Como os comentaba ayer, las neumonías en los niños son frecuentes, y en gran parte de los casos tienen un curso corto y llevadero y buena respuesta a los tratamientos. Esto es así en nuestro mundo, occidental e higienizado, pues a nivel global son millones los niños que mueren a causa de las neumonías en los países en vías de desarrollo.
Aunque es un diagnóstico frecuente, muchos niños pueden curarse en su casa. Y sólo algunos necesitarán quedarse ingresados. Los criterios de ingreso varían de un centro a otro. Algunos hospitales tienen criterios más laxos mientras otros ingresan cuando claramente es una neumonía complicada.
Algunos motivos de ingreso de una neumonía son (generalizando):
- Presencia de una neumonía de gran tamaño o que afecte a más de un lóbulo del pulmón
- Necesidad de oxigenoterapia, ya que la afectación de una parte del pulmón hace que el intercambio de gases no sea óptimo, produciéndose una situación que conocemos como hipoxemia. Para compensar la falta de funcionamiento provisional de un pulmón, aportamos más concentración de oxígeno al resto del tejido.
- Presencia de derrame en la pleura. La pleura es la membrana que envuelve y protege los pulmones dentro de la caja torácica.
- Dificultad respiratoria importante, síntoma que suele estar asociados a todos los anteriores o a alguno de ellos (neumonía de gran tamaño, hipoxemia y/o presencia de derrame pleural).
- Mal estado general, muchas veces por los signos de infección o por el dolor torácico.
- Mala respuesta al tratamiento tras 48-72 horas de tratamiento oral.
En cuanto al derrame en la pleura, es una de las complicaciones más frecuentes y que puede deberse a diferentes factores.
A veces el líquido pleural es consecuencia del proceso inflamatorio que origina la infección. El líquido tiene unas características claras, suele ser móvil y con frecuencia de resuelve espontáneamente.
Cuando el líquido pleural no es inflamatorio sino que está infectado, se convierte en pus, es más denso y tiene más riesgo de originar posteriormente cicatrices en la pleura. Esto se conoce como empiema y en líneas generales es indicación de drenaje: se coloca un tubo para extraer hacia fuera todo el líquido acumulado, facilitando la curación. En algunos casos (pocos) será incluso necesario pasar por quirófano para hacer una limpieza de la cavidad pleural y eliminar los tabiques de pus que se han formado.
La presencia de derrame es típica de algunos gérmenes, como algunos tipos de neumococo, y obliga a un seguimiento más estrecho del paciente con controles periódicos que se suelen hacer con ecografía. La evolución del paciente y la progresión del derrame determinan la probabilidad de tenerlo que "pinchar" para evacuar.

2 comentarios:
Una entrada muy interesante. Ahora entiendo exactamente qué tipo de neumonia tuvo mi sobrinito Martí y por qué tuvo que pasar por quirófano en vuestro hospital.
A través de la entrada de ayer, también he entendido la que acaba de pasar mi pequeñina, que deduzco que fue vírica, pero nos mandaron tomar 2 antibióticos diferentes (será porque no llega a los 4 meses de edad?).
No sé qué tiempo tardan en curarse, pero yo empecé el lunes con 2 antibióticos, y a día de hoy, en algunas cosas estoy mejor (toso menos, hay menos mucosidad), en otras no tengo claro si avanzamos o no (me siguen dando fiebres de 38ºC, sigo sin ganas de comer nada). tus entradas me han ayudado mucho estos días.
Publicar un comentario en la entrada