miércoles, 30 de septiembre de 2009

Teta y sopa no caben en la boca

Hace unos pocos días les comentaba que ya hemos notado un incremento considerable de la presión asistencial ("empieza el otoño, empiezan las "itis"). Cada año, el inicio de las epidemias tiene una clara relación con la temperatura ambiental y también con el inicio de la escolarización (ambos fenómenos también relacionados entre sí...)
Los primeros que empezaron a "caer" fueron los niños más pequeños, pues las guarderías inician su curso un poco antes. Ahora ya están cayendo sus hermanos mayores, y en algún caso los padres de las criaturas como he podido constatar en blogs amigos (La vida es bella, Diario de una mamá maestra).


Como septiembre está acabando, ha dado tiempo ya para que algunos de los más pequeños hayan podido encadenar 3 ó 4 procesos infecciosos, para desesperación de las familias. Se empiezan a oír las frases típicas "siempre está enfermo", "pasa más tiempo en casa que en la guardería", "pago guardería y tengo que pagar también canguro", etc.


El otro día visité a una de estas familias desesperadas. La niña era pequeña, creo recordar que tenía 11 ó 12 meses. Era su tercera visita en Urgencias en lo que iba de mes. El cuadro que presentaba era típicamente viral, con fiebre moderada, mocos que no falten y muy buen estado general. Cuando les comenté que me parecía un cuadro viral se pusieron como unas fieras, pues ya estaban hartos de que en las 3 ocasiones hubiera tenido el mismo diagnóstico y que "no le diéramos nada para que no se enfermara" (como si yo tuviera la pócima mágica, ¡qué más quisiera!). Les pregunté un poco sobre el historial de la niña: había nacido en perfectas condiciones, a término y con peso adecuado. No había cogido ninguna infección ni ninguna fiebre en su vida hasta el día 3 de septiembre (dos días después de empezar la guardería). Les intenté explicar que a la niña no le pasaba nada excepcional, que por lo que explicaban era una niña sana y que se estaba enfermando debido a la guardería. Se pusieron todavía más enfadados. Querían antibióticos y querían textualmente "un medicamento para que no se pusiera con fiebre". Se fueron amenazando y gritando "que como tuvieran que volver otra vez con la niña enferma, la iban a liar". Santa paciencia....espero no ser yo quién los visite la próxima vez, pues tengo clarísimo que la nena se va a volver a enfermar si sigue asistiendo a la guardería.


Durante los primeros años de vida los niños pasan por un sinfín de infecciones. Dependiendo de cada niño éstas serán más aparentes o pueden pasar desapercibidas y dar la sensación de que no se enferman casi nunca (a veces pueden ser síntomas tremendamente sutiles). Durante el embarazo la madre transmite anticuerpos al feto que persistirán durante los primeros meses de vida. Mediante la lactancia materna también se transmiten anticuerpos. Posteriormente, el contacto con los agentes infecciosos hará que el niño forme su propia inmunidad. También las vacunas ayudan a la protección futura contra diversas enfermedades.


En las guarderías los niños tienen más infecciones que en casa. Son espacios cerrados, con gran concentración de niños que además son pequeños y no saben controlar bien su higiene (qué carajo, ¡compartir un chupete es súper divertido!)


La maduración del sistema inmune a partir de la pérdida de la protección materna está bastante avanzada entre los 5 y los 6 años. A partir de ahí niños que han sido bastante enfermizos "dan el cambio". También hay un cambio importante a partir de los dos años. Por eso la mayoría de los pediatras si se nos pregunta, recomendamos siempre que sea posible esperar a llevarlos a la guardería a los 18-24 meses. Antes de esa edad se enferman muchísimo, sobretodo los que pasan en el recinto muchas horas. Y aunque es verdad que se pueden inmunizar antes contra algunos gérmenes, en realidad no se gana tiempo, porque el desarrollo inmunitario va ligado a la edad. Como dice un refrán aquí en Catalunya "qui dia passa, any empeny" ("quien día pasa, año empuja"). En resumen, contra más mayores más inmunes, menos posibilidad de enfermar y más posibilidad de enfermedades más llevaderas.


¿Qué pasa si no hay alternativa a la guardería? Porque está claro que hay familias que no tienen más remedio que llevarlos bien pequeños por motivos básicamente económicos y laborales. Pues hay que tener claro que es muy probable que enferme, con todo el trastorno familiar que eso supone. Así que con niños muy pequeños hay que tener un plan B en la manga, y en casos en los que se enferma mucho plantear un plan B definitivo al menos unos meses....Yo lo tendría claro: si frecuentemente tienes que tirar de plan B y encima sufrir viendo enfermo a tu hijo....


Nosotros decidimos con las niñas un plan alternativo de entrada con abuelos y canguro. Laia entró a la guardería con 22 meses e Irene con 18 meses. Y se han enfermado poquísimo (toco madera) aparte de los mocos habituales, que eso ya ni cuenta como enfermedad.


martes, 29 de septiembre de 2009

Pequeños compañeros de viaje

Una de las visitas frecuentes de madrugada que vemos los médicos de guardia en Urgencias se produce porque el niño no puede dormir, está inquieto y molesto y se queja de picor en el área anal o genital.

La causa común de estas visitas nocturnas es la infestación por un parásito muy común que es endémico entre la población de preescolares y escolares, y que se llama oxiuro, y cuyo nombre científico es Enterobius vermicularis. Coloquialmente son las "lombrices".

Las lombrices inmaduras viven en el intestino delgado y cuando se hacen adultas pasan al intestino grueso. Que nadie se imagine un pedazo de gusano porque en realidad son difíciles de ver: son unos pequeños hilos blancos de 0,5-1 centímetro (la imagen está súper ampliada), que aprovechan las horas nocturnas para darse un paseíto por la zona perianal, donde las hembras dejan nuevos huevos. Los huevos son pegajosos y originan picor e irritación en la zona anal y genital.

Los niños se rascan y los huevos quedan depositados debajo de las uñas. De ahí las manos a la boca ¡y vuelta a empezar! en aproximadamente 2 semanas.

Los huevos se diseminan desde las manos de los niños por todas las partes de la casa, por la ropa, también pueden encontrarse en alimentos y agua, en piscinas, etc.

El contagio se produce por ingesta o inhalación de los huevos. Como es una infección tan frecuente y los huevos del oxiuro pueden estar por toda la casa, es común que haya otros miembros de la familia afectos. De hecho en muchas ocasiones se recomienda el tratamiento conjunto de toda la familia....

Los síntomas empiezan a las 2-4 semanas del contagio. El picor en la zona anal puede ser intenso, sobretodo a las 2-3 horas de haberse ido a acostar. En las niñas que tienen más pliegues, las lombrices en su paseo pueden introducirse en la vagina por lo que al final a las pobres "les pica todo lo de abajo".

El tratamiento es simple y eficaz. El fármaco utilizado con más frecuencia se toma una vez y se repite a las 2 semanas para evitar las reinfestaciones a partir de los huevos que hayan quedado. No es urgente empezar el tratamiento. Con lo cual si ocurre por la noche, lo que yo haría en casa es coger una lupa, buscar a las lombrices por la zona perianal y quitarlas si las vemos. Después lavar bien la zona y cambiar la ropa. Al día siguiente se le da la medicación, no va de unas horas y no hace falta buscar una farmacia de guardia a las 4 de la madrugada.

Si se diagnostica la infestación es útil el baño por las mañanas, los cambios frecuentes de ropa interior y de ropa de cama para evitar entrar en contacto con los huevos que queden. La ropa debe lavarse con agua caliente y no sacudirse (¡los huevos también se inhalan!)

Como prevención....pues difícil porque plagan guarderías, colegios y muchos espacios que comparten los niños, pero como siempre las medidas higiénicas básicas: lavado de manos y uñas cortas y limpias, tienen su efectividad.

No hay que cambiar la dieta del niño ni dejarle sin asistir a la escuela ni aislado de otros niños.

Ah! Y es un bulo que la ingesta de golosinas lo provoque...

PD: ¡¡Feliz cumpleaños, papá!!

lunes, 28 de septiembre de 2009

"Buenas" y "malas" madres

Desde que escribo en el blog, he aumentado el tiempo que paso conectada a la red. Aunque anteriormente había utilizado internet sobre todo para el correo y para buscar información científica, desde que me quedé embarazada de Laia, descubrí todo el mundo vinculado a la puericultura y a la crianza que puedes encontrar en la red.

La verdad es que hay páginas muy interesantes y en cierto punto, he aprendido otros puntos de vista y otras visiones de la maternidad y de la educación de los niños.

Como un niño no viene con un manual de instrucciones... son muchas las personas que se lanzan en la búsqueda de información, en la contrastación de formas de hacer, etc.

Como contrapunto a la vida acelerada que llevamos, hay una corriente que cada vez está más extendida que es la crianza natural o crianza con apego.

