lunes, 25 de julio de 2011

37.....

.....y subiendo!!!


Acercándome pasito a pasito a los 40, ¿y a su crisis?








Por cierto, estoy de vacaciones desde el viernes, y me pasaré bastante menos por aquí....Pocas actualizaciones a la vista, tengo que desconectar un poco (para reconectar mejor!).


¡¡¡BUEN VERANO!!!!

viernes, 22 de julio de 2011

En defensa de las vacunas

Hace unos días me acabé el último libro del Dr. Carlos González, el pediatra mediático por excelencia. El libro se titula "En defensa de las vacunas" y su contenido no puede ser más explícito que lo que refleja el título.

Argumenta el Dr. González que escribe el libro para demarcarse -cito textualmente- del paquete ideológico raro-progre-natural. Viniendo a decir, que una cosa es estar a favor de la lactancia materna y la crianza natural y otra estar en contra de las vacunas y defender medicinas alternativas. Ciertamente esta asociación se hace, porque también es cierto que se da, aunque hablar de ello no va a ser el objetivo de esta entrada.

En efecto, en los últimos tiempos, los pediatras nos encontramos con padres que no quieren vacunar a sus hijos. Esto no es una cuestión baladí, pues supone un problema tanto por el riesgo personal de enfermar como por cuestiones de salud pública. Y así tenemos las epidemias de tos ferina o sarampión que últimamente nos acompañan. Ver morir a un niño por una enfermedad infecciosa (o por cualquier otro motivo) es siempre muy penoso. Verlo morir por una enfermedad prevenible mediante vacunación derrumba tu espíritu (os lo digo por experiencia).

Es también muy duro, si somos capaces de sacar la cabeza de nuestro minimundo, asumir esa situación (muerte por enfermedades prevenibles) en países en vías de desarrollo en los que las vacunas no llegan por cuestiones económicas, cuando aquí hay personas que teniendo acceso a esos recursos, los rechazan y en ocasiones hacen mofa.

El libro está excelentemente documentado. Repasa los antecedentes históricos de cada una de las vacunas y en qué consisten, y después desmonta con argumentos cada una de las mentiras de los grupos antivacunas, desde cómo se manipulan los datos hasta las mentiras puras y duras. En la última parte del libro aborda aspectos prácticos más concretos que pueden surgir como cuestiones a los padres.

Aunque os lo recomiendo cien por cien, os resumo algunos aspectos en los que disiento

- En primer lugar no recomienda la vacuna antineumocócica conjugada, alegando que las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría y el Ministerio de Sanidad no coinciden y que la vacuna modifica los serotipos que causan infección. Ciertamente la vacuna modifica los serotipos del germen que infectan, aunque ese reemplazo también se produce espontáneamente a lo largo de los años. Y es cierto que es una vacuna efímera (por lo menos así lo ha sido la heptavalente), que tras unos años ha perdido efectividad, ¿pero y las sepsis, meningitis, neumonías graves que ha evitado? De esta vacuna se benefician principalmente los menores de 3 años, justamente los niños que tienen mayor riesgo de coger infecciones (guarderías, etc). Y además, indirectamente estamos protegiendo a nuestros mayores.

- Tampoco es nada contundente con la vacuna de la varicela, aunque indica que hay que ponerla en adolescentes que no hayan pasado la enfermedad. La varicela suele ser banal pero no está exenta de complicaciones, de riesgo de hospitalización, de riesgo fetal si afecta a la embarazada y causa enormes pérdidas económicas anualmente.

- Critica como he comentado en el párrafo anterior que la Asociación Española de Pediatría promocione un calendario diferente del que utiliza el Ministerio. Las sociedades científicas elaboran sus recomendaciones en base a recomendaciones científicas (o así debería ser). Los ministerios y administraciones sanitarias conjugan las recomendaciones científicas, con los presupuestos económicos con la política propiamente dicha (y a veces se administran o no vacunas según el rédito electoral que eso vaya a dar, lamentablemente).

