Laia está de convivencias con los niños de su clase como muchos otros escolares del territorio desde el miércoles, y volverá esta tarde. La experiencia de estar fuera de casa sin sus padres para ella no es nueva, aunque de convivencias o -colonias- con su clase prácticamente sí: el año pasado la tuvimos que ir a buscar porque estaba con fiebre y una gastritis, así que digamos que no disfrutó demasiado y nosotros menos....En muchas otras ocasiones ha dormido fuera de casa, pasando noches en casa de sus abuelos -maternos sobretodo, pero también paternos- y de sus tíos. Pero ir con la clase es diferente: por muy responsables y atentos que sean los profesores, son bastante niños a los que prestar atención. Así que como forma de poner a prueba su autonomía y la gestión de su cuidado no está mal. En otro orden de cosas, son experiencias muy enriquecedoras: se hacen actividades diferentes de las habituales y comparten momentos con sus compañeros que muestran una intimidad diferente al día a día. ¡Cuántas personas no habrán consolidado o creado nuevas amistades compartiendo excursiones o colonias!
Para nosotros resulta siempre resulta extraño que no esté en casa, hay mucho menos ruido de niño porque la pequeña también parece que se mueva más sigilosamente. Nosotros intentamos ser poco sufridores pero hay momentos en los que piensas qué tal se estará apañando, qué sentirá en determinadas circunstancias, a quién le debe explicar las cosas que se le pasan por la cabeza y que nos explica habitualmente a nosotros. Además, en la época de las comunicaciones, de los móviles y de saber en todo momento dónde está una persona y poder hablar con ella, no deja de ser una especie de prueba suponer que tus hijos están bien por aquello de que si no hay noticias, son buenas noticias ("no news is good news") -salvo un comentario aislado en la página web del cole que dice algo así como "padres, madres, familias.....os informamos que todo el alumnado que está de convivencias ha llegado bien y están en la casa de colonias correspondiente haciendo las actividades habituales...."-. En el caso de Laia están en la costa y harán actividades relacionadas con el mar y la pesca, incluso creo que saldrán a navegar. ¡Qué chulada!
Ayer por la mañana, no obstante, una llamada de atención: nos llamó su profe para decirnos que se había caído y que se había hecho una herida en la pierna y le habían puesto unas bandas adhesivas (steri-strips). Estuve tentada de llamarle para que me dejara hablar con ella, aunque finalmente decidí confiar en sus profes, entendiendo que la cosa era de poca consideración. No sé si en el momento de reconocerse herida nos debió echar de menos. Se lo preguntaré.
¡Buen fin de semana!
3 comentarios:
Como se les añora cuando no están. Pero ya queda poco para que cuente todas las experiencias que está viviendo, que seguro serán muchas y muy positivas.
Mis hijas (P3 y P5) han estado martes y miércoles de colonias. La mayor ya sabía a lo que iba y se fue muy contenta. La peque se fue contenta pero sin saber muy bien qué se iba a encontrar.Pues igual que me pasó con su hermana mayor cuando volvió de las colonias en P3, ha vuelto más "madura", yo creo que se sienten más mayores después de esta experiencia.
Este tipo de experiencias son muy valiosas para los niños. Mi hija mayor tiene 4 años y creo que todavía es demasiado pequeña para que vaya de colonias y, además, de su clase todavía van muy pocos niños. Eso sí, en cuanto ella muestre interés y quiera ir, la apuntaremos.
Nosotros también intentamos ser poco sufridores, o al menos, "sufrir en silencio" para no transmitirles esa sensación a los niños.
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