La crianza natural o attachment parenting es un concepto concebido por el pediatra William Sears y su esposa Martha, que describe un estilo de cuidar al niño muy sensible y atento. Promueve la crianza de los hijos a través de una cercanía tanto física como emocional. Se plantean 8 metas:
  • Preparación para el embarazo, nacimiento y labor como padres

  • Alimentación con amor y respeto

  • Responder con sensibilidad

  • Utilizar la crianza de apego

  • Incluir la crianza también durante las noches

  • Proporcionar el cuidado cariñoso constante

  • Practicar la disciplina positiva

  • Esforzarse para un equilibrio en la vida personal y familiar
En fin, yo creo que quien más o quien menos que decide traer un hijo al mundo intenta acercarse a esas metas.

Estas metas que son bastante abstractas, en los diferentes movimientos afines se materializan entre otras cosas en la promoción del parto natural o el parto en casa, la lactancia materna indefinida, el colecho, la crianza en casa sin asistir a la guardería, la crianza en brazos y en algunos casos con movimientos antivacunales y anticircuncisión.

Visito con relativa frecuencia estas páginas y blogs relacionados. Muchas ideas me gustan. Pero también con frecuencia acabo algo molesta porque tengo la sensación de que de alguna manera se menosprecia o ningunea a las madres o familias que no siguen las mismas pautas, como si de alguna manera si das a luz con epidural o no das el pecho fueras una madre de segunda. Y creo que el día a día ya presiona bastante a las madres recientes como para sufrir presiones externas, a veces de otras madres. Las necesidades económicas, la obligación de atender a hijos más mayores o por qué no, la continuación de proyectos personales que existían antes de llegar los hijos pueden hacer que haya otros estilos de crianza igualmente válidos. Y lo digo desde el respeto que tengo a todos los seguidores de los métodos de crianza natural (espero no levantar "ampollas" que tampoco es el objetivo)

También he observado que hay bastantes intereses económicos detrás de muchas de estas páginas web.

En fin.... ¿Son "malas madres" las mujeres que...

  • deciden parir sin dolor o con el mínimo posible (con epidural)?

  • no pueden o no quieren dar el pecho?

  • deciden suspender la lactancia en un momento dado?

  • se incorporan al trabajo cuando llega el momento, o a veces antes? Y algunas ¡con ganas de volver a trabajar!

  • quieren seguir teniendo vida de pareja?

  • quieren mantener sus aficiones e intereses así como su vida social?

  • duermen fatal si tienen a los hijos metidos en la cama?

  • se preocupan por la pérdida de la silueta debida a los kilos del embarazo?
Si es que sí, me "reconozco" como "mala madre", para consuelo de muchas!. Aunque sinceramente, creo que no. Si quieres a tus hijos con locura y procuras que sean felices y personas de bien no puede ser que lo hagas tan mal.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Gripe A (VI): El cachondeo de las mascarillas

En el último post sobre la gripe ya comenté que habíamos empezado a seguir las recomendaciones de Sanidad en cuanto a la atención hospitalaria de los pacientes con gripe A o con sospecha de padecerla. Entiendo que cada centro adapta las recomendaciones a sus características de infraestructuras, arquitectura y dotación profesional.

En nuestro caso los pacientes se clasifican nada más entrar. Los casos sospechosos se catalogan como tales en el motivo de consulta que nosotros podemos consultar en la pantalla del ordenador. Ya desde la entrada se les da la mascarilla y deben seguir un circuito especial. En momentos de baja presión asistencial es relativamente sencillo separar en salas de espera diferentes y personal diferente a unos y otros pacientes. En momentos de gran presión, el espacio es el que es, y puede haber momentos en el que ambos tipos de pacientes coincidan. También por ejemplo si utilizan servicios como laboratorio y radiología, que no se pueden desdoblar.

¿Qué es lo que ocurre? Los niños no llevan la mascarilla en un porcentaje bastante alto de los casos. En la entrada anterior ya detallé los múltiples usos (seguro que hay muchos más) que un niño le puede dar a una mascarilla. Las excusas para no utilizarla son múltiples. La principal: es que el niño no se la quiere poner. Ya estamos primando los deseos del pequeño príncipe al derecho de salud comunitario y en especial del colectivo médico que está expuesto a un paciente tras otro....Si un niño no se quiere poner el termómetro (en casa, porque ya os digo que en el hospital se lo ponen todos,¡vaya tela!) pues allá cada uno. Pero estamos de acuerdo en que no es lo mismo, ¿no?

El miércoles por la tarde fue un día de mucho trabajo. Como el jueves era fiesta en la ciudad, la Mercè, pues era víspera de fiesta y de puente. Como suele ocurrir en estos casos, las visitas se disparan. Aunque nuestro ritmo de trabajo es frenético y la espera raramente llega a las dos horas, hubo algo de espera. Algunos padres se quejaban (y con razón) de que los niños que debían llevar mascarilla no la llevaban, con lo cual sus hijos estaban en situación de exposición. Como estuve muchas horas visitando a pacientes sospechosos, me cansé de ir diciendo cuando entraban que por favor les pusieran las mascarillas. Unos hacían el intento. Otros como el que oye llover....No sé si habría que ser más contundente y avisar de que nos podemos negar a visitarles si no la llevan puesta.

Con todo esto no quiero transmitir un mensaje de temor, todo lo contrario. No tengo muy claro que el uso de mascarillas realmente haga algo (de hecho yo hay ratos que no la llevo). Más que nada por cómo es el cuadro clínico de la gripe en niños (por lo cual un caso no sospechoso y con otros síntomas lo puede ser). Pero me da bastante coraje que la gente no siga unas normas tan explícitas y que en teoría son para beneficio común.

Dos cosas más que me resultan curiosas. A pesar del miedo a la dichosa gripe la gente lo sigue tocando todo (depresores linguales que luego se utilizan para otros pacientes, guantes y resto de material médico) y siguen yendo al hospital por chorradas, a riesgo de pillar allí lo que no se tiene....

viernes, 25 de septiembre de 2009

Unos van y otros vienen

Ayer por la mañana al levantarme me encontré un mensaje en el móvil de Tere, una compañera de trabajo. Había nacido su tercer hijo, Robert. Me alegró empezar el día conociendo la noticia y habiendo visto la preciosa carita del bebé.

Alineación al centro

A las 5 y media de la tarde, una triste llamada nos informó de que Fermín acababa de fallecer. Ojalá esté tan bien acompañada y sepa mantener la misma entereza y serenidad que él en mis últimos días. Hay una nueva estrella en el firmamento. Descanse en paz.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Señora, la felicito

En otras ocasiones he relatado la mala educación que algunas veces uno soporta en la consulta. Es verdad que la mayoría de gente es educada y amable, pero hay cada uno....Hay muchas personas que entran en las consultas y ni siquiera te miran y mucho menos saludan. Otros entran y empiezan a tocarlo todo. No es extraño que muchos niños se comporten de forma similar, pues ya se sabe que los niños lo imitan todo y el primer espejo donde se miran es en sus padres.

Sin embargo, hay una fase en la que los niños ya no se miran tanto a sus padres, y ésa es la adolescencia. De hecho yo creo que los chavales huyen de todo lo que huela a paterno, jeje.

Entonces es donde ves familias muy educadas y corteses y chavales que son todo lo contrario.

Cuando empecé la residencia me daban pavor los bebés. Con eso de que no hablan y de que no te dicen lo que les pasa, pensaba que la cosa era muy complicada.....Nada más lejos de la realidad: cuanto más pequeño es un niño, más fácil es saber lo que ocurre, por lo menos para mí. Luego se hacen mayores, empiezan a hablar y sobre todo cuando son adolescentes, las palabras lo único que hacen a veces es confundirme!

A lo que iba. Las visitas de adolescentes son muy peculiares. Salvo las visitas por anginas o algo muy concreto, siempre están muy implicados factores psicológicos. Muchas veces tienen síntomas muy inespecíficos. Y otras es complicado llegar a saber lo que realmente les pasa.

Aunque no quiero generalizar, sí que observo que en muchas más ocasiones de las que me gustaría que son bastante mal educados. Entran sin saludar, te hablan como si fueras un colega de instituto, se van sin despedirse y sin dar las gracias, te miran como si te estuvieran perdonando la vida....Entiendo cómo se deben sentir los profesores de instituto lidiando con adolescentes, además agrupados. Supongo que alguno no saluda por vergüenza, hecho que hasta cierto tiempo es comprensible, porque yo también me hubiera avergonzado si me hubiera tocado compartir sala de espera a mis 17 añazos con bebés y niños pequeños.

Hace unos días visité una adolescente de 16 años por un problema de oídos. La chica entró sonriendo, dijo buenas noches. De forma muy correcta me explicó lo que le pasaba. Cuando acabé de explorarla me escuchó atentamente y después me dió las gracias. Me salió del alma felicitar a su madre. La mujer se sorprendió pues no había nada de excepcional en la chiquilla...Pero sí, las diferencias con lo habitual fueron espectaculares y así se lo transmití. Obvia decir que se fueron las dos más anchas que largas.

Miedo me da cuando tenga esa etapa enquistada en casa por partida doble...

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Luces que se apagan

Fermín es el abuelo paterno de mis sobrinos, el suegro de mi hermana y el padre de mi querido cuñado.

Es una persona extraordinaria. Discreto y siempre sonriente. Humilde y siempre agradecido. Para que os hagáis una idea de su personalidad, el día que mi hermana y mi cuñado se casaron, al acabar la celebración, se acercó a mi marido y a mí para "agradecernos" lo bien que habíamos acogido a su hijo en nuestra familia.

Hace poco más de un año, justo coincidiendo con la jubilación cayó enfermo. Aparentemente fue una neumonía de la que se recuperó en unos días. Aunque no tardó en recaer. Los ingresos hospitalarios se han ido sucediendo en los últimos meses, siendo diagnosticado finalmente de un proceso pulmonar crónico con no muy buen pronóstico. En el verano tuvo una recaída importante a resultas de la cual se marchó de alta del hospital teniendo que utilizar oxígeno domiciliario. El día de la Diada ingresó de nuevo en muy malas condiciones y desde entonces se teme por su vida. La mala oxigenación que ya no se remonta ni con oxígeno a altas concentraciones, está afectando a otros órganos.

El domingo por la tarde fuimos a verlo al hospital. De alguna manera queríamos despedirnos. La última vez que lo vimos fue el Lunes de Pascua cuando fuimos a celebrar la mona a casa de mi hermana. Aunque no estaba en sus mejores momentos, nada hacía preveer un desenlace así.

Ver a un hombre grande (grande por fuera y grande por dentro) consumirse en la cama de un hospital es desgarrador. Imaginarse su sufrimiento físico y sobretodo mental hiere en lo más íntimo. El pronóstico es infausto. Sin embargo él no ha tirado todavía la toalla y los médicos lo están acompañando en este camino. Toda su familia está con él de día y de noche, ¡qué bien lo están arropando!.

Ya lo he dicho en alguna otra ocasión: no estamos preparados para ver morir a un ser querido. Tampoco para sufrir enfermedades que te cambian la vida en pocas semanas.

Estos días de pesadumbre, de esperar lo peor, de recordar buenos ratos, me hacen pensar también en lo injusta que puede ser la vida con algunas personas. Un hombre amante de su familia, trabajador hasta el último día, de origen humilde aunque todo te lo daría, justo en el momento en el que hubiera tenido tiempo libre para disfrutar leyendo, estando con su mujer, jugando con sus nietos, etc. cae gravemente enfermo. Está claro que hay que vivir el día a día, sin esperar al mañana. Nunca sabemos lo que el futuro nos depara. Y la salud (o la falta de ella) puede ser muy caprichosa.


martes, 22 de septiembre de 2009

Empieza el otoño, empiezan las "itis"

Ayer cuando llegué al hospital, fui realmente consciente de que había llegado el otoño. No me había ni fijado en que realmente hoy es el equinocio y cambia la estación. Observar la sala de espera al llegar a trabajar para imaginarse cómo está el tema, es como los anuncios del Corte Inglés cuando llega una nueva temporada: nunca falla. El viernes todavía la actividad estaba contenida. El fin de semana ya se ha disparado. Y ayer cuando llegué al hospital ya había cierta sensación de caos típica del invierno.

Las visitas a Urgencias empiezan a subir a los 15 días de empezar la escolarización, cuando ya se ha producido el intercambio de mocos tradicional entre los niños (yo te doy un poquito de los míos y tú me das un poquito de los tuyos, jeje). Como las guarderías empezaron a principios de mes, los más pequeños ya están al lío. En pocos días se unirán sus hermanos mayores, que ya llevan también una semana de cole. Así que en una semanita empezaremos con buena marcha. Si además sumamos que ha habido cambios bruscos de temperatura en este mes de septiembre, las epidemias venidas y por haber y la histeria colectiva, el cóctel va a ser explosivo.

Epidemiología del momento: Las gastroenteritis que habían sido bastante frecuentes a finales de agosto y principios de septiembre han ido de caída. Está habiendo muchísima laringitis. Las laringitis son más las virales que las estridulosas que empiezan súbitamente por la noche. La tos de la laringitis la expresamos como "tos de perro" y cuando se oye es tan característica que ya tienes el diagnóstico. No obstante el resto de "itis": bronquitis, otitis, faringitis, adenoiditis, etc. también empiezan a hacer notar su presencia.

En mi caso también he pillado una "itis": una gastroenteritis de caballo que me dejó ayer tirada como un perro. Suerte que, como ocurre en la mayoría de enfermedades agudas, el tiempo lo va curando todo y hoy ya estoy mucho mejor...

lunes, 21 de septiembre de 2009

¿Con o sin epidural?

Nuestras abuelas parieron en sus casas como se había hecho toda la vida. Nuestras madres fueron de las primeras generaciones que lo hicieron en el hospital, iniciándose entonces la medicalización intensa del parto que tanto debate genera en la actualidad. Entre el momento en el que parieron nuestras madres y el momento actual en el que hemos parido nosotras, los cambios han sido también sustanciales. Sin duda, uno de los más importantes ha sido la introducción de la anestesia epidural en el parto. Me consta que en nuestro país no todo el mundo tiene el privilegio de poder "disfrutar" de una anestesia epidural. En mi ciudad se utiliza de forma generalizada en todos los hospitales, a menos que haya alguna contraindicación o que la parturienta opte por evitarla.

Yo parí con epidural en las dos ocasiones. Y francamente, me parece un "invento" maravilloso. Hay quien explica que es capaz de sentir placer durante el parto. Pero a mí que me perdonen, las contracciones de parto duelen un huevo y el "placer" (más bien el descanso, la relajación y el uff! que alivio!) lo tuve a los 60 segundos de notar el fentanilo por mi espalda....De hecho iba cagada por el pinchazo a nivel lumbar, y en ese momento estaba ya tan apurada que era lo de menos y en realidad ni siquiera lo noté. Es verdad que el dolor de las contracciones es más intenso cuando te administran oxitocina endovenosa, pero yo sin oxitocina exógena (porque la mía está claro que la tenía) entré por la puerta del hospital el día que nació Irene suplicando que me pusieran la anestesia....

Está claro que se puede parir sin anestesia. Así se ha hecho por los siglos de los siglos. Pero, ¿es necesario? Lógicamente es una decisión personal y cada uno es libre de hacer lo que quiera. Más de una que empieza muy valiente, acaba vendiendo su reino por la epidural...

No está en mis planes de futuro cercano volver a pasar por un parto. Pero repetiría el pinchacito en la espalda. Con Laia fue cesárea y un final muy diferente al esperado. Pero con Irene, una vez que no tuve dolor, colaboré de forma tranquila en el parto, y lo viví muy intensamente juntamente a mi marido. Estoy segura de que con dolor hubiera sido muy distinto.

Como la anestesia no es mi especialidad, os dejo un link de la Dra. Jomeini (un blog muy divertido que leo con asiduidad) donde explica los detalles de la técnica y contesta algunas de las preguntas más frecuentes.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Me pusieron una reclamación

En mi última guardia me pusieron una reclamación. Fue una de las primeras visitas que hice al llegar al hospital. Llevo unos cuantos días un poco preocupada por varios temas y reconozco que he estado en mejores momentos. Como todo se acaba filtrando, supongo que en la consulta estoy un poco más seria. Seria no quiere decir que no atiendas correctamente ni que seas maleducado, pero a lo mejor no haces un comentario gracioso o no sacas tu mejor sonrisa a la primera de cambio. Y tienes menos paciencia con tonterías. Creo que eso le pasa a todo el mundo.

Además me habían dejado una niña con una dificultad respiratoria que llevaba unas cuantas horas en Urgencias y no acababa de mejorar, así que estaba pensando en esta paciente cuando vi al paciente de la reclamación.

La visita en cuestión era de un niño mayor con una gastroenteritis. Tenía fiebre, vómitos y diarreas. En alguna de las deposiciones había tenido un poco de sangre. Como el estado general era estupendo y la exploración normal, le expliqué a la madre el tratamiento y le recomendé la recogida de una muestra de las heces para hacer un cultivo (había cierta probabilidad de que fuera una salmonella).

La verdad es que la visita transcurrió sin incidencias. Sí que es verdad que la señora era un poco LST (como diría el Dr. García-Tornel). De hecho cuando me comentaron que me habían puesto una reclamación, no fui capaz de identificar qué familia había sido (hay veces en los que la visita es más tirante y puedes sospecharlo, pero no fue el caso...).

No es la primera vez que me pasa. Te queda un gusto amargo, sobre todo si no sabes identificar cuál ha sido el problema. Muchas veces además, como me pasaba en el Hospital del Mar, tenías que contestar la queja y "medio disculparte" (lo que tocaba las narices sobremanera, porque a veces habían sido unos maleducados de cuidado y luego encima salían y te machacaban, mientras que nosotros no tenemos derecho a quejarnos de algunos especímenes que corren por la viña del Señor...). Supongo que entra dentro de lo normal no caerle bien a todo el mundo, eso sí, de ahí a poner una reclamación....

