viernes, 26 de febrero de 2010

Como un iceberg


Hay enfermedades que se comportan como un iceberg y los casos diagnosticados son muy pocos en comparación con los casos de enfermedad silente o latente. Las manifestaciones pueden ser tan sutiles que pueden pasar inadvertidas a los ojos de los familiares y de los propios médicos.

Estoy pensando en una enfermedad en concreto. Ya os contaré.

Buen fin de semana

jueves, 25 de febrero de 2010

Varicela y embarazo

Estos días de invierno estamos viendo algunos casos de varicela. La varicela puede diagnosticarse durante todo el año, si bien, clásicamente se describe como una enfermedad primaveral. Pertenece al grupo de enfermedades exantemáticas de la infancia.
En mi última guardia visité a un niño con lesiones en la piel en escaso número. Me pareció varicela a pesar de que las lesiones no eran súper típicas. No en vano era un niño vacunado contra la varicela y en ellos, las lesiones son mucho más sutiles y difíciles de diagnosticar.

La varicela en niños vacunados se denomina varicela "breakthrough" y es muy leve y casi siempre está exenta de complicaciones. Vaya, que se pasa sin pena ni gloria, aunque sí contagia. Este tipo de varicela puede verse en un 6-12% de los niños vacunados, ya que la vacuna no da una protección del 100% y además a partir de los 12 meses de la vacunación, empiezan a perderse anticuerpos. Es por este motivo que las recomendaciones de los últimos años van a favor de administrar un recuerdo, al igual que se hace con la triple vírica entorno a los 3-4 años de edad.

El niño que comento tenía unos 4 años. Su estado general era excelente. A la madre en realidad quien más le preocupaba era el hermano del niño, que en ese momento se encontraba en plena maduración en su barriga. La señora estaba embarazada de 28 semanas.
En realidad y con las cifras en la mano, menos de un 5% de las embarazadas son en realidad susceptibles a la varicela. Esto significa que la gran mayoría la han pasado principalmente en la infancia. El problema es que este dato a veces no se recuerda. Algunos ginecólogos lo preguntan y ante la duda piden en la analítica del principio del embarazo una serología, es decir una detección de anticuerpos para determinar si realmente la gestante la ha pasado o no (lógicamente sería mejor tener esta información preconcepcionalmente).


La varicela en el embarazo puede dar problemas en dos momentos:
  • El síndrome de varicela fetal. Muy grave, aunque muy poco frecuente afortunadamente, pues afecta sólo al 2% de los niños cuyas madres pasan la varicela en las primeras 20 semanas de embarazo. Puede originar la muerte fetal, alteraciones oculares, cicatrices cutáneas y atrofia de extremidades así como alteraciones genitourinarias. A partir de las 28 semanas de gestación la transmisión es posible pero muy improbable y la afectación fetal ya sería de menor envergadura.

  • La varicela neonatal. Afecta a recién nacidos cuyas madres tienen la varicela entre 5 días antes del parto y 2 días después del mismo. Aparece en el bebé a los 5-10 días de vida y es grave, tiene una mortalidad alta. Si la varicela se ha producido pocos días antes del parto, pero más de 5 días antes, la varicela en el niño es más precoz pero también menos grave, pues ya se ha producido cierto paso de anticuerpos maternos que pueden ser defensivos.
En el caso que os explicaba, la señora aportó unos análisis con una serología que confirmaba que ella había pasado la varicela en el pasado. Con lo cual el feto estaba protegido por sus anticuerpos, por lo que en principio no había riesgo.

Otro dato que puede ser interesante a los no vacunados es que la vacuna de la varicela es útil para prevenir la enfermedad los 3 primeros días tras la exposición al virus (falla un 6% de los casos) o incluso puede ser de cierta utilidad hasta 5 días después (aumenta los fallos al 33%). Lamentablemente como son vacunas de virus vivos (atenuados) no se pueden administrar durante el embarazo.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Sobre accidentes infantiles (y II)


Os paso la lista de situaciones a evitar según la edad en el caso de los accidentes infantiles. Está basada en unos folletos preventivos que emitió el CatSalut ya hace algún año.

0-3 meses: Situación totalmente pasiva
  • Evitar caída de objetos encima

  • Vigilar que no se ahigue con ropa o almohada

  • No dejar en altura, en un sitio de donde se pueda caer

  • En el coche debe utilizarse sistemas de retención y nunca ir en brazos

3-6 meses: Se lo lleva todo a la boca

  • Evitar juguetes desmontables, piezas pequeñas y otros objetos o sustancias con los que se pueda atragantar

6-12 meses: Gatea y lo quiere toca todo

  • Vigilar que no ponga los dedos en los enchufes y que no juegue con cables o alargos eléctricos

  • Como estira manteles, cuerdas y similares, es posible que se le caigan objetos encima

  • Cuidado al abrir y cerrar puertas y ventanas

  • En esta edad las escaleras son un peligro importante

  • Si cae de cabeza en un cubo o en la bañera, se puede ahogar

  • En el coche, hay que utilizar sistemas de retención adecuados a su peso, en los asientos posteriores

1-3 años: Desarrollo del movimiento, de la curiosidad, de los hábitos

  • Peligro de intoxicaciones (medicamentos, productos de limpieza, etc)

  • Es importante no guardar productos tóxicos en envases de comestibles

  • Peligro de quemaduras. Evitar en lo posible que esté en la cocina. Cuidado con líquidos y metales calientes

  • Evitar caídas desde sillas, camas y sobretodo ventanas

  • En la calle debe ir de la mano y vigilado constantemente

  • Para evitar los ahogamientos los accesos a las pisinas deben estar protegidos. Deben llevar flotadores seguros

  • Evitar atragantamientos comiendo

4-9 años: Aumento de la autonomía

  • Enseñar normas básicas de seguridad vial y a cruzar las calles

  • Sillas de retención en el coche, asiento trasero. Puertas del coche con dispositivo de seguridad

  • Es importante que sepan nadar

  • Conocer las normas de seguridad propias de cada actividad deportiva

10-14 años: Etapa de gran desarrollo físico y psicológico

  • Educar en la seguridad de tránsito

  • Conocer los riesgos del fuego y de la electricidad así como la forma de evitarlos y evacuar en caso necesario

  • Evitar que jueguen a juegos peligrosos (petardos, dardos, etc)

martes, 23 de febrero de 2010

Sobre accidentes infantiles (I)

Esta semana estoy preparando una charla para una jornada que hacemos el sábado en el hospital dirigida a pediatras, en la que se hará una actualización sobre la enfermedad neumocócica.

Inicialmente no me tocaba hablar, pero uno de los ponentes, que es coordinador de Médicos sin Fronteras se ha ido en una misión de emergencia y ha quedado vacante su lugar.....Como al comentarlo los organizadores de la jornada yo estaba por medio...¡¡pues me tocó!! Así que me estoy preparando un tema del que no soy para nada experta, pero del que me estoy informando-formando a marchas forzadas y creo que podré exponerlo con dignidad. Tendré que hablar sobre la infección por neumococo en el mundo, saliendo de mi perspectiva de médico de país desarrollado y evaluando qué sucede a nivel mundial y en otras realidades muy distintas a las nuestras. Para ello he conseguido diferentes documentos de la OMS y de UNICEF donde habla de enfermedades con alta mortalidad entre los niños como por ejemplo la neumonía y la diarrea. Un día de éstos, cuando ya me lo sepa bien, os haré un mini-resumen.

Revisando las estadísticas mundiales, y a pesar de que las enfermedades infecciosas generan una alta mortalidad, me he encontrado con la importancia en las cifras de mortalidad que tienen los accidentes infantiles. De hecho, en los países desarrollados, en los que la mortalidad infantil por enfermedades infecciosas y enfermedades prevenibles mediante vacunación, ha disminuido drásticamente, los accidentes ocasionan el 40% de las muertes. Esto supone 20.000 muertes anuales en niños entre 1 y 14 años. En nuestro país estamos un poco mal....pues ocupamos la octava posición en el ránking.

Ante la gran envergadura del problema, hay un dato que no debería pasar inadvertido, y es que, lo aceptemos o no, un porcentaje muy importante de dichos accidentes son evitables. En diferentes edades hay situaciones de riesgo que conviene evitar.

Los principales escenarios para los accidentes son la vía pública (predomina en niños más mayores) y el domicilio (predominante en los más pequeños). El colegio aparece como un lugar por lo general bastante seguro. Del domicilio quizá la cocina es el lugar más peligroso.

Aunque los accidentes más frecuentes son las caídas y los golpes, siguen muy de cerca los accidentes de tráfico (con frecuencia más graves) y las intoxicaciones y los atragantamientos. En todas las casuísticas los niños (varones) muestran unos porcentajes más elevados de accidentes y mortalidad de los mismos. De hecho los estudios demuestran que ser varón incrementa en un 70% la probabilidad de muerte accidental. Quizá los niños tienen mayor tendencia al riesgo. Quizá existe también una mayor permisividad por parte de padres y cuidadores si es un niño en vez de una niña.

En fin, aunque mañana haré una lista por edades que puede resultar interesante para fijar la atención de forma más específica en función del grado de desarrollo del niño, a los que tenéis interés en el tema y sóis de mi ciudad, os invito a una charla que se dará en mi hospital el próximo sábado 6 de marzo a las 10,30h. El título de la exposición es "Prevención de accidentes y primeros auxilios" y es gratuita, aunque hay que inscribirse primero en el teléfono 608.522.653 (en días laborables de 10 a 13h).

Para los que estéis interesados en diferentes temas de educación y salud infantil se hacen charlas periódicamente. Para el mes de marzo también está prevista una sobre "Guardería y alternativas cuando nos incorporamos al trabajo" cuya inscripción sigue el mismo procedimiento que la de accidentes.

lunes, 22 de febrero de 2010

Pues a mí no me gusta esta señora

Soy consciente de que esta entrada puede levantar ampollas, que algunos (más bien algunas) a lo mejor no se vuelven a pasar por aquí. Ando reflexionando qué pensarán algunas amigas sobre lo que voy a decir...Pero es que si me callo reviento....
Sabéis que soy curiosa y que me gusta leer. A veces leo textos de personas con las que no comulgo. Aunque sólo sea por saber exactamente qué piensan y cómo se expresan y poder estar en desacuerdo con criterio.

Una de las autoras expertas en crianza es Laura Gutman. Había leído algún texto aislado de ella y comentarios que en muchas páginas hace mucha gente. La curiosidad me llevó a coger de la biblioteca el libro "La revolución de las madres. El desafío de nutrir a nuestros hijos".

No me lo he podido acabar. La perspectiva psicoanalítica, freudiana, que busca darle tantas vueltas a cosas que a veces son más sencillas me ha saturado.

Como siempre, parece que las madres que dan a luz por cesárea, que no dan el pecho o destetan antes de tiempo, que trabajan y que tienen otros intereses, son madres de segunda. O como mínimo han de tener un sentimiento de mala conciencia por no hacer lo que hay que hacer.

Además va más allá e indica que muchas madres (malas madres) lo son porque ellas mismas estuvieron faltas de amor.

Considera que todas las chicas que sufren un trastorno alimentario (anorexia o bulimia), tienen como común denominador una falta de afecto materno. Y como siempre para ponerle un poco de salsa, deja a los pediatras a la altura del betún.

La gota que ha colmado el vaso es cuando empieza a decir despropósitos contra la leche de vaca. Cuando en la actualidad no hay estudios rigurosos que demuestren todas las maldades de la leche de vaca (son argumentos que vienen siempre de la paramedicina). Es curioso que los firmemente empeñados en relatar los efectos nocivos de la leche de vaca, sean en muchos casos acérrimos defensores de la lactancia materna. Es verdad que la leche materna y la leche de vaca son muy diferentes, pero como "leches" que son, seguro que comparten más semejanzas que diferencias (igual que el hombre y el cerdo, que ¡¡compartimos la mayor parte de los genes!!).

Yo también soy partidaria de un parto vaginal siempre que sea posible, de una lactancia materna exclusiva y lo más prolongada posible, de compartir el mayor tiempo posible con los hijos. Pero lo más importante es amar a nuestros hijos y mantener la responsabilidad en su crianza durante toda la vida, independientemente de cómo los parimos y de cómo los alimentemos. Y sí es verdad que la lactancia materna da una perspectiva única de la maternidad y que se crea un vínculo muy especial con el bebé. Pero no hay que demonizar otras posturas.

Además y para acabar de aderezarlo, pienso que una persona con el currículum de Laura Gutman, con tanta actividad laboral, con viajes y conferencias por todos los países de habla hispana, no ha podido criar a sus tres hijos como relata. Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago. Seguramente con rentables beneficios económicos.

Ahora ya podéis empezar a tirar piedras.

sábado, 20 de febrero de 2010

Tal día como hoy...(2ª parte)

Tal día como hoy de hace 3 años era martes. Había dormido estupendamente, a pesar de las circunstancias, y me levanté sobre las 7 y media para desayunar, ducharme y después despertar, arreglar y llevar a Laia al colegio, que entonces hacía P3. En aquel entonces trabajaba en el Hospital del Mar pero estaba de baja desde hacía aproximadamente 10 días. Había estado haciendo guardias hasta principios de enero.

Aquel 20 de febrero pesaba 11 kilos más de lo habitual y estaba en ese momento de dulce pero impaciente espera: 39 semanas y 1 día.

Cuando llegué a casa me puse a trastear con el ordenador y empecé a notar algunas contracciones de baja intensidad. Como el día anterior me pasó lo mismo y fue una falsa alarma (aunque incluso mi marido se vino del trabajo por si las moscas), no hice demasiado caso hasta que pude ir comprobando que la cosa iba en serio.

Tan poco caso hice inicialmente que apuré un poco, y él pensando en que quizá también era falsa alarma y en que yo tampoco lo tenía muy claro, también apuró el tiempo y en algún momento me imaginé sola pariendo en casa....jejeje. El verme sola incrementó mi nerviosismo y sospecho que también la sensación de dolor. Me recuerdo bajo la ducha, intentando mitigar las contracciones y esperando a que mi marido viniera a llevarme al hospital.

Al llegar al hospital, la cosa en realidad no estaba tan avanzada como podía parecer, todavía tenía trabajo de parto por delante. Mi amiga Isa, que fue la ginecóloga que controló mi embarazo, se portó genial y vino al hospital para ayudarme a traer al mundo a mi hija. Enseguida tuve puesta la epidural y conseguí tranquilizarme un poco. El resto de horas las recuerdo con placidez, esperando a que la pequeña fuera encontrando el camino de salida sin sufrir demasiado. El "fantasma" de la cesárea rondó en algún momento, pero finalmente fue un parto vaginal precioso, que era una de mis ilusiones. Lo recuerdo como si fuera ayer, ver salir a mi pequeña y tenerla enseguida en mi regazo. Eran las 8 en punto de la tarde. Así fue cómo nació Irene.

