lunes, 27 de junio de 2016

Bexsero: Vacuna de la meningitis B disponible

Nos acaban de anunciar que la vacuna de la meningitis B ya va a estar disponible -sin restricciones- en oficina de farmacia para todo aquel que quiera administrarla. Como solamente hay una en el mercado, os diré su nombre comercial: Bexsero. 


El acceso a esta vacuna también ha sido irregular. 
  • Inicialmente salió al mercado solamente de uso hospitalario, la cual cosa tenía en realidad poco sentido. Esta indicación hacía alusión a vacunar exclusivamente a grupos de riesgo y no a la población general.
  • Posteriormente en septiembre del año pasado, se autorizó su venta libre en farmacia
  • Unos meses después, en diciembre, el stock empezó a ser insuficiente: la posibilidad de proteger a los niños contra una enfermedad potencialmente muy grave, hizo que muchas familias se lanzaran a comprar la vacuna y se agotó (en realidad no del todo, pero se ha suministrado a cuentagotas).
  • Durante estos meses, muchas familias han estado en listas de espera interminables en las oficinas de farmacia. Algunos otros han atravesado las fronteras como pasó también con la vacuna de la varicela, para conseguir la vacuna de la meningitis. La cuestión es que hemos seguido vacunando a los niños en nuestras consultas, sin prisa pero sin pausa.

La espera ha sido larga y en la consulta muchas familias me han estado preguntando todos estos meses qué sabíamos de la vacuna. 

Existe interés en vacunar contra un germen que causa sepsis y meningitis y que puede producir la muerte en un 10% de los casos y secuelas hasta en un 30% de los pacientes que enferman. La agresividad del meningococo es tal, que en ocasiones, a pesar de un diagnóstico y un tratamiento rápidos y acertados, la evolución es desfavorable. A los pediatras nos da mucho miedo el meningococo, porque le hemos visto actuar de cerca unas cuantas veces, originando mucho sufrimiento e impotencia.

A pesar de todo y por suerte, no es una infección muy frecuente. En la zona de Galicia es un poco más prevalente que en el resto del estado (y eso originó fricciones entre políticos del mismo color hace unos meses).
Tiene dos picos de edad donde ocurre con más frecuencia: en los lactantes y en los adolescentes. El meningococo y el neumococo son los gérmenes que principalmente hacen que en ocasiones a los bebés pequeños les hagamos analíticas en las visitas de urgencias si tienen fiebre. 

Existen diferentes tipos de meningococo. El meningococo B es el más prevalente en nuestro país. Desde hace ya bastantes años vacunamos frente al meningococo C a los bebés y a los adolescentes, y hemos comprobado como este tipo de meningitis ha disminuido con la vacunación sistemática. 

Desde septiembre de 2015, en el Reino Unido vacunan a todos los niños frente a la meningitis B (eso sí, el NHS ha sabido negociar un buen precio por dosis de vacuna). Supongo que en unos meses tendremos datos referentes a los porcentajes de la enfermedad en la población y se podrán comparar los periodos de antes y después de la introducción de la vacuna. 

Respecto a la vacuna comentar que intentamos administrarla sola porque parece un poco más reactiva que los demás. Aunque en los meses que llevamos poniéndola, personalmente tampoco he visto demasiados problemas (fiebre en los más pequeños y dolor en el brazo, en el lugar de punción en los mayores). Por eso se recomienda dar paracetamol de forma preventiva.
De nuevo me referiré al Reino Unido para comentar que allí la están poniendo junto a otras vacunas del calendario sin problemas.

La pauta vacunal cambia en función de la edad:
- De 2 a 5 meses: 4 dosis (3 el primer año y 1 después de los 12 meses)
- De 6 a 23 meses: 3 dosis (2 de inicio, más un recuerdo al año siguiente) 
- A partir de 2 años: 2 dosis (separadas como mínimo 2 meses)

Mucho más problemático que los efectos adversos, me parece el precio. 106 euros la dosis sabemos que no está al alcance de cualquier bolsillo. Como sugerencia si tienes que hacer un regalo a un recién nacido, optes por las vacunas en vez de por cacharrería inútil...

PD: Y no puedo evitar pediros CALMA. Aunque tengáis intención de vacunar, no bloqueéis en masa a vuestros pediatras...La vacunación frente a esta vacuna es interesante pero al no ser una enfermedad muy prevalente, la urgencia es relativa... Y de nuevo tenéis una vacuna frente a la que tendréis que decidir si la ponéis o no la ponéis, ya que a corto plazo el sistema no la va a financiar.

