martes, 29 de noviembre de 2011

Número de hijos y estilos de crianza

Mi sobrina pequeña, de la que llevo hablando por aquí por sus bronquitis y anteriormente por su traumatismo craneal, está a punto de cumplir 16 meses y es un auténtico bicho. Es independiente y exploradora y a diferencia de sus hermanos, parece que va creciendo sola. El hecho de ser la tercera, hace que uno no pueda dedicarse de la misma manera como se hace con un primer hijo y si me apuráis con un segundo. La dinámica familiar es tan "dinámica" y permitidme la redundancia, que prácticamente no te das cuenta de que la pequeña anda por ahí. Los mayores absorben con sus ya muchas obligaciones escolares y de ocio el tiempo y muchos días también las energías, y realmente los pequeños son auténticos supervivientes. Exagerando diría que comen porque rápidamente piden comida (y además también muy pronto comen lo mismo que los demás).....

Sea planificado o no, cuando nace tu hijo sueles pensar en qué tipo de educación quieres darle. Tienes tiempo de pensarlo en la dulce espera del embarazo y mientras se desarrolla durante sus primeros meses. Y las tendencias, que cada vez parecen más polarizadas en la crianza, se ponen en marcha. Todo ello acompañado muchas veces de un pulcro cumplimiento de los horarios (de comidas, de baños y de visitas) y de la más estricta higiene y de los menús más adecuados para cada edad.

Cuando nace el segundo....notas que el embarazo se te ha pasado volando. Que "el nido" que tan bien preparaste la primera vez, ahora se hace a tropicones. Que no tienes tiempo para mimarle como hiciste con su hermano. E incluso te planteas si sabrás quererle igual.

Con el tercero -y mi experiencia es por observación de mi hermana y su familia- todo a la vez es más complicado pero paradójicamente más sencillo. Pues la maquinaria está entrenada y algunas cosas parece que salen solas.

Viendo las familias numerosas, con 3 o más hijos veo que las diferencias en la forma de hacer, que habitualmente veo entre familias cuando sólo hay un hijo, se diluyen. Todas ellas se parecen bastante, no sé si es una percepción mía o es la realidad. Es como si el hecho de que la familia crezca tienda a igualar las tendencias y la forma de ver la educación y la crianza. A lo mejor la historia es al revés, y sólo determinadas familias tienen una forma de educar que les lleva a ser familias numerosas o quizá no. Quizá es que cuando la familia crece, el sentido común tiene que entrar por la puerta para que el amor no salte por la ventana. Como decía la canción (con la pobreza...)




lunes, 28 de noviembre de 2011

Más sobre dificultad respiratoria




La bronquitis se ha ido extendiendo por mi alrededor como os explicaba hace pocos días.....No sólo entre mis pequeños pacientes que acuden a Urgencias sino también en el ámbito familiar.

Si hace unos días fue Irene, en esta semana pasada le ha tocado a mi sobrina pequeña, que ahora tiene 15 meses. Mi hermana me llamó y como teníamos dificultades para podernos ver combinando los horarios de unos y de otros, utilizamos los teléfonos para hacer telemedicina (sí, de nuevo, esto empieza a ser ya un canal de comunicación brutal entre nosotras).
El otro día os hacía entrenar la vista en identificar lo que es el tiraje. Hoy os propongo que agudicéis el oído.

Mi hermana me pasó la nota de audio que más abajo podéis oír. Escuchar esa forma de respirar, junto a dos o tres preguntas que me contestó, permitieron que le diera un diagnóstico aproximado a distancia y una pauta a seguir. En este link podéis oír una dificultad respiratoria de bronquitis: el ritmo respiratorio está acelerado, la respiración es ruidosa y la espiración está alargada.

PD: Espero que resulte el enlace....Gracias Rafa y Rosa por ayudarme en mi torpeza!

jueves, 24 de noviembre de 2011

Conciliación: ¿nos quedamos sólo con la anécdota?



En estos tiempos de desafección política, con los resultados electorales todavía calentitos, parte de la prensa ha recurrido a una noticia que relaciona maternidad y política para publicar algún artículo con ciertos tintes "rosas". Algunas amigas blogueras han publicado sobre ello poniendo toda la carne en el asador.
No es una noticia nueva. También causó revuelo cuando la ministra Chacón se reincorporó a las 6 semanas tras el parto a su trabajo o más todavía en Francia cuando la ministra de Justicia, lo hizo a los ¡5 días! de su cesárea. Pero no os equivoquéis: al revés también se critica. Se criticó en su día a la Princesa de Asturias por cogerse su baja y también fuera de nuestras fronteras, cuando el príncipe Haakon de Noruega quiso disfrutar de su permiso (en ese paraíso para parir que es Noruega) en el año 2004.
Os diré que á nivel personal estoy bastante de acuerdo con lo que escriben las amigas blogueras. Las mujeres con cargos de relevancia son un ejemplo para muchas personas y están en lugares privilegiados para cambiar algunas cosas. Como pediatra y como madre, pienso que el mejor lugar donde está una mujer acabada de parir es junto a su recién nacido.
Pero tomando un poco más de distancia e intentando cambiar el cristal de las gafas con las que se mira todo esto, se me ocurren unas cuántas reflexiones:


  • ¿Alguien conoce la situación de padre reciente de algunos de los cabezas de lista de los partidos políticos? Me juego el cuello a que algún otro "recién parido" habrá. Pero por lo visto las que nos encargamos de los niños y las que somos imprescindibles en la crianza somos las mujeres. A ellos (hombres....) no se los juzga, a pesar de que algunos se pierdan incluso el parto de sus hijos.


  • ¿Creéis que es una situación única? Muchas mujeres por presiones o por necesidades económicas (por ejemplo algunas autónomas) no tienen más remedio que incorporarse a trabajar casi inmediatamente. No defiendo esta idea, simplemente ocurre y no de forma tan excepcional como parece.


  • Cuando las cosas van mal en conciliación, la postura fácil es echar la culpa a los de arriba -que no digo yo que no la tengan, y que no digo yo que no puedan hacer cosas para mejorar-, descargando nuestra propia responsabilidad en el asunto. Si queremos emprender el camino de la conciliación hay que empezar por "limpiar" en casa: Limpiar con nuestra propia mala conciencia y aprender a decir "no". Hacer que la conciliación sea cosa de dos, y por niño enfermo no sea siempre la madre la que falte al trabajo ni sea siempre la madre la encargada de tener la nevera llena y de saber cuándo el niño se va de excursión. Y diría más, hay que "limpiar" según qué actitudes en los puestos de trabajo. Que por experiencia os diré que muchos codos no te los hacen los jefes ni los empresarios, sinó (ejem) los propios compañeros (muchas veces, por cierto, mujeres-todavía-no madres que aprovechan que tú tocas tu techo de cristal para crecerse hasta el infinito). He dicho.

  • Y por último, a ver quién es capaz de responder a esta pregunta: ¿creéis que esa decisión la hace peor madre? Pensad que el club de las malas madres es muy numeroso, y se entra por muy diversos motivos....

Así que puestos a conciliar, conciliemos todos, desde el primero hasta el último de la fila. Quizá nos iría mejor dejar de quedarnos en la anécdota -typical spanish- y trabajar todos a la manera japonesa anteponiendo el bien común al particular (que visto de esta manera y con lo mal que está el país, a lo mejor lo más indicado es que esta señora trabaje 24 horas al día....)

martes, 22 de noviembre de 2011

Dificultad respiratoria

Cuando un niño tiene un cuadro respiratorio de vías altas y ante la posibilidad de que baje a vías respiratorias bajas y ocasione una bronquitis, muchos padres se hacen -y nos hacen- básicamente 2 preguntas. La primera es cómo evitar que "baje" y se acabe produciendo la bronquitis. La segunda es cómo identificar cuándo se ha dado esta circunstancia. La respuesta a la primera pregunta es sencilla: resulta prácticamente imposible evitarlo, por mucho que nos esmeremos en limpiar los mocos, en dar antitérmicos u otras medicaciones o en evitar que el niño coja frío.


Respecto a la segunda pregunta, cuando se inicia la bronquitis con frecuencia se asocian una serie de fenómenos.


En primer lugar el niño tendrá un ánimo más decaído (algo que no siempre ocurre, a veces son los típicos "sibilantes" felices que prácticamente no se inmutan a pesar de estar respirando mal). También es común que disminuya el apetito y que la tos se haga más seca. No obstante lo más característico es que se inicia una dificultad respiratoria que en casos severos será evidente por los ruidos respiratorios audibles y por el cambio de coloración, pero en los casos en los que no se llega a una situación de gravedad, lo que veremos es que el niño incrementa su frecuencia respiratoria y aumenta el uso de la musculatura torácica para respirar, apareciendo lo que conocemos como tiraje ("se marcan las costillas al respirar"). Si se observan signos de dificultad respiratoria, es conveniente consultar al pediatra.


Como una imagen vale más que mil palabras, aquí tenéis una muestra de lo que es el tiraje.




lunes, 21 de noviembre de 2011

Bronquitis "time"



Un año más, los cambios de temperatura y sobretodo la llegada de los virus estacionales, hacen que aumenten las "itis", las bronquitis entre ellas.

En mi casa también ha llegado la bronquitis, y llevamos unos cuantos días dándole uso a la cámara inhalatoria y a los broncodilatadores con la pequeña, después de varios meses de descanso bronquial.