Así que hoy mi pequeña cumple 3 años. Ya sabéis que se me llena la boca rápido hablando de ella. Es dulce, cariñosa, divertida, feliz. Es una niña mágica que alegra los corazones. Para mí significó una nueva dimensión de la maternidad. La maternidad compartida, con las dificultades para darle a cada una lo que necesita. Y el apego en su máximo expresión. Y una muestra más de amor incondicional y sin barreras. Y de paciencia sin límites.

Gracias Irene por llenar nuestras vidas e iluminar nuestro camino. Que seas muy feliz y que cumplas muchííííííííísimos más!!


viernes, 19 de febrero de 2010

Verídico: ¡¡Se puede parir virgen!!

Hace unos días una amiga, pediatra y ex-compañera, me explicaba una historia vivida en su hospital. Esta historia es verídica.

Adolescente de 15 ó 16 años. Entra en admisión de Urgencias con una barriga prominente que a cualquiera le hace pensar en un embarazo avanzado.

Al solicitarle la administrativa el motivo de consulta, responde que tiene dolor abdominal. Lógicamente la administrativa le pregunta algo que resulta obvio, para confirmar el servicio dónde enviarla:
- Estás embarazada, ¿no?
A lo que la joven y su madre responden al unísono:
- Nooooooooo
Como la misión de la administrativa no es valorar problemas médicos, ante una paciente en edad todavía pediátrica, supuestamente no embarazada y con dolor abdominal, la dirige hacia Urgencias de Pediatría


Cuando la visita mi amiga, la chica está estirada en la camilla y de nuevo el perímetro abdominal no da pie a dudas: en su interior tiene algún "tumor" en crecimiento. Sorprendentemente al palpar el abdomen la pediatra cree estar tocando partes de un cuerpecillo fetal.
Le pregunta de nuevo a la chica:
- Estás embarazada, ¿no?
- No, claro que no - le contesta
- Pero has tenido relaciones alguna vez, no?
- No, yo nunca he tenido relaciones sexuales, mi última menstruación fue hace un mes, está a punto de venirme la regla de nuevo - replica la adolescente
A todo esto los dolores abdominales se iban repitiendo curiosamente de forma cíclica aproximadamente cada 4 ó 5 minutos.
Sospechando maravillas de la naturaleza, mi amiga pasa a la paciente a la zona de Ginecología y Obstetricia donde una ecografía confirma que en la barriga dolorosa hay un bebé y el tacto vaginal detecta que además está a punto de ver la luz.
Ante la evidencia se le comenta a la chica que está embarazada y a punto de tener un niño, frente a lo cual ella y la madre insisten en que esa circunstancia es imposible.


Unos minutos más tarde en una sala de partos cercana nace un hermoso niño cuya existencia todo el mundo desconocía previamente....
Lo dicho, se puede estar embarazada sin enterarse y parir virgen.


Aunque la historia me pareció muy divertida cuando me la explicaron, esto no deja de ser un drama. Y por dos motivos. Una por el propio embarazo adolescente y en segundo lugar por la ceguera familiar.


Dedicado a mi amiga Roser, en estos días tan difíciles. Un abrazo

jueves, 18 de febrero de 2010

¿Y tu hijo ronca?

El martes en mi hospital tuvimos nuestra sesión clínica semanal. Vino a hablar un especialista en sueño infantil, que desde hace unos meses trabaja con nosotros en una unidad específica del sueño.

Aunque un porcentaje importante de la población infantil duerme menos de lo que debería, la mayoría de los niños duermen bien.

Sin embargo los niños, al igual que los adultos, pueden tener trastornos del sueño. Uno de los más preocupantes es el síndrome de apnea/hipopnea obstructiva del sueño (SAHOS). Este síndrome consiste en pequeñas paradas en la respiración (lo que se conoce como apnea), que al producirse de forma recurrente durante la noche y crónica a lo largo de los días, acaban condicionando afectación física y emocional.

Mientras la apnea obstructiva durante el sueño en el adulto hace muchos años que está estudiada y manejada, en los niños es el típico problema que uno piensa que no puede pasar (incluso los pediatras), y parece que es más frecuente de lo que parece, pues puede afectar incluso a un 2-3% de la población infantil.

A diferencia de los adultos, en los niños la causa más frecuente está relacionada con problemas en el área nasofaríngea, en especial las hipertrofias adenoideas y amigdalares, con lo cual es común que tras pasar por quirófano, muchos niños vean solucionado su problema. También la obesidad, con sus porcentajes crecientes en la población infantil, predispone a tener síndrome de apnea obstructiva del sueño. De esta forma algunos niños pueden acabar necesitando un mecanismo de ventilación no invasiva nocturna, que se llama CPAP (presión positiva contínua de aire), cuyo uso está bastante extendido entre adultos, en especial adultos obesos.

Una de las cosas en las que se insistió en la charla, es en que los pediatras nos habituemos a preguntar si el niño o la niña ronca durante la noche. Se considera un roncador habitual aquél que ronca 3 ó más noches en una semana, en ausencia de resfriados ni problemas que lo pudieran justificar. Parece que existe una línea contínua con el problema de la obstrucción de la vía aérea y los roncadores con el tiempo pueden acabar desarrollando un SAHOS. Atención porque no es un problema menor, ya que el 10% de los niños son roncadores.

Los niños que tienen SAHOS son roncadores, además pueden tener despertares nocturnos frecuentes, terrores nocturnos y pesadillas desmesurados (algo fuera de lo normal, ya que todos los niños evolutivamente tienen épocas de pesadillas y miedos). A veces se asocia enuresis nocturna.

Hay bastantes estudios que demuestran que el no dormir bien, afecta a la calidad de vida de los niños roncadores. Obtienen mayores puntuaciones en escalas de depresión. Y ojo al dato, los roncadores son clasificados con más frecuencia de niños hiperactivos, con más agresividad y con más dificultades para el aprendizaje.

Después de una entrada un poco técnica vamos al grano. La recomendación sería que si tu hijo/-a ronca, se lo comentaras a su médico. Lo más conveniente sería una revisión por el otorrino, y extirpar unas adenoides y/o unas amígdalas que lo pudieran justificar. En el caso de existir obesidad, intentar solucionar el tema del peso. Y si después de valorar el área nasofaríngea (y pasar por quirófano en su caso) o adelgazar si se trata de la otra gran causa, valdría la pena ponerse en manos de un especialista del sueño para realizar una polisomnografía y ver si existe SAHOS o no y ponerle remedio precozmente.

Otra conclusión también es que en el caso de niños catalogados de hiperactivos, se valore su sueño y sus ronquidos nocturnos. Si roncan, a lo mejor vale la pena pasar antes por el otorrino que por el neurólogo (puestos a elegir...)



miércoles, 17 de febrero de 2010

En Panxeta mou la cua....

Ayer os presentaba a uno de los dos personajes que aparecían en la foto que os vuelvo a reproducir. Uno es el hámster, que se ve pequeño en su jaula. De momento sobrevive a mis hijas, por lo visto sin nuevos sucesos que pongan en peligro su vida.

El otro personaje es el Panxeta, un perro de peluche que de lunes a viernes vive en la guardería de Irene y que el fin de semana se lo pasa en la casa de uno de los niños de la clase. Durante el fin de semana, Panxeta participa de las actividades de la familia. El lunes vuelve de nuevo a la escuela junto con una libreta donde queda reflejada la estancia con la familia y se acompaña de testimonios gráficos. Después de haber estado con la familia, el niño pasa a ser el protagonista de la semana, hasta que Panxeta vaya a casa de otro niño. Durante la semana de protagonista, hay que llevar una caja donde hay fotos de la familia, se explica el nacimiento y el desarrollo los primeros meses de vida, se lleva ropita de recién nacido, así como algún juguete o película que al niño le guste.

El fin de semana pasado le tocó el Panxeta a Irene. La verdad es que fue un fin de semana divertido para tener el peluche, por lo del Carnaval. Si nos llega a tocar algún otro fin de semana, a lo mejor las fotos consisten en actividades cotidianas un poco más aburridas como ir al Mercadona, jejeje.

El domingo por la noche, como dos colegiales haciendo los deberes a última hora, mi marido y yo nos encontrábamos escribiendo las aventuras del Panxeta e imprimiendo las fotos que acreditaban nuestras palabras.

Al día siguiente llevamos el material que nos pedían. Irene quiso incluir: una peli de Caillou, un cuento de Pocoyó y un puzzle de Mickey Mouse.

Este proyecto incluye que un día de la semana protagonista, algún miembro de la familia vaya a la guardería a hacer alguna actividad con los niños. Escogí el lunes porque Laia no tenía cole, me pedí el día de fiesta y así pudimos ir las dos. Aprovechando la excusa de mi profesión y que encontré material en la Abacus por ser carnaval, se me ocurrió qué hacer. Primero les expliqué un cuento sobre un doctor que va en submarino por el fondo del mar y cura a un caballito de mar, a un pulpo, a un tiburón y a una ballena de diferentes dolencias. Luego el doctor necesita ayuda y los animales no dudan en echarle un cable. Al acabar el cuento, los disfrazamos a todos de médicos, con una especie de bolsas de plástico (unas blancas y otras verdes) adaptadas a su tamaño y que Laia y yo habíamos adornado previamente en casa. Les pintamos un par de cruces rojas en las mejillas y sacamos un kit de médico de juguete. Nos lo pasamos bomba!!!

Fue una experiencia muy divertida y gratificante, diferente pero parecida al día en que fui al cole de Laia también a responder las preguntas sobre el cuerpo humano de 50 niños de P5!! Colaborar puntualmente en las actividades lectivas de las niñas me gusta, y las niñas ese día están exultantes y con los ojos desorbitados. Les encanta y a mí me llena de orgullo verlas tan felices.
PD: Por si queréis escuchar la canción del Panxeta os dejo un vídeo que he encontrado...

martes, 16 de febrero de 2010

Un pequeño nuevo ser vivo en casa....

En varias ocasiones he ido hablando de la pasión de Laia por los animales domésticos, en especial por los perros. De la misma manera he expresado mi pocas ganas en el momento actual de adoptar un compromiso con un animal (sin contar como animal a mis hijas que a veces son bastante salvajes).
Mi hermana es la persona más animalista de mi familia y tiene una perrita, Teva. Es graciosa y cariñosa, pero ya sabéis que rápidamente hago una lista con los "contras" de tener un animal doméstico.

Hace un par de semanas mi hermana hizo una escapada romántica a Granada. Su intención era dejarnos a Teva. Yo acepté que se quedara durante un fin de semana para hacerles el favor y para darle el capricho a Laia, aunque finalmente las circunstancias no fueron muy favorables. Yo trabajaba todo el fin de semana, mi marido también el domingo. Si ya teníamos que "colocar" algunas horas a las niñas, ¿qué hacíamos con la perrita? Se hubiera quedado sola muchas horas y al final se quedó con los abuelos. Laia lloró desconsolada al saber que no iba a tener a Teva en casa un par de días. Me dió penita...

Mi hermana se quedó con la escena y me amenazó (de nuevo, porque lo hace periódicamente) con traer un animal para Laia.


Ha cumplido sus amenazas.


El viernes, que era el santo de Laia, a última hora de la tarde, apareció con una pequeña jaula donde había un hámster, que mis hijas han bautizado como Chiqui.

Mi amago de enfado quedó neutralizado por los ojillos que puso mi hija. Y la ilusión que le hizo tener al roedor entre sus manitas.

El pobre ya ha estado a punto de morir dos veces. El domingo de inanición. Resulta que el bicho ha salido gourmet y de toda la comida que se le pone sólo se come las pipas. Se había quedado sin pipas y estaba agazapado debajo del heno, en algún momento medio temblando. Pensé que igual en algún apretujo infantil ya le habían fastidiado alguna víscera al pobre animal. Cuando le pusimos comida y ¡pipas! se reavivó completamente, ¿lo teniamos hipoglucémico a punto de morir de hambre?

Ayer estaba yo en mi mesa de trabajo haciendo un antifaz casero para Laia, mientras Irene estaba (demasiado) silenciosamente dibujando en su mesa de la cocina. De pronto oigo un gran ruido y me voy para la cocina como un rayo. La jaula de Chiqui estaba en el suelo con todo su contenido esparcido....El animal de nuevo acongojado (o acojonado, con perdón). Pensaba que había muerto del traumatismo craneal o directamente de un infarto después del triple salto mortal desde la altura de un metro. Pero sobrevivió y lo recompensamos con unas cuantas pipas....

Espero que no tengamos un funeral en breve porque a Laia le da algo. Ya se sabe lo que se dice, a la tercera va la vencida...
Os presento a Chiqui en la foto. El de al lado es un perro de peluche que se llama Panxeta y que también tiene una historia, pero ésa ya la cuento mañana.

lunes, 15 de febrero de 2010

Otalgia carnavalera

Este fin de semana ha sido bastante divertido en líneas generales. Las niñas se han disfrazado, les encanta. Laia que es de ideas fijas, ya hacía bastantes semanas que tenía decidido que se iba a disfrazar de bruja. Cuando hace unos días fui a comprarle el disfraz, a pesar de que la peque ya tenía adjudicado alguno de los heredados de la hermana, tuve que admitir que ella también quería ser bruja por un día. No pude resistirme a la tentación de que el carnaval fuera monotema en casa, con estilos diferentes pero brujas las dos al fin y al cabo (que por momentos estuve tentada de unirme al club brujil de mis hijas con un disfraz que según mi marido me hubiera pegado bastante, mala fama que tiene una....)
Iban auténticas, con escoba y todo. Y que por poco no se han llevado algún ojo por delante con la escoba, esa escoba que ha sido objeto de deseo de todos los amiguitos. Además mi hermana, haciendo sus pinitos artísticos y provista de un kit de maquillaje sensacional, las maquilló como si fueran a un concurso. Y se estuvieron más quietas que unas estatuas mientras la tía iba sombra aquí y sombra allá, la cual cosa tiene mérito teniendo en cuenta que cuando yo las peino todos los días, lo hago como si estuviera haciéndole una coleta al tambor de una lavadora....

Sábado por la tarde, desafiando al frío gélido fuimos a ver la rúa del barrio y después a ponernos bajo techo a una fiesta infantil. Si bien el hombre orquesta no era para tirar cohetes, las niñas se lo pasaron sensacional bailando y bailando.


Por la noche teníamos planeada una salida al teatro, en plan novios. En medio de la función noto como vibra el móvil y veo como la llamada entrante es de "Casa". Salgo un momento de la platea con un poco de mal cuerpo y la canguro me dice que Irene llora, que le duelen los oídos. Le indico la dosis de ibuprofeno y que la deje ir a dormir a nuestra cama, eso la consuela....Media hora después, la vuelvo a llamar, la chiquitina duerme, y durmiendo está cuando llegamos a casa. Aunque por poco tiempo, apenas media hora después empieza la noche toledana o flamenca o como quiera cada uno llamarla. Media noche en nuestra cama, media noche yo en la suya. Pobrecita. Inquieta, fastidiada, analgesiada,....Finalmente se duerme a las 6. A las 9 aparece en mi cama con su mejor sonrisa: Mamá, ya no me duele, estoy curada


Y claro, poco después lo entiendo todo cuando saco mi estuche de "médico en casa" y utilizo el otoscopio para escrutar sus conductos auditivos. El izquierdo supura. Como se dice, muerto el perro, muerta la rabia. Cuando la presión hace que el pus del oído salga hacia fuera, deja de haber presión y deja de doler. El momento anterior es muy doloroso y no me sorprende que muchos padres de madrugada cojan a la prole y se vayan para el hospital a que el médico le diagnostique la otitis al niño y le mande el remedio oportuno. Aunque así en confidencia os diré que empezar el tratamiento antibiótico no es lo más urgente, no va nunca de unas horas, y en cambio hay que intentar quitarle el punzante dolor a la criatura.


Creo que sólo he tenido una otitis en mi vida y la recuerdo con horror. Con mi algodoncito impregnado en aceite caliente en la cama (eso se estilaba mucho), con una aspirinita infantil recién tomada e intentando abstraerme del mundo y del dolor horrible para intentar dormir. Conseguí dormirme y luego ya no recuerdo cómo acabó la historia.


En el caso de Irene, bien mocosa desde hace días, estaba claro que iba a acabar así. Le pasa de tanto en cuanto y tonta de mí debí revisar sus tímpanos hace unos días. No para intentar evitar algo que muchas veces es inevitable sinó para estar preparada y armada hasta los dientes, jeje. Pero ya se sabe en casa del herrero....


viernes, 12 de febrero de 2010

¡¡Preinscrita!!

Muchos padres recientes, por lo menos estos días, andamos con papeleos escolares porque en esta primera quincena de febrero tiene lugar en mi comunidad la preinscripción escolar. Este año es un poco antes que otros años porque el curso escolar empezará en septiembre aproximadamente una semana antes.

Ayer por la tarde entregué finalmente la documentación para preinscribir a Irene en el mismo colegio al que va su hermana. Tenía los formularios en casa desde hace 10 días, pero es increíble lo que he tardado en hacer memoria y encontrar el hueco para hacer las 3 fotocopias que pedían...

Hace un año cuando se inició la preinscripción del año pasado hice una entrada en estas páginas que podéis recuperar aquí. Describí un poco la situación que vivimos cuando tuvimos que hacer los mismos trámites con Laia. El sufrimiento de entonces se ha convertido en esta ocasión en un mero trámite, ya que el colegio lo tenemos claro y estamos muy contentos, y al tener un hermano en el centro, la puntuación que tenemos es alta con lo cual llegado el momento solamente tendremos que formalizar la matrícula sin más.
Es lamentable que los padres tengamos dificultades para elegir el colegio que queremos para nuestros hijos. La elección de colegio es una de las decisiones importantes a tomar en los primeros años de vida. El colegio determinará muchas cosas en la vida de los niños. Algunos padres recientes incluso quieren saber qué colegios hay en la zona antes de cambiar de piso y de barrio.
Las jornadas de puertas abiertas son interesantes, ya que permiten hacerse una idea de cómo funciona el centro y su estilo educativo, así de cómo son las personas que allí trabajan y que se encargarán de una parte importante de la educación de los hijos. En estas jornadas también se suelen ver las instalaciones de los centros. Muchas personas se dejan impresionar por instalaciones nuevas y deslumbrantes. Aunque para mí son más importantes las personas y lo que transmiten y también las referencias que uno puede obtener.
En fin, que Irene ya está preinscrita y ya sólo hay que esperar a verla en las listas. El curso que viene para nosotros empieza otra etapa: ya las dos en el colegio y con rutinas escolares bien establecidas. Vamos para arriba, ¿verdad?
PD: Felicidades a las llamadas Eulalia y Laia (entre ellas mi niña grande). Hoy es el día de Santa Eulalia, una de las patronas de mi ciudad y a quien se consagra la Catedral.

jueves, 11 de febrero de 2010

Los límites de la viabilidad

Recientemente he conocido que las sociedades científicas están debatiendo sobre los límites de la viabilidad en los recién nacidos prematuros. Los límites de la viabilidad (aunque hay pequeñas variaciones en diferentes países) se sitúan en las 23-24 semanas de gestación y en los 500 gramos de peso (bastante lejos de las 37-41 semanas del embarazo a término)
El número de nacimientos prematuros se ha ido incrementando a lo largo de los años. En nuestro país actualmente la cifra de partos prematuros se sitúa en un 10-12% del total. La mejoría de los cuidados neonatales en las últimas décadas ha propiciado un aumento significativo de la supervivencia. Por ejemplo en los años 70 sólo sobrevivían un 30% de los nacidos con menos de 32 semanas, mientras que actualmente se consigue que un 50% de los nacidos con 24 semanas sobrevivan. El problema es que la disminución de las cifras de mortalidad se hace a expensas de aumentar la probabilidad se secuelas. Es decir, niños que hace 20 años hubieran fallecido por su inmadurez, sobreviven, pero con secuelas de diferente envergadura. Los diferentes estudios muchas veces se centran en las cifras de supervivencia y no en las cifras de secuelas, porque para qué engañarnos, el aumento de la supervivencia de niños tan pequeños es un gran triunfo de la medicina perinatal.

En Cataluña cada año nacen aproximadamente unos 50 niños en los límites de la viabilidad. El umbral de supervivencia es frágil y algunos expertos abogan por subir el límite de la viabilidad a las 26 semanas, pues es una edad gestacional en la que se aumenta la supervivencia hasta un 75% y el porcentaje de secuelas disminuye un poco respecto a los más pequeños de las series.

En los límites de la viabilidad los equipos médicos suelen actuar de la siguiente manera:


- En caso de niños muy pequeños y muy inmaduros, sólo se realizan cuidados básicos, con el fin de evitar el encarnizamiento terapéutico


- Por el contrario en el caso de niños muy grandes y muy maduros, se realiza una intervención activa.


El problema ¿cuál es? Pues que como en muchos otros casos en medicina, las cosas no son blancas ni negras, y no siempre es tan fácil valorar la vitalidad de un niño tan pequeño. Generalmente si el prematuro de 24 semanas nace con cierta vitalidad, respira o incluso llora, se le ayuda y se reanima. Y luego se opta por la limitación terapéutica en consenso con los padres, si las cosas no van bien.


En resumen, la idea es no abusar de la tecnología en niños que no tendrán buen pronóstico, evitando sufrimientos innecesarios.


En el 5º Congreso Mundial de Medicina Perinatal, que por cierto tuvo lugar en mi ciudad en el año 2001, se redactó la Declaración de Barcelona sobre los Derechos de la Madre y del Recién Nacido. Es un documento muy interesante y en uno de los puntos sobre el recién nacido, indica que no debe intentarse hacer sobrevivir a un recién nacido cuando su inmadurez es superior al límite inferior de la viabilidad (siguiendo los principios éticos médicos de beneficiencia y de no maleficiencia). También comenta que en estos casos los padres deben estar informados y participar en las decisiones prenatalmente si esto es posible (principio de autonomía). Todo ello teniendo en cuenta el ámbito geográfico, social y sanitario del lugar de nacimiento (principio de justicia).


Mi opinión personal también va muy en la línea actual de revisar estos límites. Después de haber visto la evolución de muchos de estos pequeños en las unidades neonatales (incluso de 23 semanas de gestación), las secuelas importantes y el sufrimiento familiar que comportan, yo en mi caso lo hubiera tenido claro y no habría querido una reanimación a toda costa en un hijo mío tan inmaduro. De hecho en países como Holanda, hace ya muchos años que tienen el límite de viabilidad establecido en 25 semanas y no reaniman en sala de partos por debajo de estas edades.
Seguro que muchas personas estarán en desacuerdo con estas ideas. Es verdad que hay niños de 24 semanas sin secuelas (o al menos sin secuelas graves) pero las estadísticas son muy contundentes, no sé qué pensaréis vosotros.


miércoles, 10 de febrero de 2010

¿Mamá necesita desconectar?


Y es que a veces una necesita un poco de aire, agotada siendo mamá 24 horas al día, esposa otro tanto, ama de casa, trabajadora responsable, pediatra con vocación, bloguera en los escasos ratos libres, etc.
En días como ayer de hacer cincuenta mil cosas, ir todo el tiempo con la lengua fuera y sentir que no llego a todo, dan ganas de evaporarse aunque sólo sea unos minutos.
¿¿¿Será que estoy necesitando unas vacaciones??? (y sólo estamos en febrero...).
Ojo a la nota al pie: Las madres en verano son como el aire acondicionado, 5 minutos desconectadas y la casa quema
PD: Otro dibujo prestado de www.e-faro.info

martes, 9 de febrero de 2010

Visitando amigos y conocidos

El viernes pasado por la tarde justo cuando estaba trabajando, vinieron al hospital unos buenos amigos y padres recientes con el pequeño de sus hijos. Me los encontré casualmente cuando entraban a la valoración inicial (triaje). Lógicamente los atendí yo misma en cuanto tuve posibilidad.

Como la mayoría de nuestros amigos son de nuestra edad, hay muchos de ellos que son padres recientes. Y de vez en cuando los retoños se ponen enfermos. La verdad es que la mayoría gestionan sus problemas médicos con sus pediatras y sólo acuden a mí cuando no tienen más remedio o cuando algún tema les preocupa especialmente y quieren saber mi opinión. También a veces me llaman cuando van al hospital para saber si por casualidad estoy por allí. La verdad es que son bastante respetuosos con mi tiempo libre. No me puedo quejar. Y desde aquí digo públicamente que no me molesta en absoluto que me llamen o me consulten o que incluso me vengan a ver a casa si lo necesitan. De hecho creo que casi todos los pequeños en algún momento han pasado por mis manos...(eso sí con cara de desconfianza...pero ésta que lleva bata blanca, ¿¿no era amiga nuestra??). Y siempre en la medida en la que he podido les he facilitado las cosas.

También en alguna ocasión he coincidido en el hospital con algún conocido o vecino, del cole de las niñas, del barrio, antiguos compañeros de colegio, personas con las que en algún momento de tu vida has coincidido. Como mi padre es bastante conocido en mi pueblo natal, a veces me pasa que la gente me reconoce a mí y yo no sé quiénes son ellos. Todas estas visitas me generan un poco más de inquietud. Por un lado no conoces bien a las personas y por otro no me gusta la sensación de que alguien me pueda poner en un compromiso. Aunque la verdad es que nunca me ha pasado.

Una vez tuve una conversación de ese estilo con un vecino del barrio con el que nos paramos a hablar de vez en cuando después de atender a su hija en varias ocasiones en el Hospital del Mar. Un día me comentó que su madre había sido maestra en un pueblo muy pequeño y que acabó hasta el gorro de que la gente por la calle le preguntara sobre temas escolares y sobre la evolución en el colegio de sus hijos. En mi caso, salvo las historias de la piscina que os expliqué el otro día, no me pasa. Aunque sí que en ocasiones mucha gente me reconoce y me saluda por la calle. Pero no me acosan. Supongo que tendrá que ver con el hecho del tipo de atención -urgente- a la que me dedico. No sé qué pasaría si tuviera una consulta y las familias tuvieran un contacto más repetido, y con ello mayor confianza, para abordarme en medio de la calle.

Dedico este post a mis pequeños pacientes esporádicos, hijos de mis amigos y amigos de mis hijas. A lo mejor con el paso de los años, ellos también me buscan de vez en cuando para traerme a sus propios hijos.

lunes, 8 de febrero de 2010

Un fin de semana algo accidentado

Laia ha tenido un fin de semana un poco accidentado. Problemas menores....pero ahora os explico.

El viernes por la tarde estuve trabajando, llegué a casa pasadas las diez. Las niñas estaban durmiendo. Mientras cenaba y me ponía un rato con el ordenador oía a Laia inquieta en la cama. Luego se levantó al lavabo (cosa extraña en ella) y estaba de bastante mal humor....Vuelta a la cama y más ruido de movimiento en su habitación. Al final cuando yo ya estaba en pijama a punto de meterme en la cama, aparece bastante enojada y me comenta que no puede dormir porque le pican sus partes....
Imaginándome lo que hace unos meses os conté aquí, y que genera muchas visitas nocturnas a Urgencias, la invité a que me enseñara la zona que le picaba. Laia es muy mala paciente y me cuesta un trabajazo explorarla y darle medicinas, pero finalmente pude ver a los pequeños visitantes dándose un paseo entre los pliegues de la zona perineal de mi hija. Como quiera que no me dejó ni tocarla, acordamos una limpieza de la zona en la bañera, le cambié la ropa, pusimos un poco de crema para paliar el destrozo que ella misma se había hecho durante los picores, y a la cama de nuevo más tranquila. Al día siguiente, sábado, compré el Lomper y ya se ha tomado su primera dosis. Ahora estoy intrigada por si cualquier día de estos a cualquiera de nosotros nos empieza a picar en zonas impuras. No en vano, muchas veces se recomienda el tratamiento de toda la familia.
El mismo sábado por la mañana teníamos previsto ir a la tienda de muebles donde estamos mirando para hacernos nuestra habitación. Sabéis que Laia está cambiando sus dientes de leche, ya nos había visitado una noche el Ratoncito Pérez. Tenía el segundo de sus incisivos centrales inferiores en franco movimiento. Como la mañana se iba a alargar con la visita a la tienda e íbamos a comer tarde, antes de salir, les di una pieza de fruta a cada una. Ella eligió una manzana para comérsela a bocados, con piel. Se comió la manzana mientras veía dibujos en la tele y nosotros nos acabábamos de arreglar. Cuando llegamos a la tienda de muebles, entre todos descubrimos que....el diente que se movía una hora antes ¡¡¡había desaparecido!!! Ni en la tienda estaba ni en casa tampoco, de forma que dedujimos que Laia ¡se lo tragó junto a un trozo de manzana!


Estaba compungida, no por la ingesta en sí misma, sinó ante la perspectiva de que el Ratoncito Pérez pasara de largo al no dejarle el preciado tesoro debajo de la almohada. Así que ella misma se puso a escribir la nota que he escaneado y que podéis leer aquí arriba....Dejó su carta bajo la almohada sin mucha convicción, no obstante el Ratoncito Pérez fue condescendiente y le dejó una caja de plastidecores nuevos. Ahora le insisto en que tiene que lavarse bien los dientes, porque el ratón un día se va con las manos vacías pero si al siguiente se lleva un diente sucio seguro, seguro que ya si que no vuelve.


Me parece una suerte que le diera por escribir una nota y no intentar recuperar el diente (que ya me imaginaba yo una semana revisando m....)

domingo, 7 de febrero de 2010

¿Quién vive en una piña debajo del mar?


Me encanta este personaje, me resulta súper simpático. La verdad es que me hace reír su imagen con los pantaloncillos cuadrados. A mis hijas les gusta mucho también y son unos dibujos que no transmiten ningún valor negativo como la violencia, la competencia o aspectos sexualizados que sí que están presentes en otras series infantiles.
Bob Esponja es una esponja de mar que vive con su mascota, un caracol, en una piña en el fondo del mar en una ciudad submarina que se llama Fondo de Bikini. Trabaja como cocinero en El Krustáceo Kascarudo, donde sirven las famosas Cangreburgers y donde comparte espacio con el repelente Calamardo y el avaricioso jefe, Don Cangrejo.
Bob Esponja es optimista y bien intencionado aunque siempre se acaba metiendo en líos, a veces de lo más absurdos, donde muchas veces se ve implicado su amigo Patricio, una estrella de mar muy fiel pero de ideas poco brillantes.
Son unos dibujos divertidos, que transmiten un humor sano, poco parecido a las directrices que triunfan en la actualidad y bajo mi punto de vista con reminiscencias a los dibujos que veíamos los de mi generación.

viernes, 5 de febrero de 2010

Fumadores pasivos

Hace un par de días por el barrio me crucé con el hijo de unos amigos. Es un adolescente de unos 15 años al que he tratado muy poco. Eran casi las 3 de la tarde y se dirigía al colegio. Me quedé de piedra cuando lo vi con un cigarro entre los dedos de la mano.

Inicialmente la situación me dió dolor de barriga y pensé rápidamente en decírselo a sus padres. Aunque creo que finalmente lo haré, en algún momento dándole vueltas a las cosas, pensando en lo que sé de los adolescentes y en temas de confidencialidad, etc, he dudado en si el chivatazo es una actitud "correcta". Pues es difícil que el chaval cambie de actitud porque se enteren sus padres, y sin embargo, por otro lado, son las personas que pueden ayudarle a dejarlo. También pienso en parte, ¿qué derecho tengo yo en meterme en lo que hace o deja de hacer el chico?. No sé qué haríais vosotros, no soy capaz de situarme en mis quince años (lo siento, me hago mayor!)....con mis secretos y mis cosas de adolescente y en cambio sí que sé que si fuera mi hija a mí me gustaría saberlo (aunque en realidad debe ser bastante difícil de ocultar en una casa de no fumadores....)


El tema del tabaquismo cada vez lo llevo peor. Cada vez me molesta más el humo y compartir espacio con los fumadores. Otro aspecto que me repulsa es ver cómo muchos padres hacen de sus hijos fumadores pasivos. Si preguntas en algunos casos de niños con bronquitis o con problemas respiratorios, nadie confiesa que es fumador (y los pocos que confiesan, juran y perjuran que nunca lo hacen en casa, casualmente) a pesar del pestazo a tabaco que hacen algunas personas....Yo cuando huelo a tabaco en un niño de estas características, ya no lo pregunto, simplemente en las indicaciones al final de la visita, comento que el humo del tabaco les sienta fatal, y cada uno que pille lo que le toca.

Entre las poblaciones con mayor riesgo de exposición pasiva al humo del tabaco destaca la población pediátrica. La ley antitabaco no se aplica en los domicilios y la prevalencia del tabaquismo domiciliario es muy alta en los países occidentales. Los niños de menor edad, lactantes y preescolares, que son los que mayor tiempo pasan en casa y tienen un sistema inmune todavía en desarrollo, son los más vulnerables a los efectos del humo ambiental.

En un estudio que acabo de leer recientemente, realizado por pediatras de atención primaria, se encuentra un incremento en el porcentaje de niños que padecen una bronquiolitis si existe hábito tabáquico entre los padres, especialmente si la madre es fumadora. En España, en los últimos años, todos los expertos inciden en el aumento del porcentaje de mujeres en edad fértil que son fumadoras y su relación con bajos pesos en el nacimiento y otros problemas posteriores (posible alteración inmune que favorece las infecciones tras el nacimiento). El papel del tabaquismo paterno está menos estudiado, pero también aumenta la incidencia de patología respiratoria aunque la madre no sea fumadora. Y otro dato que también tiene interés, es que a mayor número de cigarrillos fumados por los padres, mayor número de episodios de broncoespasmo/bronquitis por temporada.

Independientemente de los resultados que arrojan estas investigaciones, a largo plazo, otro efecto colateral del tabaquismo en los niños está relacionado con la conducta de imitación. Si los padres fuman, es más probable que los hijos acaben siendo fumadores. Es lo que han vivido en sus casas. Y además los padres no tienen autoridad moral para hacer recomendaciones saludables que ellos mismos no siguen. Gran tema, ¿verdad?

jueves, 4 de febrero de 2010

Urgencias a la carta

Familia compuesta por madre, padre y niña de 4 años. Entran en mi consulta el sábado sobre las 4 de la tarde. La madre viene más bien vestida y maquillada de lo que yo me pongo nunca un día de súper fiesta (hay mujeres que más que ir a Urgencias parece que vayan a desfilar en una pasarela, -antes muerta que sencilla- especialmente los fines de semana).
- Hola - me saludan y medio arrugan el morro porque no soy la cara que ellos esperaban

- Buenas tardes, ¿qué le pasa a la nena? - les contesto

- ¿No está la doctora Martínez? (nombre fictício) - me dicen

- No, en estos momentos no está

- ¿Es que ya ha acabado el turno? Es que antes hemos llamado por teléfono y nos han dicho que hoy estaba en Urgencias - me responden

- Bueno, la doctora Martínez que ustedes buscan hoy no tenía guardia, hay dos doctoras Martínez en este hospital - y ya siento que estoy explicando de más, ¿qué carajo tengo que explicarles los turnos que hacen los médicos a unos desconocidos?

- Pues vaya....- dicen poniendo cara de fastidio

- Díganme en qué les puedo atender - les comento ya con cara de póker

- Bueno, la niña tiene bronquitis desde ayer y venimos para que le des el antibiótico para que no vaya a más.

Acabo de hacer las preguntas propias de la enfermedad de la niña y la exploro. Tenía un cuadro de bronquitis muy leve, sin fiebre, de forma que el tratamiento que llevaba era justo el que necesitaba, ni más ni menos.

Les expliqué cómo veía yo a la niña, y que no necesitaba más medicaciones. Intenté que comprendieran que el dar antibióticos si no están indicados no sólo no evita males mayores sinó que puede ser origen de otros problemas.

Se fueron descontentos, y no ocultaron su fastidio: ni les había visitado la pediatra que ellos querían, ni se iban con el antibiótico que deseaban. Obviamente la visita fue una pérdida de tiempo (para todos).

miércoles, 3 de febrero de 2010

¿Quién es el doctor?

En mi hospital (y en casi todos....) el personal es mayoritariamente femenino. Aunque hay doctores, algún enfermero, auxiliares y administrativos varones, las mujeres ganamos en número por goleada.
Los técnicos de laboratorio y de radiología (chicos y chicas), sobretodo en los turnos de noche, colaboran en las labores de enfermería, así que con frecuencia son los que llaman a los pacientes para ser visitados, los acompañan al box donde estamos los pediatras y les toman constantes. En uno de los turnos de noche, el técnico de radiología es un chico (por cierto, un cocinero excelente - ¡qué pizzas, qué pasteles a esas horas intempestivas de la madrugada!-).

En no pocas ocasiones cuando estamos en el box de Urgencias y él toma las constantes de los niños, los padres se dirigen a él como "el doctor", aunque sea yo quien ocupa el "trono" desde el cual hacemos la entrevista y posteriormente los informes (él es "el doctor" y yo soy "la chica"). No pretendo ser rebuscada, pero la verdad es que se mantiene bastante el prototipo de que el chico es el señor doctor y la chica es la enfermera.

También me ocurre alguna vez que salgo de trabajar tarde y ya no hay autobuses. Algún taxista con ganas de parloteo a veces se atreve a preguntar si salgo de trabajar. Cuando me preguntan de dónde y les contesto del hospital, la siguiente pregunta es: Ah, ¿entonces eres enfermera? Como si una mujer en un hospital sólo pudiera ser enfermera (con todos mis respetos hacia ellas).

La sociedad tendrá que acostumbrarse a que la medicina de un tiempo a esta parte es cosa de mujeres. Dentro de unos pocos años cuando se vaya jubilando la generación que nos ha hecho de maestros a los de mi quinta, quedarán poquísimos hombres en la sanidad. Eso sí, casualmente y aunque la proporción se haya invertido, seguramente seguirán ocupando los puestos de mayor responsabilidad y jefaturas.

Posiblemente el hecho de que cada vez sea una profesión más feminizada origina algunas de las circunstancias que se van dando, como por ejemplo que los horarios se van racionalizando. Las mujeres optamos en mayor medida por conciliar nuestra vida laboral con nuestra vida familiar y en líneas generales no queremos jornadas maratonianas (aunque los lectores habituales saben que yo de vez en cuando me doy unas buenas palizas...). Con el paso de los años por ejemplo parece más difícil encontrar gente para hacer guardias y turnos de festivos, a pesar de que son trabajos mejor pagados que antaño y que todos vamos más apretados con hipotecas y préstamos varios. Los hombres antiguamente llevaban la carga económica familiar y muchas veces trabajaban por la mañana en un sitio y por la tarde en otro. Eran sus mujeres las que se quedaban en casa y se ocupaban de los asuntos domésticos. Algunos médicos ( la mayoría varones) todavía hacen estos horarios. Pero creo que es una conducta que se extinguirá o que pasará a ser muy excepcional ahora que las mujeres hemos irrumpido con fuerza en las rutinas hospitalarias.

martes, 2 de febrero de 2010

Cosas de la edad

Ayer era lunes y Laia hace ballet por la tarde. Para hacer ballet y cambiarse yo la ayudo a quitarse toda la ropa y después se pone las medias y el maillot. Muchos padres les dejan a las niñas la ropa interior (bragas, camisetas, calcetines y de todo). Yo que he hecho danza en mis tiempos jóvenes sé que no hay nada más incómodo que llevar bragas debajo del maillot....
El caso es que Laia acaba siendo una de las pocas que se queda completamente desnuda. El curso pasado le daba absolutamente igual. En los últimos meses he notado como ha desarrollado pudor y vergüenza de mostrar ante los demás su propia desnudez, aunque de forma un poco intermitente. La vergüenza se incrementa si alguna compañera en plan malicioso, detecta que está desnuda y no tarda en señalarle las partes "conflictivas" expuestas (qué graciosos son los angelitos....).

En el cole desde que han empezado este curso, después de hacer gimnasia se duchan y se cambian el chándal por ropa de calle. No sé si dividen en vestuarios de niños y de niñas o están todos mezclados, pero me imagino las risas y los sonrojos de unos y de otros en los momentos de cambiarse.

El pudor puede empezar a sentirse a edades tan tempranas como los 3-4 años. Es una mezcla de vergüenza y en parte también, deseo de autonomía. De alguna manera la aparición del pudor es una señal de inicio de su identificación como ser sexuado.

También es importante el componente de imitación, de forma que puede ser también la expresión de las conductas que manifestamos los adultos.

Que los niños sientan pudor, no es malo. Como en tantas otras cosas hay que canalizarlo de forma que se respete su intimidad pero que tampoco se caiga en puritanismos extraños.

Aunque esta actitud hacia el mostrarse desnuda es relativamente reciente, desde hace ya unos meses se quiere duchar sola y quiere también estar a solas cuando se sienta en el inodoro. Claramente una muestra del conocimiento de su cuerpo por una parte y por otra de la voluntad de cuidarlo ella y a su manera.

Os daré otra muestra de cosas de la edad a sus tiernos 6 años.

Una de sus compañeras de ballet es también compañera de clase en el colegio. Si coinciden en el vestuario, van charlando un poco ajenas a nosotros los adultos y es interesante escuchar sus razonamientos para poder luego entenderles mejor.

Uno de los vestuarios es adyacente a un escenario. Más que un vestuario es un camerino en toda regla pero bastante antiguo y con suelo de madera que cruje con cada paso que das. A las niñas les hace gracia el ruido que generan sus pasos e incluso a veces saltan para exagerarlo.

En una de esas en las que están jugando a saltar, le dice mi hija a su amiguita:

- Si saltamos mucho el suelo se romperá y nos caeremos todos

- Uala!!! Pues si nos caemos porque se rompe el suelo nos vamos a morir -le dice la amiguita

Y Laia muy seria le responde:

- No te preocupes, nosotras no nos podemos morir, somos demasiado jóvenes.

Y la otra asiente como si mi hija hubiera sentado cátedra.

Ya lo véis a sus 6 años Laia se siente pudorosa, omnipotente e inmortal. Como muchos chicos y chicas en su adolescencia. Me puedo ir preparando, no?

lunes, 1 de febrero de 2010

Sola en casa

Me resulta extraño levantarme por la mañana y que la casa esté vacía. Sobre todo saltar de la cama e ir por el pasillo y ver que las niñas no están en sus camitas, y que las camas están perfectamente hechas.
Me explico.
Ayer estuve de guardia. También el sábado. Casualmente mi marido, que tiene una profesión que nada tiene que ver con la mía -es informático-, también tenía que trabajar ayer domingo. Tenían que acabar un proyecto y era necesario que estuviera de presencia física. Por suerte ocurre pocas veces. Aunque con cierta frecuencia lo llaman durante el fin de semana o por la noche para resolver alguna cuestión, a veces vía telefónica y otras veces conectándose desde casa con el ordenador, pocas veces tiene que ocupar en la oficina horas del fin de semana.

No obstante esta vez y por pura casualidad coincidíamos los dos. Como sea que ambos teníamos que madrugar ayer, decidimos que las niñas durmieran en casa de los abuelos. Así no las hacíamos madrugar y nosotros podíamos ir un poco más relajados por la mañana. Mi marido se marchó un poco antes de que yo me levantara algo así como a las 7 y media, así que como os explicaba al principio, al levantarme estaba sola en casa. Y es una sensación que me resulta extraña, aunque se repita ocasionalmente en circunstancias como la que he descrito o en alguna ocasión en que echamos una canita al aire.

Con los horarios tan peculiares que tengo, la verdad es que es un alivio que mi marido no sea médico. Dos médicos haciendo guardias y equilibrando una familia debe ser un tema complicado. Durante la residencia pude ver cómo se organizaban las parejas de médicos. Antes de tener niños los dos miembros de la pareja luchan con astucia para hacer los cambios (a veces inauditos) para coincidir de guardia. De esta forma, el tiempo de ocio y el de trabajo se pueden colocar de forma parecida en el calendario. Cuando un tiempo después la pareja tiene hijos, las guardias hay que tenerlas en días diferentes, de forma que mientras uno está de guardia en el hospital, el otro está "de guardia" en casa. Además las guardias difícilmente pueden ser correlativas, ya que si uno entra de guardia cuando sale el otro, ¿quién está con los niños en ese momento? Conozco a más de uno que intercambiaba los niños en el párking del hospital...y se pasaban el uno al otro "el parte" (médico y familiar).

Claramente la cadencia de fines de semana y de festivos que yo he llevado en los últimos dos años hubiera sido incompatible con la vida familiar si mi media naranja hubiera tenido unas obligaciones similares. La ventaja de ese supuesto hubiera sido que seguramente no me hubiera sentido incomprendida en algunas ocasiones, como las que algunas veces os he relatado.

Ayer pude salir un poco antes y llegué a casa cuando las niñas estaban cenando. Aunque tarde para todos, las pude ver un rato y las pude acunar en sus camas, que esta mañana están ocupadas para darme paz y sosiego.

PD: Felicidades mamá!!!! (hoy es el cumpleaños de mi madre, para más referencias pinchar aquí)


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