Sobre los demás cambios que se avecinan en el calendario vacunal os hablo en breve.


lunes, 20 de junio de 2016

Los roles de los padres en el cuidado y desarrollo de sus hijos


Hace pocos días, comiendo algo rápido en el bar de al lado del hospital, tras salir de la consulta y antes de ir a buscar a mis hijas al cole, aunque no era mi intención "cotillear", pude escuchar la conversación entre dos hombres en la mesa de al lado. Uno de ellos era padre. El otro no sé si ya lo era, o estaba a punto de serlo. 

La conversación trataba de los temas "top" de la maternidad y confieso que si hubiera sido entre dos mujeres no me hubiera sorprendido lo más mínimo, pues son temas habituales entre las madres y por supuesto en nuestras consultas. Desgranaron temas como la lactancia materna (haciendo incluso referencia a las recomendaciones de la OMS), las vacunas, la alimentación infantil incluyendo en baby led weaning, la muerte súbita del lactante o la necesidad o no de llevar a los niños a la guardería, así como las enfermedades más típicas de la primera infancia y cómo asumirlas. 

Estoy casi segura que esa conversación hace 10 ó 15 años hubiera sido inédita. Y es que no cabe duda de que los padres están cada vez más implicados en el cuidado y la crianza de los hijos. 
En la consulta se nota día a día: cada vez son más las visitas a las que acuden padre y madre, o se van alternando si los compromisos laborales son complicados. Frente a esta nueva forma de proceder está la tradicional, que viene siendo, que sean solamente las madres las que se ocupan de la salud infantil. De hecho, tengo algunos pacientes de los cuales no conozco a los padres, ya que siempre han venido con sus madres. 
Otros padres vienen de forma "instrumental", es decir, traen a los niños porque "los han mandado" y con una lista de preguntas que le ha dado su mujer para que nos haga. Ciertamente este tipo, va claramente en descenso mientras nos alegramos de que aumenten los padres implicados, los que conocen las rutinas de sus hijos, los medicamentos que toman y saben dónde está guardado el carnet de vacunación. 

Recientemente ha salido publicado en la revista Pediatrics, de la Academia Americana de Pediatría, precisamente un artículo que habla sobre los roles de los padres en el cuidado y desarrollo de sus hijos en los últimos 10 años, y se objetiva esto mismo: parece surgir una nueva paternidad, con unos padres más entregados a la crianza y que intentan equilibrar de forma más ecuánime las exigencias laborales y las responsabilidades en el hogar. Es posible que la crisis ecónomica, que devolvió a muchos hombres a sus hogares durante un tiempo, expulsados de la vida laboral, haya contribuido en cierta medida a algunos de los cambios. Otros se deben haber producido por una evolución cultural necesaria. 

La implicación de los padres en cada una de las etapas de los niños resulta beneficiosa. Por poner algunos ejemplos, se sabe que unos padres presentes ya perinatalmente y en el nacimiento, originarán padres más implicados en tiempos posteriores. Es beneficioso para el bebé, pero también para la lactancia, y para que la madre esté más arropada. 
En la primera infancia, el acompañamiento, el tipo de juegos y de rutinas es positivo para el desarrollo psicológico de los niños. 
Y ya en la adolescencia unos padres presentes originan adolescentes con menos conductas de riesgo e incluso disminuyen el porcentaje de embarazo adolescente. 

A partir del estudio, los autores se animan a dar consejos a los pediatras en esta línea. Algunos ejemplos de estas recomendaciones:
- Dar la bienvenida a los padres (cuando vienen) y hablarles directamente a ellos, presentándonos y agradeciéndoles que vengan.
- Alentar a los padres para que asuman precozmente roles en el cuidado de los niños.
- Hablar abiertamente sobre la paternidad, sobre los cambios en la familia y en la pareja que se producen tras la llegada de un niño. Algunas dificultades como la falta de sueño, etc.
- Subrayar el papel de los padres en algunos de los juegos de los niños.
- Intentar que determinadas informaciones o resultados de exploraciones complementarias las demos a ambos madre y padre conjuntamente. 

Por mi parte, los padres siempre son bienvenidos. Aunque os confieso que las madres son más intimistas y explican cosas mucho más delicadas cuando ellos no están... 

miércoles, 15 de junio de 2016

Depilación en niñas y adolescentes: las reglas del juego

Llega una edad en todas las niñas en la que empiezan a preocuparse por cuestiones estéticas que nos dan dolor de cabeza periódicamente a las mujeres adultas. Los cánones estéticos no perdonan y nuestras niñas están expuestos cada vez a menor edad a todos ellos.

Una de las "exigencias" estéticas en parte del mundo occidental es la depilación. El pelo, aunque puede llegar a ser una pesadilla para algunas mujeres (por exceso) y hombres (principalmente por defecto) está en diferentes partes del cuerpo cumpliendo un factor de protección.

Cuando las niñas empiezan a tener sus cambios puberales -a veces incluso antes- empiezan a expresar preocupación por la presencia de pelo y muchas se plantean a tiernas edades la depilación.

Para las madres la depilación -que es para ellas un acto bastante cotidiano- genera dudas cuando atañe a sus hijas, planteándose qué técnicas de depilación son las más indicadas en las niñas y jóvenes y qué precauciones hay que tener.

Existen diferentes métodos de depilación: afeitado, rasurado, arrancado con cera o hilo de algodón, utilización de productos químicos, electrolisis, fotodepilación o utilización del láser. 

En las niñas o púberes se puede utilizar cualquier método de depilación. No hay tampoco contraindicación para la depilación láser a cualquier edad. Eso sí, si se opta por la depilación láser, la recomendación es hacerlo siempre en manos expertas que elegirán el tipo de láser y cómo aplicarlo de la forma más adecuada y quizá no sería bajo mi punto de vista el primer método a elegir, salvo en casos muy concretos en los que hay un problema estético importante. 

El problema del láser es que quita el pelo que existe, pero no el pelo que saldrá más adelante. De forma que en épocas en las que el desarrollo todavía no está completo puede ser un proceso que se alargue durante bastante tiempo... (a expensas de un buen bolsillo, por supuesto). 
La contraindicación en la que están de acuerdo todos los dermatólogos es en la aplicación del láser sobre nevus congénitos, ya que pueden originar melanomas (en estas zonas la depilación de elección es el rasurado). 

Respecto a las edades para la primera depilación existe una leyenda urbana que dice que las niñas no deben depilarse antes de la menarquia (primera menstruación). Es una afirmación sin fundamento y que a día de hoy, no tienen en cuenta la mayoría de las niñas. 
Mis fuentes cercanas, de 12 años y muy bien informadas, me comentan que sus compañeras se depilaron por primera vez entorno a los 11-12 años, que corresponde a los cursos escolares entre 6º de Primaria y 1º ESO. Es raro rarísimo que pasen de la primavera -cuando empiezan a aparecer los shorts en el vestuario- de 1º de ESO. En algunos casos en zonas donde hay mucho pelo (sobre todo en axilas o en niñas que practican deportes como la natación), esta edad suele adelantarse tranquilamente un par de años. O sea que hay niñas que se depilan desde que prácticamente empieza a salir el vello. 

Como sabéis todo va un poco más rápido que "en nuestra época", aunque yo me depilé por primera vez con 13 años. Así que tampoco hay tanta diferencia...

En el caso de niñas (y niños) que tengan alguna enfermedad metabólica, endocrina o de la piel que les haga tener mucho pelo, yo no tendría dudas en utilizar métodos de depilación a cualquier edad. Los complejos pueden ser muy potentes y minar la autoestima, y no nos engañemos...los niños -compañeros de clase, etc- pueden llegar a ser muy crueles. En el caso de vello con dependencia hormonal, el láser no va a ser tan efectivo, de forma que puede ser necesario utilizar alternativas, y además de forma repetitiva.

Aunque tengamos obsesión por quitarnos el pelo de prácticamente todo el cuerpo -costumbre que cada vez es más frecuente también entre los chicos- como anteriormente adelantaba, el pelo tiene su función. El de la cabeza nos protege de quemaduras y traumatismos -¡y nos abriga!-, el de las cejas y las pestañas protege a los ojos de entrada de motas y traumatismos, y el de la zona púbica protege de las enfermedades de transmisión sexual. ¡Sí, sí, has oído bien!
El virus del papiloma humano parece haber aumentado su prevalencia con las tendencias actuales a hacer depilaciones integrales (y obviamente con la promiscuidad).  El vello en la zona púbica protege contra el roce inevitable que se produce en los contactos íntimos...Si además hay heridas relacionadas con una depilación reciente ¡el caldo de cultivo para la infección está a punto!

Para las madres recientes otro dato que puede ser de interés es que la lactancia materna es compatible con cualquier tipo de depilación. La depilación tampoco es menos efectiva por la fase en la que esté el cabello o el efecto hormonal asociado a la lactancia. 


lunes, 13 de junio de 2016

Prevención de enfermedades infecciosas en la infancia y en la adolescencia

Este fin de semana he estado en Madrid para participar en el 4º Encuentro de Madres 3.0 y la Party3 organizada por el Club de Malas Madres y Yo Dona.
Ha sido una experiencia extraordinaria, tanto por el nivel de las ponentes como por la organización del evento y la capacidad de convocatoria de las organizadoras.

Destaco entre muchas de las cosas que viví poder saludar a "viejas" amigas, incluso a ¡alguna de las mamás de mi consulta!, pero especialmente conocer en persona a Marián, la "boticaria García", que en su presentación hizo una auténtica "perfomance" (¡desternillante pero muy ilustrativo!)




Mi presentación tenía el nombre de "Prevención de enfermedades infecciosas en la infancia y la adolescencia" y trataba fundamentalmente de explicar algunos datos sobre enfermedades prevenibles mediante vacunación, centrándome en las 5 vacunas que más consultas nos hacéis los padres a los pediatras: neumococo, meningococo B, rotavirus, varicela y virus del papiloma humano.
Los abundantes cambios, polémicas y novedades en vacunas ha generado dudas, y en cierta manera también desconfianza. También los pediatras y los medios tenemos responsabilidad en la forma como damos la información y una "competencia" potente en internet, en muchos casos basada en la pseudociencia.

Para las (y los) que no pudísteis estar en Madrid, os dejo la presentación aquí abajo:



lunes, 6 de junio de 2016

La leche de vaca es veneno


Es difícil en nuestra vida contemporánea no descubrir casi a diario nuevas corrientes relacionadas con la alimentación. Cada vez es más complicado encontrar a alguien que coma de todo o que no tenga "manía" por algún alimento. 

Cada vez sabemos más sobre los alimentos y sobre nutrición y si bien algunas cosas están cambiando para mejor, en algunos casos, tendencias llevadas al extremo o creencias que no tienen demasiado fundamento modifican lo que las personas llevan a su mesa y comen. También lo que comen sus hijos. 
Uno de los alimentos malditos es la leche de vaca. 

Hace unos meses visité durante unos cuantos meses a una niña desde que tenía unos 6 meses hasta que casi cumplió el año. La madre me manifestó inicialmente su intención de continuar la lactancia materna de forma prolongada, la cual cosa me pareció perfecta. Con el paso del tiempo y la incorporación de la madre al trabajo, cada vez tuvo más dificultad para poder seguir amamantando hasta quedar solamente una toma al día. Ni el sacaleches ni los horarios daban tregua y le sugerí complementar el aporte de lácteos con otros derivados como yogures o si era necesario leche de continuación. 
No le pareció bien. No quería darle leche de vaca ni derivados pero tampoco podía darle más leche materna. Al preguntarle el por qué, simplemente era por qué no quería dar leche de vaca. Sin más. No volvió nunca más a la consulta. De hecho soy consciente que no le gustó esa conversación y cuando me la he cruzado por la calle prácticamente ha intentado evitar saludarme. 
Me congratuló ver hace unos días como la nena -que ya debe tener un año y medio- se metía entre pecho y espalda un cremoso helado de nata. 

Casi en la misma época llegó a la consulta otra pareja. Venían a mí porque me habían leído y supuestamente valoraban mi tolerancia a las diferentes formas de criar. Es cierto: respeto las diferentes opciones y en último término entiendo que las familias deciden cómo educar y cómo cuidar la salud. Eso no significa que les dé la razón en todo y que no les hable de algunas líneas rojas. Tampoco querían darle leche de vaca a su hija. La niña de un año y medio ya estaba destetada, alababan la lactancia materna pero ya la habían finalizado. Y literalmente me dijeron que pensaban que la leche de vaca era veneno y que venían a que les dijera que podían alimentarla obviando leche y derivados sin que ocurriera nada. Dos pediatras antes que yo le dijeron que la leche era un alimento importante para el crecimiento y que no era veneno. Se fueron enfadados cuando yo les dije lo mismo. Curiosamente los músculos que lucían me parecen difíciles de conseguir sin "suplementos" proteicos bastante menos "naturales" que la leche...

Sin ser casos tan "extremos" cada vez es más frecuente que haya gente que tiene recelos con la leche de vaca. Exceptuando a personas que tienen intolerancias o alergias, en el resto de casos suelen ser miedos infundados y basados en creencias que muchas veces no tienen fundamentos. En ocasiones se asocia la defensa de la lactancia materna con estar en contra de la leche de vaca. 

Aclarando algunos conceptos:
- La leche materna "se parece" más a la leche de vaca que a la leche de soja (o de arroz o de cualquier otro vegetal)
- La leche materna contiene proteínas de leche de vaca si la madre consume derivados de la leche de vaca.
- Leche materna y leche de vaca (adaptada o no, o derivados) no son incompatibles, pueden "consumirse" paralelamente.

Sobre algunos conceptos que corren por la red, en este post se desmienten -con argumentos- las principales creencias que hacen que haya gente que piense que la leche de vaca es veneno.