Las bronquitis son muy frecuentes en los niños. El término bronquitis es bastante coloquial y los pediatras lo utilizamos para denominar a los niños que tienen sibilancias (que tienen "pitos"). La presencia de sibilancias puede corresponder a diferentes cuadros clínicos que convergen en los síntomas y también a diferentes predisposiciones individuales a enfermar. No obstante, ya sea por una predisposición individual, ya sea por la presencia de infecciones virales o con frecuencia por la coincidencia de ambos factores, se estima que más de un 30% de los niños menores de 3 años tendrán en alguna ocasión un cuadro de sibilancias (o "bronquitis").

Como decía los virus tienen un papel predominante en los niños. Y por tanto, aquellos que más estén expuestos a los mismos, tendrán mayor predisposión.

Como comenté ya hace unos meses en menores de 6 años las definiciones son confusas y cabe evitar la calificación de niño asmático a los niños que tienen sibilancias, aunque algunos de ellos finalmente lo acaben siendo. Cabe evitar también clasificar de "crónico", algo que aunque puede persistir en el tiempo, suele ser con periodos completamente asintomáticos, y que permiten hacer una vida completamente normal.

Atención porque uno de los mayores condicionantes para estos niños es estar expuesto al humo del tabaco. Así que con una predisposición genética determinada, la exposición a los virus que causan los catarros (algo por otro lado en ocasiones bien difícil de evitar) y un ambiente en casa fumador, las cartas están echadas.

Estos pequeños "silbadores" se clasifican en diferentes grupos según la influencia más o menos importante de la genética y según el grado de repetición de las crisis. Algunos de ellos, de la mano de sus pediatras o de los especialistas en Neumología infantil, llevarán algún tratamiento de mantenimiento, cuyo objetivo es tratar de disminuir la frecuencia y la intensidad de los síntomas. Dichos tratamientos tienen por costumbre mantenerse durante los meses fríos, que es cuando los virus atacan con más fuerza.
No obstante, y a modo de consuelo, sea cual sea el origen de la crisis y la evolución que vaya a tener en un futuro, el pilar del tratamiento, aparte de las medidas ambientales comentadas, son los fármacos broncodilatadores y en ocasiones los corticoides, potentes antiinflamatorios. Los corticoides son fármacos que resultan muy efectivos, pero que deberían restringirse parcialmente por sus efectos secundarios, de especial relevancia en la infancia.
Algún aspecto más a tener en cuenta: los humidificadores no van bien a los niños con sibilancias. Son capaces de provocar espasmo bronquial.

Si os diagnostican una bronquitis, no tengáis miedo: los tratamientos son muy efectivos. Y sentíos acompañados: 1 de cada 3 niños tendrá ese diagnóstico en alguna ocasión a lo largo de su infancia (también los hijos de pediatras!)

viernes, 18 de noviembre de 2011

Nuestro paciente es el niño



Nosotros los pediatras tenemos un punto diferencial muy importante en nuestra actividad cotidiana que nos desmarca de los médicos que visitan a los adultos. Y es que en la mayoría de casos, nuestros pacientes tienen interlocutores y son estos adultos responsables, las personas que explican lo que les pasa cuando van al médico y los que toman decisiones en temas de salud y prevención.
Casi siempre estos adultos responsables son los padres. Y esto tiene principalmente una ventaja, que paradójicamente puede ser un inconveniente. La ventaja es que afortunadamente los padres suelen querer lo mejor para sus hijos (al igual que nosotros los pediatras para nuestros hijos y los hijos ajenos). El inconveniente es que a veces los árboles no dejan ver el bosque y un padre se negará por ejemplo a una determinada exploración o a una determinada medicación pensando que es lo mejor para su hijo o por evitarle pasar por ciertas situaciones.

Por otro lado y ya poniéndome un poco en plan crítico hacia nosotros los pediatras, a veces ocurre, que por el hecho de que el interlocutor sea el adulto se nos olvida el niño. Como si el niño fuera sólo una parte secundaria de la visita, cuando sin duda es el actor principal. Recuerdo cuando empezamos nuestra residencia, nuestro jefe el Dr. Pou nos decía que no nos olvidáramos nunca durante la visita de interaccionar con el niño, de hablarle, de intentar conectar con él. Y yo lo intento en cada visita.
Desde luego hay niños que lo ponen difícil. Los que lloran y se retuercen como poseídos, digamos que tienen más bien pocas ganas de interaccionar con nosotros, aparte en algunos casos del saludo victorioso final que algunos nos dedican una vez que se han librado, una vez más, de nosotros.
Otros niños tienen miedo, pero reaccionan positivamente a unas palabras o a una sonrisa. Y otros están deseando que te dirijas a ellos para explicarte las mil y una.
No hay nada más reconfortarte en la consulta que conseguir ese feedback del que entraba receloso, que arrancar esa sonrisa espontánea que te dedican con toda su inocencia algunos lactantes, que conseguir que el adolescente quemado por compartir sala de espera con mocosos con pañales te mire con la complicidad de quien se siente comprendido. Nuestros pacientes son los niños y la Pediatría, justamente por todo este "juego" que te dan los adultos del futuro es chulísima!!!
¡Buen fin de semana!

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Los descubrimientos médicos y la higiene



La Medicina tal y como la conocemos a día de hoy con los avances tecnológicos y las actitudes preventivas es relativamente reciente. Hace algo menos de 200 años, la mortalidad por enfermedades que actualmente son tratables era muy alta y por ello la esperanza de vida era tan diferente de la actual.

La mejora drástica en la esperanza de vida tiene lugar conforme las condiciones higiénicas de la población mejoran. Os voy a explicar una historia de los anales de la medicina sobre la higiene.

El Dr. Semmelweis fue un médico húngaro, nacido en el año 1818 y que logró disminuir la mortalidad por sepsis puerperal (infección producida después del parto y que sesgó la vida de muchas de nuestras antecesoras en el dulce camino de la maternidad) proponiendo una sencilla medida que os explicaré más adelante. Resulta que el doctor en cuestión, observó que se producía diferente evolución de las parturientas y diferente cifra de mortalidad, según en qué pabellón de la maternidad parieran. Decidió estudiar ese fenómeno. En el primer pabellón, las parteras eran atendidos por estudiantes de medicina que intercalaban la atención a los partos con las autopsias de las pacientes fallecidas por fiebre puerperal en las clases de anatomía. Era el pabellón con más alta mortalidad. En el segundo pabellón, las parteras eran atendidas por matronas, presentando mejor evolución. Curiosamente, cuando por circunstancias en este segundo pabellón atendían los estudiantes, se veía cómo aumentaba la mortalidad. El Dr. Semmelweis mantuvo la hipótesis de que algún tipo de materia "putrefacta" se transportaba mediante los estudiantes entre los cadáveres de la sala de autopsia y la sala de partos produciendo la infección. Y aunque el descubrimiento de los gérmenes que provocan las infecciones tendrá lugar unos años después de la mano de Pasteur, Koch y Lister, Semmelweis sospecha que en las manos está el problema, y recomienda el lavado de las mismas antes de atender los partos con una sustancia antiséptica. El lavado de manos logra disminuir de forma muy importante la mortalidad materna en su maternidad.

Las circunstancias han cambiado enormemente, sin embargo el lavado de manos sigue siendo una actividad que no siempre se realiza con la frecuencia y efectividad adecuadas tanto en el ámbito sanitario como en la casa de cada cual. Ligado con esto y a través de la página de la Societat Catalana de Pediatria he visto que se había editado un libro sobre higiene, especialmente en niños y mujeres embarazadas. Si os interesa consultar el Libro Blanco de la Higiene Diaria lo podéis descargar en este link.

martes, 15 de noviembre de 2011

¿Quieres mantener tu cerebro en forma?



Soy muy poco consumidora de televisión, pero en los últimos tiempos me he aficionado a ver el programa Redes de Punset, que emiten en La2 los domingos por la noche. Los temas de los últimos episodios, relacionados con la Neurociencia, la verdad es que me apasionan.

El domingo, el capítulo se titulaba "El alma está en la red del cerebro" y aunque no fue el episodio más brillante de la serie, me llamaron la atención unos consejos que dieron para mantener el cerebro "en forma". Son 12, a ver qué os parecen:


  1. Comer menos. El exceso en la alimentación origina sustancias oxidantes que empeoran las sinapsis neuronales.

  2. Hacer ejercicio físico. Ya lo dice la frase "mens sana in corpore sano"

  3. Hacer ejercicio mental. Para ejercitar los "músculos" cerebrales. Un buen ejemplo es aprender idiomas.

  4. Viajar. Estimula la inteligencia y la flexibilidad.

  5. Vivir acompañado. Las personas que conviven con otras están expuestas a más estímulos mentales y emocionales.

  6. Adaptarse a los cambios. Con la flexibilidad que conlleva.

  7. Evitar el estrés crónico. Intentar una vida relajada, evitando ir constantemente a golpe de reloj.

  8. No fumar. Como siempre el tabaco es perjudicial para todo.

  9. Dormir bien. El sueño es reparador de las neuronas, ya que facilita las sinapsis entre ellas.

  10. Evitar el apagón emocional. Conseguir mantener interés por diferentes actividades, motivación, ganas de hacer cosas diferentes, pasión por lo que se hace,...