- En último lugar -y esto es una opinión personal con la que no pretendo hacer ciencia-, es el tercer libro del Dr. González que me leo y con todos me ha pasado lo mismo. Los empiezo con mucho entusiasmo, me enganchan desde la primera letra. Pero conforme voy avanzando y paso de la mitad del libro hay algún aspecto que me cansa. Y creo que es el cinismo acusado en su lenguaje hacia posturas que difieren de la suya (y que conste que no puedo estar más de acuerdo en casi todo, aunque no siempre en la forma cómo lo expresa)

PD: Por cierto si queréis tener acceso a todos los enlaces web del libro, un pediatra bloguero se propuso recogerlos todos aquí (qué currada!)

miércoles, 20 de julio de 2011

Familias numerosas, ¿héroes o inconscientes?




El tema de las familias numerosas ya lo he tratado en otras ocasiones, creo que la última fue en este post un poco antes de que naciera mi tercera sobrina, que está a punto de cumplir un añito. Pero el domingo en La Vanguardia, había un artículo de opinión con el título con el que encabezo la entrada.

Os haré un resumen de lo que leí.

En la primera columna del artículo, un sociólogo hace un análisis de lo que significaba antiguamente en nuestro medio y lo que significa todavía en la actualidad en los países en vías de desarrollo tener muchos hijos. Las familias tenían muchos hijos por dos motivos fundamentalmente: uno era la alta mortalidad infantil. Las mujeres parían los niños a sabiendas de que muchos de ellos no llegarían a la edad adulta, diezmados básicamente por las enfermedades infecciosas. El segundo motivo era porque los hijos constituían una inversión de futuro. A pesar de que de bien pequeños había que alimentarlos, fácilmente a partir de los 12 años -sinó antes- los niños empezaban a trabajar y a contribuir económicamente a la familia.

Actualmente, en términos económicos, tener una familia numerosa puede ser un rompecabezas. Los hijos no contribuyen a la economía familiar sinó que la machacan. Entre la sociedad de hiperconsumo en la que vivimos y la edad tardía (con dificultades además) de incorporación a la vida laboral, los hijos acaban costando un riñón y parte del otro.

En la segunda columna del artículo, escribe la presidenta de la Federación Española de Familias Numerosas. También entra en el debate económico y hace referencia a un profesor de Economía con familia numerosa que decía algo así como que la familia "es una suma de problemas, una resta de posibilidades, una multiplicación de gastos y una división de opiniones". Todo muy matemático!

Sin embargo hay una parte muy emotiva del texto en la que explica que tener una familia numerosa es algo muy personal, pues acaba siendo el proyecto familiar que cada uno haya elegido, en muchas ocasiones con independencia de factores económicos. De hecho afirma que la responsabilidad de tener hijos es algo que pertenece a la esfera de lo más íntimo y personal y depende de los valores y de la escala de necesidades (no sólo materiales) que uno tenga.

Además las crisis económicas se asumen "mejor", pues son familias que ya habitualmente prescinden de caprichos, compran en formato ahorro y aprovechan la ropa de unos a otros. Una cultura y una forma de hacer que los niños aprenden desde pequeños y que a mi forma de ver tiene mucho de acertado.

Y vosotros qué pensáis, ¿son héroes o insconscientes?

PD: Aprovecho el post para felicitar a mi cuñado Cristian por su cumpleaños, y por ser cabeza de familia de la familia numerosa que más de cerca me toca. Con un vídeo sugerido ayer en twitter cuando insinué el tema del post de hoy.





martes, 19 de julio de 2011

El origen de las vacunas (y II)








Como os comentaba el otro día, coincidiendo justamente con la generalización de la variolización en nuestro país, el Dr. Jenner, un médico inglés, estaba a punto de hacer un descubrimiento trascendente.

Una lechera llamada Sarah Nelmes consulta a Jenner por una erupción en la mano. A partir de las lesiones y de su profesión, la diagnosticó de viruela vacuna. La viruela vacuna era una enfermedad leve, que afectaba a las vacas y que ocasionalmente se podía transmitir a las personas que las ordeñaban a partir de pequeñas heridas en las manos. Aunque las lesiones en la piel tenían cierta similitud con las lesiones de la viruela humana, la enfermedad no era ni de lejos tan lesiva.

