jueves, 12 de mayo de 2011

Hijos de la abundancia

Por aquello de seguir las consecuencias lógicas de los actos y no castigar, -ejem ejem que eso está muy mal visto y yo ya acumulo demasiados puntos en el club de las malas madres-, hace unos días, tras encontrarme un cajón entero de juguetes vacío con todos los juguetes fuera de sus sitio y sin que nadie tuviera la mínima intención de recoger a pesar de las advertencias, cogí una megabolsa de plástico y puse todos los juguetes en ella. Los guardé en uno de mis armarios donde las niñas no suelen tener acceso. En la megabolsa estaban la mayoría de las barbies y muchos otros gadgets y juguetes de pequeño tamaño. Unos días después repito la acción con uno de los mejores estuches de colores: rotuladores, plastidecores y demás se quedan desperdigados por el suelo de cualquier manera. Y automáticamente desaparecen de escena y pasan a mi armario.



Dos semanas después descubro que ni se han dado cuenta de la desaparición de sus cosas. Hay otras barbies y hay otros colores, y podría estar escondiendo juguetes y cachivaches día tras día sin que echaran de menos nada. Porque tienen de todo y tienen demasiado.



Nosotros ya fuimos hijos de la abundancia, pero esto ya es descomunal. Quién tendrá el valor de parar las fiestas de cumpleaños en chiquiparks industriales, de parar el consumo desenfrenado al que iniciamos a nuestros hijos desde la cuna, de imponer otra forma de valorar las cosas. ¿Quién? A lo mejor algo no estamos haciendo demasiado bien como individuos o como sociedad. ¿Qué opináis?

16 comentarios:

accidentalmente.com dijo...

Es evidente que no, que no lo estamos haciendo bien cuando intentamos compensar lo que nosotros consideramos como carencias de atención, cariño o tiempo con juguetes y cosas varias. Todo lo que no sea imaginación sobra.
Y el carnet de "buena madre" creo que a unas cuantas nos lo quitan en breve, jejejeje.

Uma dijo...

Ayer mismo lo hablaba con una amiga: me niego a enterrar a la niña en juguetes, ahora tiene 4 meses y no le he comprado nada, le han regalado 6 o 7 peluches, un par de sonajeros, 3 manoplas, gimnasio, hamaca, moviles, muñecas, cajas de música... ¡No jugamos con todo!.
A veces me asalta cierta culpa de no comprar yo nada pudiendomelo permitir, pero no son esos los valores que quiero trasmitir.
Si bien no creo que yo haya sido generación de la abundancia, si de la de "nunca me ha faltado nada" y solo he tenido una barbie, que me costó muchas cartas a los reyes y aún conservo...¡ no se si me explico!
Ya hemos hablado de que no vamos a celbrar papá Noel (ahora hay que ver si aguantamos la presión que imaginamos habrá en el cole y eso) y no sabemos como plantear a la familia la limitación de regalos...
Si los niños tienen de todo ¿cómo van a plantearse conseguir algo por ellos mismos? Es nuestra responsablidad no volverlos tontos!
He visto en que adultos se convierten los niños mimados y caprichosos y no quiero una sociedad llena de ellos
Besos

mamá sin complejos dijo...

Tu experimento dice mucho de lo que estamos haciendo con los peques. Yo también le he escondido en muchas ocasiones juguetes y no los ha echado de menos. Porque le das una cajita de cartón y su imaginación (ahora que es más mayorcito) hace el resto. Eso y unas pinturas, no necesita más. Sabemos que no necesita más pero aún así le seguimos llenando su cuarto (y el resto de la casa) con juguetes varios.
Creo que todos deberíamos reflexionar un poquito.

Marina dijo...

Es cierto que los niños tienen muchísimas más cosas de las necesarias. Y lo peor es que así no le dan valor a las cosas. Creo que es necesario hacerles comprender (cuando ya tienen edad, claro) que no se puede comprar cosas cada día. Nosotros intentamos respetar unas cuantas fiestas especiales en las que recibir regalos. Y sólo, ocasionalmente, algo fuera de esas fechas.
Aunque reconozco que hay días que es muy difícil resistirse a sus rabietas...pero con paciencia se consigue.
Lo que yo he hecho en unas cuantas ocasiones cuando mi hija no quiere recoger...es aparecer en la habitación con la escoba y el recogedor y una bolsa de basura. Empiezo a barrer los juguetes y le digo que si no se encarga de ellos los tiro a la basura. De momento, funciona. Sólo con amenazar con traer la escoba ya recoge!!

Mamá Española en Alemania dijo...