  11. Agradecimiento. Ser capaces de ser agradecidos por las cosas buenas que tiene la vida y las que nos aportan las personas.

  12. Disfrutar de las pequeñas cosas. La felicidad con frecuencia es el camino y no el destino.

¿Qué os parece? La verdad es que muchas de las recomendaciones se encuentran en cualquier lista de actitudes beneficiosas para la salud. A mí en concreto me han llamado la atención las 3 últimas, y sobretodo la número 10. Interesante, ¿verdad?

lunes, 14 de noviembre de 2011

300 horas de sueño perdidas en un año....¡cómo mínimo!



Una de las grandezas de twitter es que puedes seguir, aunque sea parcialmente y con limitaciones, cosas que se dicen en algunas reuniones médicas, aunque estés físicamente a bastantes kilómetros. Últimamente, cuando estoy en alguna jornada, reunión, curso o congreso, intento yo misma tuitear cuestiones interesantes: el conocimiento compartido es mucho más provechoso! Estos días he seguido de esa manera la 7ª Reunión de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria. Uno de los tuits que me llamó la atención era uno en el que se afirmaba que las madres (y no los padres) pierden una media de 300 horas de sueño durante el primer año de vida del bebé.

Cuestión que fue puesta en entredicho por varias tuiteras, pues una simple división basta para ver que en un año las 300 horas suponen una pérdida menor de 1 hora por día. Francamente yo también opino que son muchas más y que esas 300 horas de sueño perdidas podrían corresponder tranquilamente a los primeros 3 meses de vida, siendo generosa en algunos casos!!
Por lo menos en mi experiencia, el primer mes de Laia nos lo pasamos -ambos- prácticamente en blanco, durmiéndonos por los rincones. La niña lloraba con nocturnidad y alevosía y además no sólo necesitaba estar en brazos sinó que además tenías que estar caminando para que se calmara, de forma que ni el colecho ni el método canguro funcionaban: lo suyo era caminar pasillo arriba, pasillo abajo, haciendo turnos de brazos para no morir en el intento.

Con la pequeña no lo recuerdo tan difícil, quizá porque ya sabía dónde me metía. Sin embargo también lo compartí menos con mi marido, de forma que a efectos prácticos, el cómputo de horas seguramente arroja un saldo negativo de nuevo.

La falta de sueño es uno de los temas que siempre se me han hecho más dificultosos en esto de la maternidad, supongo que porque nací dormilona, y así me he mantenido. Creo que es uno de los motivos por los que también siempre he llevado bastante mal las guardias nocturnas. Por cierto, y creo que ya lo he comentado alguna vez, ese tinte melancólico de las salidas de guardia es lo más parecido a las mañanas post-noche-toledana con un bebé. Quizá la rebelión hormonal puerperal haga que en el fondo se lleve con mejor cara y dignidad que una salida de guardia....

Otro tema a comentar sería el por qué son las madres principalmente las que pierden esas horas de sueño, pero eso ya daría para otro post.

300 horas que os parecen, ¿muchas, pocas? ¿Se ajusta a vuestra realidad?

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Marcas de nacimiento (y II)

Siguiendo con el post del lunes, podríamos describir algunas lesiones en la piel que pueden estar en relación con traumatismos del parto:


Por motivos fortuitos, es extraño, pero puede suceder que durante la cesárea el bisturí llegue a la piel del bebé causándole alguna herida.
Más comunes son las marcas cutáneas del fórceps, que suelen desaparecer en pocos días.
Por causa del fórceps o en ocasiones por compresión de la piel sobre las estructuras óseas maternas intraútero, puede haber una lesión necrótica del tejido subcutáneo, originando la adiponecrosis subcutánea del recién nacido. Suele verse en mejillas o nalgas. Son lesiones redondeadas, endurecidas, con mal aspecto, aunque a menudo con muy buen pronóstico.
Pequeños hematomas o petequias pueden observarse por el “esfuerzo” del parto.

Marcas o lesiones con las que pueden nacer los niños

Refiriéndonos ya propiamente a las marcas de nacimiento diremos que existen algunas cuya presencia, puede indicar la existencia de una enfermedad más importante, es el caso de las manchas café con leche o las manchas en vino de Oporto. Las manchas café con leche, son de color marrón claro, ténues, y de distintos tamaños. Cuando aparecen más de seis, pueden ser signo de enfermedades como la neurofibromatosis.

Las marcas de nacimiento vasculares (vasos sanguíneos) se producen cuando los vasos sanguíneos no se forman correctamente: o bien hay demasiados o son más anchos de lo normal.
Entre las marcas vasculares las mas frecuentes son las ténues marcas rojas, también conocidas como placas salmón, besos de ángel o picotazo de cigüeña. A menudo se observan en la frente o los párpados, la parte posterior del cuello o en la nariz, el labio superior o la parte posterior de la cabeza. Pueden hacerse más intensas cuando el bebé llora. Generalmente desaparecen por sí solas cuando el niño tiene unos dos años, aunque algunas pueden durar hasta la edad adulta.

Los hemangiomas son tumores vasculares benignos, pueden ser algo elevados y de color rojo brillante y a veces no se ven hasta algunos días o semanas después del nacimiento. Los hemangiomas profundos pueden ser de color azulado, ya que afectan a los vasos sanguíneos que se encuentran en las capas más profundas de la piel. Crecen con gran rapidez aproximadamente durante los seis primeros meses de vida y van desapareciendo entre los 5-9 años.

Las marcas de nacimiento pigmentadas se originan por el crecimiento excesivo de las células (melanocitos) que producen los pigmentos de la piel, las más frecuentes son las manchas café con leche, las manchas mongólicas y los lunares o nevus. De los primeros ya hemos hablado.
La mayoría de las personas tiene algún lunar a lo largo de su vida. Los que estan presentes en el momento del nacimiento, se llaman nevus congénitos y duran toda la vida. Los nevus congénitos grandes o gigantes clasicamente, se ha considerado que tienen mayor probabilidad de convertirse en cáncer de piel (melanoma). Este es un tema controvertido, y estudios más recientes han visto que el riesgo puede ser similar al de un nevus mediano o pequeño. Lo que hacemos es mantener una vigilancia desde el nacimiento, realizando una extirpación electiva en la infancia o adolescencia.

Y ya para acabar: algunos otros diagnósticos de piel del recién nacido algo menos frecuentes y que darían para unas cuantas entradas más.
Lesiones cutáneas transitorias: ampolla de succión, callo de succión labial, dermatitis perianal, hiperpigmentación genital, hiperplasia sebácea, hipertricosis, miliaria, melanosis pustulosa neonatal transitoria, palidez, quiste gingival, quiste palatino,.....

Marcas de nacimiento: mancha salmón, nevo acrómico, nevo epidérmico, nevo melanocítico congénito, nevo sebáceo y pólipo anexial, aplasia cutis, incontinencia pigmenti,.….


PD: Gracias M. José por la idea y por animarme a las 4 manos! Nuevas colaboraciones en el futuro. Seguro!

martes, 8 de noviembre de 2011

Memoria selectiva



Las personas tenemos muy mala memoria. O más bien diría que tenemos una memoria selectiva y asociada a las emociones. También ocurre con la percepción. La realidad depende del cristal con el que miramos. Y el cristal viene dado por las emociones.

Las personas tenemos muy mala memoria. Y a veces sin que haya pasado demasiado tiempo, el pasado se nos escurre. Estos días en los que no acababa de entrar el frío, oía comentarios de gente acalorada, que no recordaba un otoño tan cálido y que deseaba que entrara ya el frío habitual en este tiempo.

Las personas tenemos muy mala memoria. Tal día como hoy, en estos momentos estaba sólo a unas horas de verle la cara a mi hija. Y recuerdo un noviembre extremadamente caluroso hasta ese día. Entré al paritorio en manga corta. Así que hace hoy 8 años también hizo calor en noviembre.

Las personas tenemos muy mala memoria pero soy capaz de rememorar sin problemas el calor del dulce otoño en espera. Y también aquel 8 de noviembre. Casi cada hora de sus veinticuatro horas.

Y recordar como cuando salí del hospital, cinco días después, el invierno parecía haber entrado definitivamente. Y llegamos a un hogar que habíamos dejado con olor a verano y que se antojaba frío y solitario. Y tuve a mi hija junto a mi pecho hasta que la calefacción caldeó la estancia y el calor nos acompañó.

Las personas tenemos muy mala memoria pero ese calor de entonces persiste a pesar de que sigan sucediéndose las estaciones. Ese calor que hizo de mí una persona diferente y más consciente, y con una percepción y una memoria de todo lo que me rodea completamente selectivas e imperfectas.


Felicidades Laia, ¡que seas muy feliz en tu vida!

lunes, 7 de noviembre de 2011

Marcas de nacimiento (I)

Nota: Éste es un post a 4 manos, escrito junto a una gran profesional y mejor persona, a la que he conocido gracias a la blogosfera y con quién creo que tendré una amistad de por vida. Si queréis conocer un poco más a María José, no dejéis de visitar su blog: Dermatología y más cosas.