A partir de las lesiones de las manos de Sarah, Jenner hizo inoculaciones en los brazos de James Phipps, un niño de 8 años que era el hijo de su jardinero. El niño pasó la viruela vacuna sin grandes complicaciones y se curó sin problemas. Posteriormente pudo comprobar que la viruela de la vaca protegía de la viruela humana, ya que realizó la variolización del niño en diferentes ocasiones sin que desarrollara la enfermedad: estaba inmunizado. Y en ese punto surgieron las vacunas. El nombre también procede de ese hecho: a partir de la difusión del descubrimiento no se variolizaba sinó que se ponía la vacuna (la de la viruela vacuna, de la vaca).

Aunque inicialmente tuvo poca acogida en la comunidad científica, pocos años después, la vacuna de la viruela fue el origen del resto de vacunas.

La casa natal de Jenner es actualmente un museo que está a una hora y media de Londres. Y la piel de la vaca -llamada Blossom-, que contagió a Sarah Nelmes, se conserva en la biblioteca del hospital Saint George de Londres, lugar donde estudió Jenner.


PD: Imágenes obtenidas de la página web http://www.ozkizil.com/

lunes, 18 de julio de 2011

Dosis de fármacos en Pediatría



Quien haya ido con cierta frecuencia al pediatra y haya recibido una receta para un niño habrá percibido que la mayoría de nosotros llevamos entre nuestras "herramientas" de trabajo una calculadora. Y que con frecuencia necesitamos saber el peso de un niño para poder medicarlo.

Los fármacos en los niños se calculan en función del peso y no de la edad.

Algunos prospectos de fármacos habituales en pediatría utilizan como referencia la edad y a veces la dosis resulta diferente de la que nosotros calculamos. Los laboratorios farmacéuticos utilizan la edad porque permite establecer una pauta fija, que da menos lugar a error. Estiman un peso para cada edad, y así calculan la dosis. Pero la variedad en pesos (y también en tallas) es alta. Un niño de 5 años puede pesar 16 kilos y otro puede pesar 23 y estar en rangos normales de peso. Y también como me pasó hace unos días, puede pesar 32. Las dosis serían diferentes en esos 3 hipotéticos niños de la misma edad.

A veces, además, las dosis por kilo dependen de la patología a tratar. Por ejemplo la amoxicilina se utiliza a dosis diferentes para tratar una amigdalitis o para tratar a una otitis. En el caso de las otitis, las dosis son claramente diferentes a las que el prospecto del fármaco indica, por lo cual es frecuente que muchas personas cuando llegan a casa, se lo leen y tienen que administrar el fármaco a sus hijos, se ponen en contacto con nosotros para ver si nos hemos equivocado....También desde alguna farmacia recibimos llamadas de este tipo.

En determinadas ocasiones -pocas ciertamente y con fármacos "delicados"-, la dosis se calcula por superficie corporal. Entonces debemos tener en cuenta no sólo el peso sino también la talla y aplicar fórmulas matemáticas más complejas.

Aproximadamente cuando se sobrepasan los 40-45 kilos, las dosis utilizadas son equivalentes a las de los adultos. También utilizamos la dosis del adulto cuando al multiplicar, el valor que obtenemos es superior a la dosis del adulto. Es decir, vamos multiplicando, pero tenemos que tener en cuenta cuál es la dosis máxima de un fármaco. Así es frecuente tener que utilizar "chuletas" para saber la dosis por kilo y la dosis máxima de un fármaco, sobretodo cuando pautamos fármacos de uso menos frecuente.

viernes, 15 de julio de 2011

Corte de digestión



Hace unos días, contactaron conmigo desde la revista Clan. Es una revista destinada al público infantil, a partir del canal de televisión del mismo nombre, que los que tenéis hijos pequeños conocéis al dedillo. Por lo visto en la revista, tienen una sección para padres -un detalle- y querían preguntarme acerca de algunos mitos pediátricos. Uno de ellos fue el tema del corte de digestión. Los que fuísteis niños entorno a los años 70 -y alrededores- nos tocaba aguantar estoicamente dos horas -en el mejor de los casos, ya que había madres que alargaban el suplicio hasta las tres- para hacer la digestión antes de volverse a la playa o a la piscina como era lo suyo en pleno verano. Recuerdo mis infancias de cámping. Acabábamos de comer y poníamos el reloj en plan cronómetro y siempre intentábamos rascar un cuartillo de hora o media hora a las dos horas de marras....mientras veíamos la tele, jugábamos a cartas o simplemente le tocábamos las narices a mi madre con la pregunta de ¿cuánto falta?.

