miércoles, 4 de mayo de 2016

Varicela "natural", varicela vacunal y varicela "breakthrough"



Desde que se ha vuelto a autorizar la vacunación de la varicela hace un par de meses están conviviendo 2 situaciones:

- Muchos padres están vacunando a sus hijos, y no tardan demasiado en pedir cita para hacerlo.
- Estamos en un momento de mucha enfermedad: la varicela lleva meses repuntando, pero además la primavera ha sido siempre la época del año preferida por el virus.

Probablemente, con esta ola de vacunación en pocos meses podremos tener cifras de la disminución de la incidencia, igual que ahora las tenemos del aumento de la incidencia y las complicaciones durante los casi 3 años en los que no hemos podido vacunar a los niños.

Muchos padres que no tenían muy clara la vacunación antes de los movimientos que ha habido con la vacuna, ahora sí que la quieren. El incremento de los casos de varicela y la dificultad para la vacunación en estos meses ha originado cierto "miedo" colectivo. De hecho muchos padres vienen estos días para vacunar porque en los entornos de sus hijos hay brotes. 

En caso de contacto con una persona con varicela (o en el periodo de incubación ya contagioso), existe la posibilidad de vacunarse postexposición de forma precoz para evitar la enfermedad, con bastante éxito si se hace en las primeras horas tras el contacto (se recomienda en los 3 primeros días tras el contacto).

Hace unos días vacuné a una de mis pacientes de 18 meses en la consulta. Aproximadamente una semana después la madre me escribió para comentarme que le habían salido unos "granitos" que le hacían sospechar varicela. En ese momento, me revisé los tiempos de incubación y la posibilidad de una varicela vacunal. La vacuna de la varicela, que es de virus vivos, puede en algunos casos (muy infrecuente) provocar una varicela vacunal. La varicela vacunal -si ocurre-es leve. La única pega es que contagia igual que lo hace la varicela "salvaje".

En relación con la vacunación, la posibilidad de los diferentes tipos de varicela es la siguiente:

- Varicela por infección natural: La varicela que se produce menos de 15 días después de la vacunación, está causada por el virus de la varicela, en una infección que se estaba -por mala suerte- incubando ya en el momento de la vacunación como ocurrió con mi paciente. Es posible que la vacunación modifique el curso de la enfermedad.

- Varicela vacunal: La producida por la vacunación -muy infrecuente- se sospecha cuando la varicela aparece entre los 16 y los 42 días tras la vacunación. No está causada por el virus natural, sino por el virus atenuado de la vacuna.

- Varicela "breakthrough": Aparece más allá de los 42 días tras la vacunación, y es causada por la infección natural, debido a que la protección de la vacuna no es del 100%. Es más probable este tipo de varicela en niños que solo han recibido una dosis de la vacuna, ya que con las 2 dosis, la protección de anticuerpos sube bastante. Siempre es una varicela "suave", pero como en cualquiera de los casos anteriores, contagia. Es la varicela que tuvo mi hija mayor.

Otra curiosidad de estos días es el diagnóstico "probable" de varicela en una niña de 18 meses con el antecedente de haber recibido gammaglobulinas hace pocos meses. Los niños que reciben estos tratamientos (por ejemplo se utilizan en las púrpuras trombopénicas idiopáticas o en la enfermedad de Kawasaki), no pueden recibir vacunas de virus vivos (como la triple vírica o la varicela) hasta 11 meses después del tratamiento con gammaglobulinas, porque el desarrollo de anticuerpos está condicionado. Las gammaglobulinas son un producto derivado de la sangre rico en anticuerpos de todo tipo. Esta niña tenía probablemente por este motivo una varicela similar a la que tienen los niños vacunados (breakthrough) con granitos escasos, más pequeños y que se parecen más a granitos de pus que a las vesículas propias de la enfermedad. 

 

miércoles, 27 de abril de 2016

Cerrar las brechas en inmunización: Semana Mundial de la Inmunización 2016

Estamos en la Semana Mundial de la Inmunización. Este año, al igual que al año pasado, el lema es "Cerrar las brechas en inmunización: Inmunización para todos durante toda la vida". Es una campaña que hace hincapié en la vacunación de adolescentes y adultos y en la necesidad de hacer llegar las vacunas a las poblaciones diezmadas por los conflictos o las situaciones de emergencia.