El caso es que a partir de las 12 de la noche el resto del equipo se va a casa y en la guardia ya sólo estás tú. Y adivina. Consulta telefónica. Era la señora de la reclamación. Lógicamente el único médico en el hospital era yo y tuve que ponerme al teléfono. Así que, actuando de forma bastante diferente de lo que me pedía el cuerpo en ese momento, la atendí amablemente....En fin, lo que tiene el estar de cara al público y representando a un hospital.

Os dejo con un post antiguo del Dr. García-Tornel donde habla de temas relacionados...

En todos los hospitales se producen con cierta frecuencia reclamaciones. Es verdad que hay médicos que los acumulan especialmente, supongo que por algo será. Pero algunas veces la gente se queja de unas cosas....que son para alucinar. A mí me ha dado una enseñanza de todas maneras, y es que lamentablemente el que se queja se acaba saliendo con la suya aunque no tenga razón.

Por suerte en otras ocasiones llegan regalos y agradecimientos. Una de cal y otra de arena.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Gripe A (V): ¡Hasta las narices de la gripe A!

Pues eso, que estoy ya bastante hartita del tema de la gripe A. Y eso que todavía no ha empezado lo bueno.

En mi hospital hemos empezado a aplicar el protocolo que marca Sanidad. Los pacientes "sospechosos" siguen un circuito diferente del resto y tienen que llevar mascarilla para moverse por el hospital. También los médicos nos dividimos y unos atendemos a unos pacientes y el resto al otro grupo. Nos recomiendan a nosotros y al personal de enfermería visitar con mascarilla y guantes como medida de protección.

El tema de las mascarillas y los niños es de chiste. De los 20 que pude visitar ayer por la mañana, yo creo que sólo 2 la llevaban bien puesta. Lo que aprende una observando a los niños: la mascarilla puede servir de sombrerito, de pendiente, de antifaz y hasta de tanga! Eso sin contar las mamás que entran por la puerta con ella en la mano con la típica frase "es que no se la quiere poner" (bueno hija, a veces en la vida hay que hacer cosas que uno no quiere...)

Lo peor de separar en 2 grupos, es que el grupo "sospechoso" aumenta las sospechas sobre sí mismo, y a todo el mundo tienes que acabar explicándole que no te parece gripe, pero que si lo es y el niño sigue igual que unas castañuelas que se puede estar tranquilo....Lo que hace la autoconciencia de "estoy contagiado".

Sobre los criterios para determinar si un niño puede ser sospechoso son: la fiebre por encima de 38ºC y la tos. Ni qué decir tiene que en unos días, el 95% de nuestros pacientes serán sospechosos, porque la fiebre y los problemas respiratorios son los principales motivos de consulta de los pediatras a la que empieza el frío....Al hacer estas recomendaciones no sé si se ha tenido en cuenta realmente cómo se comporta la gripe en la población pediátrica, ya que los síntomas pueden ser diferentes a los del adulto y por ejemplo sólo haber fiebre sin foco.

Lo que sí que es cierto, es que la cosa está a la vuelta de la esquina. En Francia que empezaron la escolarización unos días antes que nosotros ya están inundados de gripe. Y esto se cuece primero en colegios y guarderías (como cada año por otro lado).

Toda mi actividad de ayer estuvo impregnada del temita de la gripe. Porque creo que no hubo paciente que no me preguntara si podía ser gripe. Incluso si habían venido por otro motivo. Ejemplo: Visito a una niña de 8 años que se había dado un golpe en la cabeza en el patio del colegio. A resultas del traumatismo había empezado a sentirse mal, pálida y con vómitos. Aunque no me pareció un golpe de riesgo, dado que la niña no estaba muy fina, le pauté un suero y la dejé en observación unas horas. Cuando acabé de explicarle a la madre cuál iba a ser nuestra pauta durante su estancia en Urgencias, la madre me dice: Oiga, porque gripe A no será, ¿no? Yo con cara de póker le contesto: No, señora, esté tranquila. Y para mis adentros pienso, pero vamos a ver señora ¡¡¡ que ha venido usted por un golpe en la cabeza!!!

Hay mucha psicosis, pero mucha mucha mucha. No sé si los protocolos de sanidad (con el aislamiento como si de un apestado se tratase) de forma indirecta lo que hacen es avivar el miedo que tiene la población. También a algunos colegios se les ha ido la pinza....

Va a ser un invierno muy cansino.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Accidentes de madrugada

Soy bastante "anti-medicamento". Los pacientes no lo tienen fácil cuando vienen a la consulta con el objetivo único de salir con una receta. Sobre todo en el caso de mucolíticos y antigripales, fármacos que abran el apetito y fámacos anticólico del lactante. Me gusta presumir de que no me sé las dosis de todos estos fármacos de dudosa eficacia. Y no me sé las dosis porque por iniciativa propia no los receto nunca. Alguna vez me veo obligada por las circunstancias o a veces reconozco que con según qué familias es más fácil extender una receta que dar explicaciones que se cuestionen repetidamente. Con los años se aprende a identificar al que viene "a por la receta" y muchas veces para evitar el desgaste personal acabas entrando en el juego.

Los medicamentos no son caramelos. Y tienen efectos secundarios como por ejemplo las reacciones alérgicas. Habiendo medicamentos en casa es más fácil también que haya accidentes. Y hay familias que tienen un arsenal.

En mi última guardia visité a un lactante pequeño de un mes y medio con una ingesta accidental de fármaco. Cuando los niños son tan pequeños lo más frecuente es la sobredosificación por equivocación de los padres. En este caso fue un poco diferente. Era un niño con cólicos. Habían consultado en varias ocasiones en Urgencias y también a su pediatra por ese motivo. Como quiera que no estaban convencidos de que lo bueno de los cólicos, es que se curan con la edad, "fueron a pedir" (palabras textuales de la madre) que le recetaran un medicamento para los mismos. El pediatra finalmente les recetó Aero-red, que contiene simeticona, que es un principio activo para disminuir la flatulencia. En vez de cortar la parte superior del envase como indica el prospecto, la señora lo abrió directamente, con la mala fortuna que en un mal gesto se le volcó parte del contenido en la boca del niño que estaba debajo...Total que la dosis que pudo ingerir (por suerte siempre calculamos por lo alto) era 10 veces la dosis terapéutica.

La simeticona es un fármaco que no da toxicidad. Pero, ¡ojo! el Aero-red lleva como excipiente etanol, es decir que un buen chupito de Aero-red para un niño puede ser como tomarse un cubata. Como sea que evaluar síntomas de borrachera en un niño de un mes puede ser una misión bastante complicada, lo mantuve en observación vigilando los dos problemas más importantes en relación con la ingesta de alcohol: la hipotermia y la hipoglucemia. Le hicimos una analítica para evaluar los niveles de etanol en sangre y fueron muy bajos. Con ello se confirmaba la sospecha de que había ido más medicamento fuera que a la boca del niño. Pero el susto que se llevaron los padres y el riesgo hipotético de intoxicación sí que lo hubo....

Da que pensar, ¿verdad? ¿Tenemos clara la relación riesgo-beneficio en el caso de algunos medicamentos infantiles?

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Intervenciones del área ORL: cosas a tener en cuenta antes y cosas a esperar después

Ayer describía un poco en qué consistían y cuáles eran las indicaciones principales de 3 intervenciones del área ORL que son muy frecuentes en los niños. Hoy os daré unas cuantas pautas para el antes y el después. Para tranquilidad de los padres diré que suelen ser intervenciones muy cortas y con escasas complicaciones. La anestesia es general pero el niño suele estar dormido sólo entre 10 y 20 minutos (aunque el tiempo de quirófano siempre es más largo y se suele hacer eteeeeerno para el que espera fuera). De hecho en la mayoría de hospitales, estas intervenciones están protocolizadas como de estancia corta y los niños tras unas horas en el hospital para asegurar que todo está bien, se van a dormir a casa.

Antes de la cirugía
  • No deberían administrarse fármacos como la aspirina o el ibuprofeno (sobre todo la aspirina) en la semana anterior, pues pueden aumentar el riesgo de sangrado
  • El niño debe ir en óptimas condiciones al quirófano: básicamente sin fiebre y sin bronquitis
  • Si no se ha realizado una visita pre-anestésica, hay que estar seguro que el anestesista que va a estar en el quirófano es consciente de los antecedentes del niño sobre todo en lo referente a procesos respiratorios (asma, bronquitis, broncoespasmos) y en relación con las posibles alergias a medicamentos y a alimentos
  • Para la tranquilidad del niño me parece importante que los adultos mantengan la calma y no transmitan a las criaturas la angustia (totalmente inevitable para los padres) que el quirófano supone
Después de la cirugía

La respuesta del niño a la cirugía varía en función del tipo de anestesia y de la duración de la intervención. Aún así hay diferencias individuales, como en todo.
  • Después de la intervención el niño puede estar somnoliento o mareado. Es común y son síntomas que irán mejorando. De la misma manera, cuando se levante y camine puede ir un poco inestable.
  • Puede aparecer algo de febrícula o fiebre no muy alta (raramente en el caso de los drenajes) durante las primeras horas.
  • Náuseas y vómitos. Es frecuente que aparezcan debido a la anestesia y a la sangre deglutida que suele irritar el estómago. El vómito puede contener sangre. Si los vómitos son esporádicos hay que dejar reposar el estómago, ofrecer líquidos azucarados en poca cantidad y de forma frecuente. Si son persistentes obligan a mantener el suero y la hospitalización. Si los vómitos persistentes ocurren cuando el niño ya está en casa obligan a volver al hospital.

Adenoidectomía

  • Puede haber sangrado por las fosas nasales los primeros 2 ó 3 días. Los primeros días no debería sonarse porque se puede originar una hemorragia mayor. Si la nariz se nota tapada hay que animarles a respirar por la boca
  • Ingesta alta de líquidos. Una buena hidratación es importante para la recuperación. Evitar inicialmente alimentos muy calientes, duros o difíciles de masticar. También evitar beber con caña
  • Si todo va bien con 3 ó 4 días en casa suele ser suficiente
  • Los humidificadores pueden ir bien para reducir las costras nasales y mejorar la respiración
  • El dolor de oído y el mal aliento son frecuentes la primera semana. El dolor se trata con los analgésicos habituales

Drenajes transtimpánicos

  • El dolor no suele ser muy intenso ni duradero. El drenaje a través del conducto también puede dar un poco de picor.
  • En los días siguientes a la cirugía puede salir sangre o líquido seroso a través del oído. Si es muy abundante y sobretodo si es maloliente hay que consultar
  • El líquido o la sangre que hay en el pabellón o en la salida del conducto se puede limpiar con un poco de suero o agua oxigenada. Pero hay que evitar introducir bastoncitos o cualquier otro objeto en el interior del conducto
  • Evite la entrada de agua en el oído mientras el niño lleve drenajes. Hay diversidad de opiniones en el uso de tapones....su otorrino le dirá lo que debe hacer.
  • Evitar los primeros días sonarse con contundencia. Al estornudar, intentar abrir la boca

Amigdalectomía

  • De las 3 es la intervención más molesta y de recuperación más lenta. Las molestias al tragar pueden ser intensas y durar entre 7 y 10 días. Los días peores a veces son los del medio. Se administran analgésicos hasta que no le duela y pueda comer y beber normalmente.
  • El frío en la parte exterior del cuello puede aliviar el dolor
  • Masticar chicle puede aliviar el dolor de oído!
  • En el lugar donde estaban las amígdalas crece un tejido blanquecino que no es pus, sinó que es el tejido cicatricial.
  • En este caso también es importante ofrecer líquidos y mantener un buen estado de hidratación.
  • La dieta debe ser blanda y fría inicialmente. Los alimentos com muchas especias, los zumos de cítricos y los alimentos que pueden rozar la herida (biscotes, galletas o patatas fritas) no son recomendables los primeros días.
  • Los humidificadores al igual que en la adenoidectomía pueden ser útiles en estos casos

Para los que se someten a un doblete o a un triplete, ¡ánimos! Los niños suelen tener una capacidad de recuperación ¡sorprendente! Y su calidad de vida posterior mejorará considerablemente...

martes, 15 de septiembre de 2009

Pon un otorrino en tu vida: Adenoidectomía, miringotomía y amigdalectomía

Las patologías del área de la nariz, faringe, laringe y oído son muy frecuentes en la consulta del pediatra. La especialidad de las mismas es la otorrinolaringología (ORL). Tengo la sensación de que al igual que sucede con las dermatitis atópicas, que los pediatras vemos más que los dermatólogos, también los pediatras vemos más otitis y amigdalitis que los otorrinos.
Sin duda las intervenciones en relación con oídos, adenoides y amígdalas son las más frecuentes en la infancia, en competición con las fimosis (aunque estas últimas ¡sólo tienen el 50% de candidatos!).

Las adenoides son un tejido linfático que está por detrás de la nariz y que no se ve a simple vista. Se conocen también como vegetaciones, y aquí en Cataluña como "carnots". Son un tejido similar al de las amígdalas que podemos observar en nuestra faringe. Las adenoides pueden estar aumentadas de tamaño originando una hipertrofia adenoidea, que es muy frecuente en la infancia. Origina problemas obstructivos nasales y en la desembocadura de la trompa de Eustaquio del oído a la faringe. Como el oído no se drena con facilidad, la hipertrofia adenoidea puede ir acompañada de otitis de repetición. A veces no son otitis con pus, pero sí un oído lleno de moco, lo que se conoce como otitis serosa, que dificulta una audición correcta.

Así pues la hipetrofia adenoidea suele originar: respiración bucal, ronquidos, voz nasal, mal aliento, congestión nasal y moqueo persistente, otitis de repetición y en casos más severos apneas (pausas respiratorias) obstructivas. Algunos niños con esta patología tienen una carita característica, que se conoce con el nombre de facies adenoidea.

La extirpación de las adenoides se conoce como adenoidectomía. Como no son un órgano claramente delimitado, más que extirparlas completamente, se reduce su tamaño. Por eso se suele decir "que se reproducen" y en muy pocos casos es necesario una segunda intervención tiempo después.


La colocación de drenajes transtimpánicos consiste en hacer una pequeña incisión en los tímpanos (miringotomía o timpanostomía) y colocar un tubito que permite igualar las presiones entre el interior y el exterior del oído, y ventilar con el drenaje de secreciones que pueda haber en la caja timpánica. Se suele realizar cuando el niño ha tenido muchas otitis que han necesitado antibióticos repetidos o cuando existe una otitis serosa persistente que puede acabar originando problemas de audición y de lenguaje.


Ambas intervenciones, adenoidectomía y drenajes transtimpánicos, se suelen asociar, ya que originan patología relacionada. Con frecuencia un niño con vegetaciones produce mucho moco, respira mal y además hace procesos óticos de repetición. Si se extirpan las adenoides y se colocan los tubitos, se airea toda la zona y suele mejorar todo bastante.


Los drenajes suelen permanecer en los oídos entre 6 y 18 meses, luego se caen. De alguna manera la idea es "hacer limpio" una temporada, de forma que al cabo de unos meses empecemos de cero con un niño inmunológicamente más maduro y con una anatomía menos desfavorable gracias al crecimiento somático.


La amigdalectomía es la extirpación quirúrgica de una parte o de todo el tejido amigdalar. Antiguamente era una intervención que se realizaba con mucha frecuencia. Yo recuerdo a un montón de niñas de mi clase haber pasado por el quirófano por este motivo. Aunque la indicación antigua era básicamente las amigdalitis de repetición, hoy en día se tiende a ser más conservador (pues no olvidemos que el tejido linfático tiene una importante misión defensiva) y el principal motivo para extirparlas suelen ser los cuadros obstructivos o las amigdalitis complicadas o con mala respuesta a los tratamientos convencionales. Si la obstrucción es debida a hipertrofia amigdalar y adenoidea, los problemas respiratorios por la noche suelen ser intensos y se asocian las dos intervenciones: adenoidectomía y amigdalectomía. Esta última muchas veces parcial y realizándose con láser (reducción amigdalar).

lunes, 14 de septiembre de 2009

Fiestas y ferias: antes y después

Desde el sábado estamos de Fiesta Mayor en el barrio. A principios de mes también fueron las fiestas de Sant Adrià de Besòs, la ciudad donde me crié y donde viven mis padres y mi hermana.
Son fechas que me gustan: el ambiente festivo, la cantidad de gente que te encuentras en la calle (algunos que hace tiempo que no veías), la sensación de que todavía queda algo de verano...

Claro que las fiestas no tienen nada que ver con lo que eran hace unos años. En realidad con lo que eran antes de tener hijos. Ocurre como con el resto del ocio. Las noches que eran de fiesta ahora son para dormir y los días que eran para dormir ahora son radiantes días de paseo.

Las fiestas mayores eran básicamente para salir por la noche y estar con los amigos. Ahora son para ir a las actuaciones infantiles y a los caballitos.

Como las fiestas de nuestra juventud son las de Sant Adrià y allí tenemos todavía a gran parte de nuestros amigos, cada año intentamos pasarnos. Algún año nos las hemos saltado, entre otras cosas porque coinciden con nuestro aniversario de bodas y en alguna ocasión todavía hemos estado de vacaciones. Este año no sólo hemos ido sinó que salimos la noche de sábado cumpliendo una vieja fantasía que teníamos mi hermana y yo. La "fantasía" cumplida consistió en juntar a los 4 niños -mis hijas y mis sobrinos-, pagamos una canguro por toda la noche, y.... ¡nos fuimos los 4 de fiesta!

La noche del sábado en las fiestas desde hace unos años se organiza "la ruta del kinto", que os podéis imaginar en qué consiste. Nos lo pasamos bien, a pesar de que no estábamos tan ambientados como los chavales a los que les doblábamos la edad. Al día siguiente estábamos un poco cansados, ya que los despertadores con patitas no dan tregua y se levantan a la misma hora independientemente de lo que trasnochen sus padres. Por suerte no nos pasamos demasiado bebiendo ni con la hora de ir a dormir...supongo que el subconsciente paternal nos debió advertir aquello de que "a partir de los 30 o sales o bebes"

domingo, 13 de septiembre de 2009

Unos preparándose, otros adaptándose

Mañana empieza el cole aquí en mi comunidad autónoma. Laia ya está preparadísima con su nueva bata, su nuevo chándal, su nueva mochila, sus libros por estrenar....Este año ya la cosa va en serio: empieza primaria.