Para responder a la pregunta cogí mi libro de Fisiología de segundo de carrera a ver si me ilustraba un poco más. Entre lo que leí y mis conocimientos acumulados, le di respuesta a la pregunta. Ayer vi como uno de mis amigos pediatras blogueros trataba justo este tema. Llegamos a las mismas conclusiones y os paso aquí el link para vuestro disfrute (y el de vuestros hijos que tienen más suerte que nosotros con los baños después de comer).

¡Buen fin de semana!

PD: Gracias Jesús por escribirlo tan bien!

jueves, 14 de julio de 2011

El origen de las vacunas (I)




Me estoy leyendo el último libro del pediatra más mediático del momento actual: "En defensa de las vacunas" de Carlos González. Cuando lo acabe os daré mis impresiones generales.

En los capítulos iniciales se describe el origen de cada vacuna y se aportan datos históricos. La historia (en general) me apasiona, siempre he creído que en el fondo soy una mujer de letras. Concretamente los episodios de la Historia de la Medicina me resultan fascinantes, pues se logra entender cómo hemos llegado al lugar donde estamos y cómo algunos descubrimientos se realizan por azar y logran cambiar la vida de muchas personas.

Uno de los relatos en los que más me he detenido y que he decidido investigar un poco más a partir del libro es el del origen de las vacunas.

Resulta que el antecedente más antiguo de la vacunación es la variolización. La variolización consistía en inocular a un individuo sano con material infeccioso procedente de las pústulas de un enfermo de viruela (se intentaba que fuera un enfermo con la forma leve de la enfermedad), de forma que éste último pasaba la enfermedad, aunque habitualmente de forma más leve y con menos secuelas que si se pasaba con el virus salvaje.

La viruela era una enfermedad prevalente, que causaba una elevada mortalidad y un elevado número de secuelas. Prácticamente la pasaba todo el mundo, generalmente en la infancia. Había dos formas: la forma mayor con una mortalidad elevada (un 30% en niños, más en adultos) y la forma menor, con menos lesiones en la piel y con una mortalidad entorno al 1-2%. Afortunadamente es una enfermedad hoy en día erradicada, gracias a los programas de vacunación.

Según los documentos rescatados, la variolización se practicaba en la India desde antes del siglo VIII. La información llega a Occidente en el siglo XVIII y se introduce su práctica. Una de las personas implicadas en la difusión de la técnica fue una aristócrata británica llamada lady Mary Montagu, que la introduce en Inglaterra después de un viaje a Turquía, en el año 1718. En Francia, España y otros países europeos, la introducción de la variolización fue más tardía. En nuestro país se extendió a partir del año 1771. Se calcula que entorno al año 1800, 100.000 personas habían sido inoculadas, incluyendo entre ellas a la familia real. Aproximadamente por la misma época, Jenner hará un descubrimiento que cambiará por completo la prevención de la enfermedad.... (continuará)

PD: El lienzo de la imagen es "El barón Jean Louis Alibert practicando la vacunación contra la viruela en el Castillo de Liancourt" de Constant-Joseph Desbordes, año 1820

