miércoles, 10 de febrero de 2016

¿Cuándo se cae el cordón umbilical? ¿Cómo lo cuido?

En las visitas de recién nacidos el cordón umbilical siempre es motivo de preocupación. La presencia de ese "apéndice" hace que los padres recientes manejen esa zona con sumo cuidado y tengan miedo de dañar al bebé. La forma cómo curarlo también genera dudas.

El cordón umbilical se clampa tras el nacimiento cortando así la vía principal de transmisión de nutrientes, oxígeno y sangre de la madre al bebé. Al cortarlo y clamparlo, queda una especie de apéndice con una pinza que con el paso de los días se irá secando hasta caerse. Es importante aclarar que el cordón es un trozo de carne "inerte" que al bebé no le duele mientras lo tiene

En los países desarrollados, en los que los partos se producen en condiciones higiénicas adecuadas, es infrecuente que haya complicaciones del cordón, no obstante es una zona de la piel que hay que cuidar porque puede colonizarse por bacterias. Mientras que sigue siendo una zona causante de infecciones severas y mortalidad en el recién nacido en países en vías de desarrollo, lo que se conoce como onfalitis, una correcta higiene suele llevar a buen término la caída del cordón. 

Aunque los pediatras tenemos tendencia a recomendar el uso de soluciones antisépticas para su cura un par de veces al día, clásicamente el alcohol de 70º o la clorhexidina al 4%, lo cierto es que los estudios demuestran que simplemente el adecuado lavado con agua y jabón neutro y un secado posterior correcto, son suficientes en nuestro medio para el cuidado del cordón. 

Así que la consigna principal es mantener la zona del cordón limpia y seca, siendo menos relevante cómo lo limpiemos. 

El cordón suele caerse durante los primeros 15 días de vida. El momento de la caída depende sobre todo de las características individuales -como el grosor o la forma cómo la piel del bebé cicatriza-. Cuando se produce una caída tardía, más allá de las 3 semanas de vida, a veces hay que descartar algún problema asociado. 


La caída tardía asociada a algún problema es rara, pero vemos cierto incremento en esta situación desde que se ha generalizado el uso de "bodies" para el recién nacido. Parece que ya se ha dejado de "llevar" ponerle 2 piezas al recién nacido con las clásicas camisas de batista que antes comprábamos para los recién nacidos, dado que resulta más cómodo y "recogido" ropa interior de una sola pieza. Deciros que el cordón se seca más rápido y mejor si optamos por vestirlos como antaño. Lo digo por si estás preparando la canastilla y la ropa de "primera puesta" ;-)


jueves, 4 de febrero de 2016

La edad de la siesta (de los padres)



Hoy no voy a hablar de sueño infantil, siento si el título os ha llevado a confusión. Tampoco voy a hablar del sueño de los padres y de las madres -que lo sé, la mayoría vamos escasos en horas de sueño- Voy a hablar de sueño y de siestas en sentido figurado, para hablar de esa época de la infancia de nuestros hijos, en los que sí, de forma figurada nos pegamos una siesta. Es un concepto que escuché en una conferencia a Eva Bach, y que me encantó. 

Esa edad, la de la siesta de los padres, se sitúa aproximadamente entre los 3 y los 10 años. 

Antes de los 3 años, los padres vamos "a tope". Tener un hijo es cansado: las noches sin dormir se suceden y durante el día, vas con el bebé o el niño-bebé a remolque, lo vistes, le haces la comida y le das de comer, eres sus manos y sus piernas muchas horas del día, controlas que no se haga daño y que vaya poco a poco aprendiendo. La cuestión es muy "física".

En el otro lado de la balanza, después de los 11-12 años, nos despertamos de nuevo y nos damos cuenta de que nuestros hijos preadolescentes han dado un cambiazo de órdago. Sus solicitudes demandando autonomía (espacio personal en el fondo para poco a poco ir haciendo lo que les da la gana....) nos van a llevar de cabeza, cuando no los conflictos propios de la edad porque no siempre es fácil entenderse. Nos ponemos en órbita rápidamente y vuelven algunos desvelos (ay!!! qué fácil era en realidad la etapa bebé!!) Ya no nos cansamos tanto físicamente con ellos -aunque en gran medida seguimos siendo los que llevamos la intendencia del hogar y el "taxi" familiar, pero al menos se llevan a sí mismos y se asean y se encargan en mayor o menor medida de sus pertenencias.

La etapa de la siesta que os decía, y que va entre los 3 y los 10-11 años, empieza cuando nuestro bebé deja de ser un bebé y muestra sus primeros signos reales de autonomía. Empieza a ir al cole "de mayores" y eso suele significar un antes y un después en la organización familiar, en las probabilidades de enfermarse y en las facilidades logísticas en los desplazamientos. Ya no hay cochecitos ni pañales, la personita ha crecido y utiliza el lenguaje humano de forma locuaz e inteligente y probablemente ya puedas dormir de un tirón como en tus tiempos mozos. 

Consejo para navegantes: no durmáis esa siesta. Es una etapa fantástica para estar presentes a conciencia, para aprovechar cada una de las situaciones que nos presenta la vida para educar, para centrarnos en la relación y no tanto en las obligaciones del día a día y conocer a fondo quiénes son y qué valores tienen nuestros hijos. Es un momento en el que ellos nos buscan sin prejuicios, ansían nuestra complicidad, nuestro tiempo y nuestra atención. Todavía somos sus héroes cotidianos y ni se plantean que unos años después van a cruzar a la otra acera cuando te vean en vez de buscar tu mano para andar a tu lado. Aprovecha esos años que parecen "fáciles" o años de transición. Es el momento de construir y de compartir a tope, enséñale y deja que te enseñe, ¡¡no te duermas aunque en teoría estés en una época "fácil!!

lunes, 1 de febrero de 2016

La gripe ya está aquí

He estado alejada de aquí unos días debido a que he pasado parte de la semana pasada en Málaga, invitada en un symposium que organiza desde hace varios años el Grupo Pediátrico Uncibay. Mi última visita a Málaga fue justamente hace 10 años, para hacer el curso para ser Instructora en Reanimación Neonatal, y ha sido muy grato visitar de nuevo la ciudad, que he encontrado cambiada y mucho más amigable.

En el curso estuve encargada de dar dos charlas: una para pediatras sobre el uso de las redes sociales y los blogs pediátricos y otra para padres y madres sobre "Crecer entre pantallas"
Por cierto, me hicieron 2 entrevistas: una en un periódico local "La Opinión de Málaga" y otra en la tele malagueña, Onda Azul, en un programa titulado "Málaga Saludable". Al final del post os dejo los enlaces por si queréis "cotillear".

Llegué a casa a las 11 de la noche del viernes y el sábado estuve de guardia. Es lo que tiene el "pluriempleo". Una guardia de invierno, a buen ritmo y donde parece que el empuje del virus respiratorio sincitial ha disminuido, y visitamos menos lactantes con bronquiolitis, pero donde parece que empieza a entrar en escena el virus de la gripe, que como el año pasado va a tener su punta epidémica este mes de febrero.  

La epidemia de gripe es casi un clásico del invierno pediátrico -en realidad en casi todas las edades-. Aunque puede llegar en cualquier época del otoño o el invierno, llevamos unas cuantas temporadas en las que ha llegado en febrero. Si sigue sin hacer demasiado frío es probable que no sea un año muy catastrófico. 

Cuando las noticias de la tele empiezan a hablar de la epidemia de gripe y de los colapsos en los hospitales, los pediatras -y muchas familias con niños....- ya hemos pasado la peor parte, pues los primeros que se contagian de la gripe son los bebés y los niños, para pasar después el testigo a los adultos. 

En los niños la gripe tiene síntomas equivalentes a la gripe del adulto, aunque con algunos matices. Suelen tener fiebres más altas, y sin embargo, mantienen mucho mejor estado general que cuando el virus nos toca a los adultos. El típico "trancazo", esa sensación de estar como si te hubiera pasado un camión por encima, es más propia de los mayores que de los niños. 

Este fin de semana en la guardia, estoy segura, a pesar de no tener confirmación microbiológica de que ya he visitado a niños con gripe. A algunos de ellos les he solicitado radiografía de tórax por llevar 5 ó 6 días con fiebres elevadas y tos, siendo los resultados normales, la cual cosa me hace sospechar fuertemente la enfermedad. Algunos padres me comentaban que en algunos colegios, hay cursos en los que en estos últimos días ha habido bastante absentismo escolar. Datos que son todos muy sugestivos del inicio de la epidemia. 

Consultando los datos "oficiales" en Cataluña, la gráfica empieza a subir discretamente con un patrón que recuerda al del año pasado, de forma que en 2 ó 3 semanas, previsiblemente tendremos una elevada incidencia y las guardias se nos van a complicar un poquito...




La gripe es una enfermedad causada por un virus que suele ir cambiando de epidemia en epidemia -a veces con cambios sutiles y otras veces con cambios más sustanciales que hacen que haya temporadas mucho más epidémicas, como sucedió si recordáis en la temporada 2009-2010. Es una infección muy contagiosa, por contacto directo de las secreciones, por el aire, las manos o a través de objetos inanimados como por ejemplo los juguetes. El lavado de manos y el control de las medidas higiénicas son formas de prevenir la enfermedad.

Es una enfermedad que no se cura con antibióticos, los tratamientos van destinados a tratar los síntomas. Solo en personas con factores de riesgo de desarrollar una enfermedad grave, reciben tratamientos específicos. 

Los niños con factores de riesgo son candidatos a vacunarse contra la gripe cada temporada, al igual que muchos adultos. La vacunación de la gripe es un poco engorrosa porque hay que repetirla cada año, porque en el caso de los niños la primera vez que se administra deben darse dos dosis, y porque cuando el virus cambia mucho respecto al año anterior, el nivel de protección puede ser discreto. Se plantea utilizar la vacunación intranasal como alternativa a la vacuna inyectable habitual, con resultados que parecen ser buenos.

PD: Tal como os he comentado os dejo el enlace a las entrevistas de la semana pasada.
- "Crianza entre pantallas". En el programa "Málaga Saludable" de Onda Azul Televisión (en el tercer y último bloque del programa). 

Otra de las cosas maravillosas de estos días es que he podido saludar a gente a la que admiro. Quería mencionar en especial a la Dra. Gloria Colli. Si no conocéis su blog, ¡ya estáis tardando! Pude compartir un rato de conversación con ella y compartimos muchos valores y experiencias. ¡La grandeza de la blogosfera! 

Con la Dra. Colli y la Dra. Villaescusa en Malaga




viernes, 22 de enero de 2016

Siete

Imagen de la página http://manuls.inopia.net/


Mientras que en mi vida personal hay sin duda muchas circustancias que han forjado mi camino y mi forma de vivir la vida, en mi vida profesional reconozco dos momentos que han cambiado la forma como he asumido y vivido mi profesión. 

El primer momento de giro de 360 grados se produjo cuando nació mi hija mayor, hace más de 12 años. Tener un hijo y vivir en propias carnes muchas de las cosas que las madres nos explican a los pediatras en las consultas, me hizo sentirme más cercana en el tú a tú con muchas de esas mujeres, humanizó y empatizó mi forma de atender a los niños y sus familias. 

El segundo momento de impacto en mi forma de entender la Pediatría empieza cuando me pongo a escribir en este blog y a divulgar sus contenidos en las redes sociales. Aunque ha sido un revulsivo que se ha ido cociendo a fuego lento, las fechas y su simbolismo tienen su lugar. Y hoy hace justamente 7 años que abrí esta página, que luego ha reorientado mi carrera profesional y un pedazo muy importante de mi vida.

Echo la mirada atrás y me fijo en muchos posts, especialmente hoy revisando otros posts de "aniversario" y me emociono. Por todo el trabajo y las horas que he dedicado y por como me habéis pagado con creces con vuestro afecto y reconocimiento.

Las redes sociales y la blogosfera no son ahora lo que eran hace 7 años. Me enorgullece formar parte de esa primera "célula" digital de pediatras (junto a otros GRANDES como Santi García-Tornel, Cristóbal Buñuel, Javier González de Dios, Jesús Martínez, Ramon Capdevila o Rubén García) y de madres (como las ENORMES Melisa, Begoña, Fátima, Belén o Ileana). Sembrando proyectos y formas de hacer que han dejado huella. Algo que supongo que nos agradecerán todas esas nuevas voces en la blogosfera pediátrica y en la blogosfera de las madres que tenían que llegar y que espero que lo sigan haciendo, algunas con notable éxito y renovada ilusión, que siempre es bienvenida. 

Algunos dicen que el amor dura 7 años. Yo he pasado épocas de mayor o menor apego, de cierta sequía creativa o de necesitado descanso, pero todos los caminos y planteamientos me conducen de vuelta aquí. Aquí es donde me siento como en casa.

Muchas personas son relativamente nuevas entre estas páginas, algunas -tiene mérito- leen este blog desde casi sus inicios. Otras han ido desfilando a blogs de otras temáticas conforme los hijos se hacían mayores. A todos y todas, lectores ocasionales o fieles inamovibles, muchas gracias por seguir ahí. Y que cumplamos muchos más!


jueves, 21 de enero de 2016

La vacuna de la varicela de nuevo autorizada para la venta libre

Acabo de saber la noticia de que la vacuna de la varicela estará de nuevo en la oficina de farmacia para su venta libre a partir del día 1 de febrero, recuperando la situación en la que estábamos hasta el verano del 2013, en la que se "prohibió" su venta para la población general. Es decir, los padres podrán decidir comprar la vacuna en las farmacias siguiendo las indicaciones de los pediatras. El precio de la venta parece que también se va a ver reducido, y estará entorno a los 45 euros.

Ha sido un asunto que durante estos casi 3 años ha estado rodeado de polémica y de muchas declaraciones en diferentes sentidos.

La realidad de las consultas es que de ser una vacuna "más", se ha convertido un poco en un "objeto de deseo" y no hay día en el que algún padre o alguna madre no me pregunte en qué situación se encuentra el conflicto, o me comente que por favor les avise cuando la situación cambie.

Explicar todo lo que ha ido sucediendo en este tiempo y las razones por las que se suspendió la venta no ha sido fácil. Ha habido momentos de situaciones surrealistas, pero podríamos decir que bien está lo que bien acaba.

Hace ya muchos años que la literatura científica ha demostrado la disminución de la morbimortalidad por varicela en todos los grupos de edad con la vacunación poblacional, como podéis ver en esta gráfica de un artículo de la revista Pediatrics


El primer paso está dado. Ahora para completar la jugada cabrá esperar que empiece la financiación pública en cada comunidad autónoma como se anunció en verano, con una primera dosis a todos los niños de entre 12 y 15 meses. 


lunes, 18 de enero de 2016

La leche de vaca en la alimentación del bebé



La alimentación es un tema que está de moda. Como en otras tantas disciplinas, se he democratizado la opinión pública y experta en lo que concierne a la nutrición y nos encontramos posturas muy radicalizadas en todos los sentidos. Los términos ecológico, bio y vegetal están en su momento álgido. Y ello implica la demonización de algunos alimentos.

Uno de los alimentos más demonizados y sobre los que más mitos circulan es sobre la leche de vaca. El binomio leche de vaca - infancia suele asociar dudas y temores, sobre si puede "hacer daño" o sobre el momento de introducirlo en la alimentación del bebé. 

Me gustaría comentar algunas consideraciones: 

- Todos los bebés -salvo los que llevan dietas especiales exentas- están expuestos a las proteínas de leche de vaca desde el nacimiento (o incluso antes!). Las proteínas de la leche de vaca están presentes en las fórmulas de lactancia artificial, pero también pasan a través de la leche materna (a menos que la madre no consuma derivados lácteos). Eso sí, no es lo mismo estar expuesto a las proteínas de leche de vaca que tomar leche de vaca directamente. 

- La leche materna es el mejor alimento para los bebés. Los bebés que no pueden ser amamantados por sus madres toman fórmulas de leche artificial que se "fabrican" a partir de leche de vaca. Tome leche materna o leche artificial, se recomienda no introducir la alimentación complementaria antes de las 17 semanas de vida (aproximadamente los 4 meses de edad), ni tampoco hacerlo después de las 26 semanas de vida (6-6'5 meses de vida). 

- La recomendación de introducir la alimentación complementaria a una determinada edad atiende a la necesidad de incorporar nutrientes que son deficitarios en la leche a partir de cierta edad, especialmente el hierro. La leche -en general- es deficitaria en hierro, pero en las fórmulas artificiales para bebés y en otras leches de continuación más adelante, es posible "añadir" ese hierro (leches enriquecidas). 

- A partir de los 6 meses de edad, más del 90% de los requerimientos de hierro de un niño alimentado con lactancia materna debe proceder de la alimentación complementaria. De forma que hay que "ponerse las pilas" e introducir otros alimentos.

Sobre el momento de introducir la leche de vaca en la alimentación del bebé, las recomendaciones actuales hablan de hacerlo a los 12 meses de edad del bebé, aunque hay cierta evidencia -y otros países la introducen antes- de que hipotéticamente no habría demasiado problema en adelantar algo su introducción. Antes de esa edad, se pueden ofrecer otros derivados lácteos como el yogur o el queso fresco -sin añadir azúcares- , ya que al estar fermentados tienen mejor digestibilidad. Se pueden introducir con seguridad a partir de los 8-9 meses. 

La leche es un alimento de elevado contenido proteico y rico en calcio y vitamina D. Aunque existen  necesidades individuales en función de características de cada uno o de por ejemplo la exposición solar a la que estamos sometidos, se establece que una cantidad adecuada para los niños sería de 2 vasos al día, lo que equivale al tan repetido medio litro de leche al día (300-500 ml)
Curiosamente un exceso de leche tampoco es recomendable: condiciona la absorción de hierro y "quita espacio" al consumo de otros alimentos que también son necesarios. 

Sobre qué tipo de leche dar a partir del año de edad, se puede dar la leche de vaca entera que se compra en el supermercado. Los niños que siguen con lactancia materna, en principio tienen sus necesidades lácteas cubiertas si maman un par de veces al día. La cual cosa no significa que sea incompatible con tomar leche de vaca (en forma de leche o de derivados lácteos). El uso de leches de crecimiento o enriquecidas es una posibilidad para algunos niños, pero si el crecimiento es adecuado y la alimentación es equilibrada, no suele ser necesario. 

Los niños deben tomar leche entera los primeros años de vida. La grasa de le leche "es buena". Me refiero a que las grasas y el colesterol, así en general, están también muy criticados, seguramente no con falta de razón por todos los problemas que acarrean en la vida adulta. Pero son necesarias para el desarrollo de órganos y sistemas, especialmente en los niños, por ejemplo para las conexiones nerviosas o para la fabricación de hormonas. Como siempre, todo en su justa medida.

Otra cuestión interesante relacionada tiene que ver con la irrupción masiva en el mercado de productos en forma de bebida vegetal que se venden como "análogos" de la leche, muy en la línea de lo que me refería en el primer párrafo de este post. Tal como explica en este artículo, estas bebidas no deberían ser utilizadas en los niños como sustitutos de la leche. No lo son y sus características nutricionales son muy diferentes. 

viernes, 15 de enero de 2016

El dolor y la madre que lo parió



Hoy justamente hace un año que pasé por el quirófano. Tenía pendiente quitarme las muelas del juicio -los cordales- desde tiempos inmemoriables y lo había ido demorando por pereza, por la dificultad de encontrar unos días para recuperarme, y porque en realidad soy un poco miedosa con todo lo referente a la boca.

Como me costó decidirme y eran 4 piezas las que tenía que quitarme, decidí hacerlo en quirófano, dormidita para no enterarme y poniéndome en manos de un equipo de confianza. Hice religiosamente todos los pasos previos (preoperatorio, indicaciones previas, etc) como si no fuera "del gremio".

El postoperatorio inmediato fue bien, la cara se me inflamó como estaba previsto -aunque no de forma exagerada- y el dolor fue aceptable y controlable. Pero conforme se me iba despertando todo el tejido, quedaba una parte del labio y de la lengua que permanecía como anestesiada.

En cuanto pasaron pocas horas ya era evidente que algo no había ido bien y en pocos días tuve la confirmación: durante la cirugía algo había pasado con mi nervio lingual derecho. Es una complicación de este tipo de cirugía descrita en todos los tratados. Y lamentablemente me tocó. 
El nervio lingual es un nervio de la boca que inerva parte de la lengua de forma sensitiva. 

El problema principal que tuve no es que no tuviera sensibilidad en una parte de la boca sino que tenía una sensibilidad anómala, dolorosa, que aunque por suerte ha ido mejorando a lo largo de los meses, de entrada fue intenso e invalidante. Un dolor de tipo neuropático  que no todos los días tenía las  mismas características, pero que de inicio me hacía sentir como si tuviera una bola de fuego en la boca. 
Aunque me levantaba más o menos de forma aceptable (por suerte dormir me aliviaba), conforme avanzaba el día me iba "cargando" y no os miento si algunos días por la noche estaba tan perjudicada que me daban ganas de desaparecer del mapa. 

El dolor y la anomalía sensorial me hizo al principio no poder vocalizar bien y de alguna manera tuve que ejercitarme para poder hablar de forma adecuada, algo totalmente necesario para ejercer mi profesión. Solamente el hecho de hablar durante el día me generaba un cansancio al final del día brutal, especialmente los días de consulta o de guardia.

Durante más de 9 meses del año 2015 he estado tomando medicación analgésica de forma contínua. Analgésicos del segundo escalón porque el paracetamol o el ibuprofeno de forma aislada, no me servían para nada. 

Aunque por suerte desde el mes de octubre más o menos, sin haber recuperado del todo la sensibilidad, el dolor prácticamente ha desaparecido, he pasado días y periodos muy críticos. El dolor nos hace muy vulnerables, nos hace sentir pequeñitos, inútiles, tristes. Nos hace buscar alternativas aunque sepamos que no funcionan. Nos hace renunciar a hacer algunas cosas y ver la vida -en general- en tonos grises.

Siempre me ha molestado que se minimice el dolor, especialmente en los niños que por edad o desarrollo cognitivo pueden tener más dificultades para expresarlo con palabras. Me enfrento a cualquiera que lo infravalore o lo desprecie. Y creo firmememente que hay que tratarlo, porque ello mejora la calidad de vida de las personas. Después de este 2015, todavía más.

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