Totalmente de acuerdo contigo... Aunque no sé hasta qué punto eso es evitable :S A mí es que me hace muchísima ilusión regalarles cosas, pero es verdad que a veces nos pasamos. Estas navidades conseguimos hacer 1 sólo regalo por niño y la verdad es que ni notaron la diferencia. Y luego en casa, lo que hago es ir "escondiendo" periódicamente juguetes, luego los saco y escondo otros, para que puedan "centrarse" en algo durante un tiempo... Al final a ellos les da igual y creo que es algo que deberíamos de aprovechar. Siempre piden de todo, claro, pero en el fondo, suelen jugar por temporadas con determinadas cosas y luego dejarlas abandonadas... y cuanto más a la vista las tengan peor, porque menos caso les hacen. Como te he dicho, yo las escondo y las saco al cabo de un tiempo y ellos lo redescubren y vuelven a disfrutarlo otra vez :)

Pilar dijo...

Estoy de acuerdo con Amalia y hago lo mismo que Mamá Española en Alemania (esconder/sacar juguetes). Son muchos los juguetes que tienen y no les dan valor... Y yo todavía no he empezado a celebrar cumpleaños tipo megafiestas, tan solo tiene dos años, pero ya he visto como se dan invitaciones para el chiquipark y allí acuden todos los niños a jugar/merendar y sus papás... horrible, vamos, nada como el chocolate y la tarta casera de antes... y claro, como mucho estaba la madre del que cumplía años y una amiga más o familiar que le ayudaba.... y sí podía con todos los niños, que no paraban de jugar a juegos inventados por ellos mismos, imaginativos a más no poder... y ahora, juegan con las bolas una y otra vez, que es el sitio de reunión cuando llueve, hace frío, fiestas... Vamos, antes nos hacíamos las casitas y ahora te las venden hechas... No se donde vamos a parar, pero al final entras en el juego y no quieres que tu hijo se quede fuera (si no invitas, no te invitan), y entras en la rueda del chiquipark y lo que haga falta... hasta las profesoras se quejan de los regalos que se quieren dar en el cole por el cumpleaños... (pelotas para todos los niños, juegos para la playa, bolsas grandes de golosinas.... nada de uno o dos sugus como antes y a correr, y eso si se hacía que no era siempre....). Pero tengo la esperanza de que la crisis parará un poco toda esta tontería... ojalá más madres hagan cumpleaños más sencillos, yo por mi parte, me apunto... y espero sacar las recetas de las tartas de mi suegra, porque por mi parte, soy algo nula en la repostería, los tiempos también han cambiado.. yo no tengo tiempo para cocinar y es una lástima... en mi familia generación tras generación se pierden muchas recetas muy interesantes... Intentaré cambiar por la parte que también a mí me toca. Que al fin y al cabo, las tortas caseras también me gustan más que las de pastelerías... (su sabor me recuerda a mi infancia)

Salvador Casado dijo...

La abundancia material tiene efectos a muchos niveles. En los niños con ese medio ambiente se adormecen capacidades y se impide dar el valor apropiado a las cosas.
La abundancia es responsable de la epidemia de obesidad y enfermedades secundarias a esta.
La abundancia es responsable de problemas de injusticia social en nuestro medio y en otros países.

Si los padres y madres no tomamos conciencia, nuestro hijos e hijas pagarán las consecuencias. Ya las están pagando.

m dijo...

Yo ahora tengo otro problema, voy a celebrar su cumple invitando a merendar a los amigos al Burguer, y como decir que no quiero juntarme con 10 regalos. De momento, las madres no nos hemos juntado para hacer un regalo conjunto, es algo que quiero que se haga pero no nos conocemos mucho y no sabemos quien está y quien no invitado. Es otro problema... para mí peor que el de los Reyes Magos.
Marta

Frikimami dijo...

Que tienes más razón que un santo, y que la culpa es nuestra. Parece que uno es peor padre si no le hace al crio una fiesta mega molona en un chiquipark o en casa con payasos, castillos hinchables y presupuestos de cumpleaños desorbitados. Se nos va la olla.

Mamá Española en Alemania dijo...

Bueno, y otra cosa alemanada total (pero para que veas que no sólo veo lo negativo jajaj)... En casa no entra nada con música y lucecitas y tenemos un montón de juguetes de mi marido cuando era pequeño (tipo camiones de madera, lingotes de madera para construcción...etc.) y cuando se los hemos dado, saben de dónde viene, que era de su padre y demás.

Además, en tema juguetes solemos tirar mucho de Flohmarkt (mercadillos alemanes, nada que ver con los españoles) y en el último, por ejemplo, compramos una granja bastante grande y preciosa! Hecha a mano, una "antiguedad"... mi suegro me contó que, antiguamente en nuestra zona (granjas y más granjas), como los granjeros pasaban mucho tiempo en casa en invierno, hacían ellos mismos los juguetes de sus hijos: ropa para las muñecas, granjas a escala de la original...etc. Yo es que soy negada para las manualidades, pero me pareció una idea preciosa, la de hacer con tus hijos juguetes poco a poco, pintarlos, que vean el proceso...etc. y que no sea sólo compra y más compra.