miércoles, 13 de julio de 2011

"Puntos negros" en la asistencia pediátrica en Atención Primaria

En la revista del trimestre pasado de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria leí un artículo que hablaba sobre los "puntos negros" de la asistencia pediátrica en nuestro país. Estamos en un momento delicado, la crisis y los recortes en el sector sanitario están a la orden del día, y no pasa una semana en la que no se conozca alguna noticia desfavorable en este sentido. Es normal que exista preocupación ciudadana. Los recortes, en muchos sectores, da la sensación de que se están realizando sin demasiado control de qué es lo que se está recortando. Y no sólo es la salud de las personas la que se puede ver afectada, también otros aspectos como por ejemplo la formación de los profesionales o la capacidad de invertir en investigación e innovación, de forma que de alguna manera nos estamos hipotecando el futuro.
Como os comentaba, en medio de todo este panorama económico los pediatras se plantean de forma comparativa entre las diferentes comunidades autónomas cuál es la situación de la asistencia infantojuvenil en Atención Primaria. Sólo siete países europeos disponen mayoritariamente de pediatras en el primer nivel asistencial (primaria) y esto es un tesoro que vale la pena conservar.

Los resultados de la encuesta en la que se basa el estudio muestran que existen importantes diferencias en la forma de organizar las consultas en las diferentes regiones, la cual cosa puede generar situaciones de desigualdad entre los niños, sus familias y los profesionales que los atienden.

Os hago un resumen esquemático de los resultados:


  • Dificultad en muchas regiones para valorar el cupo que tiene cada pediatra, produciéndose situaciones de sobrecarga asistencial. Existe diferencia de frecuentación y en la carga de trabajo entre diferentes cupos. Factores que influyen en la sobrecarga son la edad de los niños, la prevalencia de enfermedades crónicas o el nivel socioeconómico.

  • Plazas de pediatra ocupadas por profesionales que no tienen el título de pediatra (básicamente médicos de familia). En algunas comunidades como Baleares, Canarias, Madrid, Murcia y Valencia, estas plazas pueden suponer el 30-50% del total.

  • La existencia de enfermera de Pediatría (con dedicación exclusiva o preferente a niños) es muy baja en Andalucía y baja en Madrid. En cambio en Castilla-León, Cataluña, Baleares, Canarias y Asturias, la gran mayoría de las consultas de Pediatría cuenta con el apoyo de una enfermera con dedicación infantil exclusiva.

  • Es preciso establecer cauces de colaboración de forma reglada con el ámbito hospitalario para favorecer la continuidad asistencial y que no dependa de las voluntades individuales.

  • Las relaciones con enfermería podrían ser mejores, facilitando la formación y el trabajo conjunto.

  • En cuanto a los turnos de trabajo, en muchas comunidades (como por ejemplo la mía) hay un gran porcentaje de pediatras en turno de tarde. La tarde tiene una mayor carga asistencial y el trabajo en ese turno de forma exclusiva dificulta la conciliación de la vida laboral y familiar de muchos profesionales. Ha habido aumento de los horarios de servicio en los centros de atención primaria sin que haya habido un incremento paralelo de la dotación de profesionales.

  • Muchos profesionales no tienen acceso a internet en sus consultas. Dificultades para la obtención de información y para establecer otros cauces de comunicación médico-paciente.









martes, 12 de julio de 2011

Cars 2



El fin de semana pasado fuimos al cine a ver de estreno la esperada película de Disney-Pixar Cars 2. Durante nuestra estancia en Eurodisney la promoción de la película estaba a la orden del día, de forma que nos quedamos con ganas de ver la película, tanto las niñas como nosotros.

La película parte de una trama de espionaje, en relación con los combustibles, siendo las carreras en la que participa Rayo McQueen solamente la excusa para el guión. En realidad McQueen yo creo que no es el protagonista, sino que lo es su amigo Mate, la grúa.

La animación es brutal. Lo que consiguen actualmente en películas de animación, supongo que era inimaginable hace sólo unos pocos años. Pero en realidad la película a mí me defraudó un poco, por los motivos que os describiré:


  • En primer lugar sobra violencia. Estaba claro que iba a haber carreras y competición. Pero para mi gusto demasiados tiros teniendo en cuenta que está destinada al público infantil. Vale que muchas películas de niños actualmente acaban haciendo guiños a los padres, pero creo que se pasan... Y en concreto hay padres y madres a los que no nos gustan las pelis de tiros.