Muchos padres y madres consultan cuando su hijo recién nacido o de pocas semanas, presenta alguna mancha en la piel, muchas veces acuden angustiados, pero tienen que saber que prácticamente la totalidad de los recién nacidos presentan alguna marca o lesión cutánea que es benigna y transitoria. A menudo, incluso tienen espinillas o enrojecimientos temporales que desaparecen a medida que el niño se adapta a la vida fuera del útero.
Existen distintos tipos de marcas de nacimiento, que abarcan desde las que son apenas perceptibles hasta las que causan problemas estéticos o incluso deformaciones.
Contrariamente a su nombre, muchas marcas de nacimiento, no están presentes en el momento del parto, algunas como los hemangiomas, aparecen semanas después. Muchas son permanentes, y sólo unas pocas desaparecen durante la infancia.

Las marcas de nacimiento pueden ser planas o protuberantes, tener bordes regulares o irregulares y distintos tonos: desde el marrón, negro o azul pálido a rosado, rojo o púrpura.
No se pueden prevenir y no se producen por algo que se haga o no se haga durante el embarazo. Es una superstición pensar que las "manchas" se producen por algo que la madre hizo o comió. El origen de la mayoría de las marcas de nacimiento se desconoce. Aunque pueden ser hereditarias, esto no sucede a menudo y, generalmente, no tienen ninguna relación con los traumatismos de la piel durante el parto.

La mayoría no tienen importancia, aunque algunas necesitan tratamiento por motivos estéticos o porque sufren un rápido crecimiento durante los primeros años de vida.
Vayamos por partes y primero vamos a describir las características de la piel del recién nacido.

Características de la piel del recién nacido

Al nacer está cubierta por el vérnix caseoso o unto sebáceo, útil para la protección contra las infecciones y como nutriente de la piel. Algunos niños pueden tener una capa abundante de vérnix.
También se observa un vello muy fino, llamado lanugo, visible en especial en los hombros, algo menos frecuente en niños nacidos a término, y muy habitual en lo prematuros.
La coloración habitual es rosada. Tras el nacimiento o si están hipotérmicos pueden observarse las manos y los pies con tendencia azulada (cianosis acra).
Un porcentaje importante de los recién nacidos desarrollará a partir de las 24 horas de vida, ictericia, que origina un color de piel amarillento.

En los primeros días de vida se produce la descamación fisiológica de la primera piel. Este proceso es más evidente en los niños postmaduros.
Es frecuente encontrar en las alas de la nariz, unos elementos puntiformes y amarillos, pequeños quistes sebáceos que reciben el nombre de millium facial, que desaparecen espontáneamente al segundo o tercer mes.
También pueden aparecer lesiones puntiformes de acné neonatal. Habitualmente salen entorno al mes de vida y se suelen mantener en pocos días. Clásicamente se han relacionado con aspectos hormonales.

En la región sacra existe muchas veces una mancha color azulado o grisáceo, que desaparece hacia el primer año, es la mancha de Baltz, conocida coloquialmente como la mancha mongólica. Está relacionada con pigmentación racial y suelen presentarla bebés de origen asiático, amerindio o raza negra.
En ocasiones, relacionado con la inmadurez vasomotora la piel puede presentarse como jaspeada, como si fuera mármol. Se conoce como cutis marmorata.
Lesiones vesiculares dispersas sobre una base enrojecida corresponden al exantema toxoalérgico. Puede verse en los primeros 2-4 días de vida. No requieren tratamiento.







jueves, 3 de noviembre de 2011

¡Natillas!

Cuando cursaba BUP, tuve un profesor de gimnasia que consiguió altas cuotas de odio femenino adolescente por su machismo pertinaz. Las clases de gimnasia empezaban con 3 ó 5 vueltas al campo de fútbol -kilómetro o kilómetro y medio- y luego en la mayoría de las ocasiones (durante las clases de 3 laaaaaaargos años), la segunda parte de la clase consistía en jugar a fútbol. Algo que a casi todas las chicas nos apasionaba, como podéis suponer.

Desarrollando un poco la empatía, podría decir que no debía ser fácil lidiar con mucha tontería adolescente en plena ebullición hormonal (algo que por otro lado sufrían todos los profes, y no sólo él, además de que la tontería iba repartida a partes iguales entre chicos y chicas) y que al buen hombre le fastidiaba sobremanera que las chicas tardáramos más que los chicos en cambiarnos para hacer deporte.