El miércoles pasado tuvimos la reunión de principio de curso. Han mezclado a los niños de las dos clases, intentando mejorar los grupos. Aunque no irá a la misma clase que alguna de sus amiguísimas, no se ha preocupado demasiado (a mí tampoco me preocupa en absoluto, la verdad).


Hoy tendré que acabar de marcar la ropa. Aunque ella sabe bastante bien reconocer sus cosas, ahora en educación física empezarán a ducharse después de la actividad. Me imagino el caos, al menos los primeros días, de esas duchas infantiles, que supongo que tienen más objetivo educativo que realmente higiénico. A ningún padre ingenioso se le ocurrió preguntarles a las señoritas cuánto tiempo estimaban de ducha: supongo que los primeros días sudarán más bien poco, ya que tendrán que dedicar un cuarto de hora a gimnasia y tres cuartos de hora a la ducha....(por lo menos la mía).

El inicio del curso no ha sido de momento demasiado caro, a pesar de que cambian la uniformidad en el colegio y hemos tenido que renovar todo. Libros sólo hemos comprado 5. Los de lectura se reciclan de un año para otro y pasan de unos alumnos a otros como ya comenté en otro post (proyecto Reduca). Digo sólo 5 porque por ejemplo mi sobrino, que hará segundo en otro centro tiene casi el triple (realmente les dará tiempo...?)

Vaya, que esperamos con ilusión esta nueva etapa. También estoy impaciente por ver cómo se modula con el principio de curso el comportamiento de Laia.

La otra cara de la moneda (mi pequeña Irene) está en proceso de adaptación. Aunque yo os diría que se adaptó ya desde el primer día, a pesar de que ha cambiado de clase y de señoritas. Ya el año pasado no fue muy complicado: más que llorar ella, se dedicaba a consolar a sus compis llorones...Este año su clase es muy chula, más luminosa, da directamente al patio, tienen los lavabos a su medida en la misma clase. Este año se queda a comer en la guardería y de momento este cambio lo ha tolerado sin problemas. Es una campeona...

Aunque para consuelo de muchos padres con niños pequeños que estarán en la misma situación, apenas 6 días después de empezar la guardería ya tiene mocos. Os podéis imaginar que me preocupa más bien poco, ya que los mocos son intrínsecos a los niños de guardería y nos acompañarán, sin duda, los próximos 9 meses. ¡Si no puedes con tu enemigo, únete a él!

En fin, que entre adaptaciones y preparaciones, el trabajo en el hospital ha estado relajado, incluso mejor que algunos días de agosto, a pesar de que algunos ya han caído como moscas nada más empezar. Nos va bien un inicio suave para poder cargar pilas....(por la que se avecina)

sábado, 12 de septiembre de 2009

Son menores pero son vándalos

En estos últimos días se ha hablado mucho de la batalla campal que hubo en Pozuelo de Alarcón el pasado fin de semana. Cientos de jóvenes participaron en un enfrentamiento con la policía en el que hubo muchos heridos, abundantes desperfectos de mobiliario público, y 20 detenidos, de los cuales 7 eran menores. Sin entrar en detalles de cómo se inició un suceso que acabó con tan graves incidentes, cuando suceden historias como esta, da por pensar.

La juez, no sé si en un intento paternalista de intentar castigar de la forma como unos padres castigarían a sus hijos, decidió que la pena que se impondría a los menores es que no pudieran salir por la noche, más allá de las 10 de la noche, durante 3 meses. Parece una broma que la justicia castigue un delito de esa manera y no de forma más contundente por muy menores de edad que sean...Aunque lo más sorprendente es que los padres de los chicos hayan recurrido la sentencia, de forma que de alguna manera les están dando la razón a los niñatos, ¡pobrecillo mi hijo, 3 meses sin salir por la noche! (de la misma manera que ocurre en los colegios, los padres dan la razón a los niños por encima de lo que digan los profesores...). Estos padres, parece ser que de clases sociales altas, argumentan que son chicos ejemplares, buenos estudiantes, etc. Vaya, no sé que concepto tienen de "ejemplar". Esto qué ha sido, ¿un desliz?. Espero que al menos, teniendo en cuenta la reforma de la ley del menor, asuman los gastos económicos de los destrozos causados por sus hijos.

El Defensor del Pueblo, Enrique Múgica hizo unas declaraciones en las que alude a "la falta de disciplina y de valores en la sociedad" como el origen de estos sucesos. También sentencia que la "responsabilidad es en gran medida de los padres". Ha causado bastante polémica que haya manifestado que muchos de estos males pueden estar causado por el tuteo a los mayores y a los profesores. Seguramente algo de razón tiene, aunque pienso que tutear a las personas no significa que no las trates con respeto.

Os adjunto una carta de los lectores que me parece interesante, escrita por la señora María Muñoz de Málaga y publicada en La Vanguardia el pasado 9/9:

Batalla campal de Pozuelo
Este fin de semana ha sido en las fiestas de Pozuelo, cierto que a lo que han llegado en esta ocasión no es siempre. Pero no nos alarmemos ahora tanto por lo que ha pasado, ni culpemos a la juventud siempre de todo lo que ocurre.
Como madre de hijos adolescentes, yo les pregunto a esos padres: ¿qué tipo de educación es la que dan a sus hijos, para que lleguen a actuar de esta manera? ¿Qué control tienen los padres de esos niños menores de edad – o no menores- a esas horas de la madrugada en la calle y de borracheras? Yo aseguraría que dentro de estas cifras, la mayoría de estos chicos no se han educado en un ambiente donde prevalezcan los valores humanos y la responsabilidad.Y por qué no, también los gobernantes dicen que no hay presupuesto para hacer instalaciones dedicadas a actividades culturales, deportivas, etc., pero si hay dinero para restaurar todos los fines de semana los destrozos que provocan en bastantes calles de nuestras ciudades. A ver si después de ver los videos de lo ocurrido este fin de semana, sienten un poco de vergüenza tanto padres como políticos y toman nota para que esto no vuelva a ocurrir. Quién siembra vientos recoge tempestades, ya dijo Pitágoras: “Educa a los niños y no será necesario castigar a los hombres”. Nos iría mejor y sobre todo por ellos, por nuestros hijos y por el futuro de la sociedad.

viernes, 11 de septiembre de 2009

El papá de Laura

Como os comentaba en días previos, he ido algunos días al centro médico de cerca de mi casa en sustitución del pediatra habitual. El primer dia visité a Laura (si no os importa le cambio su nombre real), una lactante pequeña de un mes.
Laura es una niña que nació con bajo peso para su edad gestacional y que se estaba comportando como un bebé prematuro a pesar de haber nacido supuestamente a término. Ocurre con relativa frecuencia: recién nacidos a término que parecen prematuros. Se considera que un parto es a término cuando tiene lugar entre la semana 37 y la 42. El margen es muy amplio y abarca 5 semanas. Esta clasificación es necesaria aunque arbitraria y está realizada siguiendo criterios estadísticos teniendo en cuenta en qué momento de la gestación tiene lugar el parto con mayor frecuencia. Técnicamente consideraremos a un niño que nace a las 36 semanas y 6 días como prematuro moderado, y a uno que nace a las 37 semanas y 1 día como nacido a término. En realidad los límites pueden ser imprecisos, sobre todo teniendo en cuenta que la fecha de la última menstruación no siempre está muy clara.

Muchos de estos nacidos a término que se comportan como prematuros, son fruto de partos que se originan artificialmente: inducciones y cesáreas electivas. Sin entrar en polémica sobre las indicaciones dudosas de algunos de estos partos iniciados artificialmente, tengo la sensación de que bebés que son a término se pueden comportar como prematuros porque en su maduración personal por ejemplo podrían estar "preparados" para nacer a las 41 semanas y sin embargo se "les ha sacado" a las 37 semanas (es decir un mes antes).

El papá de Laura es un señor muy educado y con sentido del humor, un padre de los considerados "añosos", pues tiene 50 años. Enseguida adiviné su profesión: o algo relacionado con la ingeniería o algo relacionado con los números y las matemáticas. No me equivoqué: es empleado de banca. Lo primero que hizo fue plantarme en mi mesa 3 folios con sendos cuadros excel donde estaba intentando poner orden al caos...Al caos de los primeros días de Laura (¡y de la mayoría de recién nacidos!), que además con su comportamiento "prematuro" tenía tomas eternas y con frecuencia fraccionadas, tendencia al sueño o a momentos de gran inquietud, etc.

La tabla que traía correspondía a 3 semanas. Diariamente había anotado las horas de cada toma, el intervalo entre las mismas, el número de suplementos de leche artificial que le estaban dando y la cantidad de los mismos, las veces que realizaba deposiciones. Además con un resumen diario del número de tomas, de la cantidad estimada, y una media semanal....Ufff!!!Por ejemplo en su segunda semana de vida, el papá había estimado que había hecho 9,6 tomas diarias de media, con 612,9 mililitros de leche al día, y con 1,3 deposiciones al día.