  • En segundo lugar, el guión es enrevesado. Simple en su resolución pero creo que difícil de seguir para los niños más pequeños. La primera peli tenía un argumento más sencillo y los niños la podían comprender mejor de principio a fin. Y la prueba es que en otras pelis, los niños suelen estar muy atentos y callados y hay poca diferencia con un público adulto, y en cambio viendo Cars 2 los niños se distraían con facilidad y hablaban (se perdían entre las tramas de espionaje...)


  • Otro aspecto es la sensación es que la película se ha creado a partir de unos determinados requerimientos de animación. Me explico: es como si inicialmente hubieran querido dejar claro qué virguerías y montajes de animación se querían hacer y después se haya decidido cómo enlazar todo eso para hacer una película con cara y ojos.


  • Finalmente, creo que los niños se quedan con ganas de ver más a Rayo. Las carreras de coches en realidad son una mínima parte de la peli.

Cosas a destacar "en positivo":



  • La magnífica recreación de las ciudades, no se pierde detalle. También algunas escenas que recrean situaciones humanas representadas por coches.

  • La frescura que sigue manteniendo Rayo McQueen.

  • Algunas salidas de Franchesco, el "guapo" coche principal competidor en las carreras.

  • La moraleja de la historia: los tontos no son tan tontos, y la amistad es un valor a conservar por encima de todo...

  • El corto de Toy Story del principio. Los protagonistas son Ken y Barbie que se quieren ir a Hawai. Divertidísimo.
Ahora decidid si queréis juzgar por vosotros mismos....







lunes, 11 de julio de 2011

Suplantación de identidad



Para el santo de Laia, que es en febrero, del año pasado mi hermana le regalo un hámster, Chiqui. Aunque la niña tiene pasión por los animales, al final es la menda lerenda la que se encarga de su manutención y limpieza, con poca implicación del resto de los miembros de la familia.

Cuando nos fuimos a Francia hace unos días, decidimos dejarla en acogida en casa de los abuelos, para que no estuviera sola en casa todo ese tiempo. Al llegar, de vuelta del viaje, mi madre me informó que el ratón había pasado a mejor vida por causas desconocidas (no sé si había ya cumplido su esperanza de vida o no) justo el día anterior a nuestra llegada. La abuela, compungida con la idea de cómo justificar ante la nieta tamaña catástrofe, decidió ir a comprar un sustituto. Ya se sabe rey muerto, rey puesto. Ciertamente ocultamos este pequeño detalle a mi hija, con ánimo de que no se sintiera triste.
Todos estos días desde nuestro regreso, no habíamos podido recogerlo y por fin ayer de nuevo lo tuvimos en casa. Laia lo miraba en su jaula y estaba bien mosca. Primero le extrañó el tamaño (más pequeño). Después que era más movido e inquieto (lógico, pues es un animal más joven). Y además en el lomo tiene unas discretas rayas negras que Chiqui no tenía. La nena miraba al ratón y luego me miraba a mí. Al final me dijo:

Mamá, éste no es mi ratón (como si la policía fuera tonta...)

A lo cual, estaba claro que había que decirle la verdad por dolorosa que fuera y sanear mi conciencia de la ocultación de los días previos. Lloró bastante, la consolé diciéndole lo bien que había estado entre nosotros su Chiqui.
Últimamente el tema de la muerte es recurrente en las conversaciones, Laia tiene muchas cuestiones sin resolver y me preguntó muchas cosas. Finalmente, en un acto que me parece de bastante madurez decidió que su nuevo ratón (bueno ratona porque creo que es hembra) se llama Tea (como la hermana de Gerónimo Stilton) y no Chiqui como el anterior. Pasó un buen rato intentando conocer un poco más al animal y hablando de sus recuerdos con el otro.

jueves, 7 de julio de 2011

¡¡VERA......NOOOOO!!


Está aquí definitivamente el verano. La verdad es que es una estación que me encanta, a pesar de que el calor algunos días pueda ser sofocante.

Como los grandes hemos vuelto al trabajo después de estos primeros días de descanso, las niñas están yendo al colegio, al casal que se ha organizado allí. Se lo pasan genial. Están en un entorno conocido, con amigos de su clase y haciendo actividades lúdicas sin parar.