Puedo estar de acuerdo en que nos tenía que exigir que fuéramos capaces de ponerlos el chándal a la misma velocidad que nuestros compañeros varones. Pero lo que no es de recibo es que pretendiera que corriéramos a la misma velocidad que ellos. No hace falta estudiar demasiado para saber que desde la adolescencia la capacidad física es diferente entre hombres y mujeres, y nosotras no podemos correr a la misma velocidad (de media, porque siempre había chicos rezagados y chicas que eran una caña corriendo). Cuando llegábamos el pelotón de las chicas te encontrabas a los chicos en la barandilla apoyados, junto al profe, y compartiendo una risa sardónica ante la contemplación de nuestras caras asfixiadas y nuestros pechos en movimiento. Entonces el señor profe, que debía pretender llegar a conseguir de alguna de nosotras una marca mundial, argumentaba que no corríamos como los chicos (muy esforzados ellos) y que recortábamos las esquinas del p.... campo de fútbol, para acto seguido decir alto y claro una palabra: ¡NATILLAS! Aludiendo a la conocida marca de postre lácteo con la cancioncilla de marras. Y repetíamos y nos tocaba dar las vueltas al campo de nuevo. A veces unas cuantas veces más....Cómo llegamos a detestar aquellas clases...

En fin, la anécdota me ha venido a la cabeza mientras pensaba en otra cosa relacionada con la educación de mis hijas, pero ya lo explicaré otro día. Este post ha quedado muy majo como venganza personal, ahora que ya no tengo 15 años, contra un profe con unas formas de educar bastante desafortunadas.

PD: Este post no es contra la práctica deportiva. De hecho yo en aquella época hacía una intensa actividad física diariamente, incluyendo acrobacias y demás. Llega a ser ahora y sí que me asfixio de verdad corriendo, jejeje....


miércoles, 2 de noviembre de 2011

¡La leche que nos han dado!



Las polémicas entorno a la leche están en la calle, han salido de las consultas médicas, de las de los nutricionistas y expertos en alimentación para estar en boca de todos. Todo el mundo opina sobre si la leche (materna o de vaca o de cualquier especie) es buena o es mala, sobre si produce tal o cual enfermedad. También hay una tendencia creciente tanto por médicos como por la población general a echarle a la leche la culpa de casi todo (por lo menos en el caso de los niños).

Hay mucha confusión al respecto: la gente (médicos incluídos) confunde alergias con intolerancias, y también existe confusión entre los diferentes elementos nutritivos que contiene la leche.

A saber: Como en cualquier tipo de alimento hay 3 principios inmediatos en juego y que forman parte (la leche de cualquier especie animal, incluyendo la humana): las proteínas, los hidratos de carbono y las grasas. Además hay pequeñas proporciones de otros principios inmediatos inorgánicos como son las vitaminas y los minerales. Dependiendo de qué tipo de leche las proporciones de los diferentes principios son diferentes, por ejemplo la leche de vaca tiene más proteínas que la leche materna, mientras que la leche materna tiene más hidratos de carbono.

Los componentes proteícos de la leche son básicamente 3: la beta-lactoglobulina (ésta no está en la leche materna), la caseína y la alfa-lactoalbúmina. El principal hidrato de carbono o glúcido de la leche es la lactosa, que está formada por galactosa y glucosa.

La patología puede estar en relación con las proteínas y con los hidratos de carbono. Os paso mini-resumen:

Alergia a proteínas de leche de vaca: Mecanismo alérgico, por sensibilización, como por ejemplo ocurre en los asmáticos que están sensibilizados a los ácaros. Se produce una reacción ante una de las proteínas de la leche (la más frecuente: la beta-lactoglobulina). Típicamente la presentación suele producirse con la primera toma de leche artificial. Y el cuadro clínico puede ser variado, pero lo más habitual es que se presente como lesiones en la piel, sobretodo alrededor de la boca y en la cara, que aparecen inmediatamente tras o durante la toma. Las pruebas para descartar la alergia a proteínas de leche de vaca se pueden hacer en cualquier momento (es falso que los niños sean "muy pequeños" para hacer pruebas de alergia). Esta patología da para hablar bastante más....me lo reservo para otro día!

Intolerancia a proteínas de leche de vaca: Es otro tipo de patología en relación con las proteínas de la leche de mecanismo no alérgico (con algunas excepciones). Los síntomas que suele dar son principalmente digestivos (dolor abdominal, heces con restos de sangre, vómitos y diarreas, etc). Es una enfermedad que se suele diagnosticar con datos clínicos en bebés pequeños.....y el problema viene a ser ése: estoy segura que es una enfermedad sobrediagnosticada. Como en el caso de la alergia, el tratamiento es la retirada de los productos lácteos de la dieta.

Intolerancia a la lactosa: Se produce por la incapacidad del intestino de digerir la lactosa. Se puede manifestar como la intolerancia a las proteínas de la leche de vaca, pero su presentación es más tardía, raramente en los primeros meses de vida. Os paso un post antiguo en el que traté este tema.

Y luego están las tontadas entorno a la leche. Ejemplos: que la leche produce mocos. O que la leche materna no tiene azúcar (y la lactosa qué es?)

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