¿Qué os parece? Aunque a mí me fue bien, lo reconozco, para hacerme una idea de cómo iban las cosas, hablamos de la tabla con bastante sentido del humor y le recomendé que se relajara y no intentara tener bajo control algo que es tan incontrolable al principio. A las personas que organizan toda su vida así puede resultarles difícil ver cómo los niños no siguen patrones y les puede ser más dura la crianza...Sin hablar de la presión para la madre....El papá de Laura lo entendió (creo que ya se lo imaginaba, pero no se había podido resistir) y me prometió que no perseguirá más a la madre para sus estadísticas....¿quizá lo hará a escondidas? Le pedí por favor si me "regalaba" sus tablas, porque me pareció de lo más curioso. Lógicamente no tuvo inconveniente ya que el archivo está perfectamente guardado en su ordenador (seguro que hasta con una copia de seguridad, jeje)

Otra perla de estos días en la consulta. Otra recién nacida, también de padres añosos. Se adelanta el padre porque la madre a última hora tiene algún imprevisto en casa. Entra en la consulta y le indico que le quite la ropa a la niña....Vacila....Le pregunto alguna otra cosa y le vuelvo a insistir en que le quite la ropa....Acto seguido coge el móvil y llama a su mujer (que está ya casi llegando): Oye, una cosa, el vestido cómo se quita, ¿por arriba o por abajo?



jueves, 10 de septiembre de 2009

La visita al pediatra, ¿un examen para los padres?

En estos últimos días, he echado un cable en un centro médico que hay cerca de casa. Es un centro en el que trabajé durante unos meses y siempre que tienen al pediatra titular de vacaciones, me llaman para ver si les puedo cubrir algún hueco. Como son colaboraciones puntuales y son muy majetes, si no interfiere demasiado en mi ritmo habitual, intento ir. A mí me gusta porque aunque sea esporádicamente, es mi contacto con la medicina de atención primaria. No conozco a la mayoría de las familias (que es una de las cosas estupendas del seguimiento de los niños) pero en algunos casos aun siendo "suplente" se produce buen "feeling". Las familias toleran por lo general mal que no sea su pediatra habitual quien las recibe. Es comprensible porque les crea mayor inseguridad. Y es verdad que yo no puedo conocer a sus hijos tan bien como su pediatra, por mucho que me lea las historias clínicas. Sin embargo yo le veo dos ventajas: una es que 4 ojos ven más que 2, y unos ojos nuevos pueden fijarse en algún detalle que había pasado desapercibido. Y lo segundo es que como "cada maestrillo tiene su librillo", en temas de puericultura, crianza, etc, se puede aportar una visión diferente de las cosas, que a algunos es verdad que les puede liar pero a otros seguro que les abre puertas.

Me he fijado en un detalle que es muy llamativo: la importancia del peso y la talla para los padres en cada revisión. A veces me da la sensación de que vienen a pasar un examen, como si un aumento menor del esperado (a veces subjetivamente) fuera un fracaso como padres. Los márgenes de normalidad de peso y talla son muy amplios. La experiencia hace que "a vista de pájaro" y sin necesidad de utilizar las fantásticas tablas de crecimiento, sepas que un niño está bien. Aunque es tan normal estar en el percentil 25 como estarlo en el 75, no entiendo por qué estar en el 25, o en algún mes desviarse un poco de su curva puede dar tantos quebraderos de cabeza. Está claro que los valores sociales tienen una importancia destacada: se espera un bebé rollizo, un niño alto (pero que no se le marquen las costillas, ¡por Dios!) y desde luego más tarde, adultos delgados y altos.

La revisión del pediatra tiene muchos componentes. El crecimiento somático (talla, peso, perímetro cefálico) es importante, claro que sí. Pero sinceramente a mí me preocupan más otras cosas, por ejemplo el desarrollo psicomotor. Por ejemplo detectar la posibilidad de una malformación congénita. Por ejemplo conocer un poco la dinámica familiar y el vínculo que tiene ese niño con sus padres. Es un poco como la ecografía obstétrica de las 20 semanas: el principal aliciente para muchas personas es conocer el sexo del bebé. Sin embargo es una ecografía de vital importancia para detectar anomalías estructurales del feto. Yo iba temblando las dos veces y lo que menos me importaba justamente aquel día es que fueran niños o niñas.

Respecto al peso y a la talla, mi anécdota. Yo a mi hijas no las he llevado demasiado a revisión. Y eso que yo no me las miro demasiado y a veces puede ser interesante que un ojo no cotidiano les dé un vistazo....Las pocas veces en las que he ido, lógicamente se han pesado o medido. Pero me he fijado poco en las gráficas y sus percentiles, y eso que Irene al principio iba un poquillo justa de peso. La comparación funciona estupendamente y por ejemplo Laia está en percentiles altos: no necesito una tabla de crecimiento. Sólo basta ver el desfile de los 50 niños de su curso, para darse cuenta sin ser demasiado lumbreras.

La anécdota. Ahora ya pasa un poco, pero durante muchos meses mi marido me preguntaba con frecuencia los pesos y las tallas de las niñas y por supuesto sus percentiles. Como fuera que yo le respondía con evasivas, tipo "están bien, qué más da el percentil 55 que el 60", algún día se enfadaba conmigo ( "vaya pediatra" ). Descubrí que durante los desayunos o comidas de trabajo, los percentiles de los hijos de sus compañeros eran un tema de conversación recurrente. Y el marido de la pediatra, ¡no sabía en qué percentiles estaban sus hijas!

Lástima que algunos pediatras constribuyan a la obsesión. En fin, padres y madres, menos presión para vosotros y para vuestros hijos, que ¡una revisión no es un examen!

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Infancia y alcohol

Aprovecho que hoy es el Día Mundial del Síndrome Alcohólico Fetal para este post. Cualquier cantidad de alcohol durante el embarazo y en cualquier periodo del mismo, puede tener efectos adversos sobre el embrión o el feto en crecimiento. Aún así las cifras sobre consumo de alcohol durante el embarazo son impresionantes, en España se calcula que un 25% de las mujeres siguen consumiendo estando embarazadas. El consumo de alcohol origina diferentes grados de trastornos en los niños, siendo el más grave el síndrome alcohólico fetal, que se caracteriza por rasgos faciales anormales, deficiencia en el desarrollo (pre y postnatal) y retraso mental (con o sin defectos sensoriales). Todo ello con diferentes grados de afectación. Es una de las principales causas de retraso mental prevenible (al 100%) y se cree que puede afectar en diferente grado de severidad ¡al 1% de la población europea!

Los niños tampoco deberían consumir alcohol bajo ningún concepto. En mis vacaciones aluciné cuando uno de mis primos sentó a su hija de 3 años en la barra del bar y como aperitivo le sirvió un vasito mini de cerveza y unas patatitas. Me quedé tan helada que no fui capaz de irle con el cuento de "eso no se hace, te lo dice la pediatra". Sin ejemplos tan flagrantes, hay mucha gente que en cumpleaños, comuniones y otras celebraciones deja beber a los niños....

Hace poco en El País Semanal había un artículo sobre un proyecto para una colaboración entre la famosa cocinera Carme Ruscalleda y la enóloga Elena Adell, representando a las bodegas Alcorta. En el artículo, que se titula "Maridaje para abrir boca" hablan de las bondades del vino y también de algunos de sus recuerdos. Os transcribo una parte del texto:
Las dos quieren recuperar el paladar del vino desde edades tempranas, desde que el mundo de los sabores y los olores se empieza a educar. "Los niños antes comíamos pan con vino y azúcar. Eso se ha perdido, pero tenía sus ventajas", comenta Ruscalleda. "En cada fiesta, recuerdo a mi padre, que era payés y comerciante, darme un dedito de vino que él mismo elaboraba. O dejarme mojar las galletas en él. El vino festeja y humaniza". Elena Adell tiene recuerdos similares de su abuelo: "Aquellos picatostes con vino....¡Umm!"

La verdad, y con todos mis respetos, creo que no hace falta ir tan rápido. Se puede llegar a amar el buen vino sin haber probado ni una gota en el periodo fetal ni en la infancia.

martes, 8 de septiembre de 2009

Probióticos, prebióticos y simbióticos

Hace unos días, Chelo me preguntó sobre una noticia aparecida en la prensa y ése es el origen de esta entrada. Aunque no es un tema que me apasione demasiado, me he mirado un poco como está el tema de los alimentos funcionales.
La noticia fue publicada por El Mundo a finales de agosto, aprovechando el tirón del tema de la gripe A. Y dice así como "Bifidus" contra la gripe. Sin entrar en polémicas sobre quién puede haber "subvencionado" la aparición de esta noticia justo en el momento en el que estamos, vamos a desglosarla un poquillo...