La mayoría de los padres tenemos que buscar una alternativa en estos días en que los pequeños están de vacaciones y los padres seguimos trabajando, porque por mucho que estiremos nuestros días de ocio, no coinciden con las vacaciones escolares. Algunos padres utilizan las diversas opciones ofrecidas por colegios y centros culturales o deportivos. Otros necesitan que los abuelos o algún otro familiar asuma el cuidado de los niños. En otros casos, padres y madres, solapan sólo parte de sus vacaciones para que los niños estén atendidos. La conciliación no es fácil y cada uno hace lo que puede....

A final de mes volvemos a reemprender todos las vacaciones en común. Tengo ganas. Aunque no haya grandes planes, el hecho de desprenderse un poco de la tiranía del reloj y de una parte importante de las obligaciones facilita disfrutar más y mejor de los hijos. Aunque sea para espachurrarse conjuntamente en el sofá o para ir tranquilamente por la tarde a la playa.

Ya sé que ya os lo había dicho, pero ¡me encanta el verano!

PD: Viñeta cortesía de Faro, siempre genial.

miércoles, 6 de julio de 2011

Pescado azul, ¿sí o no?



No sé si habréis estado al tanto de algunas informaciones en cuestión de seguridad alimentaria que afectan al pescado, en especial al pescado azul, en los últimos meses.

Las noticias relacionadas con la alimentación en realidad siempre nos están bombardeando: desde las vacas locas a los pepinos alemanes, periódicamente saltan noticias a la prensa para su difusión y en algunas ocasiones se genera una alarma social intensa. Otras veces, el fenómeno es contrario y se alaban ciertos alimentos o sus componentes hasta la saciedad, con cierto regusto comercial en no pocas circunstancias.

Con el pescado azul y algunos de los componentes parece que se ha pasado del amor al odio. Nos han hablado de los ácidos grasos omega 3 -presentes precisamente en este tipo de pescado- hasta el aburrimiento y los han añadido a miles de productos. De esta forma ha parecido que si no incluías el dichoso omega 3 en alguna parte de tu cesta de la compra tu alimentación no era del todo saludable.

El motivo para estas nuevas recomendaciones es que el pescado azul y en especial las piezas de mayor tamaño como son el pez espada, el atún o el bonito, tienen cantidades no despreciables de mercurio, debido a la contaminación creciente de los océanos. El mercurio es un metal que genera toxicidad por acúmulo, en especial en el sistema nervioso central y en el riñón y que es difícilmente eliminable del organismo, como ocurre con otros metales como el plomo.

La exposición al mercurio a través de la dieta es motivo de preocupación creciente, especialmente en las personas más vulnerables como son los niños y las mujeres gestantes o que están lactando. Por tanto se impone buscar el equilibrio entre el riesgo toxicológico y el beneficio nutricional de los alimentos. Así el resumen sería que por ejemplo de pez espada en los niños habría que restringir el consumo a 25 gramos a la semana (50 gramos en los adultos). El comunicado que hace la Asociación Española de Pediatría a través de un grupo de expertos se puede leer aquí y en este otro enlace el informe de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición.

Creo que después de lo que hemos llegado a jugar los de mi generación con las bolitas de mercurio de los termométros cuando se rompían -situación harto frecuente-, creo que no nos conviene volver a probar el pez espada en la vida.
Cambiando de tercio, vale la pena añadir que con la añoranza de los termómetros de mercurio se me está ocurriendo otro post....



martes, 5 de julio de 2011

Cada maestrillo tiene su librillo



El sábado por la noche regresamos de Francia como os explicaba ayer. El domingo al mediodía, como la nevera estaba a cero, decidí salir a buscar un pollo a l'ast para comer, un poco cansados ya de comer fuera de casa todos estos días.