Las vacunas salvan 2.5 millones de vidas cada año. La otra cara de la moneda es que 1,5 millones de niños, mueren cada año por enfermedades prevenibles mediante vacunación, encabezando la lista enfermedades como la neumonía (neumococo), gastroenteritis (rotavirus) o sarampión.



Tenemos mucha suerte de haber nacido en este primer mundo y no plantearnos en la mayoría de los casos, el valor de esta protección.

Dos enfermedades preocupan especialmente a nivel mundial: el sarampión y la polio.

El sarampión lo hemos conocido en nuestro medio, ya que ocasionalmente se van produciendo brotes en países desarrollados. En el año 2014, un 85% de los niños de la población mundial recibió la vacuna del sarampión durante el primer año de vida. Cifras que todavía tienen margen de mejora.

En nuestro medio, administramos la vacuna del sarampión en la vacuna triple vírica. Es una de las vacunas que más suspicacias levanta en el mundo occidental como como comenté por aquí.

La polio fue endémica en España hasta no hace tantos años. En la actualidad todavía es una enfermedad endémica en 2 países: Afganistán y Pakistán. Aunque comparado con el año 1988 en la que era endémica en 125 países, hemos mejorado bastante, sigue estando activa y con posibilidad de que en algún momento veamos un brote en países civilizados como hace unos meses pasó con la difteria. La poliomielitis es una enfermedad que podríamos llegar a erradicar como pasó con la viruela.




Para hablar de todo esto y de muchos otros temas esta tarde estaré en Madrid (en un viaje relámpago) con la comunidad Madresfera y Sanofi, acompañada de la Dra. María Garcés. Podéis seguir el evento con los hashtags: #LasVacunasSalvanVidas y la Semana de la Inmunización también con #vaccineswork o #WorldInmunizationWeek 


lunes, 25 de abril de 2016

¿Cómo saber si está preparad@ para quitar el pañal?


Desde que ha empezado la primavera muchos padres de pequeños "toddlers" me preguntan sobre el momento adecuado para quitar el pañal.

Tradicionalmente se ha considerado que los 2 años es una edad buena como mínimo para empezar a planteárselo. La realidad es que la mayoría de los niños van a controlar entre los 2 años y los 2 años y medio, aunque os diré que suele ser más cerca de los 2 años y medio que de los 2.

Quitar el pañal da un poco de pereza...porque aunque cambiar pañales sea un engorro, salvo situaciones extraordinarias, sabes que tu bebé va a ir limpio y seco. En cambio las primeras semanas o meses tras la retirada del pañal, puede haber uno o varios "accidentes".

Por otro lado deshacerse de los pañales, es un gusto. Sin tener en cuenta el gasto económico -que también es importante- la retirada del pañal nos muestra el camino hacia la autonomía, hacia muchas de las adquisiciones que nos van a demostrar que se está acabando el mundo "bebé".

Aunque la primavera y el verano son las épocas que todo el mundo espera para intentar el control de esfínteres, la realidad es que cada niño lo va  a conseguir en el momento en el que esté realmente preparado, así que hacerlo coincidir con una época del año no deja de ser una conveniencia nuestra y tenemos que tenerlo claro.

A diferencia de otras circunstancias como por ejemplo es el dejar el chupete, para dejar el pañal el bebé-niño tiene que haber madurado lo suficiente, y saber que ha llegado ese momento de maduración no siempre resulta tan evidente.

Las primeras señales de control aparecen cuando el niño es capaz de identificar que va "sucio". Algo más evidente de entrada con las heces. Empezará a señalar que se ha hecho caca y solicitarte que le cambies. Esto en la mayoría de los casos. Por otro lado, el lenguaje, que empieza a estar más desarrollado, te va dando pistas, poniéndole nombre a sus diferentes momentos en relación con el pañal y volviéndose un poco "escatológico". Adquirirá curiosidad por ver qué haces tú en el lavabo (lo siento, es el principio del fin de tu intimidad en el baño....algo que perdurará muchos años!).

Todos estos signos indirectos de que empieza a tener control sobre su cuerpo pueden ser sutiles. A veces los padres pecamos de "miedosos" y no nos atrevemos. Si uno piensa que puede estar preparado, a veces hay que lanzarse un poco "a la brava". Tampoco tenemos tanto que perder: si en una prueba de cierta duración, vemos que no lo conseguimos ni de lejos, se vuelve a poner el pañal otra temporada y lo probamos unos meses más tarde. 

El control de esfínteres puede ser también un poco irregular. Ir muy bien unos días y luego tener unos cuentos escapes. Entra dentro de lo normal. Eso sí, vale la pena ir preparado -por lo menos cuando se sale de paseo- con varias mudas y tener presente que a lo mejor hay que ponerle en posición muchas veces durante unos días, para que el ensayo-error se consolide. 

Mientras que con los pipis lo típico es que haya algún que otro escape, la "caca" suele tener otras connotaciones. Algunos niños controlan en tiempos diferentes uno y otro esfínter, y por ejemplo seguirán queriendo utilizar el pañal en el momento que sientan necesidad de defecar. Las dificultades con las deposiciones hacen que a veces aparezca de forma transitoria cierto estreñimiento.

Como con casi todas las cosas, paciencia y buena letra suelen ser los mejores consejos. Más tarde o más temprano, todos nos acabamos librando del pañal!




jueves, 21 de abril de 2016

¿Cómo elegir termómetro para medir la fiebre en los niños?

La fiebre es frecuente en los niños, especialmente en los más pequeños. Aunque una simple mirada de madre o de padre puede detectar en medio segundo cuando tu hijo tiene fiebre -y eso sin contar si llegamos a poner la mano sobre la frente-, como en casi todas las cosas que tienen instrumentos para medir, lo más adecuado es poder saber de forma objetiva si existe o no temperatura.

Aunque muchos pediatras no nos cansamos de decir que es mejor mirar al niño que al termómetro, la realidad es que la presencia o no de fiebre es un síntoma que nos aporta información relevante para poder sospechar algunas patologías y para establecer un diagnóstico.


Cuando los padres se hallan en la tesitura de tener que medir la fiebre se encuentran con dudas acerca de cuál es el mejor termómetro para hacerlo. Cuando yo era pequeña no había demasiado dónde elegir, y se utilizaban los termómetros de mercurio. La rotura del termómetro era una fiesta en cualquier casa donde hubiera niños, que aprovechábamos para jugar con las bolitas del metal y sus formas cambiantes....

Los termómetros de mercurio se prohibieron en el año 2009 debido a la toxicidad del mercurio (mejor no pensar en nuestros juegos infantiles).

En la actualidad hay muchos tipos de termómetro en el mercado, pero os hablaré de 3, con sus ventajas e inconvenientes.

Termómetro con galinstan


Es un termómetro que se parece bastante al de mercurio, tanto en su forma, como por el hecho de que contiene un metal líquido, en este caso una mezcla de galio, indio y estaño (galinstan).

Ventajas
- Es barato
- La determinación de la temperatura es precisa
- No necesita pilas y no contamina

Inconvenientes
- Es lento (no menos de 4-5 minutos para tomar la temperatura, ¿demasiado en nuestro ritmo de vida acelerado?)
- Se rompe si se cae (doy fe...se nos rompió justo después de la fotografía que acompaña al texto). Al romperse y ser cristal, hay riesgo de heridas.
- Puede ser difícil de interpretar, no siempre es tan "evidente" a qué raya llega...

Son termómetros "clásicos" y aunque sean un poco lentos, me parecen una excelente opción.

Termómetro digital


Fue el claro sustituto del termómetro de mercurio.  Se basa en un circuito electrónico que registra la temperatura y la muestra en una pantalla digital

Ventajas
- No es demasiado caro
- Es relativamente rápido
- Son bastante resistentes a los golpes, caídas y manipulaciones infantiles (a tener en cuenta con los más pequeños de la casa).

Inconvenientes
- La principal es la imprecisión, la temperatura mostrada puede no ser real. Con frecuencia puedes obtener registros muy diferentes en intervalos muy cortos de tiempo
- Necesita pilas

Hasta el momento son los que más han estado presentes en mi casa. Reafirmo la poca precisión, y la necesidad de hacer varias determinaciones seguidas para acabar estimando el nivel de temperatura.


Termómetros por infrarrojos


Son los termómetros más "molones" para la mayoría y representan una generación más moderna de termómetros. Hay de diferentes tipos pero lo que acaban haciendo es captando la temperatura de la piel a través de la radiación infrarroja que los seres humanos irradiamos.

Ventajas
- Son rápidos
- Detección de la temperatura fiable

Inconvenientes
- Son caros
- Necesitan pilas

Hace unas semanas contactaron conmigo desde Oblumi Tapp. Son una empresa que ha creado un dispositivo (wearable) que conectado al móvil, se convierte en un termómetro de infrarrojos. Lo he probado en casa y es una chulada, aunque de alguna manera, incita a cierta espiral "controladora" de la fiebre que ocasiona un poco de angustia a los padres recientes. Si nos fijamos puramente en su función como termómetro, su uso es sencillo y rápido, y me parece una opción a considerar, especialmente para los padres más "geeks", ya que permite a partir de una aplicación móvil registrar los datos, compartirlos y llevar control de los fármacos utilizados.




lunes, 11 de abril de 2016

7 consejos para disfrutar de tu maternidad

Hace justo un mes participé en el evento Todo Papás Love, que se celebró en Barcelona. Mi participación consistía en una charla breve de 20-30 minutos bajo el título "Consejos para disfrutar de tu maternidad". Como eran muchos los temas de los que se podían hablar pero el tiempo era limitado decidí dividir los "consejos" en 7, que os resumo aquí. Abajo tenéis el vídeo entero de mi participación.

1. Mi niño "no me come"


Con algunas pinceladas sobre la lactancia materna, que es la alimentación de inicio de elección. Sobre todo en lo que hace referencia a pedir ayuda si la cosa no resulta ser tan fácil como una se imaginaba.

En cuanto a los niños mayores, un abordaje teniendo en cuenta los cambios de tendencia, y la necesidad de no preocuparse tanto por la cantidad de comida como por la calidad, como referenciábamos en esta otra entrada

2. "Tenemos" problemas de sueño

 


Con la distorsión que puede significar para los adultos que los horarios y los ritmos de sueño-vigilia de los bebés sean tan diferentes a los nuestros. 

El sueño de pequeños y mayores es uno de los principales motivos de preocupación de los padres. Intentar acompasarse en lo posible es la clave para llevarlo con elegancia.

Y si no....saber que hay luz al final del túnel! Algo difícil de poder visualizar cuando estás en esos meses iniciales.

3. Nadie puede hacerlo todo

 

No aspiremos a ser "superwoman" ni "superman". Nadie puede ni debería hacerlo todo por sí mismo. Con un bebé o un niño pequeño las tareas se multiplican y a veces hay que saber parar y pedir ayuda. Sin complejos.

4. Cógelo, aunque se acostumbre

 


A pesar de las frases lapidarias del estilo "No lo cojas, que se acostumbra", sabemos que no solo es necesario para nuestro bienestar emocional atender a un bebé y sus necesidades, sino que es necesario para un correcto desarrollo del vínculo y para que ese niño o esa niña sepa que es importante y que estamos enamorados de él. 

La etapa 0-3 años es muy importante para el desarrollo del vínculo. Abrázalos mientras son pequeños porque cuando sean mayores no te van a dejar!

5. El tiempo es oro, ¿a qué lo dedicamos?

 


Como dice una frase popular: "la vida es aquello que te sucede mientras estás ocupado haciendo otros planes". La maternidad o la paternidad son una buena excusa para dedicar el tiempo a las cosas importantes. Las cosas importantes de verdad. Y un hijo suele ser la "cosa" más importante a la que dedicarle tiempo.

