martes, 30 de agosto de 2011

El verano es para besarse....



Aunque la mononucleosis infecciosa es una enfermedad que no sigue una tendencia estacional a diferencia de otras tantas, en estos últimos días en Urgencias hemos diagnosticado unos cuantos casos, en especial entre los adolescentes. Por muchos es sabido que la mononucleosis se conoce como "la enfermedad del beso" ya que se transmite por contacto íntimo a través de la saliva. Padres recientes no seáis mal pensados. Sí, puede ser por compartir esos primeros besos apasionados bajo las lágrimas de San Lorenzo, pero también puede ser por beber de la misma botella (algo muy habitual en deportistas) o por compartir comida. Esto de la intimidad marca el hecho de que sea una enfermedad típica de dos edades de la vida: los niños que van a la guardería, que no se besan abiertamente, pero que os aseguro que comparten la saliva, y los adolescentes en plena ebullición hormonal.

No obstante, no sé dónde leí una vez que hasta un 75% de la población la ha pasado, muchos de forma asintomática. Y el estar asintomático no quita que tengas capacidad de transmisión y además en ocasiones durantes bastantes meses.....

De hecho, el principal virus causante, llamado virus de Epstein-Barr, pertenece a la simpática familia de los virus herpes. Y digo simpática, porque los herpes, una vez los has "pillado", ya nunca te abandonan (aunque obviamente salvo en situaciones de inmunodepresión, se quedan "calladitos" sin volver a dar mucha guerra).

Otro virus que puede dar un cuadro mononuclear, a veces indistinguible, es el citomegalovirus. También muy prevalente en la población.

La enfermedad se caracteriza por fiebre, faringoamigdalitis intensa con placas de pus, cansancio, anorexia, inflamación de los ganglios del cuello y en ocasiones una discreta inflamación del hígado y del bazo. Curiosamente los niños pequeños suelen tener unos ganglios muy llamativos y la fiebre, pero suelen pasarla con pocos problemas. En cambio los adolescentes tienen un dolor en la faringe muy intenso, una sensación de cansancio marcada (algo por otra parte común en la adolescencia...) y un cuadro clínico que por lo general dura más y del que cuesta más recuperarse. En algunas ocasiones desespera a la familia porque puede durar entre 1 y 2 semanas, e incluso más en casos concretos.

Rara vez se complica. Y también rara vez son necesarios tratamientos más allá de tratar los síntomas como el dolor y la fiebre. Como es un cuadro viral, los antibióticos no son necesarios y a veces empeoran el cuadro, originando unas lesiones en la piel (exantema). Se suele recomendar reposo e intentar minimizar la transmisión a otras personas.

lunes, 29 de agosto de 2011

Redes sociales e iniciativas



Con más de dos años y medio de andadura en Diario de una mamá pediatra, tengo que reconocer que el blog le debe mucho a las redes sociales. Vale que he sido constante, que intento generar contenido que pueda ser de interés, pero sin la difusión en facebook y twitter fundamentalmente (y los cientos de amigos que tengo por allí), seguro que nada sería igual.

Me gustan las redes sociales. He descubierto formas de comunicación nuevas. He conocido a muchas personas interesantes a quién de otra forma quizá nunca hubiera llegado. También es cierto que la cosa tiene sus riesgos y que hay que ser precavidos. Pero me cuesta imaginar mi vida actual sin ellas (aunque es posible, eso está claro).

Hace ya unos cuantos días, me di cuenta de que el grupo que había creado en Facebook, desapareció como por arte de magia sin que nadie me diera una explicación ni tuviera conocimiento de qué pudo pasar. Lástima porque si la memoria no me fallan eran más de 540 personas quienes seguían desde allí las andaduras de estas páginas. Sin mucho afán de lamentarme porque tampoco sirve para mucho, hace unos días creé una página de nuevo, que podéis seguir aquí. Os espero! Al igual que en la cuenta de twitter @lamamapediatra .