Mi barrio está a pleno rendimiento estival. La Rambla y sus alrededores, como buena antesala de la playa y hasta arriba de terrazas, ya está en su apogeo. De camino al pollo me encontré con varias personas conocidas. Una de las personas con las que me encontré es una ex-compañera de facultad, médico como yo, que es originaria de Poblenou, y que en su momento decidió en vez de encerrarse a estudiar el MIR y hacer la especialidad en nuestro país, probar por tierras europeas, en las que el acceso a la formación especializada se realiza de otras maneras. El caso es que está asentada en Gran Bretaña desde entonces y es allí donde ha formado su familia. Es madre reciente de dos pequeños y ocasionalmente, cuando está por aquí de visita, me la encuentro e intercambiamos impresiones. Como sea que ha pasado su última baja maternal por aquí y que los pediatras de sus hijos están allá, no ha hecho muchas revisiones del más pequeño (ya se sabe en casa del herrero...) y me comentaba que andaba algo perdida con la introducción de la alimentación complementaria, y que había ido tirando de lo que su memoria le recordaba con el otro hijo, lo que su madre refería y lo que como médico podía intuir.

El caso es que con nuestros primeros hijos la mayoría somos más ortodoxos con la introducción de los alimentos y con los segundos y sucesivos, el tema se relaja. Y es que en realidad suele ser poco relevante introducir algunos alimentos mes arriba o mes abajo. Y en esto cada maestrillo tiene su librillo, para desesperación de algunos padres que piensan que los pediatras no nos aclaramos.

Mi opinión profesional sobre el calendario de introducción de los alimentos durante los primeros meses de vida es que hay que tener ciertas referencias (pues para ciertos alimentos es mejor esperar) y que la flexibilidad es válida en función de las circunstancias familiares y de cómo sea el pequeño. De esta forma entorno a los 6 meses se suele introducir la verdura y aunque se suele dar una receta estándar, al final va a ser lo mismo que introduzcas judías verdes o que le pongas calabacín. Y también no va a pasar nada porque esta introducción se haga un poco antes o un poco más tarde. O que primero vayan las verduras y después las frutas o viceversa.

Unos meses después también resulta muy interesante aprovechar el interés natural que los niños tienen por los alimentos que ven comer a los demás. Obviamente teniendo cuidado con los trozos para evitar atragantamientos y teniendo claro que los callos y similares no son muy adecuados para los bebés....
En fin, como casi siempre sentido común, tranquilidad y flexibilidad en lo posible en la organización familiar, evitando que la comida se convierta en un drama cotidiano tanto para el que cocina y/o da de comer como para el que come.

lunes, 4 de julio de 2011

De vuelta del paraíso de los niños


Ya estoy de vuelta. He estado unos días de vacaciones y de desconexión. Y de nuevo a trabajar durante unas semanas más. El descanso y el cambio de aires van fenomenal para cargar pilas. Supongo que más de uno de vosotros está deseando ya las deseadas vacaciones...

Hemos vuelto a disfrutar del país vecino. De Francia. Como hace 2 años, aunque con destino muy diferente...nuestra primera parada ha sido cerca de París, en el paraíso de los niños. A ver quién lo adivina! La segunda parte ha sido en el Valle del Loira, en tierra de castillos renacentistas.

Como muchos ya habéis supuesto, hemos estado en Eurodisney. Las niñas hacía mucho tiempo que lo pedían y ha sido sensacional para las pequeñas y para los no tan pequeños. Nosotros íbamos un poco escépticos y nos ha encantado. Tengo que confesar que los grandes tenemos posibilidad de disfrutar por partida doble: por un lado viendo cómo nuestros hijos se lo pasan en grande y tienen esas caritas de emoción permanentes y por otra porque el participar activamente en las atracciones te permite a ti mismo ser un poco niño y dejarte llevar por la ilusión. El parque esta muy bien caracterizado, está muy bien organizado a pesar de la cantidad de gente que recibe cada día y está pensado para los niños. Esto último puede parecer de perogrullo pero no lo es. No en todos los sitios donde "admiten niños" y los "desean" en la práctica las cosas son cómodas. Además está pensado para el entretenimiento familiar conjunto, y es de los aspectos a destacar, pues permite compartir todos los momentos juntos padres con hijos. Lo peor: la comida (fast food americano), algunas colas en algunas atracciones (mejor ir entre semana) y el dispendio económico considerable en tan pocos días. No sé por qué el parque no está más cerca de nuestra frontera...estaba lleno de españoles!!!

Y vosotros, ¿ya estáis planificando vuestras vacaciones?


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