miércoles, 3 de febrero de 2010

¿Quién es el doctor?

En mi hospital (y en casi todos....) el personal es mayoritariamente femenino. Aunque hay doctores, algún enfermero, auxiliares y administrativos varones, las mujeres ganamos en número por goleada.
Los técnicos de laboratorio y de radiología (chicos y chicas), sobretodo en los turnos de noche, colaboran en las labores de enfermería, así que con frecuencia son los que llaman a los pacientes para ser visitados, los acompañan al box donde estamos los pediatras y les toman constantes. En uno de los turnos de noche, el técnico de radiología es un chico (por cierto, un cocinero excelente - ¡qué pizzas, qué pasteles a esas horas intempestivas de la madrugada!-).

En no pocas ocasiones cuando estamos en el box de Urgencias y él toma las constantes de los niños, los padres se dirigen a él como "el doctor", aunque sea yo quien ocupa el "trono" desde el cual hacemos la entrevista y posteriormente los informes (él es "el doctor" y yo soy "la chica"). No pretendo ser rebuscada, pero la verdad es que se mantiene bastante el prototipo de que el chico es el señor doctor y la chica es la enfermera.

También me ocurre alguna vez que salgo de trabajar tarde y ya no hay autobuses. Algún taxista con ganas de parloteo a veces se atreve a preguntar si salgo de trabajar. Cuando me preguntan de dónde y les contesto del hospital, la siguiente pregunta es: Ah, ¿entonces eres enfermera? Como si una mujer en un hospital sólo pudiera ser enfermera (con todos mis respetos hacia ellas).

La sociedad tendrá que acostumbrarse a que la medicina de un tiempo a esta parte es cosa de mujeres. Dentro de unos pocos años cuando se vaya jubilando la generación que nos ha hecho de maestros a los de mi quinta, quedarán poquísimos hombres en la sanidad. Eso sí, casualmente y aunque la proporción se haya invertido, seguramente seguirán ocupando los puestos de mayor responsabilidad y jefaturas.

Posiblemente el hecho de que cada vez sea una profesión más feminizada origina algunas de las circunstancias que se van dando, como por ejemplo que los horarios se van racionalizando. Las mujeres optamos en mayor medida por conciliar nuestra vida laboral con nuestra vida familiar y en líneas generales no queremos jornadas maratonianas (aunque los lectores habituales saben que yo de vez en cuando me doy unas buenas palizas...). Con el paso de los años por ejemplo parece más difícil encontrar gente para hacer guardias y turnos de festivos, a pesar de que son trabajos mejor pagados que antaño y que todos vamos más apretados con hipotecas y préstamos varios. Los hombres antiguamente llevaban la carga económica familiar y muchas veces trabajaban por la mañana en un sitio y por la tarde en otro. Eran sus mujeres las que se quedaban en casa y se ocupaban de los asuntos domésticos. Algunos médicos ( la mayoría varones) todavía hacen estos horarios. Pero creo que es una conducta que se extinguirá o que pasará a ser muy excepcional ahora que las mujeres hemos irrumpido con fuerza en las rutinas hospitalarias.

13 comentarios:

Itxaso dijo...

Ademas de no hacerse por incompatibilidad con la vida familiar, esas guardias maratonianas no se hacen mas porque la gente se va concienciando de lo peligroso que es para el paciente que alguien le atienda que lleva hooooraaaas sin pegar ojo, sentarse, comer... vamos lo que ningun piloto de aviacion, chofer de autobus, enfermera.... y si me apuras el resto de los trabajos que se hacen en guardias. Por que los medicos tenian que ser tambien superhombres siempre ha sido un misterio para mi

Mamareciente dijo...

Ay, cuánto nos queda por avanzar...Qué rabia cuando te dicen esas coosas,no? Pero por lo que cuentas en el sector sanitario ya se ven algunos cambios. En mi caso no es así. Mi área es típicamente masculina, sector industrial. A veces soy la única mujer en una reunión o en un proyecto.Y el acceder apuestos directivos dentro del sector privado la mujer que no quiera sacrificar el tiempo dedicado a su familia lo tiene complicado, por no decir imposible.

kaizen dijo...

Rebuscada no. Tenemos la sociedad que tenemos. Aún somos así.
Me hace mucha gracia cuando nos metemos con los musulmanes respeto a esto. No nos podemos comparar pero tampoco estamos tan bien nosotros como para poder juzgar lo que hacen ellos creo.

Naia dijo...

Yo también trabajo en hospital y cuántas veces no ya me han preguntado, sino que han dado por hecho que soy enfermera. Y cuando digo que no y me preguntan a ver qué hago y digo que radiofísico en varias ocasiones me han dicho: "ah, sí, eres una de las que da masajes". Y tampoco. Pero, paciencia, Amalia, porque la cosa cambiara.Ya está cambiando.

Eva dijo...

Pues es así, pero no sólo en tu sector, sino en todos!!

lobo dijo...

Se podría decir que la mejor forma de vencer a tu enemigo es sentarse y esperar a que la naturaleza y el tiempo hagan efecto.

Mamá dijo...

En general muchas profesiones se van feminizando (pero los jefes siguen siendo hombres, claro! – poco a poco iremos cambiando esto, aunque sólo sea por relevo generacional natural).

En la mía, que es la comunicación y las RR.PP pasa exactamente igual... Y me gusta esa reflexión de que con nosotras llega también la racionalización de los horarios de trabajo y la conciliación con la vida familiar. Esto demuestra que se puede estar a todo, ser excelentes profesionales, y madres, y amigas y mujeres y de todo!

Besos Amalia!

BlackZack dijo...

Justo ayer andaba leyendo sobre eso en un libro que he leído, Anatomía de un MIR de María Valerio. Supongo que poco a poco, cuando la población se vaya actualizando, esas confusiones irán desapareciendo.

lapatachunga dijo...

Yo creo que la España "cañí" machista todavía perdurará bastante en el tiempo. Si tengo en cuenta que tras mi reincorporación por baja maternal he tenido que oir que tal trabajo está desfasado debido a mi embarazo (textual: "esto sabes de quien es la culpa ¿no?"), o que tal otra cosa funcionará hasta que vuelva a quedar en estado, vislumbro etapas largas de sexismo laboral.

belen dijo...

Yo creo que este sigue siendo un país de boina y pandereta en muchos aspectos. Y aunque las mujeres hemos demostrado nuestra capacidad laboral, hemos estudiado hasta hartarnos, estamos luchando por nuestros puestos de trabajo, y para colmo luchamos con uñas y dientes para mantenerlo y encima sacar adelante a nuestra familia...... a pesar de todo seguimos soportando esa lacra machista, qué cosas!!!!
Yo en mi anterior trabajo estaba consideradísima, llegé a tener una responsabilidad importante, peeeeeeeeeeeeeeeeeeero cuando quedé embarazada parece que mi cociente intelectual descendió porque me lo quitaron TODO, y cuando digo TODO es todo. Y lo curioso es que mi jefa, y la gerente, eran MUJERES. Así que la culpa no es solo del género masculino.
Creo que debemos aprender de algunos países nórdicos, y cito estos, porque son los que conozco, donde se concilia perfectamente el trabajo y la familia, donde se permiten bajas maternales adecuadas, donde los trabajos se hacen coincidir con los horarios escolares, y no al revés, como parece que pasa en España. Y allí las mujeres, y los hombres son personas, independientemente de su sexo.

CELITA dijo...

Cuánta razón llevas, Amalia. Yo quizá tengo una visión un poco particular de este asunto, porque trabajo en un proyecto relacionado con la conciliación (www.concilia2.es) y a eso añado mis experiencias personales como mujer y como madre. Hace dos años, embarazada de mi hijo, tenía un puesto de responsabilidad en un gabinete político municipal, del que me cesaron 15 días antes de dar a luz. Quien firmó el cese era una mujer y de las que alardean de su compromiso con la igualdad. Luego, cuando llevaba a mi hijo a los cursos de natación para bebés, hablando entre las madres resultó que 2 de 6 habían sido despedidas al poco de reincorporarse a sus trabajos después de una baja maternal. Conclusión: ser mujer ya plantea algunas dificultades en el mercado laboral, pero la barrera definitiva es ser madre. Hasta que no cambiemos esto seguiremos siendo un país injusto e improductivo, porque expulsar a buena parte de la población activa (cada vez más preparada) del empleo no puede ser rentable a largo plazo.

Ramón dijo...

En los hospitales hay doctores y señoritas. Después de atenderles, no uno ni dos, y no sólo los más viejos, preguntan ¿Cuándo viene el doctor? Hay mucha hipocresía social. Y mucha tontería política. Y las jefas-directoras-gerentes-encargadas no son mejores a la hora de discriminar. Y la conciliación es un timo, sé de lo que hablo. Paíssss.

Dr F Llordachs dijo...

No te preocupes por la gente, Amalia. A mi me preguntan siempre si soy bombero, segurata o policía. No debo tener pinta de médico, pero en un momento dado, bien que me piden recetas...

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