Mr. Proper dijo...

Lo de los cumples está tomando tintes de pesadilla, mi hija está en P3 y en lo que llevamos de curso ya he perdido la cuenta de los cumples a los que la he tenido que llevar, yo desearia no tener que llevarla pero tampoco quiero disgustarla, todos sus compañeros van y si ella no lo hace se siente desgraciada y me acusa de ser el peor papá del mundo, y entonces el que se siente desgraciado soy yo, por lo tanto cedo y, venga, a comprar una chorradita en los chinos y, hala, a perder toda la tarde en el cumple de turno. A lo que me niego tajantemente, aun a riesgo de parecer mas friki de lo que ya soy, es a montar yo una aunque ella me lo pida insistentemente, por el momento he logrado salirme con la mia pero no se cuanto tiempo mas podré aguantar. Verdaderamente es harto dificil intentar abstraer a los niños de todo este consumismo desaforado que nos rodea, yo procuro que no vea la tele, sobretodo los anuncios, juguetes tiene los justos y a la familia le pido siempre que le regalen libros y ropa, pero ni con esas me escapo, ahora resulta que la niña tiene verdadera obsesión con los vestidos y los zapatos, nunca tiene los suficientes y siempre quiere mas, me tengo que pelear con ella todos los mediodías porque quiere cambiarse de ropa de nuevo antes de ir a clase por la tarde, asi que imaginaos como será con 13 años si no logro cambiar esa tendencia. De todos modos me guardo un ás debajo la manga, en cuanto tenga edad suficiente me la llevo a la India para que vea con sus propios ojos que la vida no es tan de color de rosa como aqui nos la pintan, creo que será una valiosa lección hacer que se de cuenta de lo desfavorecida que está una gran parte de la humanidad...

MamaKoala dijo...

Yo no he llegado a escondérselos sin que él lo vea, pero intuyo que me pasaría lo que a ti: ni se enteraría. Tiene demasiadas cosas (muy pocas compradas por nosotros, casi todo regalos), y, aparte de que no hay tiempo material para jugar con todo, si algún día busca algo y no lo encuentra, coge otra cosa y ya está.

Aunque sé que no es exactamente el tema, te cuento lo que hice una vez que no quería recoger los miles de juguetes esparcidos por todos lados: los metí yo en una bolsa y los saqué al balcón "para tirarlos a la basura". Allí estuvo la bolsa varias semanas, y él la veía y me preguntaba si los podía coger.... "No, son para tirar porque no los querías recoger". No vayas a pensar que soy un ogro, tengo muchísima paciencia... hasta que se me acaba, y esa vez de verdad que daba miedo entrar en casa, parecía que había pasado un huracán.

Al final se la di, no sé si soy capaz de tirar juguetes nuevos a la basura, pero igual pasó un mes.... Desde entonces, cuando no recoge sólo tengo que preguntarle si quiere que lo recoja yo, que ya sabe lo que significa, y entonces lo guarda todo rápido!!!

Anónimo dijo...

Mr. Proper, creo que tú solito te has planteado y "no resuelto" el problema:
"...se siente desgraciada y me acusa de ser el peor papá del mundo, y entonces el que se siente desgraciado soy yo, por lo tanto cedo...". ¡Que no pasa nada porque se frustren de vez en cuando!. Muchos niños no saben lo que es un NO, y menos aún el esfuerzo por conseguir algo.
En general estoy totalmente de acuerdo con vuestros puntos de vista.
Sara M.

mamá pediatra dijo...

Queridos amigos,
Por causas ajenas a mi voluntad y caída intempestiva de blogger del 12 al 13 de mayo, este post desapareció de la faz de la tierra y sus comentarios -interesantes, como siempre- con él. Lo he conseguido rehacer con el greader, pero los comentarios no he sabido recuperarlos....
Disculpad las molestias....

Inma dijo...

Ya he visto en otros blogs que han tenido el mismo problema. Desastres de la informática.
A mí me ha pasado exactamente lo mismo que a tí con los juguetes. Yo le llamo "castigar los juguetes", y hago lo mismo, los recojo, los meto en una bolsa de basura, y a lo alto del armario. Alguna vez me ha pasado que ni siquiera yo me acuerdo de que están ahí. A veces las bolsas se van directas a la caridad.
En nuestro cole, procuramos hacer un solo regalo comunitario para los cumpleaños y para Reyes en casa sólo les trajeron una cosa a cada uno (Papá noel no viene), pero luego en casa de los abuelos siempre cae alguna cosa . :-( Aún así, siguen teniendo demasiadas cosas.

cris o dijo...

Que razón tienes, no cuidan lo que tienen porque lo tienen todo por triplicado, quintuplicado y más. No tienen el sentimiento de valor de las cosas y no aprecian lo que tienen, y mira que yo personalmente les compro poco por no decir nada.

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails