lunes, 8 de febrero de 2010

Un fin de semana algo accidentado

Laia ha tenido un fin de semana un poco accidentado. Problemas menores....pero ahora os explico.

El viernes por la tarde estuve trabajando, llegué a casa pasadas las diez. Las niñas estaban durmiendo. Mientras cenaba y me ponía un rato con el ordenador oía a Laia inquieta en la cama. Luego se levantó al lavabo (cosa extraña en ella) y estaba de bastante mal humor....Vuelta a la cama y más ruido de movimiento en su habitación. Al final cuando yo ya estaba en pijama a punto de meterme en la cama, aparece bastante enojada y me comenta que no puede dormir porque le pican sus partes....
Imaginándome lo que hace unos meses os conté aquí, y que genera muchas visitas nocturnas a Urgencias, la invité a que me enseñara la zona que le picaba. Laia es muy mala paciente y me cuesta un trabajazo explorarla y darle medicinas, pero finalmente pude ver a los pequeños visitantes dándose un paseo entre los pliegues de la zona perineal de mi hija. Como quiera que no me dejó ni tocarla, acordamos una limpieza de la zona en la bañera, le cambié la ropa, pusimos un poco de crema para paliar el destrozo que ella misma se había hecho durante los picores, y a la cama de nuevo más tranquila. Al día siguiente, sábado, compré el Lomper y ya se ha tomado su primera dosis. Ahora estoy intrigada por si cualquier día de estos a cualquiera de nosotros nos empieza a picar en zonas impuras. No en vano, muchas veces se recomienda el tratamiento de toda la familia.
El mismo sábado por la mañana teníamos previsto ir a la tienda de muebles donde estamos mirando para hacernos nuestra habitación. Sabéis que Laia está cambiando sus dientes de leche, ya nos había visitado una noche el Ratoncito Pérez. Tenía el segundo de sus incisivos centrales inferiores en franco movimiento. Como la mañana se iba a alargar con la visita a la tienda e íbamos a comer tarde, antes de salir, les di una pieza de fruta a cada una. Ella eligió una manzana para comérsela a bocados, con piel. Se comió la manzana mientras veía dibujos en la tele y nosotros nos acabábamos de arreglar. Cuando llegamos a la tienda de muebles, entre todos descubrimos que....el diente que se movía una hora antes ¡¡¡había desaparecido!!! Ni en la tienda estaba ni en casa tampoco, de forma que dedujimos que Laia ¡se lo tragó junto a un trozo de manzana!


Estaba compungida, no por la ingesta en sí misma, sinó ante la perspectiva de que el Ratoncito Pérez pasara de largo al no dejarle el preciado tesoro debajo de la almohada. Así que ella misma se puso a escribir la nota que he escaneado y que podéis leer aquí arriba....Dejó su carta bajo la almohada sin mucha convicción, no obstante el Ratoncito Pérez fue condescendiente y le dejó una caja de plastidecores nuevos. Ahora le insisto en que tiene que lavarse bien los dientes, porque el ratón un día se va con las manos vacías pero si al siguiente se lleva un diente sucio seguro, seguro que ya si que no vuelve.


Me parece una suerte que le diera por escribir una nota y no intentar recuperar el diente (que ya me imaginaba yo una semana revisando m....)

10 comentarios:

Esther dijo...

Qué bonito es el dibujo, desprende una alegria ! Me parece muy buen recurso ante la 'perdida' del diente jajaja

Te sigo cada dia pero no siempre tengo tiempo de contestar...

pacofer dijo...

Doctora, me he reído mucho con el post de las lombrices, que no había yo leído en su día. Cómo se le puso el graderío...!!... En fin, las lombrices son visitante periódico en la mayor, supongo que por el cole. En cuanto aparecen, Lomper al canto y adieu. Sin más aspavientos. La madre es una experta detectándolas. Yo, como de cerca no veo un pichón, me limito a preparar el medicamento cuando me lo indican.
En cuanto al tema de hoy, anhorabuena por la artista y por la inteligencia que empieza a destacar. Obviamente estos pequeños monstruos se las saben todas para no perder nada. Me alegro mucho de que no haya tenido que revolver la m., ha tenido más suerte que yo, en aquella ocasión que se le cayó el anillito...

Eva dijo...

Argg, no sabía que existían esos bichos! Y se podrían contagiar también las mascotas? Es por si me toca a mi algún día!!

MissManjolita dijo...

q bien q se le ocurrier a ella misma escribir la carta. me encanta esa inocencia qe tienen cuando creen en el ratoncito, los reyes, etc, y las salidas q tienen para solucionar sus "problemillas".
respecto a las lombrices... pobre! tuvo q pasar un mal rato. espero q ya este bien.

ANABEL dijo...

Me ha encantado la iniciativa de tu hija, me parece que tiene mucha inteligencia. Por cierto, lamento la visita de las lombrices, ¡que rollo más grande!.
Un abrazo y saludos a la pintora

ana maría dijo...

Uff pobre!Espero que este mejor. En cuanto a lo del diente, me ha encantado el dibujo, es genial...un besito a Laia de mi parte.

Amalia Arce dijo...

Es que tengo una artista en casa! Tiene un don para dibujar. Aunque qué iba a decir yo?
Me parece que de vez en cuando le pediré que decore alguno de mis posts.
Lo de los oxiuros es un mal menor. Tras la toma del jarabe, problema solucionado aunque no es muy agradable pensar en ellos, jeje
Un saludo

belen dijo...

Amalia, precioso dibujo el de Laia, y me encanta su sinceridad.... " me he tragado el diente", qué maravillosa la candidez de la infancia. Yo también pienso que tienes una artista en casa.

Las lombrices son desagradables, sí, pero efectivamente un mal menor. Que todo fuera tan importante como eso!!

muermi king dijo...

Simplemente genial. El dibujo es digno para enmarcar. No hay duda de que estamos ante una gran artista... espero que pronto sin visitantes. Por cierto, casualmente hoy me estaba comiendo una manzana con piel y cuando me he cepillado los dientes sorpresa! me faltaba media pala. Así que estoy mellado cual cuñao. Veo que no debía despreciar el poder de las manzanas con piel, dichosas manzanas... y lo peor es que dudo que a mi el ratoncito Perez me traiga nada aunque le pinte un Picasso :(

Anónimo dijo...

Lo del ratoncito perez me ha hecho mucha gracia, ya que me recuerda al hijo de una buena amiga que un día se le cayó el diente, lo envolvió en papel albal y parece que su madre lo tiró a la basura pensando que era basura. La cosa es que el niño, al verse sin regalo, escribió un carta al ratoncito para explicarle lo que había pasado. Es increible la imaginación que tienen

LinkWithin

Related Posts with Thumbnails