebé no logre despertar para recuperarse.
Son cosas que he leído, tal vez Amalia nos pueda decir si tiene respaldo científico este tema de las apneas.
En cualquier caso, lo único que se puede hacer es evitar las prácticas de riesgo y rezar una oración si se es creyente, porque realmente no se sabe bien por qué sucede y por tanto no hay nada que elimine el riesgo, solo se puede disminuir.

Un abrazo.
Laura.

Anónimo dijo...

Disculpe Sr. Yo tengo 2 tetas que por diversas razones no daban leche con mi primera hija, y aun así practico el colecho. No es una actividad social, ni dependiente de clases (que no sé en cual considera Ud que está para hablar por encima del resto), es una actividad humana. Mi hija ha tenido problemas de alteración de sueño desde el día en que nació, llamados parasomnias, así que por amor y humanidad cuando la veo realmente asustada por sus terrores y temores la dejo dormir conmigo. Ya ve yo no tengo tetas de lactancia pero soy humana no como usted que parece que de las tetas de las mujeres le interesa un único uso y no es el de la lactanvia lo cual demuestra su clasismo asqueroso y su machismo.....preguntele a su madre si le dejó dormir con ella alguna vez...y la que esté libre de pecado que tire la primera piedra.....y es más, no se permita el lujo de opinar sobre un tema materno siendo hombre pues jamás un hombre llegará a sentir ni un apice del amor que siente una madre por un hijo y mucho menos llegará a comprenderlo.....

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