Desde las redes sociales surgen muchísimas iniciativas. De las que me llegan, la verdad es que selecciono un poco porque todo ni me parece interesante ni creo que me pueda dividir más. Pero hoy os voy a acercar a una que os va a encantar y que lanza un compañero pediatra, Rubén, a quién muchos de vosotros conocéis por ser el editor del maravilloso blog Hijos de Eva y Adán La iniciativa, que podéis leer con más detalle aquí , tiene un fin solidario ante el que no nos podemos poner una venda en los ojos. Os animo a participar.

Buen lunes y ¡calma! si coincide que os toca volver al trabajo...

viernes, 26 de agosto de 2011

Tiempos de recortes, tiempos difíciles




De todos es sabido que estamos en una época complicada en general, pero muy especialmente en algunas áreas como por ejemplo, la sanidad.

Los recortes que se están produciendo en mi comunidad son en algunos casos dramáticos, repercutiendo en la calidad asistencial (no puede ser de otra manera por mucho que se empeñen en venderlo como que nada cambia), pero también en el bienestar profesional (personal ya por naturaleza sobrecargado) y en la formación de los médicos que serán los especialistas del futuro.

Queda claro que todo no vale y que todo no podía ser. Que había que mejorar la gestión sanitaria porque era insostenible. Que es importante hacer un uso adecuado de los recursos santarios (y de todos los recursos en general sin malgastar a lo tonto). Y que no debe ser fácil gestionar un recurso tan imprescindible, pero a la vez caro y exquisito.

Aunque trabajo desde hace 3 años en el sector de la medicina privada y la afectación en mi caso es un poco diferente, no deja de preocuparme la situación como ciudadana y por solidaridad con profesionales que se dedican a lo mismo que yo (en muchos casos amigos y ex-compañeros).

Esperemos que lleguen tiempos mejores, que se deje de gastar en inutilidades y que la cordura se aloje de nuevo entre nosotros.


PD: Viñeta cortesía de Faro

jueves, 25 de agosto de 2011

El verano, ¡en Urgencias!




Estoy de vuelta, justo un mes después de la última entrada.

En realidad hace ya unos cuantos días...pero a diferencia de otros años en los que me dejaba algún post programado para las vacaciones y contaba los días para reiniciarme de nuevo por estos andares, este año me ha costado el regreso blogosférico. Será porque el final de curso fue bastante estresante, será por circunstancias personales que no vienen al caso. Será por el miedo a repetirme o a quedarme sin inspiración. O simplemente que la llegada del calor que tantos habían deseado, en estas últimas semanas ha despertado mi pereza. La cuestión es que me ha costado y que una parte de mí no se reconoce a sí misma porque este blog se ha convertido en una parte imprescindible (y entrañable) de mi cotidianidad. Así que no sin un poco de desempolvo de la holgazanería me lanzo por aquí de nuevo, con ánimo de no defraudaros.

Desde hace algo más de una semana estoy trabajando. El trabajo en Urgencias desciende notablemente estos días: primero porque los virus hacen su "agosto" en meses diferentes de agosto (fríos básicamente) por motivos de temperatura y del menor contacto de menores entre sí y por otro lado porque muchos de nuestros pequeños pacientes están disfrutando del descanso familiar merecido fuera de nuestra ciudad. De hecho muchos hospitales situados en las costas, ven como en verano aumenta su actividad de forma importante, por el aumento puntual de su población. A nosotros también nos llegan personas desplazadas, que están aquí de vacaciones. Creo que con estas visitas hay que ser especialmente sensible. Que el niño se ponga enfermo siempre es mal tema, pero si además estás fuera de casa y de tus recursos conocidos, supongo que todavía te debes sentir más desamparado.

En cada estación del año, en función de los virus epidémicos, la patología tiende a repetirse un poco. En el verano los primeros puestos de la lista, a falta de demasiados virus, se los llevan las lesiones en la piel (picaduras, rozaduras y demás) y las otitis externas (por inflamación de los conductos auditivos, muchas veces por bañarse con frecuencia en las piscinas) como ya explicaba por aquí hace un par de años. También en verano hay gastroenteritis, estos días las vemos. Y sigue costando erradicar la costumbre de hacer dietas súper restrictivas cuando hay diarreas....

Bien, ahora que parece que he roto el hielo, a ver si cogemos carrerilla.....Gracias a mis compis de twitter por darme el empujoncito necesario.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails