
Los que habéis ido siguiendo las entradas de los últimos días, sabéis que estamos de pequeña escapada. Hemos elegido ir de turismo rural a Navarra, a la zona media y a la cuenca de Pamplona.
Pues bien, la noche del miércoles al jueves, ¡sorpresa! Irene se pone con fiebre....
Los niños son así de imprevisibles. Por mucha ilusión que nos hagan y les hagan las cosas, puede que a última hora tengamos que cambiar los planes o modificarlos. Esto que a priori hay que tenerlo en cuenta muchas veces origina grandes disgustos a algunos padres.
Y muchas veces pagan su enfado con nosotros los pediatras....cuando les das un diagnóstico que no les gusta o cuando exigen un diagnóstico temprano de un cuadro que acaba de empezar.
Yo no soy muy partidaria del encierro domiciliario porque sí. Aunque pienso que un niño con fiebre o con gastroenteritis no se lo pasa bien esquiando. Así que hay que actuar con sentido común, aunque ya se sabe, que ese es el menos común de los sentidos. Hay que pensar en el futuro y en que habrá muchas celebraciones de cumpleaños, escapadas a la nieve y otras posibilidades de ocio cuando en esta ocasión las cosas se nos han torcido.
En nuestro caso, contábamos con el jueves antes de nuestra partida para ver cómo se terciaba el tema. Irene fue teniendo fiebre pero parecía un típico cuadro viral. Además estamos en un apartamento, que si bien no es nuestra casa, es lo más parecido. Así que decidimos venirnos y actuar sobre la marcha. Como véis nos hemos traído el ordenador, y también cuentos, colores y DVDs por si la cosa no iba bien dada.
Hemos tenido "suerte" y en las últimas 12 horas ya no ha tenido fiebre. Y se debe encontrar bien porque ya está dando "guerra" mientras su papá y su hermana todavía duermen....Así que en breve nos pondremos en pie para recorrer esta bella tierra.
Respecto a la forma de viajar, desde que nació Irene, nos decantamos por los apartamentos. Nos parece una opción más cómoda que la habitación de un hotel, por grande que sea. En las últimas veces que hemos salido, a Laia le enseño imágenes en la red de los sitios donde vamos a ir y así ella participa y empieza a hacer volar su gran imaginación. El otro día me dice:
- Mamá, hace tiempo que no vamos a un hotel
- Bueno Laia, vamos a un apartamento que es más o menos lo mismo- y le explico el por qué elegimos esta fórmula de viaje siendo cuatro
- Sí mama, pero un hotel es más chulo- me contesta
- ¿Por qué Laia?
- Porque en un hotel te lo hacen todo
Toma ya lo marquesa que me ha salido la niña (que en el fondo tiene razón....)
- Mamá, podríamos hacer una cosa
- Dime - le contesto
- Dejamos a la Irene con alguna abuela y entonces nos volvemos a ir los tres a un hotel, ¿vale?
- Algún día (jejeje)- aunque en el fondo lo que pienso que el hotel me lo reservo para aquellas escasas escapadas de novios que de muy de vez en cuando hacemos.....