
El viernes pasado se me ocurrió irme un rato a las rebajas. Cuanto más mayor me hago, más me agobio con los acúmulos de gente, así que me fui prontito con un par de objetivos concretos. Prácticamente a las 10 ya estaba en el centro comercial que tengo más cercano a casa, y siempre empiezo por una de mis tiendas favoritas, que es de una cadena de ropa, no tan conocida como las más famosas, pero que también tiene bastantes tiendas en mi ciudad.
Decidí probarme una prenda que había cogido de una mesa donde indicaba TODO 19,95 euros, y de hecho ese importe marcaba la etiqueta de la prenda en cuestión. Había 3 ó 4 prendas iguales a la que yo elegí en la misma mesa, además de otras camisetas y chaquetas. Entré al probador, me la probé, me gustó y decidí llevármela. Cuál fue mi sorpresa cuando al ir a pagar, me indicaron que el precio era de 29,95 euros. Le comenté a la dependienta que la había cogido de la mesa de TODO 19,95 euros y me indicó otro estante donde efectivamente había otras iguales a la elegida y que tenían otro precio, en concreto 29,95 euros.
- Ya, pero yo la cogí de aquella mesa....y además la etiqueta pone 19,95....
- Pues es un error. ¿Te la quieres llevar o la dejas?
- Vamos a ver....si estaba en aquella mesa y marca ese precio, no me puedes cobrar otro...
- Ya te he comentado que es un error
Digo yo que los errores de ese tipo se tienen que asumir, no???
Cuando me dirigí a la encargada, me comentó que ella no sabía nada y me hicieron sentir como si les estuviera diciendo una mentira sobre de dónde había cogido la prenda....
Por no liarla y no sentir más vergüenza (que es lo que me pasa en estas situaciones), pagué religiosamente y salí de la tienda. Sin embargo, me fui de mal humor. Fui a cotillear a un par de tiendas más y seguía dándole vueltas...
Así que ni corta ni perezosa, volví a la tienda y le pedí una hoja de reclamaciones, que luego he enviado a la Oficina Municipal de Consumo. Ciertamente hacer esto supone un desgaste. Y de hecho no lo hice por los 10 euros de diferencia, sinó por la sensación de sentirme tratada de tonta o peor, de mentirosa. Y de hecho cuando me iba de alguna manera me disculpé por haber adoptado la opción de la reclamación con la encargada y le argumenté esto mismo.
Obviamente no se me hubiera pasado por la cabeza reclamar por el tiempo empleado en acceder al probador, ni por el tiempo empleado en pagar, ni porque la atención de las dependientas quizá fuera más rápida y con menos exclusividad que en otros momentos, ni por no poder elegir una talla de una determinada prenda,...
No es la primera vez que hago una reclamación. De hecho, empecé a hacerlo al ver cómo la gente reclamaba en los servicios sanitarios. Curiosamente, igual es percepción mía, pero creo que la gente se queja mucho en algunos sitios (hospitales, centros sanitarios, etc) y me consta que poco en comercios, oficinas de atención al público, etc.
En estos últimos días en el hospital hemos recibido más reclamaciones que en otras épocas del año. La verdad es que la mayoría están relacionadas con el tiempo de espera. Este tipo de reclamaciones son inevitables, porque por muy bien estudiadas que estén las previsiones, siempre aparecen algunas epidemias que desbordan al personal, al espacio y hasta la paciencia de muchos. La gente en rebajas parece entender que puede tocarles hacer una cola de una hora para probarse una prenda y otra igual para pagar. Está claro que si mucha gente va a la tienda ese día, habrá que esperar. En Urgencias muchas personas tienen la sensación de que su problema es más grave que el del asiento de al lado. Y además que por un problema de salud no se puede esperar (aunque no revista ni la más mínima gravedad). Y al final, con matices....pasa lo mismo que en rebajas....por muy reforzados que estén los turnos, por muy optimizado que esté el espacio, si todo el mundo viene a la misma vez, no queda más remedio que esperar. Y eso sin contar que hemos mejorado mucho la eficacia y la eficiencia desde que se implantaron los sistemas de triaje y los pacientes son valorados inicialmente por la enfermera, quién determina en qué orden deben visitarse los pacientes según su patología.
Mañana más sobre este tema. Es que da mucho de sí...........Y ya lo dice mucha gente, que esto de escribir un blog tiene efecto terapéutico!!!