lunes, 28 de diciembre de 2009

Ratoncito Pérez, ¿dónde estás?

Laia cumplió 6 años el pasado noviembre y espera con ansia que se le caiga su primer diente de leche. Cada pocos días viene diciéndome: Mamá, se me mueve un diente. En realidad es más sugestión por lo que ve en sus compañeros de clase que movimiento real de sus piezas dentarias. Y es lo que pasa, los niños como pertenecientes a un grupo social quieren ser como sus compañeros y si los demás empiezan a estar mellados y a recibir al Ratoncito Pérez, ella no quiere ser menos.
La caída del primer diente de leche suele ocurrir entorno a los seis años. Como en todos los ítems del desarrollo siempre hay que respetar un intervalo de tiempo grande, de forma que puede pasar un año hasta que realmente el roedor se pasee por casa con alevosía y nocturnidad.
Los primeros que se suelen caer también son los que en su día fueron los primeros en salir: los incisivos centrales inferiores. A Laia le salieron bastante tarde, entorno a los 10 meses, así que es de esperar que ahora también sea de las tardonas. Si además sumamos que es de las pequeñas de su clase, me temo que será de las últimas en cambiar los dientes para desesperación suya.
Los dientes de leche deben caerse por sí mismos (recuerdo las ayuditas finales con el hilo alrededor de la pieza y el tironcito correspondiente). No se recomienda la extracción a menos que salgan las piezas definitivas sin que sus antecesores tengan mucha intención de dejar espacio.


Cuando se sospechan problemas de espacio, y los dientes se molestan entre sí, es quizá un buen momento para acudir al odontólogo. También mientras se produce el recambio, aunque sea normal, para que el especialista revise que la erupción es correcta y para incluir en la vida cotidiana la visita periódica al dentista para el cuidado de la dentición.


Ahora una curiosidad que he encontrado: la historia del Ratoncito Pérez. El Ratoncito Pérez es un personaje relativamente reciente, creado a finales del siglo XIX por el padre Luis Coloma, miembro de la Real Academia Española. Desde palacio pidieron al padre Coloma, que era escritor y periodista, que escribiera un cuento para el rey Alfonso XIII, entonces de 8 años, al que se le había caído un diente. En el cuento se narra el viaje que el rey Buby (que era el apelativo que utilizaba la Reina Madre con su hijo) inicia de la mano del Ratón Pérez, transformado a si vez en un pequeño ratón, para conocer como vivían sus súbditos, algunos de ellos muy pobres. En este viaje, Buby aprenderá valores como la valentía, el cuidado de los súbditos y la generosidad. Aquí tenéis el link del Centro Virtual Cervantes si queréis profundizar en esta bonita historia.


No sé si todos estos valores que intentaba transmitir la historia original se han perdido un poco....cuando yo era pequeña el Ratoncito Pérez como mucho traía una moneda de 100 pesetas o alguna chocolatina. Ahora hay niños que reciben unos regalos al puro estilo de los Reyes Magos. ¡No está mal para ser un proceso fisiológico y de poco esfuerzo!

6 comentarios:

belen dijo...

Bonita historia Amalia, la verdad es un cuento precioso. Creo que es un buen cuento para contar a los peques.
No sabía que ahora el Ratoncito Pérez traía también regalos!!! cómo cambian los tiempos, qué barbaridad. Yo soy más partidaria de la monedita para comprar chuches, je je.

MissManjolita dijo...

yo recuerdo q con el ratoncito perez me dejaban alguna moneda debajo de la almohada. nunca he recibido reglaos q yo recuerde.
ya te contare q es lo q se lleva cuando la mini pierda su primer diente... q todavia qda mucho jeejejejej

guaci2r dijo...

Tiene toda la razón, a mi sobrina de 5 años ya se le han caido 3 dientes y va ya por el cuarto, en cada caída el señor ratoncito pérez le ha dejado debajo de su almohada 30€!!!!!. Mi hija, de 5 años también, aún no se le ha caído ninguno y está desesperada por que se le caiga, siempre, según ella..tiene algún diente flojo.. tengo muy claro que el día en que se le caiga alguno, dejaremos, a lo sumo, 5€..y me parece mucho!!

aleida dijo...

a mi tampoco me dejaba regalo!! me dejaba una moneda y tan feliz! pero bueno tambien se casos de "el hada madrina" que se lleva el chupete por la noche y deja un carricoche para la muñeca.... a mi niño se lo llevo un pez y no le trajo nada... a dia de hoy parece ser que hay que hacer regalo hasta por estornudar y asi acaban los niños que vienen los reyes y no tienen ni ilusion ni nada

Miercoles dijo...

Por aki el señor perez deja lo ke buenamente puede, pero no hay un precio standar por pieza dental. En un alarde de optimismo pueden caer un par de euros y alguna chuche quiza...para dar motivos para ir al dentista! jeje pero nada mas. Esto de soltar la tela cada dos por tres, por los motivos mas variopintos, sin ningun esfuerzo, no es precisamente santo de mi devocion. Se supone ke es una especie de consuelo por una pequeña situacion traumatica, no es ke hayan subido el everest a la pata coja!
UN BESOOOOTE

lapatachunga dijo...

Me ha gustado conocer el origen del Ratoncito Pérez. Desde luego, nada que ver con la infancia de hoy en día. Creo que el error viene de que los hijos se vuelven los protagonistas en el ámbito familiar, cuando su rol debería ser algo común, como un miembro más de la familia. Al menos, es mi propósito de este año... ;)

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