6. La buena salud infantil es necesaria para la salud adulta

 


Tanto en los aspectos preventivos -controles, vacunas, etc- como en la adquisición de hábitos de vida saludables.

7. No te duermas en la edad de la siesta

 


Por ser una etapa "cómoda" pero fascinante para educar para compartir el tiempo con nuestros hijos, siendo una época en la que la colaboración y la complicidad son máximas. Nos permite sentar los cimientos de esas personitas a las que al llegar a la adolescencia a veces no conocemos!

¡Espero que estos 7 consejos os sean de utilidad!

Vídeo completo de la presentación


miércoles, 6 de abril de 2016

Mujeres que....



Mujeres que...


...han viajado e incluso vivido en decenas de países
...han realizado un currículum académico brillante
...tienen a su cargo en su vida laboral a equipos con muchas personas
...han superado enfermedades graves y grandes pérdidas
...toman decisiones muy importantes que cambian el rumbo de la historia
...han dejado atrás relaciones tóxicas que las anulaban
...han vivido de forma independiente, lejos de sus propios padres desde edades tempranas
...han superado con valentía situaciones complejas inesperadas
...no tenían miedo al futuro ni apego al pasado


¿Por qué algunas de esas mujeres en el momento en el que tienen un bebé en sus brazos se sienten vulnerables, inseguras, dependientes e incapaces? 


lunes, 4 de abril de 2016

Zapatillas con ruedas: riesgo de accidentes


En mi última guardia atendí a una niña de 9 años que se había roto la muñeca. Afortunadamente no era una fractura complicada y con una buena movilización se curará bien. Cuando le pregunté cómo se había caído -para entender algunas lesiones es necesario conocer el mecanismo de caída- me comentó que se había resbalado hacia atrás. Descubrí en sus pies un calzado "especial": unas zapatillas con ruedas, que llevaba puestas también en el momento del accidente.

En los últimos meses se han puesto de moda entre nuestros niños las zapatillas con ruedas. Es una moda que está presente en Estados Unidos desde hace varios años y que ahora está llegando con fuerza a nuestro medio. Hace unos años se veían de vez en cuando, especialmente en niños. Ahora no hay día que no se vean, y sobre todo, las llevan las niñas.

Las zapatillas con ruedas no resultan un calzado muy adecuado, ya que la forma de apoyar el pie en el suelo cambia. Por un lado es como si los niños llevaran tacones, con la consiguiente sobrecarga de la parte delantera del pie. Por otro lado el pie no está totalmente apoyado en el suelo, de forma que existe una inestabilidad similar a la que sucede cuando se llevan patines, que suele ser la que origina los accidentes. 

Llevar tacones resulta catastrófico para los pies de todo el mundo, pero en unos pies en crecimiento todavía es peor... Con las zapatillas con ruedas, se elevan los talones incluso hasta 5 centímetros, de forma que el talón que es donde se apoya el pie principalmente, pasa a ser secundario, originando dolor en la zona más anterior (metatarsos). 

Es necesario tener en cuenta además que si se llevan estas zapatillas al cole, van a llevarlas puestas durante bastantes horas. 

La presencia de las ruedas hace que disminuya la superficie de contacto de la planta del pie con el suelo. La pisada es anómala y esto puede originar que se produzcan esguinces, y también caídas, al igual que ocurre al llevar patines, con la diferencia que con los patines, generalmente los niños van equipados con protectores de codos, rodillas, muñecas y con casco.

En el 2007, salió publicado un estudio en la revista Pediatrics -como os decía en EEUU nos llevan "ventaja"- en el que se analizan los accidentes en los que están implicadas estas zapatillas. Observan que los accidentes son más frecuentes en niñas que en niños, que la media de edad está entre los 9 y los 10 años y la lesión más típica es justamente la que vi yo: la fractura de muñeca. Hay un dato a tener en cuenta especialmente: los accidentes se producen principalmente la primera (20%) o primeras veces que se utilizan las zapatillas con ruedas, de forma que parece evidente que es necesaria una curva de aprendizaje para llevarlas, al igual que ocurre con patines u otros "transportes" con ruedas. Así que en caso de utilización, no estaría de más llevar material protector.