El artículo mezcla dos asuntos: por un lado habla de las bondades de los probióticos a partir de un artículo publicado en la revista Pediatrics el pasado mes de agosto. Y por otro lado, habla de lo poco adecuados que pueden ser los fármacos para la tos y los mocos en los niños de menor edad. Con la segunda opinión yo estoy bastante de acuerdo: no soy nada partidaria de dar medicamentos que tienen una eficacia más que dudosa, sobre todo a niños pequeños y con síntomas muy leves. A veces una se ve obligada por las circunstancias, pero os aseguro que no me sé las dosis de memoria de todas esas porquerías a pesar de los años de profesión. Claro que tampoco acabo de compartir lo que acaba dando a entender la noticia: "como no se le pueden/deben dar medicamentos, dale bífidus para protegerle" (sólo falta añadir la marca...).


Pediatrics es la revista de la Academia Americana de Pediatría. Es una revista de gran tirada e importancia. Siempre parece que lo que se lee en Pediatrics tiene que ir a misa, pero no siempre es así. No quiero quitarle mérito al estudio que presentan, pero habría que leerlo en profundidad (cosa que yo no he hecho por falta de tiempo) para saber realmente qué demuestra y con qué pruebas estadísticas (la estadística puede ser muy engañosa....).
No me enrollo y me meto en materia.
En la actualidad hay un cambio sustancial en la actitud frente a la alimentación. Los consumidores somos conscientes de la relación que existe entre dieta y calidad de vida y entre dieta y desarrollo de enfermedades. A partir de ahí surgen los siguientes conceptos:
  • Alimentos funcionales: Alimentos que proporcionan un beneficio fisiológico adicional al propiamente nutricional. Mejora el bienestar o la salud y reduce el riesgo de desarrollar enfermedades. El principio de añade a un alimento normal, que mantiene su apariencia habitual. Por ejemplo: huevos enriquecidos con ácidos grasos omega 3.

  • Nutracéuticos: Productos aislados o purificados a partir de alimentos, y que se aportan en forma de medicinas (cápsulas, ampollas bebibles, etc), no asociados a la comida.

  • Productos de salud natural: Usados durante largo tiempo a lo largo de la historia y que se consideran dentro de la categoría de alimentos medicamentos. Por ejemplo algunas hierbas que se utilizan para infusiones.

  • Probióticos: Son bacterias intestinales o componentes de bacterias con un efectos beneficioso para la salud. Su crecimiento contrarresta el crecimiento de otras bacterias que pueden ser patógenas y causar enfermedades.

  • Prebióticos: Son azúcares complejos no digeribles de los alimentos, que pasan el estómago y al llegar al intestino, estimulan el crecimiento de los probióticos.

  • Simbióticos: Mezclas de probióticos y prebióticos, que mejoran la supervivencia e implantación de microbios vivos procedentes de la dieta en el intestino
El colon tiene una flora intestinal que está formada por diferentes especies de bacterias y que se va formando a partir del nacimiento. En la actualidad se le ha dado a esta flora una gran importancia en el mantenimiento de la salud. El tipo de flora depende de factores genéticos y de factores ambientales como por ejemplo el tipo de alimentación. Las bacterias son muy numerosas y pueden llegar a pesar entre 1 y 2 kilos de una persona adulta. Los efectos beneficiosos de la flora intestinal son múltiples, pues actúan como barrera realmente.


En los últimos años se han llevado a cabo muchos estudios sobre los efectos de los probióticos utilizados de forma preventiva o terapéutica. Se han realizado ensayos clínicos de los probióticos en relación con la diarrea aguda, la diarrea asociada a antibióticos, la diarrea del viajero, el síndrome del intestino irritable, la enterocolitis necrotizante del recién nacido, la enfermedad inflamatoria intestinal, la infección por Helicobacter Pylori, el eccema atópico y también en enfermos graves ingresados en las unidades de cuidados intensivos.

Aunque la mayoría de estos estudios determinan ciertos beneficios en la utilización de los probióticos, la ESPGHAN (European Society for Paediatric Gastroenterology, Hepatology and Nutrition) no se moja y de momento y ante una evidencia científica donde todavía se necesitan más estudios para comprobar realmente sus beneficios, concluye que no se puede demostrar que la suplementación con probióticos sea preventiva o terapéutica para cualquier enfermedad. Únicamente parece tener un efecto beneficioso demostrado en la disminución en la duración (aunque muy discreta, la verdad) de la diarrea aguda. A pesar de todo, dejan la puerta abierta a cambiar de opinión en el futuro cuando las investigaciones avancen.

Mi opinión personal es que no creo que los probióticos sean dañinos, pero tampoco creo que sean la panacea para un invierno libre de virus en general y del "virus del año" en concreto. Me he paseado por la página de Actimel y el marketing es increíble. Aunque la página web es muy resultona, la evidencia científica que exponen es muy pobre (al menos lo que se puede leer online) y no estoy de acuerdo en algunas sentencias como por ejemplo cuando dice "el 70% de nuestras defensas está en el intestino".

A partir de ahí, si queréis darles bífidus a vuestros hijos adelante, no hay nada malo en ello. Seguramente puede tener sus beneficios, por qué no. Pero no os engañéis: si alguien tuviera el remedio para combatir todos los gérmenes que atacan a nuestro sistema inmunitario, no creo que lo vendiera en un supermercado.


lunes, 7 de septiembre de 2009

Siempre empezando de cero


Con los hijos pasa algo que es irrepetible: cada mañana cuando te levantas, empiezas de cero. Da igual que el día anterior fuera terrible, que no te hayan dejado dormir por la noche, que tengas un día complicado por delante.

Supongo que es culpa del amor incondicional.

Laia lleva unos días portándose bastante mal. Algún día he sentido una gran impotencia asistiendo a algunas escenas y sin saber exactamente cómo debía actuar, porque tengo claro que no se puede consentir según qué cosas, pero es muy desagradable estar a malas constantemente.

Tengo muchas dudas sobre los modelos educativos, sobre si lo estamos haciendo bien. La teoría es muy diferente del día a día....

Con Irene de momento todo es sencillo y hasta cierto punto previsible, a pesar de que está en los "terribles dos". Con Laia hay días muy duros...Desafiante, contestona, molestona, saltándose las normas. Hay días en los que tengo paciencia infinita y días en los que no puedo más y tengo ganas de desaparecer del mapa. Días en los que parezco un policía y días en los que intento utilizar mi mejor sonrisa y mis mejores mimos. Cada paso que se da durante el día genera un conflicto y es muy cansado a nivel psicólógico.... ¿Será verdad que necesita como dicen todos los padres con sus hijos la rutina del colegio? Estos días que Irene ya ha empezado la guardería, son ideales para disfrutar momentos a ratos con ella y sin embargo está siendo imposible. No sé que le pasa, y lo peor, no tengo claro cómo actuar. Llevo unos días dándole muchas vueltas al tema.

No obstante, como os decía al principio, a diferencia de lo que te puede pasar con un amigo, con tu jefe o incluso con tu pareja, por mucha tormenta que haya habido la noche anterior, con tus hijos te levantas, empiezas de cero y sin rencores e intentas que cada día sea mejor que el anterior.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Recapitulando....

Este blog inició su andanza sin muchas aspiraciones el pasado 22 de enero y ¡madre mía!

En la actualidad:
  • Casi ha llegado a las 40000 visitas
  • 55 seguidores "oficiales" y muchos más de forma anónima
  • Visitas de 56 países
  • 208 entradas y muchísimos comentarios a ellas

Me ha dado por recapitular páginas web con las que nos hemos mezclado, blogs de seguidores, gente que se ha pasado por aquí. Y este es el resultado....


Blogs que tienen en su página web un enlace a Diario de una mamá pediatra

Blogs de los seguidores "oficiales" de Diario de una mamá pediatra (algunos coinciden con la lista anterior)

Han pasado por Diario de una mamá pediatra, dejando alguna opinión

Y algunos me habéis citado en vuestros blogs o en alguno de los foros en los que participáis. Lo de los foros no he sido capaz de recopilarlo....

Las listas no están hechas en ningún orden establecido, y pido mil disculpas si he dejado de nombrar a alguien. En cualquier caso me lo comentáis y lo añado, e igualmente si alguien no quiere salir. Os recomiendo que os déis un paseo, hay cosas muy interesantes en esas listas.

Algunos comentarios me han llenado de orgullo, como que se mencionara el Diario de una mamá pediatra como inspiración para Diario de una mamá de 18 o Diario de una mamá maestra. Hace un tiempo me dieron un premio, que no supe agradecer porque todavía era un poco novata por estos mundos (gracias con un poco de retraso). Y recientemente Marta, me ha dedicado una de sus fantásticas fotos.

Los posts que más comentarios han suscitado fueron los relacionados con los padres y sobretodo con las madres en la consulta del pediatra, y los relacionados con la lactancia materna ( "Lactancia materna, ¿cuál es el secreto?" y "Lactancia materna y vuelta al trabajo" ), así como esta semana la historia de celos de Laia. Hay días que las visitas han sobrepasado las 500. El blog recibió un impulso importante cuando me citaron en una bitácora muy importante Me crecen los enanos.

A todos vosotros que me leéis, muchas gracias por estar ahí. Todavía me queda cuerda!

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